Salud

La 'farmacia del mundo': la India tiene que dejar de depender de China para colgarse el título

  • Importa desde China entre el 68% y 85% de sus principios activos
  • El objetivo es que el sector valga 120.000 o 130.000 millones en 2030
La India es el tercer fabricante de medicamentos por volumen del mundo. Foto: Dreamstime

En la actualidad, la India es el tercer fabricante de medicamentos por volumen del mundo. Por poner un ejemplo, aproximadamente una de cada tres píldoras que se consumen en Estados Unidos se fabrica en el país asiático. Sin embargo, también importa desde China entre el 68 y el 85% de sus principios activos farmacéuticos (API, por sus siglas en inglés). Su objetivo es convertirse en "la farmacia del mundo", pero, para lograrlo, tiene que reducir a cero su dependencia de China.

Hace dos años, el Gobierno de la India puso en marcha un programa de incentivos dirigido a empresas de todos los sectores para impulsar la fabricación nacional en 520.000 millones de dólares para 2025. En virtud de ese plan gubernamental, más de 30 plantas de toda la India han empezado a producir 35 APIs. Según una estimación de la empresa de calificación ICRA, la filial india de Moody's, esto permitirá al país asiático reducir su dependencia de las importaciones de China en un 35% antes de 2030.

En concreto, los planes del gobierno indio se centran en hacer crecer el sector farmacéutico y que pase de estar valorado en unos 42.000 millones de dólares a tener un volumen de 65.000 millones en 2024. Y va más allá. Según publica CNBC, su objetivo es duplicar esa meta hasta alcanzar los 120.000 o 130.000 millones de dólares en 2030.

No obstante, son conscientes de que la autosuficiencia no se va a lograr de la noche a la mañana. Hasta que la producción local sea lo suficientemente grande como para satisfacer la demanda de los productos farmacéuticos indios, el país tendrá que seguir importando principios activos farmacéuticos de China.

La dependencia de la India con los API de China es relativamente reciente. En 1991, India sólo importaba el 1% de sus principios activos farmacéuticos de China, según PWC. Esta proporción cambió cuando Pekín apostó por la fabricación de APIs en sus más de 7.000 parques farmacéuticos en la década de los 90. Como resultado, los costes de producción en China cayeron drásticamente, dejando fuera de juego a las empresas indias, que se vieron obligadas a abandonar este mercado.

La búsqueda de independencia respecto a los productos importados de China también responde al intento de reducir las interrupciones en la cadena de suministro farmacéutico de la India. Una tendencia a la que se han sumado otros países desde que estallará la pandemia hace dos años y se empezaran a producir retrasos en la cadena de suministros.

Clave frente a la pandemia

El sector farmacéutico de la India también se ha convertido en un actor frente a la pandemia, al suministrar más de 201 millones de dosis a cerca de 100 países del sudeste asiático, Sudamérica, Europa, África y Oriente Medio hasta el 9 de mayo, según datos publicados por el gobierno del país.

Asimismo, la India ha exportado vacunas tanto a través de iniciativas financiadas por el gobierno como a través de la plataforma Covax, el Mecanismo de Acceso Mundial a las Vacunas COVID-19.

El incremento de los casos nacionales de coronavirus obligó al Gobierno de la India a suspender temporalmente las exportaciones de vacunas en abril de 2021. Los envíos se reanudaron meses después, en octubre de ese año.

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