Tecnología

La evolución del portátil del trabajo: así es el Lenovo ThinkPad X1 Titanium Yoga

  • El nuevo modelo de la familia ThinkPad es el más atrevido
  • Con un grosor y peso mínimos, ofrece lo que necesita el usuario profesional
El Lenovo ThinkPad X1 Titanium Yoga es una gran opción para trabajar

Con un chasis absurdamente ligero y un formato de dos-en-uno, el nuevo ThinkPad no se parece mucho a los clásicos portátiles para trabajar que llevan décadas con nosotros; aunque eso es un espejismo, y si rascamos un poco, veremos que tiene el mismo ADN.

Da la casualidad de que para trabajar uso un Lenovo ThinkPad, un modelo básico pero completo, y que, por muchos saltos que haya dado en mi vida laboral, siempre he visto al menos una unidad de estos portátiles en mi puesto. Todos son iguales, o al menos, esa es la sensación que dan. Son el ejemplo perfecto de la filosofía "si no está roto, no lo arregles": siguen siendo igual de fiables que siempre, con un diseño que resiste el paso de los años. Por supuesto, se han adaptado a las nuevas tendencias, especialmente en seguridad y tamaño, pero siguen siendo "los de siempre".

El ThinkPad X1 que he podido probar durante unas semanas no es "lo de siempre"; y al mismo tiempo, sigue siendo el mismo ThinkPad que me ha acompañado durante tanto tiempo. El modelo concreto es el X1 Titanium Yoga, un nombre que lo dice todo.

Algo más que marketing

Para empezar, la parte de "Titanium" no es simple marketing; sí, este portátil tiene una cubierta de titanio, y es tan resistente como suena. Me da la sensación de que puedo "tirarlo" de un lado a otro sin preocuparme por que se rompa algo, algo sorprendente teniendo en cuenta lo absurdamente ligero (a partir de 1,15 kg) y fino que es (11,5 mm). Por mucha fuerza que hago, no consigo doblar el portátil, ni escucho ruidos preocupantes.

Más me ha sorprendido que, cuando abro la pantalla, se quede justo donde quiero, sin importar las veces que mueva el portátil o si lo estoy usando mientras ando de un lado a otro de la oficina (no lo recomiendo cerca de puertas o esquinas). Esto es chocante, teniendo en cuenta la segunda parte del nombre: Yoga, indicador de que este es un "dos-en-uno", y podemos abrir la pantalla 360 grados para convertir el portátil en una tablet gracias a la pantalla táctil de 13,5 pulgadas.

Una pantalla que, por cierto, es una de las mejores que he visto en un portátil diseñado para el trabajo. La resolución 2K (2256 x 1504 píxeles) es más que suficiente en este espacio, lo que se traduce en letras nítidas sin importar el tamaño. La nitidez es impactante, así como el brillo y los colores. Pero lo mejor es la relación de aspecto 3:2, por lo que la pantalla es más alta de lo habitual, lo que ayuda mucho a la hora de leer documentos o páginas web; después de que Microsoft haya apostado tanto por este formato con sus Surface, me alegra mucho que se haya expandido a otros fabricantes.

Gran seguridad

En esta nueva era de teletrabajo, la pantalla es sólo una pieza del puzle. El ThinkPad X1 incluye una webcam de resolución 720p que ofrece una buena calidad de imagen, incluso en situaciones de poca iluminación; es mucho mejor que lo que encontramos en otros portátiles, como también lo es el sistema de sonido, compatible con Dolby Atmos y con los altavoces apuntando hacia arriba para conseguir una mayor claridad.

Los cuatro micrófonos de 360 grados aseguran una buena captura del audio en nuestras llamadas de Zoom; el teclado incluye cuatro teclas de control de llamadas, accesos directos que nos pueden resultar muy útiles.

La webcam también incluye un sensor de rayos infrarrojos, gracias a lo cual es compatible con Windows Hello para iniciar sesión con nuestra cara; además, permite usar una funcionalidad muy curiosa, con la que el portátil detecta nuestra presencia y se apaga o enciende automáticamente.

La seguridad es vital en un portátil para el trabajo y empresa, y Lenovo está a la altura al implementar un módulo de plataforma segura independiente que cifra los datos en los chips internos, además de añadidos como la ranura de candado Kensington. Es también gracias a esta apuesta que este portátil cuenta con un lector de huellas dactilares integrado, aunque me decepcionó un poco que no estuviese integrado en el botón de encendido, sino en la parte superior del teclado.

Grosor mínimo, con consecuencias

Tal vez fue un sacrificio necesario para mantener el grosor de este portátil al mínimo, y no es el único. La cantidad y variedad de puertos disponibles es insuficiente para un portátil profesional; sólo tenemos dos puertos, y los dos son USB-C. Lo bueno es que son Thunderbolt 4, gracias a usar la plataforma de Intel, así que son muy versátiles; podemos usarlos tanto para cargar el portátil, como para conectar un monitor u otros accesorios y periféricos.

Un temor que tuve al ver hasta qué punto Lenovo había apostado por un chasis ultrafino fue que el teclado también se hubiera visto afectado; pero afortunadamente, no fue así. La sensación es buena, si bien no la mejor, e incluso ha conseguido implementar retroiluminación, aunque sólo sea de color blanco.

La postura es buena, con el trackpad entre las manos, aunque tal vez algunas personas prefieran poner el portátil en algún tipo de soporte en ángulo. Por supuesto, estamos hablando de un ThinkPad, así que no podía faltar el clásico puntero de goma en mitad del teclado, así como los botones del ratón con el trackpad. Si te has acostumbrado a usarlos, no querrás otra cosa, así que no es de extrañar que Lenovo siga incluyéndolos en los ThinkPad.

El ThinkPad X1 Titanium Yoga está basado en la plataforma de Intel Evo, que garantiza un cierto nivel de rendimiento y batería. El procesador es un Intel Core i5-1130G7 de cuatro núcleos, por lo que la multitarea no obtiene tan buenos resultados, pero sigue siendo más que suficiente para el trabajador medio. Viene acompañado de 16 GB de memoria RAM LPDDR4x, y es posible optar entre 256 y 512 GB de almacenamiento interno.

Nuevo mundo

Como la gama ThinkPad nos ha demostrado, es difícil atreverse a experimentar con algo tan sagrado como es el portátil del trabajo; y, sin embargo, Lenovo lo ha conseguido. El ThinkPad X1 Titanium Yoga es un dispositivo único en el sector profesional, con unas prioridades de diseño muy marcadas, pero que no pierde de vista su verdadero cometido, ayudarnos a completar la jornada sin problemas.

En su reducido tamaño, este portátil sigue los más altos estándares de seguridad, ofrece la potencia y la fiabilidad de una plataforma como es Intel Evo, y lo consigue con un aspecto que se aleja mucho del negro y rojo de los ThinkPad tradicionales. Lenovo ha comprendido que no podía simplemente lanzar un "dos-en-uno" cualquiera y pretender que fuese usado por sus clientes sin rechistar.

Eso sí, hay aspectos en los que, tal vez, ha experimentado demasiado. La falta de puertos es una queja que creía que no tendría que recuperar, después de ver alternativas como el Asus ExpertBook que consiguen ofrecer todas las conexiones que necesitamos; pero Lenovo, ya sea por convicción o por limitaciones, sólo ha metido dos USB-C, insuficientes sin un "dock".

Con todo, el Lenovo ThinkPad X1 Titanium Yoga es un gran portátil para profesionales, un avance en todos los sentidos y una demostración de que, aunque a veces parezca que el tiempo se ha parado, aún queda mucho margen para innovar.

El Lenovo ThinkPad X1 Titanium Yoga está disponible en la página de Lenovo, desde 1.835,10 euros.

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