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Las primarias para suceder a Boris Johnson abren la puerta a una guerra comercial con la UE

  • Rishi Sunak, ex ministro de Finanzas, apuesta por la estabilidad fiscal
  • Liz Truss, eurófoba, promete bajar impuestos y una 'lucha' contra la UE
Rishi Sunak y Liz Truss. Foto: Bloomberg.

Tras dos semanas de tensión, los dos favoritos para ser el próximo primer ministro de Reino Unido han cumplido expectativas: el que fuera ministro de Finanzas de Boris Johnson, Rishi Sunak, y la de Exteriores, Liz Truss, irán a la votación final de la militancia. Un resultado que no gusta en Bruselas, ante el riesgo de que una victoria de Truss suponga la defunción definitiva del acuerdo del Brexit y desate una guerra comercial con la UE.

En la ronda definitiva de votación entre los diputados, Truss venció a Penny Mordaunt, secretaria de Comercio, por apenas 8 votos, por 113 a 105, mientras que Sunak, el favorito del grupo parlamentario, ganó con claridad con 137. Sin embargo, las encuestas entre los militantes conservadores apuntan a que Sunak lleva las de perder: tanto Truss como Mordaunt le ganaban por unos 20 puntos en los sondeos de YouGov de ayer martes.

Así, la votación final enfrenta al 'brexiter' favorito de la UE, Sunak, frente a la europeísta favorita de los 'brexiters', Truss, que ha decidido saltar de un extremo al otro tras defender la permanencia en la UE durante el referéndum y ahora aspira a llevarse a la militancia 'Johnsonista' con un discurso eurófobo más radical aún. Truss es la responsable del proyecto de ley para romper el acuerdo del Brexit con la UE, y Bruselas se vería obligada a endurecer su respuesta si Reino Unido acaba apostando por la vía del enfrentamiento abierto.

La segunda ronda, así, se presenta como una batalla a cara o cruz entre dos figuras muy opuestas. Sunak puede presumir de sus dos años de experiencia desde Finanzas, y promete seriedad y rigor fiscal en medio de la peor crisis inflacionaria que vive el país en medio siglo. Truss, sin embargo, apuesta por invocar a Margaret Thatcher, cuyos atuendos copia frecuentemente, y aprobar bajadas de impuestos por valor de 34.000 millones de libras.

Para Ben Nabarro, economista jefe de Citi en el Reino Unido, el programa de Truss plantea "el mayor riesgo desde una perspectiva económica", según escribió en una nota, citando "una combinación indecorosa de recortes de impuestos procíclicos y trastornos institucionales". Entre su equipo, el hasta ahora secretario de Oportunidades del Brexit, Jacob Rees-Mogg, acusó a Sunak de ser "un socialista", tras subir los impuestos a máximos de 70 años.

Alegría en la oposición

La pareja final de candidatos, sin embrago, también ha sido bien recibida por el Partido Laborista, que cree que "si no podemos vencer a estos dos, no merecemos estar en el negocio de la política". Sunak tiene a su espalda una larga lista de escándalos, empezando por el 'Partygate', las fiestas ilegales en Downing Street que tumbaron a Johnson, por las que él también fue multado; y pasando por numerosos escándalos de elusión fiscal por su parte y la de su mujer, una de las empresarias más ricas de la India. Por su parte, Truss, que celebró su clasificación con un mensaje en el que aseguró "estar lista para golpearme contra el suelo desde el primer día" si gana las primarias, tiene la imagen de ser una copia de Johnson pero con menos carisma e ideas: las encuestas indican que los laboristas tendrían una amplia ventaja en intención de voto frente a ella.

Una vez decididos los dos finalistas, queda un mes y medio de combate agrupación a agrupación. Los militantes recibirán un correo con un sobre y un código qr para votar o bien por carta o bien por internet. Los dos candidatos irán paseándose por todo el país pidiendo el apoyo de los simpatizantes. Y la votación estará abierta hasta final de agosto. La primera semana de septiembre se conocerá al ganador y próximo primer ministro. Y se sabrá si los Conservadores apuestan por la experiencia económica o por la batalla abierta contra la UE.

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