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Así veía ser rico Steve Jobs: había solo una cosa más importante que el dinero

  • Al fallecer Jobs tenía una fortuna valorada en 10.200 millones de dólares
  • Intentó que sus hijos no heredaran su condición de multimillonario
Wikimedia Commons

Steve Jobs fue una de esas personalidades que marcaron un antes y un después en la cultura actual. De no haber fallecido hace ahora poco más de 10 años, seguramente su nombre seguiría copando titulares como lo sigue haciendo su compañero de generación Bill Gates.

Sin embargo, de su herencia fuera de la tecnología, el perfil de Jobs se suele relacionar más con su aspecto espiritual y creativo más que con su rama como gran empresario. Y Jobs tenía una visión particular sobre los negocios y el dinero. Tanto, que decía que el dinero era lo más valioso salvo una cosa, y siempre y cuando, el ser rico "no te arruine".

Jobs, que con 25 años ya tenía una fortuna valorada en 100 millones de dólares por el éxito de Apple, apreciaba ser rico por el poder que le daba para intentar algunas cosas, pero lo que no creía es que la riqueza fuera un sustituto de la inteligencia o del éxito.

Según dijo el mismo Jobs:

Cuando tenía 25 años, mi patrimonio neto era de 100 millones de dólares más o menos. Decidí entonces que no iba a dejar que eso arruinara mi vida. No hay forma de gastarlo todo, y no veo la riqueza como algo que valide mi inteligencia.

Mis cosas favoritas en la vida no cuestan dinero.

Sin duda, el dinero es importante. El dinero hace muchas cosas; una de las más importantes es crear opciones. Pero a partir de cierto punto, el dinero no hace a la gente más feliz.

La visión de Jobs sobre su fortuna y qué decidió para sus hijos

La visión de Jobs de que el dinero era importante, pero no aseguraba la felicidad, es la respaldada por algunos estudios que, con concluyen que, bajo un renta media de 75.000 dólares (en el caso de Estados Unidos) el dinero no compra más (o menos) felicidad.

En otra entrevista Jobs decía:

Así que sí, el dinero es importante. (Durante las épocas de mi vida en que no lo tenía, el dinero era especialmente importante). Pero una vez que alcanzas un cierto nivel de éxito financiero, desplaza tu atención al menos ligeramente del dinero. Tu trabajo va a ocupar una gran parte de tu vida, y la única forma de estar realmente satisfecho es hacer lo que crees que es un gran trabajo. Y la única manera de hacer un gran trabajo es amar lo que haces. Si aún no lo has encontrado, sigue buscando. No te conformes.

Para Jobs, el objetivo era ganarse la vida haciendo lo que le gustaba era más importante que ser rico haciéndolo, siempre que esto le permitiera vivir bien.

Antes de su muerte, el ex director general de Apple amasó un patrimonio multimillonario que dejó a su esposa Laurene Powell-Jobs, una fortuna que sus hijos no heredarán en su totalidad.

En una entrevista concedida en 2020 al New York Times, Powell-Jobs dijo que ella y su difunto marido no creen en la "construcción de riqueza heredada" y que sus hijos son conscientes de ello.

"Heredé mi riqueza de mi marido, a quien no le importaba la acumulación de riqueza", dijo.

Desde la muerte de su marido, Powell-Jobs fundó en 2004 la empresa híbrida de inversión, impacto social y filantropía Emerson Collective. Esta "organización para el cambio social" centra su trabajo en la educación, la inmigración y la justicia social y también ha financiado varias startups.

En cuanto a sus hijos, Lisa Brennan-Jobs, la primera hija de Steve, y a la que el ordenador Apple Lisa debe su nombre, reveló que ella y sus hermanos sí recibieron una herencia millonaria de su padre. Sin embargo, ella no participa en el reparto del resto de su patrimonio. Si lo estuviera, lo donaría todo a la Fundación Bill y Melinda Gates, según declaró al New York Times en 2018.

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