Opinión

Un adecuado freno a Podemos

La ministra de Economía en funciones Nadia Calviño frena las aspiraciones de Podemos

La ministra de Economía, Nadia Calviño, cuestiona las críticas que suelen dirigirse a las condiciones del despido objetivo en España, en especial las que consideran demasiado baja la indemnización de 20 días por año trabajado. Las palabras de Calviño tienen una honda implicación por varias razones.

En primer lugar, en su condición de probable vicepresidenta económica, resultan de gran significación para prever cuáles serán los límites en los que se moverá la política laboral del futuro Gobierno de Pedro Sánchez. Con todo, lo realmente importante es la forma en que Calviño marca líneas rojas a los socios de ese Ejecutivo: Podemos. Es sabido que el partido morado hace bandera de la derogación completa de la reforma laboral de 2012. La ministra, por su parte, no se niega a hacer cambios en esa norma pero los circunscribe a aspectos como los "abusos en las subcontratas" y la lucha contra la precarización.

Calviño planta cara al maximalismo del partido morado en materia laboral, que busca derogar la reforma de 2012

Quedan fuera, por tanto, capítulos medulares de la reforma aún en vigor como la primacía de los convenios de empresa sobre los sectoriales, el límite a la ultraactividad de los acuerdos de este tipo que hayan caducado e, igualmente importante, la cuantía de las indemnizaciones por despido. Calviño muestra así una posición sensata. En la actual situación económica, nada sería peor para las empresas que volver a la rigidez en materia de ajustes de plantilla o de negociaciones salariales que caracterizaba al mercado español antes de 2012. Esa involución no sólo mermaría su competitividad sino que amenazaría su supervivencia misma. Sólo puede ser una buena noticia, por tanto, que el equipo económico de Sánchez esté dispuesto a hacer frente a los maximalismos de Podemos.

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