Opinión

La huella del Covid en los planes de pensiones: ¿cómo afectará a la jubilación?

El Covid también ha impactado en el ahorro a largo plazo

Los planes de pensiones son uno de los instrumentos de ahorro que tradicionalmente han contado con notable popularidad en España. Aunque actualmente están copando las portadas de los periódicos por la reforma fiscal que se quiere llevar a cabo, lo cierto es que hasta el momento se ha considerado una opción a valorar como complemento a la jubilación.

Sin embargo, la crisis sanitaria motivada por el Covid-19 también ha dejado su huella en el escenario del ahorro de nuestro país, siendo los planes de pensiones uno de los protagonistas de estos últimos meses. Y es que, aunque no hay que olvidar que no se ven tan duramente afectados por la volatilidad anual gracias a su carácter de largo plazo, algunos partícipes han tenido que recurrir a sus ahorros antes de lo previsto.

Algunos partícipes han recurrido a sus ahorros a largo plazo antes de lo previsto

Hasta la fecha, la invalidez laboral, el fallecimiento del partícipe, la enfermedad grave o el desempleo de larga duración eran algunos de los supuestos excepcionales que permitían el rescate. A partir del año 2025, se podrán recuperar las aportaciones y los rendimientos generados por planes de pensiones que tengan al menos diez años de antigüedad.

Pero la delicada situación que en pocos meses se ha sumido el país, con comercios y centros de trabajo cerrados y, por ende, trabajadores en Erte, produjo que el Gobierno posibilitara el rescate de los planes de pensiones si se cumplían una serie de requisitos. Así, el Real Decreto-ley 15/2020 de medidas urgentes complementarias para apoyar la economía y el empleo establecía que el partícipe podía rescatar únicamente la cuantía que estaba dejando de percibir como consecuencia del estado de alarma.

Todo ello derivó en que, entre abril y julio, 31.000 autónomos y trabajadores por cuenta ajena cobraran anticipadamente una prestación de su fondo de jubilación como medida para hacer frente a la caída de ingresos. Del mismo modo, la Dirección General de Seguros y Pensiones (DGSP) cifró en 60 millones de euros los planes de pensiones rescatados por trabajadores en Erte entre abril y julio.

Los ciudadanos que han aportado capital extra se verán beneficiados en el IRPF de 2020

Como en toda crisis, existe la otra cara de la moneda. En este caso, los españoles que no vieron alterado su poder adquisitivo pudieron ahorrar por encima de lo habitual y aportaron dinero a su plan de pensiones.

De hecho, a finales de julio, las aportaciones netas a planes de pensiones eran positivas por primera vez en 12 años, según constata la Asociación de Instituciones de Inversión Colectiva y Fondos de Pensiones (Inverco). Es decir, los partícipes aumentaron sus aportaciones un 7% en el segundo trimestre del año y la rentabilidad acumulada superó el 5,6% para la media de planes.

Durante el mes de agosto, el patrimonio de los planes de pensiones del sistema individual creció en 967 millones de euros, hasta los 74.993 millones de euros, un 1,31% por encima de julio, según la consultora Vdos. Sin duda alguna, una grata noticia en un año marcado por la incertidumbre.

Tras un periodo de dificultad económica, la principal incógnita que se presenta ahora son las consecuencias derivadas de los movimientos realizados en los planes de pensiones durante este 2020. En el caso de rescate, los partícipes verán disminuidos sus ingresos de cara a la jubilación después de tiempo ahorrando. Además, de cara a la declaración de la renta de 2020, hay que tener en cuenta que, si se ha rescatado el plan de pensiones, los derechos consolidados tributarán como rendimientos del trabajo. De hecho, Hacienda permite aplicar una reducción del 40% de las aportaciones realizadas hasta el 31 de diciembre de 2006.

Por otro lado, los ciudadanos que han podido aportar capital extra este año, se verán beneficiados en la declaración de la renta del ejercicio 2020 gracias a la reducción de la base imponible general del impuesto de la renta. Todas las aportaciones reducirán dicha base con el límite máximo que antes se alcance: el 30% sobre los rendimientos netos del trabajo u 8.000 euros por año. En un largo plazo, además, esta contribución excepcional también mejorará la cuantía de jubilación a percibir.

En definitiva, desafortunadamente, el coronavirus no ha dejado indiferente a nadie, dejando su huella también en innumerables productos de ahorro-inversión.

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