Opinión

Injustos ataques a las empresas

  • La industria alimentaria frena el incremento de los precios y los deja solo en un 3,9%, a años luz del IPC de los comestibles

Las empresas de alimentación están frenando de forma notoria la subida de precios. En concreto, el incremento realizado el pasado mes de enero fue de tan solo un 3,9%. Se tata del nivel más bajo desde hace tres años y además está muy lejos del último dato de alza de IPC de los alimentos, que fue del 7,5% en enero. Con esta ralentización acometida por las compañías del sector, se impulsará la tendencia a baja que los alimentos muestran desde hace meses en nuestro país, tras alcanzar en octubre de 2022 su máximo histórico con un impulso del 21,2% en el Índice de Precios Industriales. Los comestibles son ahora el gran motivo que impide que la inflación en España (y en Europa) baje a cotas más normalizadas, en el entorno del 2%. Por tanto, el esfuerzo realizado por las empresas supone una excelente noticia de cara al comportamiento que pueden tener los precios en España en el resto del ejercicio. Pero debe destacarse que dicho sacrificio se está realizando por la presión que ejerce la distribución. No en vano, los fabricantes no han podido repercutir en su totalidad las subidas de costes que han padecido en los últimos años.

Ello se debe a que los supermercados están en plena guerra de ofertas y no lo permiten, ya que están experimentado también un deterioro en sus volúmenes de venta y en su rentabilidad. Todo el sector, por tanto, está reduciendo precios a costa de sacrificar aún más sus ya estrechos márgenes, en el entorno del 3% en la distribución. Un dato que evidencia que nadie se está haciendo rico en estos momentos con la alimentación y que deja sin argumento alguno los ataques realizados por el Gobierno (el último de Yolanda Díaz esta misma semana) en los que se acusa a los empresarios de aprovecharse del impulso de la inflación "para forrarse".

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