Bolsa, mercados y cotizaciones

Telefónica aborta la OPV de Telxius y abre la vía de venderla sin salir a bolsa

  • Paraliza la operación al considerar bajos los precios de los inversores

Cuando solo faltaban unas horas para que se anunciase el precio de la salida a bolsa de Telxius, la filial de infraestructuras de Telefónica, los rumores sobre los problemas de la compañía para colocarla en el mercado se dispararon. Finalmente, a media tarde de ayer, Telefónica comunicó mediante un hecho relevante remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) su decisión de "desistir" de la oferta de venta de acciones "por no considerar adecuada la valoración de la compañía implícita en las órdenes de compra recibidas".

Según apuntan fuentes cercanas a la teleco ahora se abren dos vías para Telxius: tratar de colocarla en el mercado dentro de un tiempo o vender parte de Telxius -siempre manteniendo el control de la misma- en colocaciones a inversores privados. Estas mismas fuentes aseguran que la operación se ha visto afectada por la situación del mercado. Así, el escenario bursátil pone otra zancadilla a Telefónica, que ya sufrió en sus carnes una situación delicada por la llegada del Brexit cuando se especulaba con la posibilidad de colocar O2 en bolsa tras recibir la negativa de Bruselas en la venta al grupo Hutchison.

Valorar el cable submarino

Uno de los motivos por los que el mercado no ha estado dispuesto a pagar un precio dentro del rango fijado por Telefónica (entre 12 y 15 euros) es el propio negocio de Telxius. Fuentes cercanas a la operadora reconocen que "los inversores no están tan familiarizados con el cable", ya que no hay compañías que reúnan los dos negocios de Telxius, únicamente cotizan empresas de torres como Cellnex o la italiana Inwit.

Y no poder valorar el cable de fibra óptica significa no entender un 58 por ciento de los ingresos de la empresa, el porcentaje que significó esta unidad de negocio en los seis primeros meses del año. Los analistas ya avanzaban que es un activo difícil de valorar y que las incertidumbres que genera supondría una presión del precio a la baja. Además, otros expertos del sector comentan que tampoco han ayudado el hipotético riesgo país que supone operar fuera de sus fronteras y que se trate de una firma no opable, ya que Telefónica se quedaba con al menos un 60%.

Con todos estos argumentos, los grandes inversores han presionado el precio más de lo que ya suele ser habitual en una opv entre institucionales, de manera que Telefónica ha preferido abortar misión. La empresa, de hecho, ya había tenido que ofrecer un importante descuento frente a sus comparables -con las cotizaciones de ayer en el precio bajo superaba el 35 por ciento, ver gráfico-, una rebaja que no ha sido suficiente, ya que fuentes cercanas a la compañía han confirmado que las ofertas recibidas no alcanzaban el valor mínimo (12 euros) fijado en el folleto de la opv.

Cuando a finales del mes de mayo se comenzaron a conocer las intenciones de Telefónica de colocar una porción de Telxius en bolsa, las valoraciones apuntaban a que su capitalización superaría los 5.000 millones de euros, una cantidad que ha ido adelgazando progresivamente. En primera instancia, la decisión de los ciudadanos de Reino Unido de abandonar la Unión Europea supuso un terremoto para el mercado y, en consecuencia, para la valoración de la compañía de infraestructuras.

Con el rango de precios dado por la teleco habría captado entre 1.500 millones y 1.200 millones colocando el 40% de la misma. Estas dos cifras se quedan muy alejadas de los 2.000 millones de euros que se habría apuntado en caso de que el lego ideado por la compañía hubiese alcanzado los 5.000 millones de euros de valor con los que se especulaba en un principio.

Aún así, tampoco una horquilla de precios más benigna de lo que se podría haber esperado en un principio ha sido suficiente para captar la atención de los inversores.

La tendencia de Telefónica

El anuncio final de Telefónica llegó después del cierre de la bolsa, por lo que aún está por ver cómo valorará el mercado la decisión tomada, que es la menos mala de las tres que estaban sobre la mesa -las otras dos serían aceptar precios más bajos o reducir el tamaño de la oferta-. En dos semanas la teleco ha batido al mercado en 2 puntos porcentuales y la incógnita que queda es saber si esta tendencia se frenará tras conocerse esta noticia. Y es que Telefónica continúa presionada por su elevado endeudamiento: se espera que cierre el año con una ratio deuda/ebitda de 3,1 veces, según el consenso de mercado de FactSet, lo que la sitúa como la tercera empresa del sector más apalancada entre las diez grandes telecos europeas, solo por detrás de Altice y Telecom Italia.

De este modo, el obstáculo que supone tener que retrasar la operación coloca una piedra más en el camino de la compañía para conservar su rating, que ahora mantienen su nota dos peldaños por encima del bono basura.

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forum Comentarios 3

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Que se dedique a hacerverdadera competencia y así mejorará reultados.

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#1
la rata
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Telefónica abortó cuando parió Terra y todas las demás. Sólamente es un título de propiedad del espacio radioelectrico, nada más. Basta con evadir ó saltarse este espacio, esa empresa por llamarla algo, esa empresa no vale para nada.

Puntuación -4
#2
Santi
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En Contra

Los mercados y la gente dan una lección a Telefónica porque tienen memoria, y eso pesa mucho y mucho y bueno tiene que hacer para remediarlo.

Puntuación -4
#3