Opinión

La demografía y la innovación: claves para el futuro de las relaciones empresariales entre Japón y España

Fotografía de Tokio.

Las relaciones económicas entre Japón y España han experimentado un recorrido significativo a lo largo de los años. Desde la apertura de relaciones diplomáticas en 1868, estos dos países han establecido vínculos comerciales y culturales cada vez más estrechos. En el presente, nos encontramos ante un escenario donde la demografía y la innovación se entrelazan para definir el futuro de estas relaciones.

Unas previsiones, realizadas en el 2022, por el Institute for Health Metrics and Evaluation de Estados Unidos, y con todas las cautelas que las previsiones requieren, dibujan un escenario un tanto preocupante, tanto para Japón como para España, al enfrentarse ambos a una reducción drástica de su población para el año 2100, que disminuiría a la mitad en comparación con 2017. Esta tendencia demográfica plantearía desafíos significativos en términos de desarrollo económico y bienestar social en ambos países. No obstante, es interesante destacar que dicho estudio predice que el impacto en el Producto Interno Bruto (PIB) variaría notablemente entre Japón y España.

España, que actualmente ocupa el puesto número 13 a nivel mundial en términos de PIB, se prevé que pueda caer al puesto 28, en el año 2100, debido a la disminución de la población. Por otro lado, Japón, a pesar de enfrentarse una situación demográfica similar, experimentaría un menor impacto en su posición en la economía global, pasando del tercer al cuarto puesto en el ranking de PIB mundial. La clave de esta diferencia radica en la importancia de la innovación y la tecnología en la economía japonesa.

Japón ha sido reconocido a nivel internacional como un líder en innovación y tecnología durante décadas. Su capacidad para adaptarse y adoptar tecnologías emergentes ha sido fundamental para mantener su posición en la economía global, a pesar de las limitaciones demográficas. La inversión continua en investigación y desarrollo, así como la colaboración efectiva entre empresas, instituciones académicas y el gobierno, ha impulsado el crecimiento económico y la competitividad de Japón.

La apuesta por la investigación y el desarrollo tecnológico ha permitido a Japón diversificar su economía, avanzando en sectores clave como la robótica, la inteligencia artificial, la biotecnología, la energía renovable o la movilidad sostenible. Estos avances tecnológicos no solo han impulsado la productividad, sino que también han contribuido a abordar los desafíos relacionados con la disminución de la población, como la atención médica para personas mayores y la automatización de tareas laborales en muchos sectores económicos.

Por otro lado, España, a pesar de estar enfrentando una proyección demográfica similar a la de Japón, tiene un desafío adicional en términos de su posición económica futura. La economía española ha destacado en sectores como el turismo, la agricultura o la automoción, pero para mantener su competitividad en un posible escenario de población decreciente, será crucial que invierta de manera significativa en innovación y tecnología.

España tiene un gran potencial para impulsar su economía a través de la investigación y el desarrollo en sectores como las energías renovables, la tecnología verde, la salud, o el turismo y la movilidad sostenibles. La colaboración entre el sector empresarial, el gobierno y las instituciones académicas será esencial para fomentar la innovación y mejorar la productividad, permitiendo a España mantener su posición en la economía global a pesar de la disminución demográfica.

En este contexto, las relaciones empresariales entre Japón y España adquieren un papel crucial. La colaboración y el intercambio de conocimientos y tecnología entre ambas naciones pueden ser beneficiosos para ambas partes. Japón, con su experiencia en innovación, puede ofrecer conocimientos y colaboraciones estratégicas que impulsen el desarrollo tecnológico en España. A su vez, España puede proporcionar a Japón oportunidades en sectores donde tiene fortalezas probadas.

En conclusión, la demografía y la innovación se perfilan como factores determinantes en las relaciones empresariales entre Japón y España en el futuro. Japón ha demostrado que la apuesta por la innovación y la adopción de tecnología pueden mitigar el impacto de una población en declive en su economía. España, por su parte, tiene el reto y la oportunidad de seguir este ejemplo, invirtiendo en innovación para garantizar su posición en el escenario económico global en los próximos años. La colaboración estratégica entre ambos países puede ser la clave para afrontar estos desafíos y construir un futuro próspero y sostenible para ambas naciones.

Por eso desde el Círculo Empresarial Japón España (CEJE), impulsamos la innovación y tecnología de las empresas japonesas y españolas, otorgando cada año los Premios Keicho de Innovación y Tecnología, que este año, en su séptima edición premiará a dos empresas innovadoras: la japonesa NTT Data, y la española ECOALF, quienes muestran un modelo de futuro haciendo que su desarrollo empresarial acompañe su crecimiento sostenible.

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