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Pepe Blanco se alza como el mayor lobby de España por sus contactos en Moncloa

  • Acento duplicó sus ingresos en 2021 y superó a LLYC con 4,47 millones en ventas

El exministro socialista Pepe Blanco ha convertido en solo dos años a su consultora, Acento Public Affairs, en el mayor lobby de España. La firma alcanzó el año pasado unos ingresos de 4,47 millones de euros, lo que supone no solo más del doble que en 2020, sino que implica además que ha superado a LLYC (antigua Llorente y Cuenca), compañía que hasta el momento era el líder del mercado.

La empresa fundada y encabezada por José Antonio Llorente consiguió el año pasado un volumen de negocio en el sector de Asuntos Públicos de 4,43 millones en España (la cifra a nivel global se elevó a 7,73 millones). La distancia además podría haberse ampliado significativamente este año porque LLYC ha ingresado 2,35 millones de euros al finalizar el primer semestre entre España y Portugal en el área de asuntos públicos, mientras que, a la espera de que se hagan públicos los resultados, Acento habría seguido creciendo con fuerza. Aunque no hay ranking como tal, la tercera posición sería para Kreab, según fuentes del sector, a pesar de que en este caso no hay cifras desagregadas.

Además del fuerte crecimiento de sus ingresos, Acento Public Affairs ha duplicado su beneficio en el último ejercicio fiscal. De este modo, el lobby ha pasado de tener un resultado neto de 612.193 euros en 2020 a ganar casi un millón de euros, concretamente 981.831 euros, este año. Esta nueva cifra supone un aumento del 60% en tasa interanual. Dicha cifra es muy similar a la variación entre 2020 y 2021 del resultado de explotación de la consultora pues en el primer año obtuvo una cifra de 818.098 euros y en los últimos datos reflejan una ganancia de 1,3 millones de euros.

Una de las cosas que más sorprende de este crecimiento es que se haya dado en el año que comenzaron a llegar las ayudas europeas, sobre todo las provenientes de los fondos Next Generation. No obstante, el propio Pepe Blanco, el consejero delegado de la consultora, ha confirmado a este periódico que "nosotros no tenemos ninguna relación con los fondos europeos y no estamos llevando a cabo ningún trabajo con la gestión de estos, contrariamente a lo que se ha dicho".

Entre las filas de Acento

El crecimiento de la compañía de Blanco no ha sido solo a nivel económico, sino también de personal. Actualmente, la consultora cuenta con una plantilla de 29 trabajadores. Del total de estos empleados un 27,5% han tenido alguna vinculación con partidos políticos.

Por ejemplo, dentro de su consejo asesor cuenta con Elena Valenciano, que fue vicesecretaria general del PSOE con Alfredo Pérez Rubalcaba y cabeza de lista en las elecciones europeas de 2014 y con Valeriano Gómez, exministro de Trabajo en el último Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Otros casos menos sonados son el de Miquel Gamisans, de ERC, que fue secretario de Comunicación de la Generalitat de Cataluña entre 2016 y 2018; o Marco Candela, exdiputado de Podemos, portavoz adjunto y presidente del Grupo Parlamentario en la Asamblea de Madrid entre 2015 y 2019.

A pesar de que los socios fundadores -Pepe Blanco y Antonio Hernando, quien se marchó a finales del año pasado al Gabinete de la Presidencia- están vinculados al PSOE, solo un 13,8% de los empleados han formado parte de la estructura de este partido en el pasado.

Actualmente, entre el equipo de Acento Public Affairs un 20,7% provienen de las filas del Partido Popular. Pepe Blanco ha fichado a ex altos cargos populares como Alfonso Alonso, exministro de Sanidad durante el Gobierno de Mariano Rajoy o Elena Pisonero exsecretaria de Estado de Economía con José María Aznar, no solo para influir en las administraciones autonómicas gobernadas por el PP, sino para estar preparado también ante un posible cambio en el Gobierno.

Blanco: "Hace falta regulación"

Todos los lobbys tienen a expolíticos en sus plantillas y es algo totalmente lógico. Nosotros no somos los únicos, el problema es que falta una regulación, pero somos los primeros interesados en que se haga y, de hecho, así se lo pedido al Gobierno". Pepe Blanco, exministro de Fomento con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y antiguo secretario de Organización y vicesecretario general del PSOE, defiende que "es totalmente legítimo" tratar de influir como lobby en las decisiones políticas. "Yo no voy a trabajar para tratar de que se retire el impuesto a la banca o a las energéticas porque el Gobierno considera que son estratégicos y sería un suicidio como consultora, además de que a título personal, estoy a favor, pero como lobby si que tenemos toda la legitimidad a tratar de influir en materia fiscal y buscar una regulación que se ajuste a los intereses de nuestros clientes", asegura Blanco.

El fundador de Acento Public Affairs defiende que "en el sector tiene que haber una transparencia total, que es lo que hacemos nosotros, y las leyes, además, deben de ser muy claras al respecto". Prueba de que actualmente no hay una regulación específica sobre la actividad de este tipo de firmas es que incluso Apri, la Asociación de Profesionales de las Relaciones Institucionales, la organización de referencia en el sector, denegó la entrada en la misma de Acento alegando que incumplía su código ético. 

Puertas giratorias

En concreto, en todo lo referente a las denominadas puertas giratorias. Apri estable en su código de conducta, en concreto, un Principio de Incompatibilidad y Desconexión, en el que se deja claro que "los parlamentarios y cargos públicos no podrán asociarse a APRI en los tres años posteriores a su último mandato en las instituciones europeas y del Estado, tanto a nivel nacional como autonómico, salvo en caso de reincorporación a la profesión de asuntos públicos ejercida previamente". 

Pepe Blanco dejó su puesto en el Gobierno de Zapatero en 2011, pero fue diputado en el Parlamento europeo hasta 2019, por lo que cuando pidió su ingreso como consejero delegado de Acento, incumplía este punto. Como también lo hacía su entonces director general, Antonio Hernando, que fue diputado en el Congreso también hasta ese ejercicio y que acabó marchándose en octubre para entrar en el Gobierno como director adjunto del Gabinete de la Presidencia.

En España pasa todo lo contrario ocurre en EEUU donde si existe un regulación para los lobbys. En el último año se registrado casi 3.000 empresas. Según los informes anuales presentados al Senado y el ranking de Bloomberg - que tiene en cuenta solo las 306 firmas que tuvieron unos ingresos de más de un millón de dólares- , en 2020 las consultoras estadounidenses facturaron un total de 1.740 millones de dólares (1,76 millones de euros), un 6% más que durante la pandemia. 

En el caso de los lobbys españolas estas cifras son inferiores que las estadounidenses. Solo teniendo en cuenta las dos grandes consultoras españolas del momento, Acento Public Affairs y LLYC, ambas suman una facturación de casi nueve millones de euros en el último año. Entre los estadounidenses hay dos que se acercan a los 50 millones de dólares en su facturación y hay diez por encima de los 20 millones de dólares.

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