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Draghi dispara medio billón para activar el crédito y prepara más munición

La del jueves es una de las reuniones del Banco Central Europeo (BCE) que tendrá un puesto clave en su historia. El presidente de la entidad, Mario Draghi, hizo honor a su apodo, Super Mario, con un programa de estímulos sin precedentes para la institución, que dejó de lado su ortodoxia con el firme objetivo de reanimar el crédito y la inflación. Para lograrlo, el BCE pondrá en circulación más de medio billón de euros (400.000 millones de préstamos a la banca y 164.500 del fin del drenaje de liquidez) que entrarán en el sistema a cuentagotas durante los próximos dos años.

Todas las medidas adoptadas en los últimos años por el BCE sirvieron para salvar a la banca de una grave crisis de liquidez y también para permitir que los Estados tuviesen acceso a los canales de financiación, sin embargo, el impacto sobre la economía de todas ellas fue muy reducido o nulo. En un momento en el que la entidad rebaja sus previsiones de crecimiento y de inflación, los líderes del BCE entendieron que era necesario todo un paquete de estímulos para agitar todas las capas de la economía y llegar al núcleo, el tejido empresarial. "Finalmente ha adoptado algunas medidas no ortodoxas a las que damos la bienvenida", explica Dominic Rossi, de Fidelity.

Tipos de interés en mínimos

La institución monetaria no sólo situó el precio oficial del dinero en el mínimo histórico del 0,15%, sino que este nivel no bajará más en el futuro. Así lo explicó Draghi: "hemos alcanzado el nivel más bajo para las tasas de interés, por lo que se mantendrán en estos niveles durante un periodo de tiempo prolongado". Una medida que no tendrá impacto sobre el mercado pero que supone agotar sus herramientas convencionales.

Tasa a los depósitos bancarios

Lo venía anunciando durante casi los dos últimos años y finalmente la entidad se decidió a adoptar esta medida. Con esta decisión el BCE cobrará un tipo de interés del 0,1% a los bancos que aparquen su exceso de liquidez en la cuenta de depósitos habilitada por la institución. Una medida con un impacto limitado, ya que la banca apenas tiene en esta herramienta 30.000 millones de euros.

Inyecciones de liquidez: TLTRO

Es la medida estrella de la reunión del jueves, aunque todavía faltan por concretar algunos flecos. Esta herramienta estará dotada con 400.000 millones de euros (como comparación, las dos rondas del LTRO inyectaron un billón de euros), aunque en este caso "irá condicionado a la concesión de préstamos a empresas no financieras de la eurozona", en palabras de Mario Draghi. Las primeras subastas empezarán en septiembre y diciembre de este año y los bancos podrán demandar hasta un 7% de su stock de crédito actual sin contabilizar el sector inmobiliario. Posteriormente, entre marzo de 2015 y julio de 2016, las entidades podrán solicitar más liquidez. Todos los préstamos vencerán en septiembre de 2018, aunque los bancos podrán comenzar a amortizarlos a partir de septiembre de 2016. "Es una medida positiva por su condicionalidad, plazo amplio y bajo coste, un claro estímulo para el crédito al que va dirigido", explica el equipo de análisis de Inversis Banco.

Esterilización de las compras

Entre mayo de 2010 y febrero de 2012, el BCE compró bonos soberanos por un montante de 220.000 millones de euros, cantidad que, a su vez, decidió retirar del sistema para evitar una expansión de su balance y un aumento de la inflación. En la situación actual de precios en niveles muy bajos, la institución monetaria ha decidido dejar de drenar esta liquidez, que actualmente asciende hasta 164.500 millones de euros.

Compras de ABS

Será otra de las decisiones estrella de la entidad, aunque por el momento no es ni siquiera un boceto, es simplemente una conjunción de buenas intenciones. Draghi anunció que la entidad "está intensificando la preparación de un programa de compra de títulos respaldados por activos (ABS, por sus siglas en inglés)", una medida que iría encaminada a la reactivación de este mercado que en la eurozona está en horas más que bajas. La entidad sólo está dispuesta a comprar títulos que tengan como subyacente créditos a empresas no financieras de la eurozona y tendrán que cumplir un triple requisito: "Ser sencillos, reales y transparentes".

Barra libre de financiación

Desde el año 2008, el BCE otorga a la banca toda la liquidez que demande con su programa principal de financiación a la banca (MRO, por sus siglas en inglés) con un tipo de interés fijo. El jueves amplió este programa, "como poco hasta diciembre de 2016".

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