Salud

Cristiano Ronaldo 'mete gol' a la calvicie: abrirá 15 clínicas y ultima un fármaco "revolucionario"

Cristiano Ronaldo creó Insparya junto a Paulo Ramos

Cristiano Ronaldo afianza su posición como empresario. El futbolista portugués, propietario de un tercio del capital de las clínicas capilares Insparya, quiere impulsar el crecimiento de la empresa y duplicar en cinco años su tamaño con aperturas en Oriente Medio, Asia y América. Fundada en 2009 por el empresario portugués Paulo Ramos y la sociedad CR7 SA, propiedad de Ronaldo, Insparya está participada también desde 2019 por el fondo de inversión Vallis Capital Partners, contando actualmente cada uno con una participación similar.

La firma cuenta con cinco clínicas en España –Madrid, Bilbao, Valencia, Málaga y Barcelona– otras cinco en Portugal –Lisboa, Oporto (2), Vilamoura y Viseu– una en Italia, en la ciudad de Milán, y otra en Omán, en Mascate. Sandro Cardoso, administrador y director comercial y de Marketing de Insparya, explica que se está trabajando ya en las próximas aperturas en Roma y en Riad. "Vamos a aprovechar que Cristiano está jugando allí. Vamos siempre de la mano", explica el directivo. Los planes de crecimiento son ambiciosos porque, según sus estimaciones, el mercado de la salud capilar está en pleno crecimiento.

"El sector va a triplicar su valor hasta el año 2032, alcanzando un volumen de unos 30.000 millones de euros", asegura. La clínica de Madrid, con 15 quirófanos, es la mayor del grupo, que acaba de obtener la licencia para empezar a funcionar en Barcelona y que ha decidido, además, trasladar el centro que tenía en Marbella hasta Málaga. "Cristiano no solo aporta su imagen. Él no necesita además a Insparya, pero cree en la empresa y en que el trabajo bien hecho da resultados. Por eso se unió a Paulo Ramos para crear la compañía", cuenta Cardoso.

Investigación y robótica

Insparya, que no hace públicas sus cifras de facturación y resultados, cuenta con su propio departamento de investigación biomédica y tecnológica en Oporto, el Insparya Science and Clinical Institute, así como un centro de formación en sus técnicas exclusivas, con una inversión anual de 2 millones de euros. "Nosotros no pretendemos competir en precios bajos con las clínicas de Turquía. Buscamos la máxima calidad en los injertos, aunque los precios sean mayores. Nos dirigimos a un mercado premium", asegura Cardoso. El directivo recuerda, en este sentido, que "somos el único grupo clínico del sector de la salud capilar que cuenta con la certificación internacional de calidad ISO 9001". Gracias a la inversión en tecnología e investigación, Insparya ha desarrollado, entre otros, el BotHair UltraPlus, un dispositivo robótico de última generación cuyo objetivo es mejorar el proceso y la calidad de la ejecución del trasplante capilar, con una extracción aún más precisa de las unidades foliculares, según explican los responsables de la empresa.

En su centro de innovación ha desarrollado así tecnología y robótica que permiten mejorar los resultados. Más allá de los injertos capilares, el grupo Insparya está desarrollando además un nuevo fármaco de uso tópico, que se ha probado ya en ratones, que según el directivo, "va a revolucionar el mercado, con resultados muy por encima del minoxidil o la finasterida", que son los más utilizados ahora para el tratamiento de la alopecia.

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