Telecomunicaciones

El dinero del 'Perte del chip' no llegará hasta otoño de 2023

  • La convocatoria se hará antes de junio, luego se abrirá la ventanilla
  • En 2023 se prevén repartir 1.405 millones de un total de 12.250 millones

El ecosistema español del chip se frota las manos por la puesta en marcha del Perte de la microelectrónica y los semiconductores, prevista para 2023, pero deberá mostrarse cautelosa ante los plazos previstos. De acuerdo con otras convocatorias hermanas, transcurre alrededor de ocho meses desde que se realiza la primera convocatoria hasta que finalmente llega el dinero a las empresas que cumplen todas las condiciones.

En el caso del Perte del Chip, el más generoso de todos con una dotación pública de 12.250 millones hasta 2027, espera la primera convocatoria a lo largo del primer semestre de 2023, sin que haya trascendido una fecha más precisa. Después llegará el momento de la apertura de la ventanilla para la admisión de solicitudes. La tarea corresponde a la empresa pública SEMYS, llamada a convocar a la industria para que evidencie sus planes y necesidades para participar en las denominadas Manifestaciones de Interés. Posteriormente se revisarán procelosamente todas las propuestas para aprobar las correspondientes ayudas, créditos o ambos modelos al mismo tiempo. Por lo tanto, fuentes del sector estiman que el dinero de los semiconductores no llegará a las empresas más madrugadoras hasta el próximo otoño.

En el Perte de la automoción, por ejemplo, la primera convocatoria se formalizó el pasado abril, y no ha sido hasta este final de año cuando han llegado los primeros ingresos a las empresas interesadas.

Advertidos durante la pandemia de la fragilidad productiva de España y Europa ante el déficit de microchips, el Ejecutivo de Pedro Sánchez se propuso alcanzar cuanto antes la autonomía estratégica en esta industria y, al mismo tiempo, situar a España como un país de referencia en el sector y en el suministro de semiconductores.

Los cuatro ejes del Perte del Chip se distribuyen de la siguiente forma.

1. Refuerzo de la capacidad científica. Dotado con 1.165 millones para impulsar la investigación sobre microprocesadores de vanguardia (475 millones), la fotónica integrada (150 millones) y los chips cuánticos (40 millones). A lo anterior se incluyen 500 millones para los Proyectos Importantes de Interés Común Europeo (IPCEI) de Microelectrónica y Tecnologías de la Comunicación. De este capítulo, la administración repartirá en 2023 un total de 340 millones de euros, en su mayor parte para el desarrollo de I+D+i de microprocesadores de vanguardia y arquitecturas alternativas.

2. Estrategia de diseño. Del presupuesto de 1.330 millones de euros, 950 millones se destinarán para la creación de fabless de diseño de chips de vanguardia y arquitecturas alternativas y otros 300 millones de euros para las pruebas que permitirán validar los proyectos de microprocesadores. Adicionalmente existe una partida de 80 millones para la creación de una red española de formación en semiconductores. En 2023 se distribuirán 230 millones bajo este epígrafe, cuya mayor partida corresponderá a la creación de empresas fabless de diseño de microprocesadores.

3. Construcción de plantas de fabricación. Dotado con 9.350 millones. La inversión pública se distribuirá en dos tipologías de fábricas: Foundries de chips de menos de 5 nanómetros, con una inyección de 7.250 millones y con el objetivo de la primera planta esté en funcionamiento a finales de 2027, así como fábricas de gama media (de más de 5 nanómetros), con una inversión de 2.100 millones de euros, cuya primera planta debe estar operativa antes de 2027. En 2023 se han presupuestado ayudas y créditos por importe de 684 millones, donde el grueso de la inversión se destinará en la capacidad de fabricación de chips por debajo de los 5 nanómetros.

4. Dinamización de la industria de fabricación TIC. Con un presupuesto de 400 millones, de los que 200 millones se destinarán para potenciar startups, scaleups y pymes innovadoras del sector de semiconductores nacional y otros 200 millones para impulsar la fabricación en España de productos electrónicos en España. El próximo año se reserva una partida de 130 millones, de los que 80 millones pretende incentivar la industria manufacturera.

En los seis meses de trabajos del Perte del Chip, el Gobierno considera que se han producido avances relevantes, entre los que sobresale como la instalación en Barcelona del primer centro de diseño europeo de chips. Además, Intel y el Centro Nacional de Supercomputación (Barcelona Supercomputing Center) han firmado un acuerdo para abrir un laboratorio de diseño. También se han producido contactos esperanzadores con Samsung.

Muchos más créditos que ayudas

No habrá lluvia de ayudas para el ecosistema español del chip, sino que el grueso del importe serán créditos en lugar de subvenciones directas. El 88% de los 12.250 millones presupuestados (10.750 millones de euros) corresponden a préstamos de la adenda al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Según se desvela en el documento completo de la referida adenda, la "incertidumbre sobre los proyectos" justifica este tipo de cautelas. Asimismo, la empresa pública que gestionará este Perte, Semys, canalizará 800 millones de euros en préstamos y 450 millones en transferencias directas.

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud