Vivienda - Inmobiliario

Monoma llega a España para dar una 'segunda vida' a inmuebles vacíos

  • Transforma edificios en vivienda y espacios de trabajo mediante 'coliving' y 'coworking'
  • La compañía de origen holandés estudia dos proyectos en nuestro país
Antigua Estación de Policía en Loosdrecht, Países Bajos, reconvertida en viviendas

Monoma desembarca en España para convertir inmuebles vacíos o en desuso en vivienda asequible o espacios de trabajo, a través de modelos de coliving o coworking, respectivamente. La compañía de origen holandés, que pertenece al grupo Mosaic World, está ya presente en ocho países europeos y realiza transformaciones de activos inmobiliarios con el objetivo de devolverlos al mercado. Monoma está comenzando su actividad en España, dando a conocer su modelo de negocio, donde ya están estudiando dos proyectos.

Oficinas, residencias de estudiantes, hospitales, residencias de ancianos, estaciones de tren, edificios gubernamentales, antiguas comisarías de policía...Cualquier espacio que pueda tener una segunda vida mediante transformaciones adaptadas a cada activo, a las necesidades de los propietarios y a la demanda del mercado. "Buscamos soluciones responsables y sostenibles a lo largo del tiempo con todo lo que ya tenemos, para cambiarlo y dar salida a ese activo y crear comunidades", apunta Sole Fernández, responsable de desarrollo de negocio en España de Monoma.

Su llegada a nuestro país se centra en tres motivos. El primero de ellos es la falta de vivienda asequible y la dificultad para acceder a la misma, así como a espacios de trabajo para jóvenes emprendedores. Por otro lado, la gran cantidad de edificios que se encuentran vacíos o en desuso y necesitan transformarse. "En España tenemos una gran cantidad y diferentes tipologías de toda clase de activos, de las administraciones públicas, fondos o propietarios privados", apunta Fernández. Y, en tercer lugar, el deterioro de los edificios, ya sea por ocupación ilegal u otros riesgos de los inmuebles no utilizados.

Cocina de las viviendas en la antigua comisaría de Policía en Loosdrecht (Países Bajos)

Nosotros analizamos el inmueble, vemos las posibilidades que tiene y, en función de las mismas, hacemos una propuesta al dueño del activo. En ese sentido, y dependiendo del activo, le damos un uso residencial o de espacios de trabajo, pero siempre creando comunidades", explica Fernández. Una vez que se tiene el activo, "lo mantenemos, hacemos la parte de management hasta que el propietario vuelve a recuperar la posesión de acuerdo al contrato que firmemos. Nuestra temporalidad es de un año a diez años", añade.

Presencia en Europa

Inglaterra, Irlanda, Francia, Bélgica, Holanda, Finlandia, Dinamarca y Alemania. La compañía ya está presente en ocho países europeos donde ha desarrollado proyectos de recuperación de inmuebles vacíos o en desuso en más de 1.000 ciudades proporcionando espacios asequibles a 100.000 personas. Y en la actualidad gestiona 2.500 activos.

Entre sus proyectos está el acuerdo con el ayuntamiento de Amersfoort (Países Bajos) para construir 129 viviendas temporales en el antiguo edificio de oficinas The Plot, que se puso en marcha en marzo de este año. Monoma alquilará y gestionará estas viviendas durante un periodo de 5 años. Otro de ellos, iniciado en agosto del año pasado, es la transformación de una finca con un hotel y un centro de conferencias, situada en un municipio al norte de Copenhague, en una comunidad de oficinas y un conjunto de espacios para estudiantes.

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