Tecnología

¿Qué pasa cuando una marca gaming hace un portátil de productividad? Probamos el Razer Book

  • El Razer Book es muy diferente del resto de portátiles de la compañía
  • Está basado en la plataforma Intel Evo
El nuevo Razer Book

El nuevo Razer Book, con un precio de partida de 1.799 euros, es uno de los portátiles de productividad más llamativos de este 2021, algo sorprendente teniendo en cuenta el nivel que ha alcanzado la industria gracias al crecimiento de ventas y el teletrabajo. Tal vez sea por venir de una marca que, normalmente, tiene la mente en otras cosas.

Razer es un nombre que normalmente asociamos con productos gaming, como teclados y ratones ultrarrápidos para profesionales, o portátiles como el Razer Blade 15, que mezcla un diseño impactante con el rendimiento que podemos esperar del mejor hardware. Con su estilo negro y verde, y el logotipo de las tres serpientes, no es lo que esperamos encontrar en una oficina.

Y, sin embargo, el Razer Book encajaría perfectamente. De hecho, puede que se convierta en tu nuevo portátil favorito, y todo ello, sin un ápice de "gaming". El Razer Book es un portátil de 13,4 pulgadas, pequeño y ligero, que guarda muchas sorpresas y que deja en ridículo a muchas marcas que llevan décadas centradas en la oficina.

Calidad excepcional

La calidad de fabricación, por ejemplo, está a otro nivel. Fabricado en aluminio anodizado, perfilado por CNC, la sensación que da en la mano es de calidad absoluta. Pero un portátil para trabajar va a ser maltratado, y Razer lo sabe; no me ha dado la sensación de que se vaya a romper fácilmente, y se nota robusto, tal vez por haber sido fabricado en una sola pieza (descontando la pantalla, por supuesto).

El peso, de 1,34 kg, es mayor de lo que esperaba de un portátil de este tamaño, pero tampoco es lo peor que he visto. Lo mismo puedo decir del grosor, que ni se acerca al Lenovo ThinkPad X1 que probé recientemente, pero que, a cambio, permite ofrecer una mayor variedad de conexiones; tenemos HDMI 2.0 de tamaño completo y USB-A, por ejemplo, algo imprescindible para el público al que va dirigido.

No podían faltar los puertos USB-C, y me gusta que sean dos, uno a cada lado, pero mucho más que sean Thunderbolt 4 para ofrecer la mayor velocidad y compatibilidad posible. Para rizar el rizo, nos encontramos con un lector de tarjetas microSD, ideal si usamos el portátil para editar las fotos de nuestra cámara.

Gran pantalla para trabajar

El reducido tamaño de este portátil nos puede hacer pensar que la pantalla es demasiado pequeña para trabajar, pero la verdad es que Razer ha aprovechado muy bien el espacio disponible, gracias a un marco absurdamente fino.

También ayuda mucho la relación de aspecto de 16:10, algo más alta de lo que estamos acostumbrados y que facilita el visionado de páginas y trabajar con documentos. Llama mucho la atención la presencia de Gorilla Glass 6 para proteger la pantalla, que puede ser táctil o no dependiendo de cómo lo configuremos.


También podemos elegir entre dos resoluciones, FHD y UHD, esta última la que hemos podido probar; básicamente, es 4K con un poco más de altura, y se ve tan bien como podríamos esperar. De hecho, tal vez 4K es demasiado para este tamaño, y recomendamos jugar un poco con la escala del tamaño de la interfaz de Windows; por defecto, todo nos parecerá pequeño y nos puede resultar difícil leer el texto.

En cuestión de colores y contraste, esta es una pantalla muy cerca de ser ideal, tanto para disfrutar de contenido como series o películas, como para trabajar. Eso sí, me hubiera gustado algo más de brillo, ya que incluso el nivel máximo puede quedarse corto en algunas situaciones, especialmente si lo usamos en el exterior.

Al menos, tenemos el añadido de la pantalla táctil, aunque su utilidad dependerá mucho del tipo de trabajo que hagas con el portátil; hay que tener en cuenta que este modelo no se abre como un "dos en uno".

Potente y capaz

El Razer Book está basado en la plataforma Intel Evo y, como tal, cumple varias características obligatorias para todos los fabricantes. Por ejemplo, Razer promete 10 horas de batería, aunque, como siempre, eso dependerá en buena parte de lo que hagamos. También implica que, para el procesador, podemos elegir entre uno de los nuevos Intel Core, ya sea un i5 o un i7 (aunque en el momento de escribir estas palabras sólo esté disponible este último).

El modelo que hemos probado es el Core i7-1165G7, y es tan rápido como esperábamos. Al igual que sus compañeros de generación, es un procesador más capaz cuando dependemos de un solo núcleo, mientras que en multinúcleo ha sido superado por sus equivalentes de AMD. Sin embargo, la elección de Intel no es un error de parte de Razer, especialmente por la posibilidad de usar la plataforma Intel Evo y la compatibilidad con tecnologías como Thunderbolt 4, la reactivación instantánea, o la recarga rápida.

Además, este equipo cuenta con un buen diseño de refrigeración, e incluso cuando le he "dado caña", he podido usar el teclado sin muchas molestias; la parte que realmente se calienta está un poco por encima del teclado, pero de nuevo, no debería ser un problema en el uso diario. Para el trabajo habitual, este portátil responde muy bien y no nos dejará tirados en ninguna circunstancia.

El teclado también me ha llamado la atención, con una sensación táctil bien conseguida, aunque el tamaño de las teclas no me termine de convencer; tal vez ha sido algo necesario para poder meter los altavoces a ambos lados, apuntando hacia arriba para conseguir el mejor sonido THX. Donde Razer sigue siendo imbatible es en el touchpad, que ofrece una gran sensación al tacto.

La seguridad es la faceta que tal vez Razer debería cuidar más la próxima vez. Tenemos muy pocas opciones en comparación con el resto de las alternativas. No tenemos ranura de bloqueo Kensington, ni lector de huellas dactilares; la única opción de seguridad la tenemos en la webcam, que es compatible con Windows Hello para iniciar sesión con reconocimiento facial. Y aún así, a Razer se le ha olvidado meter un bloqueo para la webcam, para evitar que se encienda o nos grabe sin nuestro consentimiento. Todas esas son cosas que ya esperamos en un portátil de productividad y para el trabajo, y sorprende no verlas aquí.

Al menos, siendo este un producto Razer, tenemos iluminación RGB. En efecto, "lucecitas" en un portátil de productividad, es algo raro de ver, pero el programa Razer Synapse nos permite configurarlas en el color y la potencia que queramos, además de controlar otros aspectos del portátil.

Otro estilo

El Razer Book no se parece mucho a otros portátiles de productividad, pese a, en teoría, apelar al mismo tipo de usuario. Pero es precisamente eso lo que lo hace tan atractivo. Estamos ante un portátil único en el sector, y la única comparativa que se me ocurre es con el MacBook Pro de Apple, o con el Dell XPS 13.

Cuando Razer presentó sus nuevos auriculares gaming, los Barracuda X, afirmó que estaba expandiéndose más allá del sector de los videojuegos. Lanzamientos como este Razer Book, o la gama Pro de teclados y ratones, son la prueba de que la experiencia obtenida durante todos estos años se puede aplicar a un tipo diferente de producto. Aún tiene mucho que aprender, y ajustar un poco sus prioridades, pero Razer tiene un brillante futuro por delante si decide seguir buscando nuevos horizontes de esta manera.

Para el usuario que busque un portátil para trabajar, que sea bonito, con una impresionante pantalla y un formato ligero, el Razer Book es una gran opción.

El Razer Book está disponible a partir de 1.699 euros, en tiendas como PcComponentes. Además, es posible conseguirlo ya con alguna rebaja interesante, del 10% en el modelo con pantalla 4K.

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