Bolsa, mercados y cotizaciones

La volatilidad de la bolsa americana se mantiene por debajo de la media desde el 2000

Foto: Archivo
Nueva York

De un tiempo a esta parte, la calma que ha caracterizado a los mercados desde comienzos de año ha comenzado a tambalearse. La reanudación de las tensiones arancelarias entre Estados Unidos y China genera un sinsabor entre los inversores que en las últimas dos semanas han visto como las posibilidades de un acuerdo comercial entre las dos mayores economías del mundo se desvanece o, en el mejor de los casos, ha quedado en punto muerto.

Todo ello se ha visto reflejado en la renta variable de EEUU que pese a su estelar comportamiento hasta el pasado mes de abril se disipa a medida que la resolución del conflicto comercial vuelve a estar en duda. En los primeros cuatro meses del año, el S&P 500 ha acumulado una rentabilidad del 17,5%, el tercer mejor arranque del año desde la II Guerra Mundial.

Dicho esto, en el pasado, los cinco episodios anteriores en los que el brío bursátil fue evidente en los primeros meses del año hasta abril, las caídas en el mes de mayo azuzaron al S&P 500 en al menos tres ocasiones (como ocurrió en 1967, 1983 y 1998, con caídas del 5,2%, el 1,2% y el 1,9% respectivamente). De hecho, durante los seis meses que comprenden entre mayo y octubre se registraron momentos difíciles, especialmente en 1987, con un retorno negativo del 12,7%.

No obstante, la volatilidad sigue sin superar la media de los últimos 19 años. En el último mes, el S&P 500 ha experimentado subidas o bajadas de un 1% o más en un solo día en 2 ocasiones. En los últimos tres meses esto ha ocurrido un total de 7, 30 en los últimos seis meses y en el último año un total de 23 veces. Estas métricas siguen por debajo de los 4, 18, 36 y 26 episodios de media registrados desde el 2000, según datos de S&P Global.

"Los mercados de renta variable estadounidenses continúan operando con una mentalidad cautelosa y sin riesgos", señala Sam Stovall, jefe de inversiones de CFRA. Desde su punto de vista, los inversores sienten que las bolsas se dirigen de lleno a una crisis, como evidencian los nubarrones derivados de las discordias geopolíticas. Sin embargo, la ausencia de factores directos que potencien los vientos en contra, "puede ofrecer consuelo de que la tormenta terminará siendo más débil de lo que se temía", estima.

En estos momentos, los fundamentos de la economía global siguen siendo sólidos pero el resurgimiento de la guerra comercial puede sacudir a los mercados. Mientras que las correcciones de un 5% suelen ser eventos normales en un mercado alcista que acumula ya 10 años en marcha, un cambio grande e inesperado en el orden comercial mundial puede generar un movimiento más brusco, según avisan desde Deutsche Bank.

Además hay que tener en cuenta otros riesgos. Por un lado, el desarrollo del Brexit ha vuelto a deteriorarse en el último mes y las probabilidades de unas elecciones generales aumentan. Por otro, también existe otro factor importante y es el peligro de malinterpretar la paciencia de la Reserva Federal, especialmente cuando la mayor parte del mercado descuenta al menos un recorte de tipos antes de que termine este año.

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