Tecnología

El golpe más duro: Huawei podría dejar de hacer móviles de gama alta

  • ARM rompe con Huawei y hace imposible que pueda desarrollar sus propios chips
  • Defiende el veto porque sus diseños contienen "tecnología de origen en EEUU"
  • Huawei espera revertir la situación y reconoce la presión de sus socios
El Huawei P30 Pro. Alamy

Google anunció el domingo que rompía relaciones con Huawei, lo que afectaba directamente al futuro del software de sus móviles. Ahora, la compañía británica ARM (a la que pertenecen el diseño de los chips) también ha anunciado que suspende relaciones con la empresa china con lo que no podrán montar sus propios procesadores en sus próximos teléfonos.

Y es que aunque los smartphones de Huawei y Honor cuentan en su interior con los procesadores Kirin desarrollados por la propia compañía china, éstos están basados en la arquitectura ARM, una licencia que ahora queda revocada e impedirá a Huawei implementar el elemento central de cualquier smartphone: el procesador.

Kirin, desarrollados por HiSilicon -subsidiaria de Huawei-, compite contra los procesadores Exynos de Samsung,  Snapdragon de Qualcomm, los chips A de Apple o los Helio de Mediatek. Sin embargo, los chips más avanzados del mercado se basan en la arquitectura de ARM, con lo que Huawei tendría que dejar de hacer teléfonos de gama alta.

Según informa la BBC, el diseñador de chips británicos ARM ha enviado un comunicado interno a todos sus empleados en el que explica a su personal que suspende "todos los contratos activos, derechos de soporte y cualquier compromiso pendiente" con Huawei y sus subsidiarias para cumplir con el requerimiento de EEUU.

ARM: "Nuestros diseños tienen tecnología de origen de EEUU"

El motivo por el que ARM se ajusta a las exigencias del Gobierno de Donald Trump es que sus diseños contienen "tecnología de origen en EEUU", con lo que aseguran que tienen que cumplir con las exigencias del país.

La prohibición también se aplica a ARM China, la división con sede en China en la que ARM Holdings posee una participación del 49% y que fue creada como una empresa conjunta con un consorcio de inversión chino para desarrollar, vender y ofrecer soporte para sus productos en la región.

Sus smartphones, sin 'cerebro'

HiSilicon es una de las empresas en las que Huawei ha hecho mayores inversiones y se ha encargado de desarrolar semicondutores, chips y diseños de circuitos para no depender de terceros. Un avance significativo pero aún insuficiente, pues todavía no ha logrado diseñar chips sin basarse en ARM, por lo que estaba pagando pos las licencias de la británica.

ARM es un tipo de arquitectura que llevan los procesadores que requieren una cantidad menor de transistores que los procesadores tradicionales. Su auge y avance es tal, que está llamado a desbancar a pesos pesados de la industria como Intel.

ARM no fabrica procesadores como tal, sino que licencia sus tecnologías de semiconductores a otros. Es decir, los fabricantes pagan a la británica por el uso de las 'instrucciones' que tienen que realizar los procesadores para determinar cómo ejecutar los comandos. O bien, los fabricantes licencian diseños del núcleo de procesador basándose en ARM, que describen cómo se deben organizar los transistores de los chips en combinación con otros elementos para tener un procesador completo.

Tras el veto de ARM se abre un negro futuro para los smartphones de la compañía, que se quedan huérfanos de procesadores. Huawei no podrá usar sus chips propios, ni los de alto rendimiento fabricados por terceros. Y es que o están basados en el sistema ARM (como el Exynos de Samsung) o pertenecen a compañías norteamericanas como Intel o Qualcomm.

Huawei espera revertir la situación

Ante el fin de las relaciones con ARM, Huawei se muestra confiada en poder dar la vuelta a la situación y volver al escenario original que le permita seguir desarrollando sus chips propios basados en la arquitectura de la compañía británica.

En concreto, un portavoz de Huawei ha explicado que "valoramos nuestras relaciones cercanas con nuestros socios, pero reconocemos la presión que sufren algunos de ellos, como resultado de decisiones motivadas políticamente".

"Estamos seguros de que esta lamentable situación se puede resolver y nuestra prioridad sigue siendo continuar brindando tecnología y productos de clase mundial a nuestros clientes en todo el mundo".

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud