
Hay pocas cosas en el mundo, por no decir ninguna, que usemos más que nuestro teléfono móvil. Por suerte o por desgracia, ya es más que común pasar varias horas al día con él, lo que debería hacer que conozcamos hasta la última parte de este.
Sin embargo, si coges tu dispositivo y lo miras justo al lado del puerto de carga de este, podrás observar que en la parte interior de tu teléfono móvil se ven uno o varios orificios pequeños. A menudo, estos pasan desapercibidos o se confunden con el altavoz, pero en realidad, cumplen una función crucial para el correcto funcionamiento del dispositivo: son los micrófonos de tu smartphone.
Aunque parezca que solo hay un micrófono, la mayoría de los teléfonos modernos, especialmente los de gama media y alta, incorporan un sistema de micrófonos duales o múltiples. Esta configuración no es así porque sí, su diseño está pensado para mejorar la calidad de las llamadas, la grabación de audio y vídeo, y para potenciar la interacción con asistentes de voz.
El micrófono principal, el que solemos asociar con las llamadas, se encuentra en la parte inferior del teléfono, este es el que capta tu voz cuando hablas. Sin embargo, en un mundo ruidoso, una sola entrada de audio no es suficiente, por eso, los fabricantes añaden un segundo micrófono, conocido como micrófono de cancelación de ruido ambiental, que generalmente se ubica en la parte superior o trasera del dispositivo, cerca de la cámara.
La función de este segundo micrófono es la reducción de ruido. Mientras el micrófono principal capta tanto tu voz como el ruido de fondo, el segundo micrófono se enfoca únicamente en captar los sonidos del ambiente, como el tráfico, el viento, la música alta o las conversaciones ajenas. Mediante un proceso llamado supresión de ruido, resta la señal del ruido ambiental de la señal que contiene tu voz. El resultado es que la persona con la que hablas escucha tu voz de forma mucho más clara y nítida, sin el estruendo de lo que te rodea.
Además de su papel en las llamadas, estos micrófonos adicionales son fundamentales para otras funciones. Por ejemplo, al grabar un vídeo, los múltiples micrófonos permiten capturar el sonido de forma estéreo. También son esenciales para la interacción con asistentes de voz como Siri, Google Assistant o Alexa. Gracias a este sistema de micrófonos, el teléfono puede detectar y entender tus comandos de voz incluso si te encuentras a cierta distancia o en un entorno con ruido.