Opinión

Objetivo: recuperar la viabilidad de las empresas medianas

El Fondo de Recapitalización de empresas afectadas por la COVID-19 (FONREC) se creó el pasado mes de junio con el fin de apoyar a las empresas medianas que, estando sufriendo severamente los efectos de la pandemia, pueden recuperar la viabilidad económica y financiera, evitando con ello la destrucción de empleo y mantener la competitividad de la economía nacional. Es un fondo complementario del Fondo de Solvencia gestionado por la SEPI (Sociedad Española de Participaciones Industriales), dirigido a empresas de mayor tamaño y de carácter estratégico.

El FONREC se dirige a un segmento de empresas con ventas previas a la pandemia entre 10 y 400 millones de euros que, aunque no es muy grande en términos cuantitativos (unas 20 mil empresas), resulta clave en la estructura productiva española dada su capacidad para la innovación y su inserción competitiva en las cadenas de suministro, su apuesta por la internacionalización y su capacidad para crear empleo. Es un segmento empresarial que, además, articula los procesos de subcontratación de otras unidades productivas de menor tamaño y de un número importante de empresarios autónomos. También son empresas que hacen un uso intensivo de actividades de servicios de alto valor añadido.

La financiación del FONREC es de último recurso y, por tanto, se dirige a empresas que dada su situación de crisis están altamente endeudadas y son incapaces de obtener en los mercados la financiación necesaria para su sobrevivencia a largo plazo. En estas circunstancias, el objetivo de las inversiones del Fondo es, con una duración máxima de ocho años, reforzar los fondos propios de las empresas mediante participaciones públicas en el capital social de las mismas, préstamos participativos u otros instrumentos financieros.

La gestión del fondo se encargó a la empresa pública COFIDES (Compañía Española de Financiación del Desarrollo), dependiente del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo. En este tiempo, la Compañía está desplegando un arduo y exhaustivo trabajo para no sólo poner en marcha con celeridad la operación del Fondo y verificar la elegibilidad de las empresas posibles receptoras de sus recursos, sino también para, después de analizar los planes de negocio que sustenten la viabilidad a largo plazo de las empresas receptoras de las inversiones, estructurar y formalizar las transacciones -buscando el compromiso explícito de todos los actores implicados (accionistas, acreedores, financiadores, etc.)-, gestionar el desempeño de las inversiones a lo largo del tiempo y, oportunamente, desinvertir la presencia pública.

Las condiciones de la financiación son muy subvencionadas y hubieron de obtener el visto bueno de la Comisión Europea. Aunque por su propia naturaleza el FONREC es un instrumento con alta tolerancia al riesgo, se espera que las empresas receptoras de la ayuda pública amorticen íntegramente el principal e intereses de la financiación, habiéndose diseñado incentivos para procurar la amortización anticipada de la inversión pública.

COFIDES está preparada para poder resolver las solicitudes presentadas con celeridad y rigor, profesionalidad y transparencia. Se ha dotado de procedimientos eficientes, se ha diseñado y puesto en operación una plataforma de presentación de las solicitudes y gestión documental de los expedientes, y se ha procedido a la contratación competitiva y transparente de profesionales y asesores financieros y legales. Hasta mediados de diciembre el FONREC recibió 57 solicitudes de empresas medianas por un importe de 574 millones de euros. 16 solicitudes corresponden a empresas que tienen su sede en Madrid, 14 están ubicadas en Cataluña, 5 son del País Vasco y otras 5 de Andalucía, 4 provienen de Islas Baleares y otras 4 de la Comunidad Valenciana. Empresas de Galicia y Navarra han registrado 2 solicitudes. De Asturias, Cantabria, Castilla y León, Islas Canarias y La Rioja se recibió 1 solicitud de cada una de ellas.

Como puede presumirse, dado el modo prioritario de propagación de la pandemia, una parte relevante de las empresas solicitantes corresponde a sectores de actividad ligados a la movilidad y a las relaciones de proximidad interpersonal: restauración, hoteles y comercio; industria y servicios industriales, especialmente aquellos ligados en alguna medida al transporte; centros deportivos y de salud, etc. A la fecha, el Comité Técnico ha aprobado inversiones en 6 empresas por un monto superior a los 66 millones de euros, de las que al término de 2021 ya se ha formalizado y desembolsado la primera de ellas.

Con el objetivo de llegar al máximo número posible de empresas, y después de que la Unión Europea ampliara hasta el 30 de junio de 2022 la vigencia del Marco Temporal de Ayudas de Estado, el Consejo de Ministros del pasado 7 de diciembre flexibilizó los requisitos de elegibilidad para el Fondo. Entre estas modificaciones destacan: (a) la fijación en 10 millones de euros del tamaño mínimo de la cifra de negocio en 2019 para que una empresa sea elegible; (b) la reducción a 2,5 millones de euros del umbral mínimo de financiación por empresa, manteniéndose en 25 millones de euros la cuantía máxima de inversión por proyecto; (c) la supresión del requisito previo de elegibilidad que fijaba en el 20% la caída de ventas de la empresa respecto de la situación previa a la pandemia, dado que se han observado casos en los que con reducciones de ventas menores a ese umbral se han producido deterioros preocupantes de los niveles de solvencia; y (d) posibilidad de financiar aquellas empresas que con posterioridad a 2019 hayan revertido una eventual situación de crisis anterior.

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