Día del agua

Un ciclo artificial que simule al natural

  • Las depuradores son esenciales en la transformación del sector hacia una economía circular
  • Las iniciativas buscan copiar al ciclo natural del agua y reutilizar y reciclar los recursos hídricos
Uno de los vehículos de la EDAR que circula con biometano de la biofactoría.

El cambio climático está ocasionando una reducción de la calidad y la cantidad de los recursos hídricos y, sumado a la gran demanda de estos por parte de todos los sectores económicos, manifiesta la necesidad de una transformación del modelo en la gestión de este recurso vital para la salud humana como es el agua.

Además, si observamos las cifras de población mundial estimadas por la ONU para 2050 (9.100 millones de habitantes), serían necesarios casi tres planetas Tierra para abastecernos. En este contexto, surge el concepto de economía circular, un término relacionado con la sostenibilidad y que persigue, entre otros, el objetivo de que los recursos naturales mantengan su valor y reducir al mínimo los residuos, una oportunidad perfecta para transformar nuestra economía y hacerla más sostenible.

Por otro lado, el proyecto europeo Impressions pronostica una fuerte disminución de la precipitación en la mitad sur de la Península como consecuencia del cambio climático, exponiendo la necesidad de mejorar la eficiencia en el uso del agua en los ciclos productivos mediante la planificación hidrológica y la gestión sostenible.

En el sector del agua, la economía circular se materializa en la reutilización eficiente de los recursos hídricos una y otra vez, tal como sucede en el ciclo natural, y en la reconversión de los residuos.

En el entorno urbano, mediante la regeneración de las aguas residuales, se puede mitigar el consumo neto de agua reutilizándola en diferentes aplicaciones urbanísticas y agrícolas y, en el sector industrial, se puede reutilizar el agua regenerada proveniente de los efluentes para generar nuevos productos y, de esta forma, reducir su impacto medioambiental y ahorrar costes.

Las depuradoras son el futuro

En el transcurso de la depuración de las aguas residuales se generan desechos que, sometidos a distintas transformaciones, permiten obtener productos reutilizables o reciclados.

Un claro ejemplo de bioeconomía circular de las aguas industriales lo encontramos en la depuradora de Guijuelo, en Salamanca, donde se tratan residuos de la industria agroalimentaria, el principal motor económico de la comarca. En estas instalaciones, Aqualia, empresa gestora del agua en la localidad, ha desarrollado el proyecto Advisor, convirtiendo la depuradora en una biofactoría que trata los residuos y los transforma en energía, biocombustibles, bioplásticos y biofertilizantes. El proyecto de Guijuelo es, además, un ejemplo de colaboración público-privada.

"El ayuntamiento, conocedor de la capacidad sobredimensionada de la depuradora, nos planteó la posibilidad de aprovechar el volumen de tratamiento de la planta y depurar los residuos de la industria agroalimentaria local junto a los lodos generados en la propia EDAR. Desde Aqualia asumimos el reto y así nació el proyecto Advisor. La innovación ha sido la palanca que ha hecho realidad la biofactoría en la depuradora de Guijuelo", destaca Marta Casao, responsable de Depuración en Aqualia.

En esta línea, desde el Canal de Isabel II nos cuentan cómo han ido introduciendo distintas tecnologías en sus depuradoras que permiten aprovechar y dar nuevos usos a los detritos, ya que "la premisa es seguir viendo los residuos no como un problema, sino como una solución", comentan desde la compañía.

Solo en 2021, el Canal ha tratado 420.000 toneladas de lodo de las depuradoras, convirtiéndolos en energía y fertilizantes.

Por otro lado, someten el agua ya depurada a un tratamiento adicional para que pueda emplearse en usos no relacionados con el consumo y evitar consumir agua potable.

Agbar, otro de los principales grupos de gestión del agua de nuestro país, ha desplegado la red Dinapsis, una red de hubs con soluciones de referencia para la transformación digital de la gestión del agua y la salud ambiental de los territorios, promoviendo el desarrollo de ciudades inteligentes, resilientes y verdes. Esta red ofrece soluciones avanzadas a la industria para gestionar eficazmente la calidad del aire y asegurar el cumplimiento normativo, potenciar el reciclaje y la recuperación de los residuos mediante modelos de economía circular; y optimizar la gestión de los recursos hídricos, así como la eficiencia en operación de las plantas de tratamiento de agua industrial.

En definitiva, las depuradoras se han transformado en biofactorías que reducen el impacto negativo del sector en el medioambiente y, además, impactan positivamente en la economía, al tiempo que contribuyen a fijar población en el territorio.

Un ejemplo real de cómo la tecnología y la innovación transforman la vida diaria de las personas, contribuyendo a la generación de bioproductos, energía renovable y biocombustibles para alcanzar el Objetivo Neutro en Carbono para 2050, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) promulgados por la ONU.

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