Tecnología

El plan de Boris Johnson para romper la privacidad de WhatsApp empieza con una campaña publicitaria

  • El gobierno Tory lleva años amenazando con acabar con el cifrado extremo a extremo
  • Alega que el cifrado protege a acosadores y criminales
  • Forma parte de las medidas para dejar atrás el "partygate"

El gobierno británico está a punto de lanzar una gran campaña que resaltará los problemas del cifrado seguro en aplicaciones de mensajería, como preámbulo a una futura legislación.

El primer ministro británico, Boris Johnson, se encuentra en medio del mayor escándalo de su legislatura, el "partygate", la continua organización de fiestas durante el confinamiento en las que participaron funcionarios y empleados del gobierno. Mientras que la posibilidad de una moción de censura está en el aire, el gobierno ha iniciado la operación "salvar al Perro Grande", con la que pretende desviar la atención pública a otros debates anunciando nuevas leyes y medidas.

Rolling Stone ha revelado una de estas medidas, un renovado impulso contra la privacidad en Internet y las apps de mensajería instantánea. No es la primera vez que el Reino Unido se plantea la posibilidad de prohibir el cifrado seguro en estas aplicaciones, pero hasta ahora se ha quedado sólo en amenazas, principalmente contra Facebook y sus apps.

Según documentos filtrados, el gobierno ha contratado a la agencia M&C Saatchi para organizar una gran campaña, con un coste de 534.000 libras, para influir a la opinión pública contra prácticas como el cifrado de extremo a extremo, que garantiza que sólo los participantes en una conversación pueden leer los mensajes. Ese es el tipo de tecnología que usan apps como WhatsApp para garantizar la privacidad de sus usuarios, hasta el punto de que ni siquiera la propia compañía es capaz de leer los mensajes; otras apps como Signal también han ganado mucha popularidad, especialmente en países en los que todas las comunicaciones son analizadas y espiadas por los gobiernos.

La lógica usada por el los secretarios de Johnson para atacar a tecnología es bien conocida: lo hacen por los niños. Se espera que uno de los anuncios muestre a dos actores, un adulto y un niño, en cajas de cristal; el adulto mirará al niño mientras su caja se oscurece, dando a entender que el cifrado protege a criminales y acosadores.

No es un argumento precisamente nuevo, pero es el único que por el momento tiene el gobierno, que lo exprimirá al máximo con una campaña que busca "inquietar" al público, posiblemente en un intento de hacerse viral. Sin embargo, el documento filtrado destaca que la campaña no debería iniciar un debate de "privacidad contra seguridad", tal vez porque las tecnológicas ya lo han iniciado, con medidas adicionales para bloquear contenidos y denunciar a usuarios sin eliminar el cifrado. La propia WhatsApp permite denunciar a usuarios y puede leer los mensajes, siempre y cuando un participante de la conversación de permiso a los empleados.

La noticia de la campaña ha sido recibida sin sorpresa por grupos defensores de la privacidad en Internet. La Internet Society ha calificado la campaña como "falsa" y "alarmista", alegando que, en todo caso, sin un cifrado fuerte los niños estarán más vulnerables que nunca; el cifrado "protege la seguridad personal y la seguridad nacional… lo que el gobierno propone pone a todo el mundo en riesgo".

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