Transportes y Turismo

Portugal lanza la privatización del 51% de TAP con IAG al acecho

  • El calendario marca que la operación podría finalizarse en la segunda mitad de 2024
  • Air France y Lufthansa también se postulan como rivales de la dueña de Iberia
  • El Gobierno luso reserva el 5% para los trabajadores
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Empieza la cuenta atrás por la privatización de la aerolínea portuguesa TAP, un proceso que ha señalado en los últimos meses a la dueña de Iberia, IAG, y  sobre el que su presidente, Luis Gallego, ha confirmado firmemente su interés en las últimas horas. El plan para dar entrada a un inversor privado en la aerolínea de bandera lusa se ha iniciado hoy con la publicación del decreto del gobierno del país vecino y podría despertar el apetito también de competidores de la talla de Air France y Lufthansa. El anuncio ha desvelado que el objetivo es privatizar, al menos, el 51% de la compañía.

El ministro de Hacienda, Fernando Medina, explicó en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que la intención es vender el 51% del capital, pero no se descarta la posibilidad de que este porcentaje sea superior. "No queremos inversores en aviación y no queremos inversores financieros que pretendan vender TAP más adelante. La privatización pretende beneficiar a Portugal", afirmó sobre el perfil deseado del próximo dueño de la compañía.

El resto de novedades sobre el proceso de reprivatización (TAP ya fue privatizada en 2015 y volvió a manos del Estado en 2020) trataron sobre el calendario y la estructura de capital. Sobre el primer punto, el Gobierno de Portugal prevé que la venta se cierre en la segunda mitad de 2024. Y sobre el segundo ha añadido que reservará el 5% de las acciones de la compañía para los trabajadores.

El Gobierno que dirige António Costa explicó que el resultado de este proceso es independiente de la validez del plan de reestructuración de TAP aprobado por la Comisión Europea, cuyo horizonte temporal finaliza el 31 de diciembre de 2025. El proceso de reprivatización se ha apoyado en dos analistas externos, EY y Banco Finantia.

Interés de IAG

La publicación de los requisitos para hacerse con TAP llega pocas horas después de que Luis Gallego, consejero delegado de IAG, se mostrara más entusiasmado que nunca con la posibilidad de que la compañía portuguesa terminase bajo el paraguas del grupo. "Nos sentimos optimistas y creemos que TAP puede convertirse en otro caso de éxito dentro de IAG", afirmó en el marco del Festival Mundial de Aviación en Lisboa. Gallego, que hasta entonces se había mostrado más cauteloso al hablar sobre esta operación, quiso matizar también que "habrá que estudiar el proceso y considerar cuidadosamente los detalles".

La integración de TAP en IAG ha sido objeto de estudio por parte del mercado. Los analistas de Bernstein explicaron en enero que este era el mejor acuerdo de consolidación para IAG, con permiso de la operación de Air Europa. En su informe señalaban como "novedad interesante" el plan del gobierno portugués. Las razones: se trata de una de las compañías regionales más atractivas de Europa, con una cuota de tráfico del 7-8% en el Atlántico Sur, lo que consolidaría el tráfico del grupo hispano-británico.

Gallego, por su parte, habló de la posibilidad de "desarrollar conjuntamente el centro de Lisboa y ofrecer un valor significativo a Portugal y al pueblo portugués". El ejecutivo añadió también que "nuestras redes son altamente complementarias con muchas oportunidades para conectar a los pasajeros desde Lisboa con América Latina, América del Norte y África".

Plataforma de consolidación

IAG ha reiterado siempre que es un holding de aerolíneas que busca consolidar el sector. A este respecto y sobre los efectos que tendría la integración de TAP bajo su paraguas, Gallego puso como ejemplo la experiencia de Aer Lingus, adquirida en 2018 y que desde entonces a más que duplicado su capacidad de larga distancia y ha añadido nueve destinos en América del Norte.

La política de fusiones y adquisiciones del grupo de aerolíneas se ha visto claramente con la compra de Air Europa, que ha tardado años en llevarse a cabo tras varios desacuerdos y la crisis del coronavirus. La adquisición, que se cerró en febrero de este año por 500 millones de euros, todavía debe ver el visto bueno de las autoridades de la Comisión Europea. Bruselas ya se mostró escéptica al revisar las condiciones de su primer acuerdo y detectó peligros en la competencia en rutas nacionales e internacionales.

Lufthansa y Air France-KLM, posibles rivales

El proceso de venta de TAP promete despertar el interés de más rivales. En las quinielas han aparecido Lufthansa y Air France-KLM. La primera tiene menos sentido estratégico por su poco peso en el Atlántico Sur, ya que proyecta sus operaciones hacia Norteamérica y Asia Oriental. La segunda sí rivaliza con IAG en las rutas de TAP, por lo que tendría más sentido que pugnara por la aerolínea lusa.

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