Opinión

¿Qué Tezanos elabora las estadísticas del Gobierno?

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El titular del Ministerio de Inclusión y Seguridad Social, cuando decía ser independiente y Presidente de la Airef, cuestionaba el índice de revalorización de las pensiones aprobado por el anterior gobierno. Sostenía que era excesivo e introduciría desequilibrios financieros en el sistema. Ahora, no le debe parecer excesivo subir todas las pensiones de acuerdo con la inflación independientemente de su cuantía, lo que ha elevado el gasto mensual en tasa interanual hasta el 10,8% en el mes de enero, alcanzando el desembolso total el 12% del PIB.

Por otra parte, los lectores conocen el juego infantil con el que el Ministerio de Trabajo pretende acicalar las cifras de paro basándose en el incremento del número de trabajadores fijos discontinuos, pero ocultando los que no tienen actividad, es decir, los que antes terminaban un trabajo estacional y se consideraban parados, pero que ahora no se les considera como tales, porque no pueden firmar un contrato temporal y sí uno indefinido, como consecuencia de una exigencia legal y no por una mejoría en la estructura productiva del país. Más aún, la EPA del cuarto trimestre de 2022 deja claro que más ocupados que antes de la pandemia se traducen en menos horas trabajadas que entonces y un PIB menor, lo que solo tiene una explicación: el trabajo se está repartiendo y el único empleo que crece es el público.

Pero la frivolidad estadística (y conceptual) no ha quedado ahí. Ha tenido otra manifestación en el argumento que ha utilizado el gobierno para responder a las críticas sobre la calidad en el empleo, inventando un indicador que tiene toda la apariencia de haber nacido en el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

En el ingenio combina datos elaborados con metodologías diferentes y, por tanto, no comparables, como son los de contratos registrados por el SEPE y de afiliación media al Régimen General de la Seguridad Social. Sin darle relevancia al método, ponen en relación ambos indicadores, lo que les permite decir que la calidad en el empleo es muy superior después de la última reforma laboral, porque 2022 cerró con 2,29 millones de afiliados medios a la Seguridad Social con un contrato indefinido más que el año 2021.

Desgraciadamente, al problema para aquellos que en el siglo XXI pretenden inventar la rueda, como es el caso, es que creen conseguirlo, pero les sale cuadrada. En este sentido, si tenemos presente que en el año 2022 se firmaron 7 millones de contratos indefinidos que se tradujeron en los 2,29 millones antes mencionados afiliados medios a la seguridad social, cabe también concluir que hubo 4,71 millones de contratos indefinidos que no se tradujeron en afiliados, dato muy superior a los 1,6 millones de contratos que no se reflejaron después en los afiliados a la seguridad del año 2021. En otros términos, después de la reforma laboral se ha multiplicado casi por 3 (2,94), el número de contratos indefinidos que no se traducen en afiliados, siguiendo con la comparación a la que nos invita el ministerio. Esto sucede, entre otras razones, porque se han reducido las tasas de contratos indefinidos a tiempo completo y parcial y solo ha subido del 19 al 33% los fijos discontinuos.

Con esto bastaría para poder considerar la existencia de algún "Tezanos" infiltrado en uno o en los dos ministerios responsables de hacer públicas las cifras relativas al mercado laboral y a la de afiliados a la Seguridad Social, pero no se han detenido. Así, el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha presentado una nueva metodología de registro de afiliación media desestacionalizada bajo el argumento de mejorar la presentación de los datos. Parece que va a seguir habiendo cifras de cierre de cada mes, pero en lugar de poder observar la afiliación diaria, harán público un dato a mediados de mes que tendrá presente los de las dos quincenas anteriores. No hay inconveniente en modificar el cálculo de registros oficiales si esto permite tener una visión más exacta de la realidad, pero no parece que esta sea la intención a tenor de los antecedentes referidos más arriba y al desajuste que puede observarse en los primeros números conocidos. Así, según la metodología que se venía utilizando hasta ahora, entre la última quincena de diciembre y la primera de enero la afiliación diaría a la Seguridad Social habría perdido 285.840 cotizantes y según la inventada por "el Tezanos" infiltrado en el Ministerio de Inclusión, esta cifra no es una bajada, sino una ¡subida de 25.294 nuevos cotizantes! Tal divergencia en la realidad observada no parece que pueda llevar a una mayor confianza en la nueva metodología estadística empleada. No se entiende la obsesión por intentar despertar un falso optimismo a base de la manipulación estadística.

Pero si este absurdo intento de manipulación es propio de los dos ministerios mencionados hasta ahora, alcanza también al de Economía. España ha crecido el año 2022 el 5,5 % del PIB, lo cual debe ser cierto porque lo ha señalado el INE con su nuevo director al frente, pero también lo es, aunque la vicepresidenta económica se empeñe en ocultarlo que, siendo el país menos afectado por las consecuencias negativa de la invasión rusa de Ucrania debido a nuestras escasas relaciones comerciales con ambos países, somos el único miembro de la UE que no alcanza el PIB prepandémico; en concreto, estamos a 1,5 puntos de hacerlo, cuando todos los países de la UE lo hicieron en 2021. En otros términos, el famoso rebote de la economía española no llega a cubrir el nivel de riqueza que teníamos en 2019 y, lo más preocupante, el bote se ha terminado. Léase como se quiera, pero ni Tezanos lo puede todo.

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