Transportes y Turismo

Los viajes, otro peligro de los minoristas: los consumidores prefieren gastar su dinero en experiencias

  • Los minoristas se enfrentan a una temporada de compras complicada
  • Las ventas de billetes de avión en EEUU subieron un 56% en septiembre
Los consumidores tienen ansias de experiencias. Foto: iStock

El pistoletazo de salida de la temporada alta de compras está a la vuelta de la esquina, pero las perspectivas no son buenas. Al menos para los minoristas de EEUU, quienes tienen que deshacerse como sea del exceso de existencias -como es el caso de Walmart, Target y Macy's- en un escenario donde los consumidores se han vuelto más conscientes de lo que pueden gastar, o más bien de a qué destinan su dinero. Y es que, a pesar de la inflación y los tambores de recesión, las ansias de experiencias se mantienen.

Basta con fijarse en los datos: Amazon obtuvo en el tercer trimestre unos ingresos menores de lo esperado, 127.100 millones de dólares frente a los 127.460 millones de dólares estimados, y se ha visto obligado a rebajar sus expectativas de ventas para los tres últimos meses de 2022, pasando de los 155.000 millones de dólares a menos de 148.000 millones de dólares. En cambio, las ventas de billetes de avión en EEUU subieron un 56% en septiembre con respecto a 2021 y las reservas de alojamiento se dispararon más del 38%, según Mastercard Spending Pulse, que mide las ventas minoristas en tiendas y online.

Una tendencia que, evidentemente, se ha dejado sentir en las cuentas de resultados de las empresas del sector. Airbnb, por ejemplo, aumentó sus beneficios un 29% -un 36% sin el efecto dólar- en el tercer trimestre con respecto al mismo periodo de 2021, hasta alcanzar los 2.900 millones de dólares. Parte de este incremento se debe a que generó 1.200 millones de dólares en ingresos entre julio y septiembre, "los más rentables de su historia", según el comunicado de prensa de la propia compañía.

Por su parte, United Airlines consiguió superar las estimaciones de los analistas incluso a pesar del aumento del 43% de las tarifas aéreas en lo que va de año. En concreto, ingresó 12.880 millones de dólares entre julio y septiembre, un 13% más que en el mismo periodo de 2019, según los documentos presentados por la compañía. Sin embargo, la aerolínea se quedó lejos de los 11.380 millones de beneficios alcanzados hace tres años, al obtener 942 millones de dólares.

Otra compañía que se ha visto beneficiada por las ansias de experiencia es Disney. En tercer trimestre fiscal, los parques de atracciones Disney World lograron un 72% más de beneficios en comparación con 2021 y un 50% más respecto a los tres meses anteriores.

Asimismo, este deseo por viajar se ha extendido a compañías relacionadas con el sector, como es el caso de MasterCard. La empresa de servicios bancarios registró unos ingresos de 5.760 millones de dólares en el tercer trimestre de 2022, frente a los 4.990 millones registrados en el mismo periodo del año anterior. Además, volvió a superar por cuarta vez las estimaciones de ingresos de la firma Zacks. En esta ocasión, en un 1,77%.

¿El sector podrá esquivar la recesión?

La cuestión ahora es si el comportamiento de los consumidores respecto a los viajes se mantendrá en el supuesto de una recesión económica. Una situación que podría materializarse en "abril, mayo o junio", según las previsiones de Tim Quinlan, economista senior de Wells Fargo.

Para Quinlan, el problema es que los consumidores estadounidenses están "de prestado", en referencia a que están gastando más de lo que ganan porque se están endeudando. En la actualidad, la deuda de los hogares está en 4,7 billones de dólares -una cifra nunca vista- y sus ahorros personales no superaban en agosto los 653.000 millones de dólares, de acuerdo a los datos recopilados por la Oficina de Análisis Económico del Departamento de Comercio de EEUU que publicó Quartz.

Algo que se va a continuar de cara a la temporada de compras. La Federación Nacional de Minoristas de EEUU no prevé que el gasto navideño se vaya a financiar al completo con los ingresos de los consumidores. En su lugar, espera que parte del mismo se pague mediante deuda de las tarjetas de crédito y las cuentas de ahorro, según recoge CNBC.

No obstante, Jorge Barraza, profesor adjunto de psicología del consumidor en la Universidad del Sur de California, se muestra optimista respecto al sector de los viajes. "Puede ser que la gente no perciba cuánto han subido los precios y esté dispuesta a soportarlo porque hay una demanda reprimida para viajar", señala. A lo que añade: "Cuando hay momentos de estrés e incertidumbre, es más probable que se produzca ese comportamiento YOLO (Solo se vive una vez)".

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