Bolsa, mercados y cotizaciones

Las empresas de EEUU también pierden su apetito por la deuda americana

De un tiempo a esta parte, los inversores extranjeros han dado la espalda tanto a la deuda pública de Estados Unidos como a la emitida por las compañías con grado de inversión. Una situación que se ha traducido como llevamos viendo en las últimas semanas en un aumento de la rentabilidad. Recordemos que cuando lo precios del bono bajan, su rentabilidad sube y viceversa.

in embargo, no sólo los tenedores de deuda extranjeros están perdiendo su apentencia por los bonos americanos, también las propias compañías estadounidenses han convenzado a deshacer sus posiciones. Es importante tener en cuenta como los titanes tecnológicos a este lado del Atlántico cerraron 2017 con 242.146 millones de dólares en deuda pública americana en sus carteras.

Una tendencia que ha cambiado de rumbo, especilamente teniendo en cuenta la reforma tributaria aprobada el pasado 22 de diciembre y que no sólo rebajó el impuesto de sociedades hasta el 21% sino que también ofreció incentivos para que las multinacionales estadounidenses repatriasen sus beneficios al extranjero. Según indica Torsten Slok, economista global de Deutsche Bank, buena parte de dicho efectivo fuera de las fronteras de EEUU estaba invertido en bonos.

Con el primer trimestre de 2018 ya completado y más que digerido, las grandes multinacionales de EEUU como Apple, Microsoft, Google, GE, Amgen, Qualcomm, Gilead, Amazon, Intel y Caterpillar han vendido un 10% de sus tenencias de bonos del Tesoro y otro 10% de la deuda corporativa en su balance. Una situación que seguirá materializándose en los próximos trimestres.

"La conclusión es que dos de los compradores más importantes de renta fija estadounidense durante los últimos años como son los inversores extranjeros y las empresas se han convertido en vendedores", destaca Slok, quien considera que los temores de una mayor inflación y la mayor emisión de bonos por parte del Tesoro de EEUU, hace que las perspectivas para el mercado de renta fija estadounidense sean preocupantes. "A día de hoy, unas tasas más altas y unos diferenciales de crédito más amplios son los principales riesgos para las perspectivas económicas del país", apunta.

La deuda corporativa estadounidense está sufriendo una de sus peores ventas en 18 años, de acuerdo con un análisis realizado por JP Morgan y recogido por Bloomberg, que indica que los bonos corporativos estadounidenses acaban de registrar "su tercera peor rentabilidad durante 100 días desde el 2000".

Por otro lado, el Financial Times aseguró citando los índicadores de deuda empresarial de ICE Bank of America Merrill Lynch que "los bonos corporativos estadounidenses de alta calidad han registrado su peor comienzo de año en al menos dos décadas". De hecho, los inversores con tenencias en deuda empresarial con grado de inversión han perdido en lo que va de año un 4% a medida que la rentabilidad sube.

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin