Tecnología

Prueba PowerColor Radeon RX 6600 XT: la solución para jugar a 1080p a buen precio, si la encuentras

  • Es la apuesta para la gama media de AMD
  • Está basada en la misma arquitectura que las nuevas Xbox y PlayStation

La RX 6600 XT es la alternativa de AMD para la gama media, la más importante del mercado al ofrecer buen rendimiento a un precio ajustado; o al menos, esa es la idea.

AMD ha dedicado el 2021 a dar más cariño a las gamas medias y bajas, con el lanzamiento de la excelente RX 6700 XT, que nos ofreció el rendimiento justo para poder ejecutar todos los juegos actuales a alta resolución y máxima calidad.

Ahora hemos podido comprobar si su hermana pequeña, la RX 6600 XT con un precio recomendado de 389,99 euros, está a la altura de las circunstancias; la competencia es muy dura en este sector, con la gama RTX 3060 de Nvidia como la referencia hasta ahora.

Así es la Radeon RX 6600 XT

Al igual que el resto de modelos actuales de AMD, la RX 6600 XT usa una GPU basada en la arquitectura RDNA 2, también usada tanto en los modelos punteros como en las consolas de nueva generación, la Xbox Series X, y la PlayStation 5. Como es comprensible, está algo 'capada' respecto a esos modelos, con 8 unidades de computación menos que la RX 6700 XT (se queda en 32), y una interfaz de memoria de 128 bits (en vez de 192 bits) que se traduce en un menor ancho de banda, de hasta 256 GB/s.

Un detalle importante es que la RX 6600 XT sólo tiene 8 GB de memoria RAM; el motivo es que está dirigida a jugar a resolución 1080p y, por lo tanto, se supone que los juegos no necesitarán tanta memoria para almacenar texturas en alta resolución.

A cambio de estos sacrificios, los consumos de esta gráfica se han reducido, con una potencia de 160 W; por lo tanto, AMD recomienda una fuente de alimentación de sólo 500 W. Sobre el papel, eso hace a la RX 6600 XT una opción más económica, pero sin hacer grandes sacrificios en funcionalidades; seguimos teniendo acceso a las mismas tecnologías de AMD, como Fidelity FX Super Resolution. En la práctica, estas cifras se traducen en una gráfica más pequeña y que podemos usar en equipos de gama baja sin problemas.

El modelo que he podido probar es de la marca PowerColor; a diferencia de los modelos superiores, AMD no ofrece un modelo 'de referencia', y cada fabricante ofrece su propio diseño, aunque el rendimiento debería ser similar en todos. Este modelo de PowerColor lleva el nombre Red Devil, que identifica a los más potentes y los que han recibido más modificaciones; la principal es un aumento en las frecuencias que alcanzan los 2428 MHz en juegos, frente a los 2359 MHz que AMD publicita. Pese al aumento de potencia, este modelo sigue necesitando dos enchufes, uno de ocho pines y otro de seis pines, para funcionar correctamente.

No es necesario usar esta potencia adicional; en la propia tarjeta tenemos un selector de BIOS, con el que podemos elegir dos configuraciones diferentes: "OC" es la más potente, y "Silent" reduce las frecuencias pero como su nombre indica, es silencioso. Eso es de agradecer, teniendo en cuenta que los ventiladores de esta Red Devil suenan mucho; al menos, gracias a eso las temperaturas nunca han alcanzado niveles preocupantes, siempre por debajo de los 80 grados incluso después de largas sesiones de juego.

La otra gran diferencia la tenemos en el diseño; como es habitual en PowerColor, tenemos un aspecto muy agresivo, con un panel de metal grabado en la parte superior y, especialmente, una iluminación RGB muy extensa en forma de varias columnas de luz que salen del extremo. Es un efecto realmente llamativo, capaz de iluminar toda la caja de nuestro ordenador por si solo. PowerColor también ofrece un modelo más barato de la RX 6600 XT, la 'Fighter' que no sólo reduce esos efectos luminosos, sino que mantiene las frecuencias algo más bajas para ofrecer un PVP algo más bajo.

Ideal para jugar a 1080p

Pero vayamos a lo importante, ¿está esta tarjeta gráfica a la altura de lo que esperamos en este rango de precios? La respuesta corta es sí. En mis pruebas, realizadas con un PC básico con un Ryzen 5600, no he encontrado ningún juego que se me 'atragantase' a resolución 1080p, que es el objetivo que se ha puesto AMD con este modelo; por lo tanto, podríamos decir simplemente 'misión cumplida' y dedicarnos a otra cosa, pero como es habitual, la respuesta larga es algo más complicada.

Para probar esta gráfica, decidí instalar algunos de los títulos más populares lanzados en este 2021, y en ningún caso tuve problemas de rendimiento; en todos los juegos, pude configurar los gráficos en 'Alto' o 'Ultra' dependiendo del juego, siempre y cuando mantuviese esa resolución de 1080p.

Forza Horizon 5 va muy bien con la RX 6600XT

En la mayoría de los juegos, eso es suficiente para superar los 60 frames por segundo sin muchas dificultades, como en Dirt 5, donde pude poner casi todas las opciones al máximo y a resolución nativa para obtener una experiencia muy buena.

Halo ha vuelto, así que me sentí obligado a instalar Halo Infinite y dejarme en ridículo en una partida online; todo, para comprobar que la tasa de frames se mantenía entre los 70 y los 90 frames por segundo, dependiendo de la escena y la cantidad de efectos visuales. En todo momento, perfectamente jugable y no podrás usar la excusa del rendimiento cuando te maten.

La verdadera sorpresa llegó con los juegos que mejor se comportaron con esta gráfica, que no sólo superaron los 60 frames por segundo, sino que los doblaron. Forza Horizon 5 obtuvo mucha velocidad, superando los 140 frames por segundo fácilmente en muchas escenas, y bajando a los 90-100 en las más complejas. En el juego cyberpunk The Ascent, basado en el motor Unreal Engine, obtuve 122 frames por segundo en los niveles con más personajes y efectos visuales.

El nuevo Age of Empires IV va de fábula

Estos y otros juegos me hicieron darme cuenta de que el objetivo de esta gráfica no es sólo jugar a 1080p, sino hacerlo a tasas de frames lo suficientemente elevadas como para poder aprovechar un monitor gaming. Por ejemplo, en Apex Legends es fácil superar los 180 fps, y en ese título realmente los aprovecharás.

Personalmente, si vas a usar esta gráfica recomiendo un monitor de resolución 1080p y altas tasas de refresco, 144 Hz como mínimo; en muchos juegos, ajustando los gráficos es perfectamente posible superar esa cantidad de imágenes por segundo. Y por supuesto, asegúrate de que tenga FreeSync para que la gráfica automáticamente se sincronice con el monitor y tengas la mejor experiencia, sin el efecto de 'pantalla partida'.

AMD va mejorando en tecnología

Eso me lleva a hablar de otro aspecto muy importante a la hora de comprar una tarjeta gráfica, las tecnologías implementadas por el fabricante. Nvidia lleva años siendo la reina en esto, implementando RTX y funciones como DLSS; pero AMD la está alcanzando poco a poco. Al mencionado FreeSync (que ya es la mejor opción, y la más barata), debemos sumar que esta gráfica es compatible con Fidelity FX Super Resolution (FSR), la alternativa de AMD a DLSS.

FSR se basa en una idea parecida: en vez de renderizar el juego a la resolución nativa del monitor, se usa una resolución más baja para cada frame (imagen); a continuación, la gráfica es capaz de ampliar la imagen a la resolución nativa usando un algoritmo propio de AMD. El resultado es una imagen más nítida, con un rendimiento superior.

Con FSR en 'Balanced' (izq) vemos menos detalles y un efecto 'pintado' frente a 'Quality' (der)

En mis pruebas, FSR se ha comportado tan bien que he podido jugar a resolución 4K sin problemas. Un juego que demuestra este potencial es Chernobylite, que he podido jugar con todo en 'Ultra' a resolución 4K y con una tasa de frames media de 74 fps. Para ello, he usado el modo 'Calidad', pero FSR ofrece más opciones; cuanto más calidad de imagen pierdas, a menor resolución se ejecutará el juego y obtendrás un mayor rendimiento. Probé con el modo 'equilibrado', y obtuve 88 frames por segundo, pero aprecié más problemas en la calidad de imagen, como plantas que parecían falsas o texturas borrosas.

La gran ventaja de FSR es la cantidad de opciones que AMD ofrece, y que es una tecnología abierta: cualquiera puede implementarla. Sin embargo, DLSS de Nvidia lleva más tiempo en el mercado, y eso se nota en la cantidad de juegos compatibles; poco a poco la lista de AMD se hace más larga, con futuros juegos como God of War, pero la compañía aún tiene trabajo por delante.

Jugar con ray-tracing es posible en algunos títulos como Dirt 5

AMD también va por detrás en soporte de ray-tracing, la tecnología de trazado de rayos. En mis pruebas, algunos títulos como Quake II RTX son imposibles de jugar, aunque sospecho que es por una implementación que favorece a las gráficas Nvidia. Pero en otros, es un efecto curioso que no afecta tanto al rendimiento. En Dirt 5, por ejemplo, es posible activar trazado de rayos para ciertos elementos como reflejos o sombas; comprobé una pérdida de rendimiento de entre 15 y 20 frames por segundo, pero si ajustas otros elementos gráficos, es posible jugar a 60 fps con esta tecnología en ese juego.

Cumple con lo que esperamos

La RX 6600 XT no es una tarjeta gráfica que nos vaya a sorprender con su rendimiento, pero eso es porque la propia AMD ha hecho todo lo posible para que no nos sorprendamos.

La propia caja lo dice, este modelo está pensado para jugar a resolución 1080p, y en ese sentido, podemos decir que cumple la promesa perfectamente. Consigue superar a la RTX 3060 básica, aunque en muchos juegos no de manera decisiva, pero se queda por debajo de la RTX 3060 Ti; es un término medio que puede ser muy atractivo al precio correcto.

Por supuesto, es de esperar que en el futuro esto no sea suficiente, y que tengamos que ajustar los gráficos conforme se obtienen mayores avances; pero por el momento, la RX 6600 XT da la talla si tienes un monitor 1080p o incluso un 2K.

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