Opinión

Sánchez se suma al acoso a la Corona

Los debates sobre la efectividad o la demora en las medidas contra el coronavirus parecen haber sucumbido en este primer tercio del mes de julio a nuevas controversias en la política española. Los flagrantes errores y las manipulaciones del gobierno en los meses de la enfermedad se han traspasado a las comunidades a las que compete ahora todo el dispositivo, por lo que el foco de atención se desvía a asuntos con más rendimiento de imagen y si puede ser también rendimiento electoral, que este domingo hay elecciones en Galicia y el País Vasco. Por eso resurge el viejo anatema antimonárquico, fuertemente impulsado por las investigaciones de la justicia suiza contra el anterior Jefe del Estado que son maná para la causa que pretende derribar la Corona en un plazo no mayor a una década, y si puede ser en la mitad de ese tiempo.

Hemos asistido estos días, ante la publicación de los detalles que parecen condenar a Juan Carlos I sin que sea necesario juicio alguno, al apoyo envenenado que el presidente del gobierno ha dado en público al Rey Felipe VI, flaqueado por los calculadísimos calificativos de "inquietantes y perturbadoras" dirigidos a esas noticias sobre su antecesor. Un apoyo que encierra una estrategia clara y obcecada de ir minando la confianza de los españoles en la institución monárquica

Cuídese, majestad, de esos apoyos envueltos en papel de caramelo. Es como la advertencia del ciego a Julio César: cuídese de los idus de marzo porque irán a por usted sin miramientos. El presidente ha dado sobradas muestras, en los seis años que lleva en la primera línea política, de que es capaz sin inmutarse de decir una cosa y estar pensando o defender exactamente la contraria. Cuando un miembro del gobierno salvaguarda el papel y la utilidad de la monarquía, en La Zarzuela deberían poner a remojo sus barbas.

La propuesta lanzada por Pedro Sánchez en uno de sus medios favoritos es para quitar el aforamiento al actual monarca, y no al Emérito. O a los dos a un tiempo. Y de esa forma abrir la puerta a una reforma constitucional más amplia que contemplara el cambio del modelo de Estado de una monarquía parlamentaria a una república hecha a imagen y semejanza de la frustrada el pasado siglo. El sueño de la izquierda española, la radical de Iglesias y la radicalizada de Sánchez, es culminar su afán de revisionismo histórico hasta ahora obsesionado con los nombres de las calles, las estatuas y los restos del dictador, con la consecución de un modelo republicano como el que fue interrumpido en el levantamiento militar de julio de 1936.

Lo inquietante de esta situación no es que el PSOE y Podemos, junto a todo el numeroso coro antiespañol de la Cámara, se hayan propuesto iniciar el camino de la reforma del Estado en un momento de muda y de crisis social, económica, institucional y política. Las dos mayorías de dos tercios consecutivas que exige la Constitución, con convocatoria de elecciones de por medio, hacen hoy por hoy imposible que esa ensoñación de retorno al pasado se convierta en realidad, si los escaños conservadores de PP, VOX y quién sabe si Ciudadanos se oponen a la aventura republicana. Lo realmente inquietante es que, atenazado por los miedos de nuestro tiempo, incluido el actual a la enfermedad planetaria, y maniatado por una progubernamental oferta informativa casi monopolística salvo honrosas excepciones, el pueblo español daría hoy con alta probabilidad portazo a la institución que tantos servicios le ha dado en el camino hacia la libertad. No olvidemos que además de esas dos mayorías reforzadas, es necesario aprobar en referéndum la modificación. Afortunadamente, los Padres de la Constitución, de todos los colores políticos que había en aquellos tardíos años 70, fueron sabios al evitar dejar en manos como las que ahora dirigen el país la decisión exclusiva sobre la Monarquía como símbolo de la democracia española.

Tras los idus de julio vendrá agosto con unos días de descanso, y el presidente Sánchez podrá reflexionar sobre el camino que ha emprendido junto a su desaconsejable socio de conveniencia, y posiblemente lo haga mirando al Océano Atlántico desde la residencia de La Mareta, en la isla de Lanzarote, cedida por Juan Carlos I a Patrimonio Nacional tras haberla recibido como regalo del rey Hussein de Jordania.

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forum Comentarios 8

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navegante, la izquierda predica pero no da ejemplo.
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Yo soy antimonarquico, y me sumo a lo de la ley es igual para todos, pero la riqueza no es igual para todos ni tampoco las condenas lo son.

tenemos a los de "Andalucía, DE LOS ERE, CUYA CONDENA HA SIDO PROHIBIRLES ROBAR DURANTE MÁS O MENOS 12 AÑOS."

Tenemos a los Pujol, que han sacado ingentes cantidades de dinero y su condena es el olvido, y ahora tenemos un montón de miles de millones a punto de entrar e el País y los listos que nos gobierrnan cómo ya no quedan calles que cambiar y Franco ya no da para que los españoles discutan él pequeño Fumanchú mete la figura del Rey Juan Carlos para distraer esa cantidad de 140.000 millones por el covid 19 para él y él narciso meterle mano mientras media España discute con lo del rey, que no lo apruebo pero no debemos de apartar la vista de esos millones que esta pareja de psicópatas van a manejar.

Puntuación 23
#1
navegante, prohibido arruinar España vía impuestos.
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A los españoles se nos da bien hacer leña del árbol caído.

Puntuación 12
#2
....
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Pues Sánchez y el PSOE, llevan un retraso de 40 años en lo que ahora llaman acoso.

El lema español que más se oyen en las calles es: !Vivan los corruptos, vivan los mangantes, vivan los manipuladores, vivan los inútiles, y el que más se oye es, vivan los Borbones que nos tienen hasta los cojones!.

Puntuación -8
#3
Manuel
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Este artículo da verdadera PENA.

Flaco favor le hace a la institución de la Monarquía una defensa pusilánime de la misma como la que hace este artículo, que parece más propio de un hooligan que de un periodista (o lo que se haga llamar el autor).

Defender sin miramientos la Monarquía y llamar "apoyo envenedado" o "manipulador" la actuación del Gobierno de España y más concretamente al Jefe del Gobierno es cuando menos, pernicioso y burdamente sesgado, que provoca hasta ternura la penosa capacidad de crítica del autor de este "artículo".

No se trata de defender a ultranza la Monarquía ni de llamar a una revolución para implantar la República mediante un golpe militar, se trata de tener un debate maduro sobre qué forma de Estado quieren los ciudadanos de una nación. Pero si este es el nivel del debate...

Puntuación -7
#4
trololoooo
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no hay que quitarle el ojo a los 140 mil millones que nos van a regalar para picos y palas, con la misma atención e intensidad que tuvimos con los >800 mil millones de euros que nos endeudó Rajoy en su mandato a la chita callando y recortando gastos sociales como un jabato (cria de cerdo-jabali)

Puntuación -15
#5
Vacilón
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Los culpables de la corrupcion REAL, son Iglesias y Sanchez; el campechano es victima y el preparao daño colateral.

Puntuación -1
#6
Agudín Agudo
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El Sr. Arribas desarrolla otra teoría conspiranoica más, ya que de la petición de quitar el aforamiento a la monarquía, petición bastante razonable en base a los hechos que están saliendo a la luz referidos al rey emérito, salta a que Pedro Sánchez busca un cambio del modelo de Estado que pasaría a ser una república. El sabrá de donde saca tamaña conclusión.

Por otro lado, también dice que el pueblo español está maniatado por la "progubernamental oferta informativa casi monopolística salvo honrosas excepciones". Y yo me pregunto ¿habrán cambiado de tendencia ABC, La Razón, El Mundo, el Español, Expansión y El Economista, volviéndose progubernamentales?. Una de dos: o yo no estoy al día o el Sr. Arribas desbarra.

Puntuación -2
#7
Vicente
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El coleta tiene vocación de rey, de Mesías, de salvador de los pobres, por eso necesita que haya muchos pobres, para poder salvar a muchos.

En realidad le traiciona el subconsciente. Pretende descalificar a la monarquía por ser un privilegio familiar, pero el ha heredado de su abuelo y de su padre la influencia para estar donde está. También ha considerado el gobierno un patrimonio familiar haciendo ministra a su pareja, que bajo la etiqueta de ministra de igualdad se esconde la ministra de odio al macho.

No puede haber insulto más grande a la mujer que considerar que sin un ministerio y leyes que obliguen a colocarla en consejos de administración, por ella misma será incapaz de lograr nada. Si se la creyera capaz, no se creería necesario encumbrar la por decreto.

Por otra parte, los impuestos generan corrupción. En tiempos de UCD y anteriores, solo existía el llamado impuesto de tráfico de empresas que representaba el 3,5 por cien de lo que se facturaba. Con ello funcionaban Universidades, escuela, policía etc. Ahora estamos en el 21 por cien de IVA, una media del 20 por cien de IRPF y debemos más de lo que podemos producir en un año. Si se aumentan los impuestos, se compraran votos con ese dinero y se montarán chiringuitos para los dirigentes de los partidos políticos, se empobrecerá el país, y no nos salva ni el brazo incorrupto de santa Teresa.

Solo hay que tener en cuenta que el billón de euros que debe el estado, con solo subirnos la prima de riesgo y los intereses un 5%, supone 50.000 millones de euros al año de intereses. ¿Se imaginan lo que puede pasar si salimos del paraguas de la Unión Europea?

Puntuación 1
#8