Mario Lubetkin

Subdirector General de la FAO

Los traumáticos hechos ocurridos durante las últimas semanas en Afganistán han nuevamente puesto a este país asiático al centro de la atención mundial con sus múltiples aristas que han sido analizadas últimamente por los medios de comunicación. Quizás uno de los argumentos menos afrontados en la situación actual es el estado de la agricultura y la alimentación en este país y sus posibles efectos que, de no ser afrontados a tiempo, solo tenderán a agravar una situación de por sí ya muy difícil.

En Europa, Estados Unidos, y otros países se hayan logrado importantes avances en la reducción de la dramaticidad del impacto del Covid-19 en sectores fundamentales de la población, pero en parte de África, América Latina, Asia y Oriente Medio la situación de los efectos devastadores de la pandemia sigue afectando severamente amplios sectores de la población y de la economía, entre estos, la realidad alimentaria y agrícola.

Superar la brecha digital aplicando las mejores prácticas de la inteligencia artificial en el contexto de la agricultura, que permita hacer frente a la inseguridad alimentaria, es parte de un creciente debate que busca simultáneamente salvaguardar los recursos naturales y abordar las dificultades generadas por el cambio climático y las repercusiones causadas por la pandemia de COVID-19.

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