Retail - Consumo

El precio del aceite de oliva bate récord y ronda ya los 15 euros por litro

  • El consumo se hunde un 20% hasta noviembre
Aceites de oliva en un supermercado esta mañana.

El precio del aceite de oliva ha alcanzado niveles nunca vistos en España. Tras haber subido el coste en origen más de un 150% en los dos últimos años, el litro en las tiendas ronda ya los 15 euros. De hecho, en los supermercados se puede encontrar ya enseñas como Coosur o Hojiblanca a 14,5 euros el litro. Y el problema está en que ante la falta de lluvias la situación puede ir a más, lo que está provocando además una fuerte caída del consumo.

La Interprofesional del Aceite de Oliva alertó ya al inicio de la compaña el pasado mes octubre de que durante los próximos meses la subida de precios iba a continuar, reclamando a los consumidores que evitaran hacer acopio. "Ahora mismo, en este tipo de escenario lo mejor es comprar lo que uno necesita. Hacer acopio tampoco ayudaría porque sería como una huida hacia delante, provocaría una mayor subida de precios porque haría mayor tensión en los mercados", explicaba Teresa Pérez, gerente de la Interprofesional del Aceite de Oliva.

Aunque en noviembre el precio en origen se freno ligeramente ante unas perspectivas de que la cosecha fuera buena, en las últimas semanas el precio ha vuelto a subir de nuevo y el oliva virgen extra supera ya en el campo los 8,2 euros por litro. Aunque el sector espera un incremento de la producción en la campaña 2023-2024 de un 15% respecto a la anterior, el arranque de la misma se ha producido con una disponibilidad de enlace inicial más baja. "Prácticamente se va a compensar el incremento de la producción con la bajada del stock inicial, por lo que las disponibilidades de producto se van a mantener similares a las de la pasada campaña", advertían en la Interprofesional.

El problema de fondo es que España encadena ya dos campañas con producciones muy bajas debido a la sequía. Mientras que la media en los últimos años ha llegado a 1,4 millones toneladas, ahora estamos un 50% por debajo. Todo ello está teniendo además una clara repercusión en el consumo. De acuerdo con los datos de Anierac, la patronal de los envasadores, el consumo se ha desplomado más de un 20% hasta el mes de noviembre, hasta 231,5 millones de litros. Lo llamativo además es que, pese a la caída de los precios del girasol, no está produciendo un desvío del consumo porque las ventas en este caso también caen. Lo hacen en mucha menor proporción, un 1,68% en concreto en los once primeros meses de 2023.

España se ha situado así no solo como el país donde más se ha encarecido en aceite de oliva en los últimos años, sino también donde más cae el consumo. Ante el encarecimiento del precio en origen y la falta de producto, las empresas se están viendo obligadas además a tener que buscar aceite más allá de nuestras fronteras, en países como Túnez, Marruecos, Grecia, Turquía o Argentina. Con todo ello, además, se está produciendo un freno en las exportaciones -España se mantiene en cualquier caso como el mayor productor del mundo- y un aumento de las importaciones.

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