Comunidad Valenciana

Una nueva fiebre que multiplica las sociedades de capital riesgo valencianas

  • Apellidos empresariales ilustres como Lladró, Martinavarro o Benavent se han sumado
  • La firma de los antiguos dueños de Keraben tiene invertidos 41 millones en 30 fondos
  • Los dueños de Emuca, Vapf y Alzis han formado sus propias SCR
Valencia

La falta de rentabilidad de otras inversiones tradicionales y su menor fiscalidad explican que se haya pasado de apenas un par de sociedades de capital riesgo en la región en el último año a registrarse o encontrarse en proceso casi una decena de iniciativas impulsadas por 'family office' con mucha liquidez.

El capital riesgo ha sido una de las asignaturas pendientes tradicionales de la economía valenciana y durante décadas incluso se ha apuntado a su ausencia como uno de los motivos que lastraban el desarrollo tanto de proyectos de emprendedores como del tamaño de las empresas valencianas. Tras la crisis que supuso el estallido de la burbuja inmobiliaria, muchas de las firmas de capital riesgo que nacieron en la Comunitat Valenciana al calor de la riqueza generada por el ladrillo acabaron desmantelándose.

Una situación que provocó que en 2020 apenas existiesen un par de firmas de capital riesgo con el domicilio en la Comunidad Valenciana en los registros oficiales de la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Sin embargo, durante todo 2021 no ha dejado de producirse un goteo continuo de nuevas sociedades de este tipo vinculadas a la región.

Casi todas tienen en común su vinculación a familias de grupos empresariales de éxito o que han vendido sus empresas en los últimos años. Además, casi todos los nuevos socios de estas firmas ya tienen experiencia en la inversión en capital riesgo o bien como inversores directos en participaciones de otras empresas o startups.

Ese el caso de Cuarzo Investments SCR, detrás de la cual se encuentra uno de los apellidos históricos del empresariado valenciano, Lladró. Una de la rama familiar de los tres hermanos que constituyeron el popular fabricante de figuras de porcelana, y que precisamente se vendió a un fondo de inversión PHI Industrial. Los hijos de Vicente Lladró Dolz han formado esta nueva sociedad de inversión, a través de Invertige, el family office creado como instrumento para canalizar la gestión de su patrimonio y que constituyó en febrero esta firma con un capital inicial de 1,2 millones de euros. según consta en los registros de la CNMV La gestora elegida para asumir el día a día de sus inversiones a través de esta herramientas ha sido la madrileña MDEF Gestefin.

Para la sociedad que agrupa a los hermanos Juan Vicente, David e Inmaculada Lladró Roig la inversión y la toma de participaciones en otros sectores empresariales no es algo ni mucho menos desconocido. Invertige, con un patrimonio que supera los 116 millones de euros, está presente en el sector inmobiliario y en la actividad agrícola, en concreto en el negocio de los cítricos, un sector al que los Lladró también han estado históricamente vinculados. También participan en el hotel Villa Gadea Altea y han invertido en el sector de la energía fotovoltaica. Ademas, desde 2015 ha apostado por la inversión en el sector tecnológico con i-eVentures, con participaciones en Glovo, Fast4shop o la firma de inversión especializada Seaya Ventures, además de en otras tecnológicas emergentes de Asia.

La nueva sociedad de capital riesgo permitirá a Invertige, que ganó 156.000 euros en 2020, ampliar las inversiones directas en capital riesgo en empresas con gran capacidad de desarrollo. Una apuesta que ha cobrado mas sentido para muchas grandes fortunas tradicionales por la escasa rentabilidad de otras alternativas tradicionales de inversión en un contexto de tipos de interés bajos durante un largo periodo, con la incertidumbre que rodea a la inversión bursátil por todo lo que rodea a la evolución del coronavirus y con un mercado inmobiliario en que las oportunidades se han reducido tras años de precios muy asequibles.

Pero ese no es el único motivo por el que el capital riesgo está ganando peso en la cartera inversora de muchos family office valencianos con un perfil tradicionalmente más conservador. Desde el sector se apuntan las ventajas fiscales que siguen ofreciendo estas sociedades para la inversores como uno de sus mayores atractivos. Estas sociedades y sus socios gozan de exenciones de entre el 95% y el 99% en sus plusvalías y beneficios, además de instrumentos para evitar una doble imposición.

Adiós a las sicav, hola SCR

Una situación que contrasta con la que vive la que ha sido durante años una de las fórmulas de inversión preferida de las grandes fortunas valencianas, las sociedades de inversión colectivas de capital variable o sicav, perseguidas fiscalmente por el actual Ejecutivo. No es de extrañar que en plena ola de liquidaciones de sicav autonómicas parte de ese dinero se inyecte en estos nuevos instrumentos de capital riesgo que proliferan como alternativa.

Precisamente una de las fórmulas que también esta facilitando ese nuevo atractiva es el auge de los denominados fondos de fondos, que permite a las firmas de capital riesgo invertir en otros fondos. Una de las claves del éxito del capital riesgo es la capacidad para diversificar y repartir el riesgo, para lo que alcanzar un volumen mínimo es fundamental. Una barrera para muchos grupos familiares, que con la posibilidad de repartir sus inversiones en distintos fondos ven aumentar sus rentabilidades reduciendo el riesgo.

Un ejemplo de esa estrategia es una de las sociedades de capital riesgo ya con experiencia, Thalassa Capital, que fue creada en Nules por la familia Benavent, tras la venta de Keraben valorada en más de 270 millones de euros. Los Benavent apostaron 50 millones a este instrumento, que en la práctica se ha convertido en un brazo inversor que les sirve para participar en distintos fondos de capital riesgo que apuestan por sectores que van desde las renovables a pymes o grandes industrias, además de tener presencia en algunos fondos de inversión y de coinvertir directamente en algunas grandes operaciones, como la participación de Corporación Financiera Alba de un porcentaje de Verisecure Securitas Direct.

Según sus últimas cuentas anuales, de 2020, la familia castellonense posee participaciones en fondos como Helia Renovables, que valora en 3,13 millones, o en Alba Investments SARL a través de la que se canaliza Verisecure por 2,4 millones. En total, la firma de los Benavent participa en un treintena de fondos y sus porcentajes están valorados en mas de 41 millones de euros. Además, Thalassa cuenta con una cartera de fondos de inversión que está valorada en otros 22,6 millones de euros. La firma de capital riesgo que gestiona Arcano además consiguió un beneficio de 1,16 millones el año pasado.

Otro apellido ilustre ligado a una actividad histórica como la citrícola, los Martinavarro, se ha sumado a esta nueva moda. A principios de año una de sus ramas, la familia castellonense Martinavarro Ferrer, dio forma a la firma de capital riesgo Tagowind, con Quadriga Asset Managers como gestora. La nueva sociedad de capital riesgo también surge con un capital inicial de 1,2 millones y en principio parece que su actividad se centrará en la entrada en el capital de empresas en estadios iniciales o de desarrollo y maduración.

Uno de los inversores con experiencia en el sector y que hora ha apostado por crear su propia sociedad es la familia propietaria de Emuca, el grupo dedicado a la fabricación de herrajes para mobiliario. Sus socios están tramitando la creación de una nueva sociedad de capital riesgo denominada Hyle Invest para canalizar su inversiones a través de este instrumento. Los Palop Boix, que controlan el fabricante a través de Palbox Holding, han elegido a Arcano Capital como gestora de la nueva sociedad, mientras que Bankinter es la entidad depositaria. Hyle Invest.

La inversión en fondos de capital riesgo no es algo nuevo para los dueños de Emuca. Según reflejan las cuentas de su sociedad holding, al cierre de 2020 entres sus activos financieros se incluían participaciones en fondos de capital riesgo por valor de 6,92 millones de euros, tras incrementarlas un 29% respecto al ejercicio anterior. El grupo familiar incluye en esa cartera una inversión en el fondo Oquendo III. En la cartera de Palbox también se encuentra la socimi Adriano Care, una firma especializada en activos inmobiliarios del sector de las residencias de tercera edad. La creación de este sociedad de capital riesgo propia se produce después de que Palbox registrase un beneficio neto de 6,2 millones de euros, pese a que la cifra de negocio se redujo un 5,8% por la pandemia, hasta 59,25 millones.

También en Alicante: Alzis y Vapf

Otro de los grupos empresariales regionales que ha visto una oportunidad en el capital riesgo es el alicantino Alzis, propiedad de la familia Coves Selva. La familia quiere dar un paso más en su proceso de diversificación más allá de sus negocios tradicionales y reforzar su papel como inversor en nuevas empresas con un fuerte potencial de crecimiento. El grupo familiar que nació de la distribución de butano y hoy abarca desde el inmobiliario y los parkings al ocio y el juego, ha puesto en marcha una nueva sociedad de capital riesgo bautizada como Valectra Global.

Se trata de una de las iniciativas más ambiciosas de las registradas este año, al menos en cuanto al volumen de capital que prevé mover: nace con un importe de 25 millones de euros, aunque no todo suscrito inicialmente ya que legalmente los socios tienen un plazo de 3 años para alcanzar esa cifra

Según explican desde la propia empresa, para su creación se aportará como capital inicial sus participaciones en empresas emergentes que ha apoyado en los últimos años. Entre las más destacadas se encuentran la cadena de tiendas de mascotas Miscota, las franquicias de peluquerías low cost Oh my cut!, la empresa de desarrollo de pequeños cohetes espaciales PLD Space o la tecnológica Orizon.

Valectra se convertirá así en el nuevo brazo inversor de la familia, que en los últimos tres años ha puesto su foco de mira en startups disruptivas. "Buscamos proyectos que desarrollen su actividad en sectores donde no estemos presentes con otra empresa", explican desde el grupo familiar, que apuntan también que una de las claves para sus inversiones es la confianza en el líder del proyecto empresarial y poder acceder al consejo de administración de esas firmas.

También en la provincia de Alicante ha nacido Cerbero Capital, que está encabezada por Pedro Javier Soliveres Tur, que es el presidente de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de la Provincia de Alicante (Provia) y dirige la constructora e inmobiliaria Grupo Vapf, una empresa con más de medio siglo de historia y muy localizada en las comarcas de Las Marinas de Alicante, donde ha desarrollado más de 8.000 viviendas, fundamentalmente para residentes europeos. En su caso, la sociedad de capital riesgo formada junto a sus hermanos cuenta con un capital de partida de 8 millones de euros y tiene como gestora a March Private Equity y está depositada en Banco Inversis.

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.