Telecomunicaciones

La ambición de Zegona en Vodafone ayuda a Bruselas pero incomoda al sector

  • Todos los operadores deberán revisar sus hojas de cálculo si un 'nuevo Vodafone' se lanza al ataque
Eamonn O’Hare, fundador y presidente ejecutivo de Zegona. ee

La ambición de Zegona por controlar Vodafone España favorece a Bruselas pero perjudica al resto de los operadores del país. De puertas para adentro, cualquier escenario donde la filial del grupo británico pueda resultar fortalecida será bienvenida desde Europa. Precisamente, los supervisores comunitarios de la competencia analizan en profundidad la fusión Orange-MásMóvil, condicionada a preservar la diversidad y capacidad de elección de los consumidores españoles.

Sin embargo, el mismo movimiento de Zegona incomoda a los actuales competidores del operador rojo: Telefónica, Orange, MásMóvil, Digi, Finetwork y Avantel, entre otros. Todos ellos se verían obligados a recomponer sus hojas de cálculo en el supuesto de que la tercera teleco enseñara los dientes en manos de otro dueño. Los analistas consultados por este periódico coinciden en que, una vez abierto el melón de Vodafone, los efectos colaterales de un cambio de propiedad y de estrategia se harán sentir en el ecosistema.

La primera incógnita a despejar consiste en averiguar si la eventual entrada de Zegona en Vodafone impulsará comercialmente al operador adquirido o si, por el contrario, podría servir para trocear Vodafone y obtener pingües plusvalías con la venta de sus partes. En el primer supuesto, Zegona deberá buscar un equipo de gestión capaz de atraer inversores multimillonarios para la causa, con perfiles directivos que pululan en el mercado y que son afines al fondo británico, como es el caso de José Miguel García, exconsejero delegado de Jazztel, Euskaltel y Virgin Telco, entre otras empresas.

En cualquier caso, no basta a Zegona con disponer de un CEO con capacidad de arrastre en el negocio sino que, acto seguido, necesitará renovar rápidamente sus infraestructuras fijas. Por lo tanto, Zegona deberá activar un gran acuerdo de compartición de fibra óptica, ya sea con Telefónica o con Orange, una vez que la mayor parte de la banda ancha de cable de HFC (híbrido de fibra óptica y cable coaxial), apunta irremediablemente a su obsolescencia tecnológica. De hecho, durante la pasada primavera ya trascendió un posible interés de Vodafone y Telefónica por llegar a un acuerdo para compartir fibra óptica en España. Según informó entonces la agencia Bloomberg, Telefónica estaría "abierta y preparada" para explorar posibles asociaciones con Vodafone "en particular en el caso de la fibra en España si quisieran apagar progresivamente su cable", según indicó el CEO de Telefónica, Ángel Vilá.

Por su parte, un Vodafone agresivo comercialmente y con hambre para plantear batalla en el mercado supondría un severo contratiempo para los intereses de Orange-MásMóvil. Hasta antes del sorpresivo anuncio de Zegona, el proyecto de fusión daba por hecho que Digi, Finetwork o Avantel resultarán catapultadas por parte de Bruselas..., pero nadie contaba con el resurgir de Vodafone.

La integración del segundo y cuarto operador del mercado español no se permitirá desde Europa si, por el camino, se desmembra el actual número tres

Sin duda, las cuentas del grupo fusionado no serán las mismas con un tercer operador en horas bajas que con otro revitalizado. Telefónica también prefiere al Vodafone conocido, antes que asumir el riesgo de que el tercer operador finalmente firmara el referido acuerdo de red Orange en lugar de con ellos. Al mismo tiempo, Digi torcerá el gesto con la irrupción de un competidor inesperado. Todo apunta a que el cuarto operador pondrá en la balanza de sus intereses el precio de los presumibles remedios de la fusión Orange-MásMóvil y, en otro platillo, las ventajas de mantener su statu quo, con redes alquiladas a terceros, y sin los costes y obligaciones de sus propias redes. ¿Estará dispuesto Digi a invertir en redes de Orange-MásMóvil con un Vodafone peleón?

Desde Bruselas, y una vez que el estudio de la fusión Orange-MásMóvil está abierto y sin presiones de fechas, la Comisión se tomará todo el tiempo que necesite para asegurarse de que Zegona no troceará Vodafone. En ningún caso, la integración del segundo y cuarto operador del mercado español se permitirá desde Europa si, por el camino, se desmembra el actual número tres. Eso supondría pasar de cuatro grandes jugadores a solo dos, y eso nunca lo propiciará la Comisión Europea.

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