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A quién le pertenece el tesoro de 20.000 millones en monedas de oro que naufragó con el galeón español San José: avanza el rescate

Desde que se reveló el impresionante tesoro de más de 20.000 millones de monedas de oro que naufragó con el galeón español 'San José', el interés mundial se ha centrado en resolver las coordenadas del pecio y en responder a quién le pertenece el millonario hallazgo. El mismo interés sucede con otro centenar de embarcaciones que naufragaron con oro, plata y piedras preciosas de incalculable valor cuando realizaba la carrera de Indias entre los siglos XV al XVIII y que han sido halladas en el último tiempo.

Los datos de la Armada de España apuntan que ha habido 1.580 naufragios de embarcaciones españolas a lo largo de la historia. La mayoría de ellos ocurriría durante la carrera de Indias y la mayor presencia de pecios estaría en las costas de la Península Ibérica y del Caribe. Con estos naufragios, miles de toneladas de oro y plata se encontrarían en las profundidades del mar, lo que hace plantear la pregunta: ¿De quién es todo el tesoro que se encuentra bajo el mar?

Entre los siglos XV al XVIII la Bahía de Cádiz, el Puerto de Santa María, o Galicia se constituyeron como epicentros comerciales donde se anudaba la llamada carrera de las Indias. Es en estas zonas, donde se registra la mayor cantidad de embarcaciones que naufragaron (596) en ese periodo de la historia, muchas de ellas con tesoros de incalculable valor. Sin embargo, existen otras zonas marítimas internacionales, donde se han encontrado una gran cantidad pecios de la flota de Indias, los cuales han generado un fuerte interés de algunos países por rescatar sus tesoros.

Casos como el propio Galeón San José, encontrado en una zona cercana a aguas colombianas, o los 39 naufragios de embarcaciones españolas de Tierra Firme hallados en el sureste de México, específicamente en el Arrecife Alacranes, manifiestan el interés político, cultural y económico que hay detrás de parte de los países involucrados, ya sea por origen, hallazgo o por empresas privadas de cazatesoros.

Especulación, acuerdos y leyes

Para aclarar la pertenencia de estos pecios y sus tesoros, la BBC explica que existen acuerdos internacionales cuyas reglas rigen partes del proceso de la búsqueda de tesoros. Sin embargo, la decisión de quién tiene el derecho a quedarse con el valioso contenido de la nave tiende a ser tomada entre países bajo "la ley internacional", explicó al medio Robert Mackintosh, abogado y arqueólogo de la Universidad de Southampton, Inglaterra.

"Es un panorama muy complejo, ya que muchos estados y personas pueden tener intereses variados y frecuentemente rivales en el naufragio, intereses que tienen sus orígenes y diferentes conjuntos de leyes", señaló el experto. Por ejemplo, el dueño original de la embarcación tiene un derecho viable de propiedad. Pero ese derecho puede ser reemplazado por el país que tiene el reclamo de las aguas territoriales donde se descubrió la nave naufragada, agrega el medio.

En este contexto, el arqueólogo marino Peter Campbell dijo a la BBC que "el océano es el museo más grande del mundo, y la caza de tesoros en barcos hundidos es un negocio inmenso".

"La especulación sobre el valor del contenido de un naufragio puede dispararse aún antes de que los artículos sean rescatados. Pero, frecuentemente, los costos operacionales de la investigación arqueológica pueden resultar siendo mayores que el valor del propio naufragio", indicó Campbell.

¿Qué dice la ley?

Según un documento de la convención de la UNESCO de 2001 sobre patrimonio cultural submarino incluye reglas que ayudan a llevar prácticas adecuadas para las excavaciones submarinas y guías que estipulan cuáles deben ser los certificados de las personas que participan en la conservación y manejo del sitio. Sin embargo, ningún estado, organismo, o privado, ha contactado a la entidad internacional para establecer una resolución de reclamos sobre naufragios.

Un país, como el caso de España, puede reclamar posesión sobre un naufragio si, en primer lugar, fue dueño de la embarcación. Aunque la nave se haya hundido y haya quedado abandonada durante cientos de años, el dueño original todavía puede reclamar derechos de posesión. En esta línea, también ha habido casos en los que un país transfiere la posesión de una embarcación a otro país para que la nave sea expuesta en un museo.

Sin embargo, la cuestión de posesión puede complicarse según la ubicación del naufragio, si yace en aguas territoriales de otro estado. Según la ley internacional, un país tiene absoluta soberanía sobre estas aguas de manera que, esencialmente, puede hacer lo que quiera en términos de tomar posesión, dijo Mackintosh. Hay más ramificaciones legales si el naufragio está en aguas internacionales.

Cuando se descubre una embarcación, el país donde la nave fue registrada puede dar causa a algo que se llama inmunidad soberana (además de los reclamos de posesión).

Esto se refiere a una categoría específica de embarcaciones que son inmunes a los procesos legales de otro estado. Buques de guerra y otras naves de gobierno operadas para propósitos no comerciales gozan de inmunidad soberana, aseguró Mackintosh al medio.

Los derechos de España y patrimonio subacuático

Pareciera que al decir galeones "españoles" se asume por completo que son de España. O al menos así se ha referido nuestro país respecto al hallazgo del galeón San José.

En 2015, con el anuncio del descubrimiento de los restos del pecio, el secretario de Estado de Cultura por ese entonces, José María Lasalle, se manifestó al respecto. "El gobierno español va a solicitar una información precisa acerca de la aplicación de la legislación de su país en la que fundamenta la intervención sobre un pecio español", dijo el secretario.

"Estamos analizando qué actuaciones se pueden adoptar en defensa de lo que entendemos es el patrimonio subacuático y respecto a las convenciones de la UNESCO con las que está comprometido nuestro país desde hace muchos años", afirmó Lasalle.

Sin embargo, el ministro de Relaciones Exteriores de España por ese entonces, José Manuel García-Margallo, fue más allá y afirmó que "el galeón San José es un barco de Estado". "Se trata de un barco de Estado, de guerra, y no barcos privados, por lo que hay una titularidad del Estado donde esté abanderado el pabellón del navío", manifestó García-Margallo.

"No se trata de dilucidar en una sentencia quién es el legítimo dueño del patrimonio subacuático hallado porque, según el principio de inmunidad soberana, mientras un Estado no abandone expresamente su patrimonio público subacuático, seguirá siendo su propietario", sentenció a la BBC el abogado español Carlos Pérez Vaquero.

En las últimas declaraciones realizadas en 2019 sobre este ítem histórico, el Gobierno reiteró la consabida posición española que defiende que, según el derecho internacional comúnmente admitido por todas las naciones, el "San José" era un buque de Estado, sus restos tienen la consideración de "tumba submarina" y no pueden ser objeto de explotación comercial.

Avanza el rescate del pecio

Revuelo mundial causó la decisión del ministro de Cultura de Colombia, Juan David Correa por empezar el rescate del famoso, y controversial, galeón San José. Y es que, tanto nuestro país, como EEUU y naciones indígenas quieren parte del pastel del tesoro de 20.000 millones de monedas de oro que naufragó hace más de tres siglos.

Si bien el verdadero interés es por el tesoro del galeón, Correa manifestó que la extracción de será para "investigación cultural y técnica" del navío y que la operación del tesoro "no será para este año".

"El viernes pasado, después de ocho días de investigación, este maravilloso equipo de científicos regresó a Cartagena después de una atenta observación y conversación sobre el pecio del Galeón San José y su destino posible como un patrimonio biocultural colombiano. @mincultura", señaló Correa en su cuenta de X a inicio de mes.

En palabras previas del ministro, "esto es una suerte de exploración, como si fuéramos al espacio para poder recuperar dos, tres, cuatro materiales para poder entender qué les pasa a esos objetos cuando aparecen en la superficie, en la atmósfera después de haber estado sumergido tres siglos allá abajo. La próxima investigación estará liderada por la Dirección General Marítima (Dimar) y la Armada Nacional. El fin es extraer algunas unidades del pecio arqueológico para investigar sus dimensiones culturales y técnicas".

Para esta operación de "investigación", el gobierno colombiano gastará 4,2 millones de euros en el proyecto y la idea es trabajar en un documento CONPES (Consejo Nacional de Política Económica y Social) para que queden asegurados los recursos durante los diez próximos años.

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