Tecnología

Imagen de calidad, donde quieras y como quieras: probamos el proyector Samsung The Freestyle

  • Es una de las grandes novedades de Samsung para el 2022
  • Es muy pequeño y se adapta a cualquier ángulo y distancia

El producto estrella de Samsung para el 2022 no es un televisor, ni un móvil, ni un ordenador; es un proyector que ha conseguido convencernos de que, a veces, no es necesaria una pantalla física.

The Freestyle fue el producto más llamativo lanzado por Samsung en el CES 2022, celebrado a principios de año, y la compañía parece orgullosa de lo que ha conseguido. Por supuesto, este no es el primer proyector de este tipo que vemos, y de hecho, probablemente no es el mejor; pero sí que es el primero que aprovecha las posibilidades de este formato.

Y es que este no es un gigantesco proyector, de esos que tenemos que colgar del techo o poner en una mesa. El Freestyle se puede poner en cualquier sitio, y con eso quiero decir "cualquier sitio".

El proyector más versátil

La versatilidad es el punto fuerte de este dispositivo: básicamente lo podemos poner donde queramos para obtener una imagen de calidad en cualquier sitio que se nos ocurra, y además, tiene otras funciones interesantes más allá de mostrar esa imagen.

La clave está en el tamaño y el factor de forma. El Freestyle es un cilindro con un soporte de diseño moderno que nos permite apuntar el proyector en cualquier ángulo que necesitemos, gracias a la rotación de 180 grados que tiene. ¿Quieres proyectar en el techo y ver una película mientras estáis acostados? Es perfectamente posible. ¿Quieres proyectar en la pared? Prácticamente da igual la distancia a la que esté, será capaz de mostrar una imagen de relación 16:9 muy clara y sin distorsión, aunque sólo en la condición correcta será capaz de mostrar una imagen de hasta 100 pulgadas, superando por mucho incluso a los televisores más caros. El dispositivo viene con una útil hoja que nos indica la distancia correcta para cada tamaño de imagen; si queremos las 100 pulgadas debemos asegurarnos de poner el dispositivo a unos 2,66 metros, mientras que si sólo queremos una pantalla pequeña de 40 pulgadas, por ejemplo, nos vale con 1,06 metros.

Ver en persona cómo el proyector es capaz de detectar al momento cómo debe mostrar la imagen es muy llamativo. Si movemos el dispositivo y lo ponemos en otro sitio, o variamos el ángulo, inmediatamente el sistema lo detectará y realizará los cambios necesarios para que la imagen esté enfocada y en el mayor tamaño posible. Por lo tanto, no tenemos que estar calculando constantemente la posición correcta, ya que el proyector hace todo el trabajo.

Es realmente sorprendente de lo que es capaz, teniendo en cuenta su tamaño. El Freestyle es muy pequeño y se puede llevar con sólo una mano perfectamente, algo que no podemos decir de muchos proyectores, que son 'mamotretos' por todos los componentes necesarios. Es perfectamente posible llevarlo de acampada para ver películas en cualquier sitio, y la caja en la que viene se puede usar para el transporte seguro; aunque me hubiera gustado que la funda de transporte no se tuviese que comprar por separado.

En el color blanco escogido por Samsung, también es un dispositivo bonito, aunque las ranuras de ventilación sean el único elemento estético interesante que tengan. Ya he mencionado el soporte, pero tengo que volver a él porque realmente me ha gustado, tanto por la variedad de ángulos que permite como por el efecto de 'flotación' en el que parece que está la unidad.

Imagen sorprendente

Toda esta versatilidad no hubiera servido de nada si la imagen fuese pobre y, afortunadamente, hay que decir que está a la altura. Ojo, no es la mejor imagen que puedes obtener con un proyector, y aquí es donde empezarás a notar las limitaciones de un formato portátil como este; pero si las tienes en cuenta, la imagen es sorprendente.

Evidentemente, hay proyectores modernos que permiten obtener una imagen muy nítida y de alto brillo, y The Freestyle no llega al nivel de alternativas que cuestan lo mismo; pero no se queda muy atrás. Funciona a resolución 1080p, y la calidad de imagen es apropiada para un proyector; me ha sorprendido la nitidez y especialmente, el tratamiento de los colores, que son vivos e impactantes, especialmente los rojos. Con una lámpara de 550 lúmenes, es evidente que este proyector funciona mejor cuanto menos luz haya, así que es ideal para habitaciones a oscuras; pero en cuanto abras las ventanas o uses el proyector de día en exteriores, notarás que te falta alto más de brillo.

El sonido está sorprendentemente trabajado para un proyector, gracias a un sistema de altavoces de 360 grados aprovechando el diseño cilíndrico del dispositivo; así que no importa cuál sea tu ángulo, que serás capaz de escuchar la serie que ha puesto la familia, por ejemplo. También son potentes, hasta el punto de que no creo que tenga problemas para ofrecer una buena experiencia en exteriores.

El funcionamiento del Freestyle también es digno de mención. Usa el mismo sistema que muchos de los televisores inteligentes de Samsung y, por lo tanto, está repleto de funciones avanzadas. Se puede conectar a Internet y obtener acceso a servicios como Netflix, Amazon Prime Video y Disney+. También tenemos acceso al asistente personal Bixby de Samsung, o a Alexa de Amazon para dar órdenes de voz. Lo único mejorable es el rendimiento; imagino que Samsung no ha implementado el mejor procesador a su alcance, porque la interfaz a veces va algo lenta, especialmente comparada con un televisor que cueste lo mismo.

También me hubiera gustado ver más variedad de conexiones; sólo tenemos un mini-HDMI además del USB-C necesario para hacer funcionar el dispositivo. Así como un mando a distancia de mejor calidad, más acorde con un dispositivo de gama alta como este.

Más que un proyector

The Freestyle guarda un par de funciones adicionales muy curiosas; no es que eso lo convierta en algo más que un proyector, y en ningún caso las llamaría "imprescindibles", pero son de agradecer. Para empezar, el Freestyle se puede convertir en una lámpara de luz ambiental; para ello, sólo tenemos que volver a poner la cubierta que se usa para proteger la lente. Una vez activado, el dispositivo proyectará luz de colores que será difuminada por esta cubierta semitransparente. Es un efecto similar al de lámparas inteligentes como las Philips Hue, aunque no tenemos el grado de control ni de inteligencia de aquellas. Otra función interesante es el modo ambiente, que muestra combinaciones de luces y sonidos basados en 'conceptos' creados por artistas para la compañía.

Como hemos comentado antes, el Freestyle cuenta con altavoces integrados en 360 grados, y eso no sólo sirve para las películas que estemos viendo, también permite usarlo como altavoz independiente para reproducir lo que queramos. Por lo tanto, no tendremos que llevarnos un altavoz portátil como el Sonos Roam para tener algo de música, aunque en ningún caso ofrece la misma experiencia.

Proyector portátil, con letra pequeña

Desde mi punto de vista, el Samsung The Freestyle sólo tiene dos fallos importantes. El primero, que realmente no es un proyector portátil como tal, pese a que Samsung así lo diga; y es que no tiene batería interna, así que requiere usar el cable USB-C incluido para conectarlo a la corriente y así poder usarlo. Samsung se justifica en que es compatible con baterías externas, gracias al uso del protocolo USB-PD, pero creo que no es excusa suficiente para un dispositivo tan diseñado para el movimiento como este.

Todas las partes de este proyector están diseñadas para fomentar la portabilidad, menos la falta de batería interna. No me extrañaría en absoluto que en el futuro cercano saliese una versión de este proyector algo más grande y pesado, pero con batería interna, pero por ahora, tendrás que buscarte la vida.

El otro apartado negativo está en el precio. El Samsung The Freestyle cuesta 849 euros, una cifra que lo sitúa muy lejos de otras alternativas del mercado; por supuesto, no deberíamos olvidar que supera a todas en calidad de imagen, tamaño, diseño y funciones, pero eso no quita que sea una inversión importante.

Tal vez el mejor elogio que puedo dar a este producto es que eso no parece haber importado para los compradores. The Freestyle se ha convertido en uno de los productos de Samsung más deseados, agotándose fácilmente en cuanto está disponible. De hecho, en el momento de escribir estas palabras sólo está disponible para reserva en la página de Samsung, con envíos previstos para dentro de un mes.

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