Bolsa, mercados y cotizaciones

Inditex retrasará un año la consecución de 4.000 millones de beneficio

  • La firma de Arteixo esperaba superar este rubicón en 2019
  • El mercado examina sus márgenes mientras sigue generando caja

Paradójicamente, la mayor compañía cotizada de toda la bolsa española cuenta con muchos menos accionistas que las clásicas blue chips nacionales, como Banco Santander, BBVA, Telefónica o Iberdrola. De la firma de Arteixo viven pendientes algo más de 94.000 inversores, entre minoritarios e institucionales, que sólo atesoran una pequeña porción de la compañía.

El control sigue en manos de su fundador, Amancio Ortega, con el 59,29 por ciento del capital, y su hija, Sandra, ostenta otro 5,05 por ciento. Más allá de la situación accionarial, desde su salida a bolsa en 2001 Inditex ha batido las expectativas del mercado año tras año, con ventas que crecían a doble dígito gracias a la conquista de nuevos mercados, pero este ritmo se ha moderado considerablemente en los últimos ejercicios.

Inditex, que ha alcanzado su mayoría de edad en bolsa, se ha visto obligada a asumir una fase de madurez que el efecto Amazon ha adelantado en todo el sector retail a nivel mundial o, si no, que se lo pregunten a H&M, que hasta ahora no ha logrado levantar cabeza después de que asegurara esta misma semana -tras presentar sus cuentas semestrales- que "lo peor -en cuanto a caída de las ventas y contracción de los márgenes- ya había pasado".

Lo cierto es que la cadena de ropa sueca ha moderado considerablemente el desplome del año pasado y, a día de hoy, en el año cede un 2,76 por ciento, frente a las pérdidas del 9,7 por ciento de Inditex y la subida del 2,7 por ciento del sectorial europeo.

Entrada en la 'madurez'

El argumentario -compartido y generalizado- del consenso de expertos es que Inditex seguirá creciendo, sin duda, pero de forma mucho más moderada. "Hemos recortado nuestra estimación de beneficios en un 19 por ciento para la compañía los últimos tres años. Esto ha hecho que ya no nos sintamos confortables tratando de ignorar la presión sobre su crecimiento a la que está haciendo frente. Esperamos, de hecho, que el consenso de mercado continue rebajando gradualmente sus previsiones de manera inevitable en el largo plazo". Son las palabras que Morgan Stanley empleó en un informe publicado el pasado 29 de agosto y que cayeron de forma lapidaria sobre las acciones de la textil. Unos meses antes, en febrero, la propia compañía se había visto obligada a anunciar un recorte en su previsión de márgenes, algo que en opinión de su presidente, Pablo Isla, "les ocupa, pero no les preocupa".

El 29 de agosto la acción se desplomó un 5,6 por ciento y dio lugar a una caída que llegó a superar el 13 por ciento una semana más tarde, cuando tocó los 25 euros por título, un 19 por ciento por encima de los 21 euros de precio objetivo a los que había recortado su valoración Morgan Stanley. En los días posteriores, otros grandes bancos de inversión como Goldman Sachs o Credit Suisse, siguieron su estela, aunque con recortes mucho más moderados. Desde el anuncio, la recomendación que reciben los títulos de Inditex por parte del consenso se ha mantenido sin cambios, en un mantener muy cercano a la compra. El valor perdió el comprar a co-mienzos de julio y ya no lo ha recuperado.

Dos semanas más tarde, además, la propia compañía dio la razón en cierto sentido a los informes menos halagüeños, al presentar sus resultados semestrales el pasado 12 de septiembre. El beneficio neto marcó un nuevo récord histórico en los 1.409 millones de euros a cierre semestral, pero con un crecimiento del 3 por ciento, el menor desde 2015, afectado también por la depreciación de las divisas emergentes frente al euro. Las ventas, que superaron los 12.000 millones de euros por primera vez, avanzaron un 3 por ciento en su comparativa interanual, lo que también supone el ritmo más lento de la firma como cotizada. "El crecimiento de ingresos y, por tanto, del grupo, debería tender hacia niveles claramente más moderados a partir de ahora", apuntan los analistas de Renta 4.

Y la consecuencia directa de la mayor competencia en el sector es la presión sobre sus márgenes. Si nada lo remedia, y parece que no será así tanto por la previsión de la textil como del consenso de mercado, Inditex cerrará 2018 con un margen ebit (resultado de explotación previo a intereses y costes financieros) por debajo del 17 por ciento por primera vez desde 2009. De hecho, los márgenes de la compañía llevan seis años consecutivos cayendo -desde 2012, cuando alcanzaron el 19,50 por ciento-.

Junto a su homóloga europea, H&M, Inditex es la única firma de las grandes textiles a nivel mundial que ha visto cómo el consenso ha rebajado sistemáticamente sus estimaciones de beneficio. En lo que va de año, el mercado ha recortado entre un 6 y 7 por ciento el beneficio previsto para la firma capitaneada por Pablo Isla para el próximo trienio. Es más, los 4.000 millones que la compañía estaba llamada a conquistar en 2019, se retrasan ahora a 2020.

Inditex, que cuenta con la mayor caja del sector -dobla a Uniqlo-, alcanzará los 9.188 millones de euros en 2020, frente a los 10.000 millones que se esperaban hace un año.

Una valoración menos exigente

Si ha habido una frase manida entre los gestores value los últimos años es lo mucho que les gustaba Inditex como valor para tener en cartera, pero que nunca adquirían porque no veían el momento de comprar barato.

Esta situación se ha revertido en cierta medida en el último año, a pesar de que la española aún cotiza con una prima por PER (número de veces que la acción recoge en precio el beneficio) sobre las grandes compañías de su sector del 11 por ciento, en base a un multiplicador de beneficio que está en las 23,6 veces, según recoge FactSet, frente a las 18,2 veces de H&M o las 39,4 veces de la nipona Fast Retailing, la compañía propietaria de Uniqlo.

"No vemos sostenible un PER de 23 veces en tanto en cuanto el mercado comienza a compartir con nosotros la idea de que el beneficio por acción (bpa) de Inditex crecerá a dígito simple los próximos años", aseguran por su parte desde Morgan Stanley, para quienes el BPA de la firma aumentará en torno a un 4 por ciento anual hasta 2022.

Desde Sabadell consideran que a las valoraciones actuales cotiza "barata" y "bien por debajo del rango histórico de valoración (con un PER de entre 24 y 28 veces) por temor a una caída de ventas y de los márgenes a largo plazo, derivada de una amazonización de la industria, que nos parece exagerada". Algunos expertos consideran que la disrupción de las nuevas tecnologías y de firmas como el gigante de Jeff Bezos no será tan relevante en la industria textil con modelos de negocio diferentes.

De momento, la compañía gallega reconoce que las ventas a través de Internet representan ya el 10 por ciento del total.

Menos tiendas y más 'online'

Poco después de que Morgan Stanley destacase, en su informe de finales de agosto, que la creciente competencia es uno de los motivos que han tirado a la baja de sus márgenes, Inditex realizaba un anuncio relevante.

A primeros de septiembre convocaba a la prensa en Milán -donde reabría una tienda emblemática en la galería comercial Vittorio Emannuel- para informar de que a partir de 2020 venderá online en todo el mundo. Su objetivo, explicó Pablo Isla, el presidente del grupo, es "hacer disponible nuestro producto a todos los clientes en cualquier parte, incluso en aquellos mercados donde no hay tienda física".

Inditex, que a día de hoy tiene presencia en 96 países, se convertiría en el primer grupo de distribución del mundo en alcanzar los 194 estados que reconoce la Organización de Naciones Unidas (ONU). Isla no detalló cómo se llevará a cabo el proyecto ni la inversión que requerirá, aunque lo que sí está claro, de momento, es la estrategia que sigue en la Unión Europea, donde registra casi el 45 por ciento de las ventas: abrir tiendas más espaciosas y situadas en enclaves importantes. "El crecimiento en el número de tiendas se ha estancado, lo que pone más presión sobre la necesidad de mantener el crecimiento de las ventas online", apuntan desde Bloomberg.

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