Opinión

Autoconsumo energético: clave tanto para la economía como para la reducción de emisiones

  • Más que nunca particulares y empresas dan el salto a la energía solar
Instalación de placas solares SolarProfit. EE

El consumo eléctrico seguirá creciendo para responder a las necesidades de la industria y de la sociedad en general, pero al mismo tiempo es imprescindible garantizar una generación de electricidad sostenible, en línea con los objetivos del Pacto Verde Europeo. Cabe destacar que el pasado año, según datos de la Red Eléctrica de España (REE), la generación de electricidad en nuestro país liberó a la atmósfera 35,96 millones de toneladas de CO2, frente a las 36,13 millones de toneladas emitidas en 2020. Por tanto, se ha iniciado la senda la de reducción de emisiones y debemos seguir impulsando iniciativas para reducir la huella de carbono.

El principal factor que ha propiciado esta mejora en nuestro país es el incremento de la producción eólica y solar. Los aerogeneradores produjeron en 2021 casi 60.480 GWh, un 10% más que en 2020 y aún más relevante es el salto en el sector fotovoltaico que el pasado año aportó 20.890 GWh, superando ampliamente los 15.300 GWh de 2020.

España es el país de Europa, junto con Portugal, que disfruta de un mayor número de horas de sol al año, en concreto entre 2.500 y 3.000 horas, es decir, una media de más de 8,2 horas al día. Un clima privilegiado que supone una oportunidad para que nos hayamos convertido en una región clave para el desarrollo e instalación de proyectos de energía solar.

La transición energética de la industria y de la sociedad se afianza, pero requiere del apoyo del Estado y la llegada de Fondos Europeos que impulsen el mayor crecimiento del sector. Los tejados de casas, bloques de viviendas y cubiertas de empresas, cada vez más, empiezan a estar cubiertos de paneles solares por sus múltiples ventajas en cuánto a ahorro en la factura de la luz, además de los mencionados beneficios medioambientales.

Y es que se trata de un sector emergente, que está actuando como motor de empleo, contribuyendo a la creación de miles de puestos de trabajo estables, directos e indirectos. Así, un reciente estudio de la Cátedra de Sostenibilidad Energética del IEB-Universitat de Barcelona revela que España es el segundo país europeo con una mayor demanda de profesionales en el sector energético, tras Alemania, y seguido por Francia, Reino Unido e Italia.

El sector energético, en constante crecimiento, también está inmerso en un proceso de transformación, incorporando nuevas tecnologías energéticas, con una clara apuesta por la innovación y la digitalización. Por tanto, el auge del sector energético está conduciendo a la demanda de nuevos perfiles profesionales con una marcada base tecnológica, que convivirán con perfiles medios especializados.

Crecimiento exponencial

Sin duda, la industria solar es uno de los actuales motores económicos de nuestro país, y está cobrando un gran protagonismo en el panorama internacional. Académicos de la Universidad Tecnológica de Lappeenranta-Lahti (LUT), en Finlandia, y de la Universidad Austral de Chile, han dado a conocer un estudio en el que se estima que la industria solar requerirá 60 millones de puestos de trabajo directos en el año 2050, frente a los 7 millones del año pasado. Un crecimiento exponencial que evidencia las excelentes perspectivas del sector, ya que la energía solar es ilimitada, limpia, y, por ello, una de las palancas clave del desarrollo futuro de nuestro planeta.

La apuesta por el autoconsumo se afianza en España, tal como reflejan datos de la Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA). El año pasado se constató un crecimiento del 85% respecto al año anterior. En total se instalaron 1.151 MW de potencia en proyectos de autoconsumo, y cabe destacar el papel clave del sector residencial, que supuso el 22% (253 MW) de la potencia instalada. El autoconsumo tiene un amplio recorrido debido a los altos precios del mercado eléctrico y también a la mayor conciencia ecológica de la sociedad.

Ahora más que nunca particulares y empresas están dando el salto a la energía solar, beneficiándose de incentivos y ayudas destinadas a impulsar definitivamente el sector. La transición energética es una necesidad para nuestra economía de hoy y del mañana, pero también es imprescindible para garantizar el bienestar de la sociedad. Un objetivo común al que debemos contribuir entre todos, con el apoyo de sólidas políticas gubernamentales y fondos destinados a facilitar la descarbonización.

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