Salud

Cuándo comenzará la vacunación con la cuarta dosis: esto dice (de momento) la evidencia científica

  • La ministra de Sanidad cree que podría llegar en otoño
  • Esta semana se ha publicado un estudio analizando su eficacia

Con la incidencia en fase de estabilización y sin una presión hospitalaria elevada, el debate en torno a la cuarta vacuna cuenta cada vez con más voces posicionadas a favor de posponer su suministración a falta de evidencia científica sobre su efectividad. Su uso, por el momento, solo está indicado para personas sometidas a trasplantes de órganos, a terapias celulares CART-T o quimioterapia, o que padecen inmunodeficiencia.

¿Hasta cuándo tendremos que esperar para comenzar la vacunación con la cuarta dosis de refuerzo? Según la ministra de Sanidad, Carolina Darias, la cuarta dosis podría llegar a España en otoño, aunque la decisión final corresponderá a los expertos de la Ponencia de Vacunas. "Será cuando y para quien digan las personas expertas", expresó esta semana ante las cámaras de laSexta.

Sonia Zúñiga, viróloga en el Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC), consideraba ante los micrófonos de Onda Vasca que mientras los mayores de 80 años se contagien pero solo muestren síntomas leves, podíamos esperar para inocularles la vacuna. Y si por el contrario "vemos que tienen que ser hospitalizadas aunque no acaben en la UCI, habría que empezar a darla ya", puntualizaba.

Este mismo martes, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró, a través de la científica jefe de la organización, Soumya Swaminathan, que, por el momento, la cuarta dosis únicamente debe suministrarse a personas con la inmunidad debilitada y a mayores. "No hay datos específicos que justifiquen recomendar la cuarta dosis de manera más amplia", justificó.

No obstante, la científica jefe se ha pronunciado sobre algunos grupos en los que la inmunidad declina rápidamente. "Si uno es mayor o tiene una enfermedad que afecta al sistema inmunitario, si está en tratamiento de tiroides, con medicación para el cáncer o con diabetes severa, entonces el sistema inmunitario no responde bien y una cuarta dosis puede ayudar".

Mientras que en varios países de Europa y Latinoamérica permiten a sus habitantes inocularse con la cuarta dosis, en Europa, tanto el Centro Europeo para el Control y la Prevención de Enfermedades (ECDC) como la Agencia Europea del Medicamento (EMA) consideran que "es demasiado pronto" para considerar su uso en la población general. "Actualmente no hay pruebas claras en la UE de que la protección de la vacuna contra la enfermedad grave esté disminuyendo sustancialmente en los adultos con sistemas inmunitarios normales de 60 a 79 años y, por lo tanto, no hay pruebas claras que apoyen el uso inmediato de una cuarta dosis", señalan.

Qué dice la evidencia

Por el momento, apenas existen estudios científicos que hayan podido certificar la eficacia y la seguridad de la cuarta dosis. El último y más reciente, publicado en la revista The Lancet Infectious Diseases y llevado a cabo en Reino Unido, ha concluido que una cuarta dosis de vacunas de ARNm, como las de Pfizer o Moderna, son seguras y aumentan la inmunidad en la mayoría de personas.

"La cuarta dosis de Pfizer o la mitad de la dosis de Moderna son seguras y parecen ser efectivas. Refuerzan por encima de la tercera dosis", ha explicado Saul Faust, líder del ensayo y director del centro de investigación clínica del University Hospital Southampton NHS Foundation Trust.

Para llevar a cabo la comprobación, los investigadores inocularon a 166 personas con una dosis de Pfizer o con media dosis de Moderna siete meses después de la tercera dosis de refuerzo. Aunque el dolor en el sitio de la inyección y la fatiga fueron los efectos secundarios más comunes, no hubo eventos adversos graves relacionados con la vacuna, y la cuarta dosis fue segura y bien tolerada, dijeron los autores.

No obstante, los responsables del estudio también han advertido que el aumento de los anticuerpos probablemente disminuya "de forma rápida", como ya observaron en estudios previos con la tercera dosis. También, señalaron que en muchos participantes que ya contaban con los niveles de anticuerpos altos, ya fuera desde su última inoculación o por infección previa, no se vieron incrementados. "Hay un indicio de que en algunas de las personas incluidas en el ensayo podrían llegar a un techo. Eso dependerá de la vacuna, la inmunidad del huésped y la dosis", explicó Faust.

A pesar de los datos, los responsables del estudio inciden en que este cuenta con varias limitaciones, especialmente en el reducido número de personas que se incluyeron en el ensayo.

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Comentarios 1

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Javier
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No sé no sé...evidencia y mejunjes bicheriles no parecen caminar juntos.

No evitan enfermar no evitan la transmisión. Los virus con el paso del tiempo se van debilitando y esto si que es una evidencia científica...¿ Entonces?

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