Cataluña

El 'Govern' apuesta por las 'fintech' para resarcir al sector financiero

  • Promueve un 'hub' tecnológico en el segmento bancario
  • Busca alternativas a la banca tradicional que ya no está radicada en Cataluña
Entrada al edificio de la Bolsa de Barcelona, que albergará el futuro 'hub' tecnológico bancario. LUIS MORENO
Barcelona

El sector de las fintech se vislumbra como la última alternativa que tendrá Cataluña si quiere ser un actor destacado en el mapa financiero.

Así lo cree el Govern y en ello está trabajando después de dejarse arrebatar el peso financiero que ostentaba por albergar en su territorio una de la principales entidades financieras, CaixaBank y Banco Sabadell. Su presencia desapareció como consecuencia del procés y los riesgos sobre la seguridad jurídica que sobrevolaron sobre el mundo económico catalán hace tres años.

Con la operación de fusión de CaixaBank y Bankia, el Ejecutivo catalán ha reafirmado de nuevo que su 'poder' es mínimo dentro del sector finanzas e intenta hacerse un hueco: las fintech son la nueva apuesta de la Generalitat. Lo plantea como un modo de aprovechar, también, el importante ecosistema tecnológico de Barcelona y su potencial como polo de atracción de talento.

Ya en 2017 se filtraron los deseos de la Generalitat de recuperar e impulsar el sector financiero con un clúster específico para el sector, que tras la fuga de las sedes de CaixaBank y Banco Sabadell representaba el 3,6% del valor añadido bruto. Poco se concretó entonces, pero este mismo verano se dio a conocer que el edificio de la Bolsa de Barcelona acogerá un hub especializado en fintech. Según Acció, la agencia para la competitividad de la empresa de la Generalitat, el 4,3% de las 1.500 startups que operaron en Cataluña en 2019, unas 65, eran del sector financiero o de seguros digitales.

El espacio contará con 1.000 metros cuadrados donde las startups fintech podrán compartir sinergias y desarrollar productos innovadores. La finalidad es crear un espacio dinamizador en el que estas compañías, que aprovechan las posibilidades de la tecnología para ofrecer alternativas a la banca tradicional, encuentren las herramientas para crecer. Así, el BME, que gestiona la bolsa, el MAB y el entorno premercado, pondrán a disposición su conocimiento, experiencia y recursos. Todo estará operativo en 2021 y el Govern se ha puesto en contacto con el ecosistema fintech para el proyecto de hub, posible gracias a BME y Barcelona Tech City.

Pero, ¿es un movimiento inteligente apostar por un sector emergente y todavía por madurar para compensar la pérdida de peso de la región en el sector financiero? Para Daniel Wuhl, profesor de finanzas de EADA Business School, sí lo es: "Es un paso inteligente cuando no tienes recursos ni unas empresas potentes que puedan crear modelos bancarios". Wuhl recuerda que la regulación no depende de Cataluña, sino de España. "Hay un impedimento político que dificulta que una entidad pueda surgir de manera fácil en Cataluña", añade. Además, admite, hay que tener en cuenta que "el modelo bancario tradicional ya no es sostenible. Eso de tener grandes oficinas con muchos trabajadores..., eso ya no existe".

Riesgo mínimo

Wuhl entiende que la apuesta por las fintech "es inteligente porque es barata". Según el profesor de la escuela de negocios catalana, las fintech son empresas fáciles de constituir en las que es sencillo probar su viabilidad, su rentabilidad en el mercado o la eficacia de su tecnología. "El riesgo es menor y es una propuesta estratégica porque es uno de los sectores dentro del mundo startup que más recursos y talento están captando. Esto puede fomentar que el sector financiero en Cataluña se revise por una vía con menos esfuerzos", explica Wuhl.

Ello, teniendo en cuenta que el sector financiero "no puede ser una réplica de lo que era, sino que debe tener una nueva estructura y otros objetivos". Wuhl asegura que "no habrá grandes bancos y grandes gestoras. Tenemos que ver el sector con otros ojos y saber que es un sector que tardará en madurar, que es una apuesta a largo plazo". En ese sentido, para el profesor de EADA, las fintech no pueden ser, aún, una alternativa a la banca tradicional. "Lo serán con el tiempo, pero aún hay un grueso importante de la población que, en el momento de depositar sus ahorros prefieren confiar en la banca tradicional", dice.

Al final, las fintech son todavía empresas jóvenes que la gente no conoce y que aún no son bancos. Goin o BNC10, con más de 45.000 clientes, son algunas de las fintech más conocidas. Para Wuhl, la capital catalana es un lugar ideal para apostar por las fintech.

"Un informe del Mobile World Congress sitúa Barcelona como una fuente de atracción y de generación de iniciativas emprendedoras. El clima, la dinámica de crear polos y clústeres que se retroalimenten, las iniciativas desde el ámbito público, el efecto del MWC, el alto nivel de las universidades y las escuelas de negocio, todo suma", expone el profesor. Asimismo, según otro informe, ahora de Savills, Barcelona es la cuarta ciudad preferida de Europa para establecer una fintech por su estructura de servicios financieros y el talento y la innovación.

comentariosforum0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
forum Comentarios 0
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.