Retail - Consumo

El Gobierno valenciano financiará a grandes distribuidores agrícolas para comprar empresas

  • Crea una línea de préstamos bonificados de 10 millones
  • Contempla financiar hasta 5 millones por operación con fondos de la PAC
  • Compromís lo respalda pese a las polémicas entre productores y distribuidores
Campos de arroz en la Albufera de Valencia.

El Instituto Valenciano de Finanzas (IVF) da un paso más en la ampliación de las líneas de sus préstamos bonificados que lanzó para inyectar liquidez y solvencia a las empresas durante la pandemia. El último sector que el Gobierno valenciano de coalición quiere reforzar así es el de los "grandes distribuidores de producción agrícola", hasta el punto de que estos préstamos podrán utilizarse para la compra de acciones de otras empresas del sector, además de para inversiones productivas.

El conseller de Hacienda y Modelo Económico, el socialista Arcadi España, y la consellera de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica, Mireia Mollà, de Compromís, presentaron conjuntamente esta nueva línea de apoyo financiero. Un programa dotado con 10 millones de euros este ejercicio.

Aunque en la presentación los conselleres se centraron en que el objetivo es fomentar inversiones en mejoras productivas y equipamientos, lo cierto es que en la resolución del IVF publicada en el Diari Oficial en la que se convoca esta línea se deja bien claro los tres tipos de proyectos empresariales que podrán acogerse a la financiación bonificada. La primera será para los que supongan la "ampliación y renovación de las instalaciones, maquinaria y equipos".

Adquisición y tamaño

La segunda es la que contempla que se pueda destinar el dinero público a la "adquisición de participaciones empresariales", es decir a la compra de otras empresas ya sea de una parte o de su totalidad. Una clara apuesta para incentivar la concentración en la distribución agrícola, algo que también cuenta con sus detractores en el propio campo valenciano. De hecho, las últimas operaciones auspiciadas por fondos de inversión y capital riesgo han contado con críticas del propio presidente de AVA-Asaja, Cristóbal Aguado.

El tercer tipo de proyecto es la "adquisición o elaboración propia de activos intangibles", que pueden ser marcas comerciales pero también los derechos de variedades, dado que cada vez está más extendido el uso de los derechos de propiedad intelectual sobre las especies desarrolladas por sus especiales características.

La propia consellera de Agricultura, Mireia Mollà aseguró que esta línea "permite atender mejor las necesidades de las centrales hortofrutícolas de la Comunidad Valenciana, que hasta ahora tenían mayores dificultades de acceso a la financiación", pese a las disputas entre distribuidores y productores agrícolas sobre los márgenes. Una polémica que pervive desde hace año y que también cuenta con voces dentro del sector que abogan por una mayor concentración para acabar con el tradicional minifundismo en sectores como los cítricos.

El tramo no reembolsable, es decir, la parte de ayuda pública para garantizar una ayuda directa a los beneficiarios supondrá una transferencia de un millón de euros de la dirección general de la PAC al IVF.

La convocatoria deja claro que se trata de ayudas para empresas con volúmenes considerables, ya que para optar a ellas deberá estar considerada "como gran empresa". También se exige una antigüedad mínima de cinco años y no será necesario que su sede esté en la región o sea de capital valenciano, con contar con al menos un establecimiento o sucursal de actividad en la Comunidad Valenciana se considera suficiente.

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