Tecnología

Pantalla de 120 Hz y cámara de 50 MP por sólo 200 euros: probamos el Realme 8i

  • Es la nueva apuesta de Realme para un mercado muy competitivo
  • Es raro ver pantallas tan rápidas por este precio

El Realme 8i es el nuevo smartphone del fabricante chino que demuestra lo que es posible cuando tenemos un presupuesto algo ajustado.

La barrera psicológica de los 200 euros es una de las más importantes del mercado español; no en vano, es por debajo de esa cifra que marcas como Redmi, Motorola o la propia Realme dan lo mejor de sí, con modelos con todo lo que podríamos necesitar en un smartphone moderno, pero sin necesidad de 'romper la hucha'. Son muy populares entre españoles que sólo quieren un móvil normal y corriente.

Ahora, podemos añadir al Realme 8i a esa lista de dispositivos. Por 199 euros, se trata del modelo más barato de la gama 8, que suele estar un escalón por debajo de la gama GT, como el recientemente lanzado Realme GT Master Edition.

Más de lo que esperábamos

Que el precio no te engañe. En este rango estamos empezando a ver móviles con características técnicas muy sorprendentes, como el nuevo Xiaomi Redmi 10, del que este Realme 8i es un competidor directo.

Para atraer a los usuarios en un mercado tan competitivo, Realme ha echado el resto en dos aspectos fundamentales para los usuarios: la pantalla y las cámaras, que son de una calidad superior de lo que podríamos pensar, siempre teniendo en cuenta el precio.

Este Realme 8i es uno de los pocos smartphones del sector con pantalla de 120 Hz; sólo eso ya lo hace destacar respecto al resto de competidores, porque hasta ahora, sólo habíamos visto pantallas de 90 Hz como mucho. Las pantallas de alta frecuencia de refresco son cada vez más comunes, pero las más rápidas siguen siendo exclusivas de los modelos de gama alta.

La gran ventaja de los 120 Hz se nota en la gran fluidez de la interfaz, a lo que hay que sumar que la capa de personalización Realme UI 2.0 es muy ligera y sin demasiados añadidos respecto a la versión de Android 11 en la que está basada. Como resultado, usar el Realme 8i es una delicia, incluso sólo con navegar por Internet y usar WhatsApp; la interfaz responde rápidamente a nuestros gestos y en ningún momento he sentido que nada vaya lento.

Por defecto, la pantalla está configurada para cambiar de frecuencia de manera automática dependiendo de nuestras necesidades, cambiando entre 30, 48, 50, 60, 90 y 120 Hz; de esa manera, no consume tanta batería como si estuviese siempre 'a tope', pero en la configuración podemos hacer que siempre lo esté si eso no nos importa.

La clave para obtener semejante velocidad es que esta no es una pantalla OLED o AMOLED, reservadas a los móviles más caros. Es un panel IPS, y eso supone que no es capaz de alcanzar la misma calidad de imagen ni el mismo brillo; aunque en ninguno de los dos casos puedo decir que sea pobre. Me hubiera gustado ver algo más de contraste, especialmente en escenas oscuras, pero el brillo de 650 nits es suficiente para la mayoría de las situaciones y los vídeos y juegos se ven decentes. Los bordes son gruesos, especialmente en la parte inferior, pero no molestos una vez que te acostumbras. Mientras que tengamos en cuenta sus limitaciones, es una pantalla que podemos disfrutar sin muchos problemas.

Hardware equilibrado

Otro aspecto importante para conseguir una buena experiencia de uso está en el procesador; de nada sirve una pantalla de 120 Hz si todo va a 'saltos'. Afortunadamente, ese no es el caso con el Realme 8i, gracias al procesador Helio G96 incluido. Hay que aclarar que no es un chip especialmente potente, con una puntuación en Geekbench de 536 puntos en un núcleo y 1897 puntos en multinúcleo; pero para un uso normal, es suficiente. Como he dicho, no he notado saltos extraños mientras cambiaba entre diferentes tipos de apps.

Lo que realmente me chocó fue comprobar un buen rendimiento en aplicaciones exigentes como videojuegos. Pude jugar una partida a Genshin Impact sin muchos problemas, y con una calidad de imagen decente, mucho más de lo que puedo decir de otros móviles que apuntan a un rango de precios más bajo.

El Realme 8i es un buen móvil para disfrutar de contenido multimedia y videojuegos, siempre y cuando usemos unos auriculares. Sólo tenemos un altavoz integrado, y es bastante malo, hasta el punto de que he notado cómo el sonido se 'rompía' cuando ponía el volumen al máximo. Al menos, tenemos jack de audio de 3,5 mm para conectar unos auriculares, como sigue siendo habitual en esta gama.

Buena cámara principal

Sinceramente, no me esperaba mucho de las cámaras del Realme 8i cuando vi los cuatro agujeros en la trasera del dispositivo, tal vez por lo cansado que estoy de que móviles baratos metan muchos sensores que luego no podemos usar por la baja calidad que tienen.

Así que fue una sorpresa agradable comprobar que cada agujero cumple una función (de hecho, el cuarto en realidad es el flash y no un sensor, pese a lo que pueda aparentar). La estrella es la cámara principal, con un sensor de 50 MP de Samsung con una lente de apertura f/1.8. Las fotos que consigue son mucho mejores de lo que podríamos pensar, y me ha gustado especialmente el realismo y la fidelidad de los colores, incluso con el HDR activo; en ese caso, notaremos cómo algunos elementos destacan más como el cielo azul, pero en ningún caso se produce una imagen 'artificial'.

No es que sea una cámara espectacular, especialmente si ampliamos la imagen y nos fijamos en los detalles, pero para un uso convencional cumple de sobra. Es capaz de hacer buenas fotos de todo tipo de sujetos y situaciones, aunque el modo noche deje mucho que desear como es habitual en este rango de precios. El segundo sensor en realidad no es una cámara, sino un sensor de profundidad de 2 MP que es especialmente útil para hacer retratos.

Por último, el tercer sensor es una cámara macro, y es tan inútil como es habitual. Si te lo trabajas mucho y encuentras la iluminación y la distancia correctas, no niego que puedas hacer buenas fotos de cosas pequeñas como flores o texturas, pero teniendo en cuenta que el sensor es de 2 MP y no tiene autofoco, te será muy difícil aprovecharlo.

Mucho mejor es la cámara selfie de 16 MP que, sin llegar a sorprender, cumple su función perfectamente y por supuesto, tiene varios filtros de belleza y efectos visuales.

Sacrificios en calidad

Hasta ahora, he hablado de un móvil con unas características técnicas y un comportamiento sorprendente para el precio, pero me tenía que dejar lo peor para el final: la calidad de fabricación. Este es un móvil barato y se nota sólo con cogerlo, con una construcción completamente de plástico que no da una buena sensación en la mano. Lo peor, curiosamente, es el ruido que hace cuando lo dejo en la mesa, que no es muy agradable.

La trasera busca imitar el estilo de móviles más caros, con un efecto con una tonalidad violeta muy bonito, pero no lo consigue. Además, este móvil se ensucia sólo con mirarlo, y atrae las huellas como pocos, tanto en la trasera como en la pantalla, que está cubierta por una película protectora de fábrica.

Al menos, tenemos algunos detalles modernos, como el sensor de huellas dactilares integrado en el botón de encendido, aunque curiosamente los botones de volumen están en el lado contrario, algo más bajos de lo que me esperaba encontrármelos. Por lo demás, no hay mucho que decir de este diseño, y probablemente es así aposta.

Muy bueno por este precio

El Realme 8i es un gran móvil por los 199 euros que cuesta. A lo largo del artículo, he repetido mucho la cuestión del precio, porque es la pieza fundamental de este modelo: ofrecer características punteras con un coste muy inferior. La pantalla de 120 Hz, el buen rendimiento del procesador y la cámara de 50 MP son aspectos muy destacables pagando sólo eso.

Es evidente que, para conseguirlo, Realme ha tenido que recortar algo en la calidad de los materiales usados y en otros aspectos que no están a la altura de un móvil de estas características técnicas, pero que son los que podríamos esperar con este precio.

Con todo, el Realme 8i es una gran apuesta, y es fácil imaginar que se convertirá en otro superventas.

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