Opinión

Cataluña es un problema político, no judicial

La solución para el conflicto catalán debe pasar por la política

Hace unos días, el Centre d´Estudis d´Opinió de la Generalitat de Catalunya, ha publicado una encuesta cuyo trabajo de campo concluyó unos días antes de la sentencia del procés. El trabajo merece ser leído, estudiado y reflexionado. Solamente voy a reproducir las respuestas a dos preguntas.

A la pregunta ¿qué relación entre Cataluña y España prefiere? Las respuestas son las siguientes: Cataluña, una región de España (7,8 por ciento); Cataluña, una comunidad autónoma de España (28 por ciento); Cataluña, un Estado dentro del Estado Federal Español (21,6 por ciento); Cataluña, un Estado independiente (33,6 por ciento)

Cuando se le pregunta a los encuestados sobre su grado de confianza referente a veinte instituciones, ocupan los tres primeros lugares: la Universidad, los Mossos d`Esquadra y la Guardia Urbana. Los tres últimos son: la Iglesia Católica, la Monarquía y la Banca.

El problema de Cataluña es de carácter político, por lo que la Justicia no podrá resolverlo

Con la vista puesta en estos datos, con el recuerdo de todo el proceso que ha desembocado en la situación actual de ruptura de puentes de diálogo y en consecuencia con la línea expositiva de las anteriores entregas, no es en absoluto arriesgado creer que el único camino posible para desactivar el conflicto y encontrar una solución de futuro es el de una consulta a la po-blación catalana sobre su visión de la relación entre España y Cataluña. A mi juicio, son tres las referencias que deben tenerse en cuenta a la hora de evaluar la propuesta: los ejemplos de Quebec y Escocia, la posible viabilidad constitucional de la misma y la propuesta que sobre un derecho de libre determinación consensuado hace el profesor Juan Ramón Capella, catedrático emérito de Filosofía del Derecho, Moral y Política de la Universidad de Barcelona.

Sobre la primera - y por motivos de espacio- remito al lector a la información que sobre ambos casos existe en hemerotecas, libros especializados o en la red. El artículo 10 de la Constitución dice: "Las normas relativas a los derechos fundamentales y a las libertades que la Constitución reconoce, se interpretarán de conformidad con la Declaración de Derechos Humanos y los tratados y acuerdos internacionales que sobre las mismas materias ratificados por España".

En 197,7 el Reino de España firmó su adhesión a los Pactos que sobre Derechos Civiles, Políticos, Económicos, Sociales y Culturales aprobó la ONU en 1966. Dichos acuerdos se incorporan como Tratados a la legalidad española en virtud del citado artículo 10.

En su artículo 1. 3, el Pacto dice: "Los Estados Partes en el presente Pacto, incluso los que tienen la responsabilidad de administrar territorios no autónomos y territorios en fideicomiso, promoverán el ejercicio del derecho de libre determinación, y respetarán estos derechos de conformidad con las disposiciones de la Carta de las Naciones Unidas".

¿Es aplicable la literalidad del texto al caso de Cataluña? El debate sobre esta cuestión es poliédrico, ya que la libre determinación puede ser externa (casos claros de territorios coloniales) como interna (pueblos constituidos como Estados). En este último caso ¿la palabra nacionalidad, referida a Cataluña, le otorga la condición político-jurídica de pueblo sin Estado? Por otra parte, se invocan Resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas que señalan que el derecho de libre determinación no puede ir contra la integridad de los Estados. Pero es el caso que las Resoluciones de la Asamblea General carecen de autoridad frente a los tratados (salvo escasas excepciones, que no se refieren a este asunto). Y, además, no son vinculantes (recordemos las Resoluciones condenatorias del bloqueo a Cuba). Solamente las Resoluciones del Consejo de Seguridad son vinculantes, aunque tampoco en lo referido a los tratados. Sea como fuere, ni es tan fácil la aplicabilidad del citado artículo 1.3 como tampoco la negativa en redondo.

El problema con Cataluña es de carácter político y no jurídico. En este sentido va la propuesta del profesor Capella, que, por razones de espacio, veremos en la próxima entrega.

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comentariosforum9

ciudadano
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Es claro que es usted un gran seductor, inteligente, razonablemente honrado pero como buen comunista su respeto por la ley (fundamento de la convivencia) es perfectamente descriptible.

Saludos

Puntuación 14
#1
Vicente
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El agredir policías, el infringir la Constitución, es un problema judicial. El tratar de cambiar la Constitución si es un problema político. El que se tenga que auto-exiliar ciudadanos porque se les niega a sus hijos la enseñanza en español, es incumplir la ley y no respetar derechos, por ende, es un problema judicial.

Los problemas pueden tener solución negociada cuando no se radicalizan. Las guerras civiles se inventaron como solución a los problemas radicalizados.

La lección que debemos obtener de nuestra historia reciente es que se inventó el estado de las autonomías, para que los nacionalistas se sintieran a gusto en España. Ha sido un fracaso. Cada vez se radicalizan más. Luego aquella solución política que se instauró con la democracia, ha inducido el efecto contrario para el que fue inventada. Ha servido para ser utilizada por los nacionalistas para radicalizarse, y para los demás españoles para avergonzarnos de serlo. Yo, para consolarme, a veces finjo ser de nacionalidad marroquí, congolesa o de cualquier otra con más dignidad.

Puntuación 19
#2
Blas
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Otro dinosaurio que sale de las cavernas.

Puntuación 14
#3
miguel
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Cataluña no es ningún problema,el problema son los delincuentes y el problema de la delincuencia se resuelve con la justicia y la policía.Para decir estupideces mejor estar callado y no ponerse al servicio de los que quieren acabar con España y con los españoles.

Puntuación 13
#4
Usuario validado en elEconomista.es
Diabolo
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Los ERE también han sido un problema político, que como no hubo político que lo parara ha tenido que actuar el poder jurídico.

Donde no actua el político para evitar un problema político, generalmente termina actuando el poder jurídico porque se ha traspasado la ley y ningún político ha querido tirar piedras sobre sus propios compañeros !!!

Puntuación 11
#5
garcia
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Y hablo el señor Anguita ..... justificando lo injustificable . Una Constitución que votaron afirmativamente el 96 % de los catalanes , se incumple y no pasa nada ? . Resulta que los 3000 millones y su 3% del clan de los Pucholes se olvida y es el motivo principal de esta movida .y se destroza una nación por la gracia de Puchol y su banda de cuatreros .Venga yaaaaaaa Sr. Anguita y por favor no chichee más .

Puntuación 8
#6
ricardo
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Todo se resolverá por si mismo, la Alemania Nazi , el Estalinismo, el Japón imperial y sus guerras genocidas también eran problemas politicos y solo hay que fijarse como terminaron, estamos en un periodo de cambio donde una minoría radical con grandes recursos económicos y mucho apoyo mediático quiere imponerse a la mayoría de Españoles y destruir España partiéndola en trozos como los antiguos Reinos de Taifas, lo mejor es la paciencia y esperar la oportunidad adecuada entonces llegara el momento de hacer justicia con tanto corruptor y traidor, morderán el polvo, el tiempo y la Democracia y el pueblo de España son muy sabios.

Puntuación 9
#7
Unidos para siempre
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Por fin, después de la caída del Muro de Berlín, Europa va a tener un país con un gobierno social-comunista.

Si Stalin levantara la cabeza estaría orgulloso.

Puntuación 0
#8
Pedro H.
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Para Anguita "Cataluña" son los indepes, el resto no cuenta. Si me dan 40 años, presupuesto, TV3 y educación....en 40 años hago que los indepes se crean portugueses y descendientes del mismísimo Viriato.

Puntuación 1
#9