Gregorio Peña

Presidente-Editor de Editorial Ecoprensa

Una de las grandes revelaciones de la pandemia de Covid ha sido, sin duda, la necesidad de concentrar en España una industria farmacéutica fuerte, capaz de dotarnos de cierta independencia en momentos críticos como los que hemos pasado. Por razones de costes, Europa ha deslocalizado esta industria y se ha hecho dependiente del mundo globalizado. Es el momento de revertir esta situación y concentrar la fabricación de equipos y fármacos estratégicos en el continente y, por supuesto, en nuestro país.

Artículo de opinión Gregorio Peña

La comunicación es el mundo que más ha cambiado en los últimos 15 años. En 2006, cuando nació elEconomista, los diarios, las radios y la televisión eran los formatos principales de transmisión de información contrastada. Internet comenzaba a penetrar en los medios como una nueva plataforma informativa. Entonces se hablaba de la sociedad de la información. Hoy se habla de la era de la desinformación.

Castilla y León

Castilla y León espera 5.000 millones de los Fondos europeos de Next Generation para abordar tres grandes proyectos que pongan las bases de una nueva economía para la región.

Opinión

Nadie duda de que es una necesidad colaborar hoy día en la lucha contra el cambio climático y el cuidado del medioambiente. Sin embargo, los diferentes países y las zonas en desarrollo hacen que esta cuestión no se aborde de manera homogénea y, sobre todo, que los objetivos difieran.

Cataluña

Catalunya es, sin duda, una de las palancas importantes y necesarias para que los fondos provenientes del programa de la Unión Europea, conocidos como Next Generation, provoquen crecimiento y desarrollo empresarial en España.

Hablar hoy de Extremadura es hablar de un maravilloso futuro de oportunidades. Cuenta con óptimas cualidades para el crecimiento por muchas razones. Es una autonomía rica en recursos naturales estratégicos. Minerales, agua y sol y unas descomunales posibilidades para fomentar el turismo.

Palabras del presidente

Como Presidente-Editor de Ecoprensa, quiero ante todo decir que amo este periódico desde antes de que naciera, cuando en el verano de 2005, en las cabezas de Alfonso de Salas, Juan González y en la mía, se germinó la idea de editar un periódico económico, y no he dejado de hacerlo en 15 años. Nunca olvidaré el día que contemplamos su cara y pudimos tenerlo en nuestras manos por primera vez aquel 28 de febrero de 2006, cuando vio la luz el número 1 de elEconomista, publicado por Editorial Ecoprensa.

Opinión

elEconomista quiere con la presente publicación reconocer a la empresa española -grande, mediana y pequeña- que lleva sabiendo competir y estar presente en un mercado global como el actual. Gracias a estas empresas, España tiene una palanca en la que nuestra economía se ha de apoyar para la recuperación, tal y como ya ocurrió tras la recesión de 2008. Cuando llegó la anterior crisis, España tenía una balanza por cuenta corriente negativa (-4%) y en 2019 ya afloraba un superávit (2%).

Especial Medio Ambiente

La sostenibilidad tiene un papel cada vez más destacado en los planes económicos de Gobiernos y empresas. La taxativa necesidad de combatir el cambio climático y sus efectos -en España, las principales amenazas tienen que ver con la desertificación, el aumento de la duración de los veranos y las altas temperaturas, la contaminación del aire o el ascenso del nivel del mar- se combina ahora con la no menos urgente salida de la crisis económica desencadenada por la pandemia de Covid-19.

Gregorio Peña, presidente de Editorial Ecoprensa

La economía española en 2020 va a ser, sin lugar a dudas, una de las más perjudicadas –si no la que más– por la incidencia del Covid, con una pérdida de al menos dos dígitos, sin entrar en polémica de cifras, sino también la de peor recuperación. En ambientes oficiales y gubernamentales se hace hincapié en la fuerte incidencia del turismo y su repercusión como esperanza de mejora. Siendo ello cierto, también lo es que en países de nuestro entorno este sector tiene igualmente mucho peso –Francia e Italia son ejemplos–. La diferencia es que estos países tienen una fuerza industrial muy superior a la de España. El déficit comparativo está en el peso de la industria en la economía.