Opinión

El servicio a domicilio: la resiliencia de la restauración ante el virus

Un repartidor de Telepizza
Madrid

La crisis del Covid-19 ha impactado fuertemente en todo el tejido empresarial español, poniéndonos a prueba como empresas, empleados, personas y como sociedad en su conjunto. Nos hemos visto forzados a cambiar nuestras rutinas, a adoptar nuevas metodologías y procesos de trabajo, modificar horarios y adaptarnos a una nueva situación y entorno laboral. Un cambio radical que ha afectado a todas las esferas de nuestro día a día, traspasando del ambiente laboral al personal. El servicio a domicilio ha adquirido durante estos meses un nuevo componente social, que continúa ampliándose y consolidándose a medida que avanzan los meses y las restricciones en la movilidad y actividad comercial se suceden en una y otra forma.

Hemos podido recibir comida, medicamentos y artículos de primera necesidad gracias a la oportunidad única que nos brinda este servicio, decretado como esencial por el Gobierno desde el inicio del confinamiento establecido en marzo. Además, ha sido y sigue siendo clave para asegurar el suministro de productos de primera necesidad a personas que no viven acompañadas o para atender a nuestros mayores y hacerles llegar cualquier recurso que necesitaran.

Una opción idónea

El servicio a domicilio nos ha permitido a muchas empresas, pero en particular a las que formamos parte del sector de la restauración, tomar posición y actuar; convirtiéndose en la opción idónea para atender a los clientes y acompañarlos en momentos críticos; protegiendo negocios y empleos, en la medida en la que hemos sido capaces de mantener nuestra actividad adaptando nuestros procesos al contexto y a las normativas que se van sucediendo.

La hostelería, unida al turismo, son dos de los motores económicos de nuestro país, alrededor de los cuales gira la riqueza nacional. Este 2020 hemos visto y comprobado el trascendental peso que la restauración tiene para el empleo (más de un millón y medio de la población activa trabajan en este sector) y el PIB nacional, al que aporta alrededor del 6,2%. Según el estudio 'Impacto de Covid-19 en la Hostelería en España', elaborado por Bain & Company en colaboración con EY, la pandemia podría provocar una caída en la facturación en el sector de hasta 55.000 millones en 2020, lo que se traduce en una reducción de un 40%.

Entre los principales motivos por los que este mercado puede llegar a sufrir tan fuerte impacto se encuentran su atomización, con una alta cantidad de pymes y pequeños negocios, muchos de los cuales se encuentran en plena fase de digitalización para poder incorporar un servicio que hasta ahora no habían adoptado. Junto a estas cifras, se encuentran los datos de empleabilidad, con unas pérdidas que pueden superar los 200.000 puestos de trabajo, según los datos publicados por el estudio de EY. Como contrapunto, el sector ha ido incluyendo los servicios de 'delivery' durante los últimos años como una forma más de llegar a los clientes, si bien el ritmo de adopción se ha acelerado en los últimos meses al convertirse en prácticamente el único servicio con continuidad para bares y restaurantes. Esto hace que el servicio a domicilio esté creciendo de forma exponencial, con cifras que arrojan luz y positivismo para el sector.

La facturación de comida a domicilio ha experimentado un fuerte desarrollo en los últimos años, que le ha llevado a suponer el 16% de las ventas en 2019, tres puntos porcentuales más que en 2017. Además, esta actividad aportó 2.418 millones a la economía española en 2019, de acuerdo con los datos aportados por el Observatorio Sectorial DBK de Informa. Unos datos que corroboran el papel fundamental que juegan los servicios de comida a domicilio en nuestro país para la supervivencia y salud del sector de la restauración.

Nuevas normativas y protocolos

La realidad actual viene acompañada por nuevas normativas, protocolos de seguridad, el establecimiento de procesos urgentes en materia higiénica y nuevas formas de organizar y llevar a cabo el servicio a domicilio, a las que el sector de la restauración en conjunto nos hemos tenido que adaptar en tiempo récord. En Food Delivery Brands, grupo de restauración al que pertenece Telepizza, hemos afrontado esta situación con proactividad, decisión y responsabilidad.

En este 2020, el servicio a domicilio ha sido protagonista del sector, pasando de ser un servicio más a disposición de los clientes a la única forma en la que muchos negocios podrán continuar atendiendo a sus clientes; garantizando la supervivencia de establecimientos hosteleros y de la restauración de forma global. En Telepizza consideramos que el servicio a domicilio ha de seguir siendo esencial, tal y como se decretó en el primer estado de alarma, al tratarse del motor económico que permita salvaguardar el empleo y dar continuidad a la actividad de miles de negocios.

Una posición que así han adoptado nuestros vecinos de Italia, Alemania, Francia, e Inglaterra, posicionando al servicio a domicilio como 'player' esencial que favorece el crecimiento y la recuperación. Tener la capacidad de ser resilientes ante este nuevo panorama impuesto nos ha permitido ganar en flexibilidad, empatía y solidaridad. Actualmente, en Telepizza seguimos revisando nuestros protocolos y adaptándonos a un panorama volátil.

No tenemos duda de que el servicio a domicilio seguirá creciendo y consolidándose como eje de negocio fundamental para la inmensa mayoría de la industria. Ahora el servicio a domicilio no es una línea estratégica más, sino la especialización y principal protagonista del sector de la restauración que nos permitirá salir reforzados de esta crisis.

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