Retail - Consumo

José Juan Fornés (Masymas): "Preferimos sacrificar los márgenes a cambio de no perder clientes"

Josá Juan Fornés, director general de Masymas.
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La empresa de distribución alicantina Juan Fornés Fornés, que opera con la marca Masymas, se ha consolidado como el tercer operador de supermercados valenciano tras Mercadona y Consum con casi 120 tiendas que llegan también a Murcia. La firma familiar que dirige José Juan Fornés facturó 360 millones de euros el año pasado.

¿Qué efectos está teniendo la inflación en las compras de los clientes en sus tiendas?

Inflación como ésta en el sector de la alimentación en los 42 años que yo llevo nunca antes habíamos conocido. Todo empezó con el Covid, luego con la guerra de Ucrania y los combustibles, la materia prima encareciéndose sin parar y cambios continuos en las tarifas de nuestros proveedores. Ahora mismo se ha relajado un poco, aunque productos como el aceite o el azúcar han quedado colgados.

¿En que hábitos de compra se han percibido más el impacto de la inflación?

La marca propia está teniendo un papel determinante, principalmente por su precio más asequible. Contamos una marca propia con mucho surtido, sin embargo nosotros no somos quienes tenemos más interés en vender marca propia o marca de fabricante. Es al consumidor al que le ofertamos para que libremente elija. En nuestras tiendas la marca propia ha tenido un papel relevante y este año ha crecido con más cuota de la que tenía. En general, los productos básicos más asequibles se venden más que los de mayor valor. El factor precio hoy es el más determinante para la toma de decisiones.

¿Contemplan que los precios sigan aumentando?

Creo que tendrá que parar el crecimiento que había hasta ahora. Últimamente los precios se están regulando y tranquilizando, estamos haciendo esfuerzos para que no pare el consumo y, en casos como el aceite de virgen de oliva, que se desvíe a otros aceites más económicos. Pero todo dependerá también de lo que pase con la nueva guerra de Israel, hay muchos nubarrones y es muy difícil conocer su alcance.

Una de las medidas anti inflación del Gobierno fue la rebaja del IVA a productos básicos ¿Debería mantenerse más allá de diciembre?

De momento sigue en vigor y esa decisión está por tomar. Desde el sector siempre hemos dicho que había dos secciones muy importantes, la de carne y la de pescado, en las que era conveniente actuar de la misma manera. Ha habido un encarecimiento y una bajada de consumo que podríamos haber evitado un poco con ese gesto. Es una reivindicación que seguimos manteniendo porque la inflación ha sido muy alta y el Gobierno ha aumenta la recaudación por el IVA. Creo que no sería necesaria para todo un año, se podría tomar para unos meses, ver lo que pasa y si se puede controlar la inflación. Nosotros desearíamos no sólo que se mantuviera, sino que se ampliara.

Precisamene en el caso de Masymas las secciones de frescos son una de las grandes apuestas como cadena.

Como empresa es en lo que hemos centrado nuestra diferenciación: las secciones de producto fresco como carne, pescado, panadería, charcutería y frutas y verduras. Esa apuesta por productos frescos y de proximidad es lo que nos diferencia y supone entre un 40% y un 50% de nuestras ventas.

¿Se pueden mantener los márgenes y rentabilidad en el mercado actual?

No se puede repercutir totalmente los precios de costo a los precios de venta, o sea que los márgenes siguen disminuyendo aunque el volumen de facturación ha crecido por la inflación. Por otra parte también hemos tenido un encarecimiento de lo que es la estructura empresarial, por los incrementos de costes energéticos, de combustibles, o logísticos. Y esto no lo hemos podido repercutir. Las empresas de distribución hemos hecho un esfuerzo enorme para que los precios de venta al público se repercutieran lo menos posible.

Las empresas del sector han estado en el foco de la polémica política por la subida de la cesta de la compra, ¿a qué lo atribuye?

Somos el último eslabón de toda la cadena y quienes ponemos el precio de venta de los productos al consumidor final, pero si algo está claro es que nosotros no dominamos el mercado industrial y primario. Somos unos transmisores de la situación en función de los costos que tienen los fabricantes y productores. Siempre hay una tendencia a buscar culpables, cuando la realidad es que nuestros márgenes no solo no han subido, más bien han disminuido. Y hay que tener en cuenta que estamos en un sector tremendamente competitivo.

¿Se puede hablar de guerra de precios en el sector?

Más que guerra de precios, todos nos miramos de reojo. Yo sacrifico márgenes a cambio de no perder clientes, que el cliente cuando entre en Masymas encuentre los precios que pueda encontrar en cualquier otro establecimiento. Tenemos que meternos en su piel. No podemos perder un cliente por precio. Si hay que disminuirlo, primero sacrificamos el margen a cambio de no perder al cliente, que es lo más importante.

¿Mantienen las inversiones y los planes de nuevas aperturas pese a la coyuntura?

Tenemos que seguir reinvirtiendo para crecer y optimizar nuestros procesos y confiamos en nuestro modelo. Este año hemos invertido 12 millones de euros en aperturas en Peñíscola y Moraira, y el próximo año será similar, sobre todo, en nuevas tiendas y algo en logística.

Hay municipios con retrasos notorios en permisos y licencias, ¿es un obstáculo para las aperturas?

Los trámites burocráticos son lentos y muy farragosos. Va mucho por ayuntamientos, algunos van muy rápidos y otros tienen acumulación de trabajo. Desde las empresas reclamamos el silencio administrativo positivo y que con una declaración responsable podamos agilizar las inversiones. Si en vez de 6 meses tardas dos años, es año y medio que se pierde hasta que se ejecuta la inversión y se crean los puestos de trabajo.

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