Motor

El fondo Abac impulsa a Motocard en Portugal e Italia y apunta a Francia

  • La firma de accesorios para motoristas factura 80 millones, el doble que en 2019

La distribuidora de accesorios y equipación para la moto Motorcard ha pisado el acelerador de la mano del fondo Abac, que entró en el capital de la compañía familiar en 2018 (con un 75%), y este año avanzará en su internacionalización con su tercera tienda en Portugal y dos tiendas más en la zona del norte de Italia, según ha explicado a elEconomista.es su consejera delegada, Silvia Bach, que también apunta a Francia como siguiente mercado en el que subir la persiana de establecimientos físicos, teniendo en cuenta que ya figura en el Top 3 de sus ventas a través de Internet.

Bach se incorporó a Motocard en 2019 en busca de un proyecto retador y que apostase fuertemente por la digitalización. Ella procedía de un sector completamente distinto, el de la moda, con más de 20 años de experiencia en firmas como Inditex, Guess, Pronovias y Parfois, pero buscaba un cambio radical.

De su experiencia anterior aprovecha aspectos como su conocimiento de la apertura de mercados internacionales, y ya ha conseguido uno de los retos que asumió al tomar las riendas de Motocard: que la facturación online pasase del 40% al 60% del total.

Y es que, según detalla la directiva, la web Motocard.com ha pasado de vender en 60 países a llegar a más de 130, pero en paralelo la compañía también ha incrementado su red de tiendas hasta las 20 actuales entre España, Portugal, Andorra e Italia, siguiendo una estrategia "omnicanal" en la que los comercios físicos potencian el negocio digital como puntos de recogida y devolución de pedidos.

Todo ello ha contribuido a que la facturación haya pasado de los 40 millones de 2019 a más de 80 en 2022, y los planes para 2023 pasan por alcanzar los 90 millones, e incluso llegar a los 100 si surgen oportunidades de crecimiento inorgánico. De hecho, su entrada en Italia en 2022 fue a través de la compra de la emblemática tienda Motorama de Florencia.

Motocard, que el año pasado celebró su 40 aniversario y que actualmente cuenta con 370 trabajadores, se centraba tradicionalmente en la equipación para los motoristas, pero la hoja de ruta actual pasa por ganar peso en los accesorios y recambios para las propias motos, y también en la apuesta por marcas propias, además de las de las marcas más reconocidas en el sector, tanto de la moto de ciudad y carretera como off road.

Bach destaca la responsabilidad de hacer crecer Motocard porque ya era "muy rentable" y líder de su segmento en España antes de la llegada de Abac. Los dos hermanos Colillas, hijos del fundador, conservan el 25% del capital y forman parte del consejo de administración.

A su favor juega la buena marcha de las novedades, como Portugal, que ha escalado del Top5 al Top3 de ventas de la firma tras abrir tiendas en Lisboa y Oporto, y como la apuesta por incorporar al sector ciclista a través de la tienda de Andorra, si bien este nicho de mercado "no es estratégico" en el conjunto de la compañía, y su facturación representa menos del 5% de las ventas. También se muestra orgullosa de que Motocard se haya convertido en la primera empresa española del sector del motor en recibir la acreditación BCORP por su compromiso social, ambiental y económico.

10 marcas propias

Son las que ha creado Motocard en los últimos años, y ya suponen casi el 12% de la facturación total (el 20% en el caso de la veintena de tiendas de la compañía catalana nacida en Solsona), explica su consejera delegada.

El lanzamiento más reciente, hace unas semanas, ha sido el de la marca de ropa para ciclistas Kiport, que ya cuenta entre sus usuarios con los triatletas y hermanos Anna y Cesc Godoy.

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