Retail - Consumo

El gigante ADM invierte 25 millones en una línea de probióticos en Valencia

  • Multiplicará por 5 su capacidad de producción de ese segmento en España
  • Fabricará de forma industrial los desarrollos de I+D de su filial española Biópolis
La factoría de ADM Wild Valencia en Carcaixent
Valencia

Uno de los mayores productores mundiales de semillas, maíz e ingredientes procesados para la industria d e la alimentación y la nutrición, el grupo estadounidense Archer Daniels Midland Company (ADM), pondrá en marcha este año una nueva planta en España con la que impulsar su negocio de probióticos en Europa.

Así lo recoge la memoria anual de su filial valenciana ADM Wild Valencia, que posee una factoría de ingredientes alimentarios en Carcaixent (Valencia).

La multinacional norteamericana ha invertido 25 millones de euros en los últimos dos años para arrancar esta nueva línea de fabricación en sus instalaciones valencianas, que se dedicará exclusivamente a estos componentes alimentarios basados en microorganismos naturales con efectos beneficiosos para la salud humana.

I+D español

La puesta en marcha de la nueva planta de la filial española supone el culmen de la apuesta que ADM realizó en 2017 por la actividad de investigación y desarrollo de la compañía valenciana Biópolis, creada en su día por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), junto a empresas como Central Lechera Asturiana y Natraceutical. El CSIC aún mantiene una participación minoritaria junto al gigante agroalimentario norteamericano, que también asumió la filial de secuenciación genómica LifeSecuencing.

La nueva línea de productos probióticos supone el desarrollo a gran escala industrial de las líneas piloto de la firma de biotecnología alimentaria, especializada en la producción de microorganismos destinados a aditivos para sectores como nutrición y farmacia. El equipo de Biópolis, liderado por el investigador especializado en microbioma y consejero delegado de la firma, Daniel Ramón Vidal, que ha desarrollado en los últimos años 30 familias de patentes de aditivos alimenticios para celiacos, la mejora de la salud digestiva o la piel.

Tras la inversión realizada, la factoría de Carcaixent multiplicará por cinco la capacidad de producción de probióticos que hasta ahora tenía Biópolis en sus laboratorios en el Parc Cientific de la Universidad de Valencia ubicado en Paterna. Una nueva gama de productos que además de impulsar el volumen de la producción de la filial española de ADM le permitirá crecer en uno de los segmentos de mayor valor añadido.

Precisamente el salto de la materia prima agrícola tradicional a estos nuevos ingredientes de valor añadido es una de las apuestas del grupo que cotiza en la bolsa de Nueva York. A finales del año pasado el grupo adquirió el fabricante norteamericano Deerland Probiotics & Enzymes, que junto con Biópolis y la inglesa Protexin le permiten alcanzar un volumen de negocio en el sector de ingredientes vinculados a la salud y el bienestar de 500 millones de dólares.

En el caso de la filial valenciana, la compañía ya consiguió duplicar en 2021 sus ventas de probióticos, hasta los 5,6 millones de euros. Pese a su constante crecimiento, esta categoría aún tiene un peso muy relativo en el conjunto de las ventas de ADM Wild Valencia, que facturó 62,89 millones de euros el año pasado, un 24,5% más. Más del 64% de sus ingresos proceden de fuera de España, según revelan sus cuentas anuales.

La empresa valenciana también incrementó ligeramente sus ganancias el año pasado, hasta los 4,89 millones de euros, aunque parte de ese resultado fue generado por los extraordinarios tras la decisión del grupo de desinvertir en el negocio de los aromas en Alemania.

Un operador mundial

ADM, que en conjunto posee más de 700 plantas y centros de trabajo con más de 30.000 personas en todo el mundo, generó un volumen de negocio de 85.249 millones de dólares en el año 2021, con un beneficio neto de 2.709 millones de dólares.

El grupo norteamericano entró en España con la compra en el año 2014 de la holandesa Wild Flavors, que en 1987 se estableció en Carcaixent para obtener concentrados, colorantes y aromas precisamente de los cítricos que se producen en esa zona de Valencia. Una actividad a la que ahora dará un nuevo giro con la producción de las referencias desarrolladas por Biópolis en microbióticos y probióticos que se destinarán a la industria alimentaria.

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