Bolsa, mercados y cotizaciones

Potente reacción: el Ibex 35 se dispara un 3,35%, hasta 8.136,4 puntos

  • La prima de riesgo sigue bajando y se coloca en los 333 puntos

IBEX 35

16:14:59
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¿Dónde estará el Ibex 35 a finales de abril? Gran rebote de los mercados europeos, que siguen apoyados por la fortaleza que muestra Wall Street. El selectivo español se disparó un 3,35%, la segunda mayor subida del año, y alcanzó los 8.136,4 puntos, tras oscilar entre un máximo de 8.179 puntos y un mínimo de 7.910,2 puntos, mientras los inversores movieron 2.639 millones de euros. La prima de riesgo, por su parte, bajó hasta los 333 puntos. ¿Ayudará la temporada de resultados a consolidar el rebote?

"Lo que se ha visto hoy si se puede calificar como un contraataque alcista en toda regla. Este potente giro alcista se forma desde soportes que estas últimas fechas hemos venido insistiendo que eran claves, como la zona de los 7.800 en el Ibex 35 o los 2.560 puntos en el EuroStoxx 50 y de ahí que no pueda descartarse que desde estos entornos de fuerte soporte de corto/medio plazo las bolsas europeas traten de retomar la tendencia alcista de los últimos meses", comenta Joan Cabrero en Ecotrader.

"Dependerá en gran medida del éxito que tenga Wall Street a la hora de batir resistencias que en estos momentos está atacando, tales como son los 2.830 en el Nasdaq 100. Si lo consigue los mínimos vistos esta semana podrían haber sido un suelo sostenible más allá del corto plazo".

La fortaleza de EEUU es lo que hace que los índices europeos estén soportando la presión bajista de las últimas semanas. Los principales indicadores de la bolsa de Nueva York mantienen hoy la tendencia alcista y marcan nuevos máximos.

El mejor valor del día fue FCC, con un avance del 8,29%, seguido de Popular con un 6,96%. Entre los grandes, Santander subió un 5,11%, Iberdrola un 4,65%, BBVA un 4,28%, Telefónica un 2,91%, Repsol un 2,42% e Inditex un 0,07%. (Un vistazo al Ibex 35, al Eco 10 y al resto del mercado)

División en la Fed

Existe una gran división en el seno de la Reserva Federal de EEUU sobre cuánto tiempo debe la institución mantener las compras de bonos, su plan de estímulo llamado también Quantitative Easing (QE). Así lo reflejan las actas de la Fed, que hoy se han publicado 5 horas antes de lo normal.

Generalmente se difunden a las 20:00 hora española, pero un error en el envío ha hecho que se remitieran antes de lo normal al Congreso de EEUU y a varias organizaciones de comercio, lo que ha obligado a adelantar su publicación.

Según las actas de la última reunión, celebrada los días 19 y 20 de marzo, un miembro de la Fed se mostró a favor de poner freno a las compras de bonos de forma inmediata. Otros tantos votaron para reducirlas a medidados de año, poniendo fin al programa a mucho tardar a finales de 2013.

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Usuario validado en elEconomista.es
Jaime Oro
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En Contra

Ayer me preguntaron qué pensaba de Bitcoin. Esta es mi respuesta. La extensión es la necesaria para dar una respuesta completa. El que no le interese que no lo lea y que ponga toda su pasta en Bitcoin.

¿Usted cree que cualquier sistema que consiste en crear unidades monetarias de manera artificial que no está sujeto a la disciplina de un patrón físico, natural, contante y sonante es fiable? Yo creo que no. Efectivamente, si quienes han creado este sistema monetario mantienen la disciplina para que las unidades monetarias no crezcan a capricho, el sistema podría funcionar. Pero esta historia ya la hemos visto antes, ¿no? El dólar americano fue una moneda disciplinada durante muchos años. ¿Lo es ahora? No. Por supuesto. La pregunta es, ¿cuánto dura esa disciplina? Ahí está la cuestión, que no es si puede funcionar un tiempo, sino cuánto y cuándo dejará de hacerlo. ¿Cuando las deudas sobre unidades monetarias de Bitcoins se conviertan en insostenibles, mantendrán la base monetaria o se lanzarán a emitir unidades hasta reventar el sistema salvando el trasero de quienes se han sobre endeudado? ¿Podemos fiarnos de los emisores, dedicarnos a nuestra actividad productiva y confiar en que los emisores de Bitcoins no caigan en la tentación de emitir unidades a capricho y por sorpresa? NO. Estamos ante otro modelo artificial que no impone la disciplina dura y pura del oro. De hecho, el 80 % de las unidades monetarias de los Estados como el euro, el dólar, etc., se emiten en formato digital y no se imprimen en papel. Son "Bitcoins" del Estado. ¿Qué no se rigen por las reglas de emisión de Bitcoin? Lo que duren esas reglas -lo que han durado las del dólar, la libra británica o el yen-.

Por el contrario, el oro es disciplinado porque no hay forma humana, ni física, ni química, ni de ciencia ficción, que pueda aumentar su cantidad de manera artificial; es decir, su base monetaria aumenta de manera natural y previsible en función de una producción procedente de la actividad minera real y no imaginaria o virtual corruptible, que no supone riesgo para el valor monetario del oro. Las oscilaciones del valor del oro son fenómenos del mercado. Cuando la base monetaria es el oro, lo que hay que vigilar es el mercado y no al Estado o a un emisor, sea quien sea, que actúa con premeditación, alevosía y nocturnidad, sin la más mínima posibilidad de saber cuándo y cómo te la va a clavar. Por lo tanto, si usando el oro como base monetaria alguien se endeuda por encima de sus posibilidades, no hay más forma de resolver la situación que mediante la suspensión de pagos. Evidentemente, siempre habrá gente imprudente que se endeudará más allá de sus posibilidades. Pero, al menos, con el oro como base del sistema no se puede imprimir para camuflar procesos de quiebra, cargando la responsabilidad de una quiebra sobre quienes no son los responsables. Imprimir para tapar una quiebra o una serie de ellas es un fraude. Y el oro sirve para impedir ese fraude. Bitcoin es un sistema vulnerable puesto que llegado el caso, esté seguro que antes o después el sistema se pervertirá lo mismo que se ha pervertido cualquier otro sistema fiduciario puro anterior. Es decir, aplique la ley de Murphy. Y sí, lo que quiera, que dicen que está auditado y como si tiene siete mil vigilantes. ¿Y quién vigila al vigilante del vigilante?

Con el oro no hay ley de Murphy que valga. La suspensión de pagos es un riesgo ineludible cuando acumula deudas más allá de sus posibilidades crediticias. De esta manera, los bancos y los Estados están obligados a una disciplina presupuestaria y crediticia que no tienen bajo ninguna moneda fiduciaria, se llame dólar, euro, peseta o Bitcoin. La única disciplina monetaria fiable al 100 % es la que proporciona el oro. ¿No quieres quebrar? No te endeudes más de lo debido. Por ello, no implica que utilizando el oro como base del sistema monetario no vayan a haber imprudentes, suicidas, quiebras puntuales de empresas o incluso sectores dirigidos por locos, estafas, ni que todo el mundo vivirá "happily for n'ever ever after". No. Simplemente, implica que el Estado deja de ser el primer defraudador del país, pudiendo así ejercer legítimamente las funciones que le corresponden. Ahora, cuando el Estado y sus bancos centrales son los primeros delincuentes del país y los primeros inclinados al fraude monetario y económico global, su poder y sus funciones dejan de ser legítimos. ¿Qué Estado de Derecho puede imponer un Estado que se ha convertido en el primer instigador del fraude monetario a gran escala? Es una aberración y una depravación moral. Bitcoin no supone ningún cambio a tal fenómeno y cuestión. Es simplemente algo nuevo, pero corruptible y tan potencialmente indisciplinado como cualquier otro sistema fiduciario como los que están en vigor.

Finalmente, el oro permite la emisión de unidades monetarias digitales sobre oro o "digital goldgrams" de manera más fiable que el sistema de Bitcoin, que no tiene respaldo de ninguna clase. Así que el oro se puede combinar igualmente con la informática para crear sistemas de pago digitales inmediatos, rápidos y fiables, con sus cajas de compensación interbancaria para permitir pagos entre distintos bancos emisores de unidades monetarias digitales, etc., etc., etc., y todo con el aval del oro, por supuesto. Dado que este sistema es factible, ya es sospechoso que los emisores de Bitcoin no hayan avalado su sistema con oro. ¿Por qué? Me temo que si están en EEUU, el gobierno les habría acusado de intentar competir con el dólar. Y en Europa tres cuartos de lo mismo. Ya ha sucedido en otros casos en los que sí han utilizado oro como aval y algunos de los aventureros han acabado en la cárcel acusados de todo tipo de barbaridades, incluyendo el de falsificación de moneda. ¡Manda huevos con la tiranía monetaria! Así que, sin el aval del oro, sí les dejan funcionar puesto que saben que el sistema Bitcoin tiene todas las papeletas para terminar siendo un fraude que no compite con el fraude estatal del dólar. Al revés, a los Estados les viene bien un fraude monetario privado de estas características, como el que puede llegar a ser Bitcoin, para seguir vendiendo la necesidad de que el Estado siga siendo el emisor monopolístico de moneda de curso legal forzoso. ¡Larga vida al oro!

Puntuación 69
#1
Toma Ladrillo
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Ayer me preguntaron qué pensaba de Bitcoin. Esta es mi respuesta. La extensión es la necesaria para dar una respuesta completa. El que no le interese que no lo lea y que ponga toda su pasta en Bitcoin.

¿Usted cree que cualquier sistema que consiste en crear unidades monetarias de manera artificial que no está sujeto a la disciplina de un patrón físico, natural, contante y sonante es fiable? Yo creo que no. Efectivamente, si quienes han creado este sistema monetario mantienen la disciplina para que las unidades monetarias no crezcan a capricho, el sistema podría funcionar. Pero esta historia ya la hemos visto antes, ¿no? El dólar americano fue una moneda disciplinada durante muchos años. ¿Lo es ahora? No. Por supuesto. La pregunta es, ¿cuánto dura esa disciplina? Ahí está la cuestión, que no es si puede funcionar un tiempo, sino cuánto y cuándo dejará de hacerlo. ¿Cuando las deudas sobre unidades monetarias de Bitcoins se conviertan en insostenibles, mantendrán la base monetaria o se lanzarán a emitir unidades hasta reventar el sistema salvando el trasero de quienes se han sobre endeudado? ¿Podemos fiarnos de los emisores, dedicarnos a nuestra actividad productiva y confiar en que los emisores de Bitcoins no caigan en la tentación de emitir unidades a capricho y por sorpresa? NO. Estamos ante otro modelo artificial que no impone la disciplina dura y pura del oro. De hecho, el 80 % de las unidades monetarias de los Estados como el euro, el dólar, etc., se emiten en formato digital y no se imprimen en papel. Son "Bitcoins" del Estado. ¿Qué no se rigen por las reglas de emisión de Bitcoin? Lo que duren esas reglas -lo que han durado las del dólar, la libra británica o el yen-.

Por el contrario, el oro es disciplinado porque no hay forma humana, ni física, ni química, ni de ciencia ficción, que pueda aumentar su cantidad de manera artificial; es decir, su base monetaria aumenta de manera natural y previsible en función de una producción procedente de la actividad minera real y no imaginaria o virtual corruptible, que no supone riesgo para el valor monetario del oro. Las oscilaciones del valor del oro son fenómenos del mercado. Cuando la base monetaria es el oro, lo que hay que vigilar es el mercado y no al Estado o a un emisor, sea quien sea, que actúa con premeditación, alevosía y nocturnidad, sin la más mínima posibilidad de saber cuándo y cómo te la va a clavar. Por lo tanto, si usando el oro como base monetaria alguien se endeuda por encima de sus posibilidades, no hay más forma de resolver la situación que mediante la suspensión de pagos. Evidentemente, siempre habrá gente imprudente que se endeudará más allá de sus posibilidades. Pero, al menos, con el oro como base del sistema no se puede imprimir para camuflar procesos de quiebra, cargando la responsabilidad de una quiebra sobre quienes no son los responsables. Imprimir para tapar una quiebra o una serie de ellas es un fraude. Y el oro sirve para impedir ese fraude. Bitcoin es un sistema vulnerable puesto que llegado el caso, esté seguro que antes o después el sistema se pervertirá lo mismo que se ha pervertido cualquier otro sistema fiduciario puro anterior. Es decir, aplique la ley de Murphy. Y sí, lo que quiera, que dicen que está auditado y como si tiene siete mil vigilantes. ¿Y quién vigila al vigilante del vigilante?

Con el oro no hay ley de Murphy que valga. La suspensión de pagos es un riesgo ineludible cuando acumula deudas más allá de sus posibilidades crediticias. De esta manera, los bancos y los Estados están obligados a una disciplina presupuestaria y crediticia que no tienen bajo ninguna moneda fiduciaria, se llame dólar, euro, peseta o Bitcoin. La única disciplina monetaria fiable al 100 % es la que proporciona el oro. ¿No quieres quebrar? No te endeudes más de lo debido. Por ello, no implica que utilizando el oro como base del sistema monetario no vayan a haber imprudentes, suicidas, quiebras puntuales de empresas o incluso sectores dirigidos por locos, estafas, ni que todo el mundo vivirá "happily for n'ever ever after". No. Simplemente, implica que el Estado deja de ser el primer defraudador del país, pudiendo así ejercer legítimamente las funciones que le corresponden. Ahora, cuando el Estado y sus bancos centrales son los primeros delincuentes del país y los primeros inclinados al fraude monetario y económico global, su poder y sus funciones dejan de ser legítimos. ¿Qué Estado de Derecho puede imponer un Estado que se ha convertido en el primer instigador del fraude monetario a gran escala? Es una aberración y una depravación moral. Bitcoin no supone ningún cambio a tal fenómeno y cuestión. Es simplemente algo nuevo, pero corruptible y tan potencialmente indisciplinado como cualquier otro sistema fiduciario como los que están en vigor.

Finalmente, el oro permite la emisión de unidades monetarias digitales sobre oro o "digital goldgrams" de manera más fiable que el sistema de Bitcoin, que no tiene respaldo de ninguna clase. Así que el oro se puede combinar igualmente con la informática para crear sistemas de pago digitales inmediatos, rápidos y fiables, con sus cajas de compensación interbancaria para permitir pagos entre distintos bancos emisores de unidades monetarias digitales, etc., etc., etc., y todo con el aval del oro, por supuesto. Dado que este sistema es factible, ya es sospechoso que los emisores de Bitcoin no hayan avalado su sistema con oro. ¿Por qué? Me temo que si están en EEUU, el gobierno les habría acusado de intentar competir con el dólar. Y en Europa tres cuartos de lo mismo. Ya ha sucedido en otros casos en los que sí han utilizado oro como aval y algunos de los aventureros han acabado en la cárcel acusados de todo tipo de barbaridades, incluyendo el de falsificación de moneda. ¡Manda huevos con la tiranía monetaria! Así que, sin el aval del oro, sí les dejan funcionar puesto que saben que el sistema Bitcoin tiene todas las papeletas para terminar siendo un fraude que no compite con el fraude estatal del dólar. Al revés, a los Estados les viene bien un fraude monetario privado de estas características, como el que puede llegar a ser Bitcoin, para seguir vendiendo la necesidad de que el Estado siga siendo el emisor monopolístico de moneda de curso legal forzoso. ¡Larga vida al oro!

Puntuación -35
#2
¿¿???
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Porque baja tanto el oro, señoor oro?

Puntuación -1
#3
Carlos
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Señores de El economista, no se puede permitir comentarios tan extensos. Este personaje es un Spam en toda regla.

Puntuación 25
#4
Usuario validado en elEconomista.es
Jaime Oro
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Efectivamente, para vender dogmas de fé basta con unos mandamientos que se pueden escribir en dos líneas. Yo argumento, para lo cual hace falta cierta extensión. Quienes odian la argumentación y pretenden dar continuidad a la tiranía monetaria vigente, odian mis argumentos. De ahí su interés en sabotear este foro repitiendo comentarios de otros foreros de manera innecesaria con el objetivo de impedir la participación y la libre expresión. Son ellos los que quedan en evidencia.

Puntuación 18
#5
Usuario validado en elEconomista.es
Jaime Oro
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En Contra

Señores del economista, no se pueden permitir comentarios que no aportan ningún contenido, no añaden información vital para la inversión en bolsa, ni sobre cuestiones fundamentales ni técnicas y sólo se dedican a insultar a otros foreros llamándolos "pardillos" y apelativos semejantes. Parece ser que esos son los comentarios que a algunos no les molestan. Molestan los comentarios que contienen argumentación, contenido e información. Vaya.

Puntuación 6
#6
Gran atraccion
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Bienvenidos al ascensor cohete, Pardillo de feria.

Puntuación 4
#7
Toma ladrillo II
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Ayer me preguntaron qué pensaba de Bitcoin. Esta es mi respuesta. La extensión es la necesaria para dar una respuesta completa. El que no le interese que no lo lea y que ponga toda su pasta en Bitcoin.

¿Usted cree que cualquier sistema que consiste en crear unidades monetarias de manera artificial que no está sujeto a la disciplina de un patrón físico, natural, contante y sonante es fiable? Yo creo que no. Efectivamente, si quienes han creado este sistema monetario mantienen la disciplina para que las unidades monetarias no crezcan a capricho, el sistema podría funcionar. Pero esta historia ya la hemos visto antes, ¿no? El dólar americano fue una moneda disciplinada durante muchos años. ¿Lo es ahora? No. Por supuesto. La pregunta es, ¿cuánto dura esa disciplina? Ahí está la cuestión, que no es si puede funcionar un tiempo, sino cuánto y cuándo dejará de hacerlo. ¿Cuando las deudas sobre unidades monetarias de Bitcoins se conviertan en insostenibles, mantendrán la base monetaria o se lanzarán a emitir unidades hasta reventar el sistema salvando el trasero de quienes se han sobre endeudado? ¿Podemos fiarnos de los emisores, dedicarnos a nuestra actividad productiva y confiar en que los emisores de Bitcoins no caigan en la tentación de emitir unidades a capricho y por sorpresa? NO. Estamos ante otro modelo artificial que no impone la disciplina dura y pura del oro. De hecho, el 80 % de las unidades monetarias de los Estados como el euro, el dólar, etc., se emiten en formato digital y no se imprimen en papel. Son "Bitcoins" del Estado. ¿Qué no se rigen por las reglas de emisión de Bitcoin? Lo que duren esas reglas -lo que han durado las del dólar, la libra británica o el yen-.

Por el contrario, el oro es disciplinado porque no hay forma humana, ni física, ni química, ni de ciencia ficción, que pueda aumentar su cantidad de manera artificial; es decir, su base monetaria aumenta de manera natural y previsible en función de una producción procedente de la actividad minera real y no imaginaria o virtual corruptible, que no supone riesgo para el valor monetario del oro. Las oscilaciones del valor del oro son fenómenos del mercado. Cuando la base monetaria es el oro, lo que hay que vigilar es el mercado y no al Estado o a un emisor, sea quien sea, que actúa con premeditación, alevosía y nocturnidad, sin la más mínima posibilidad de saber cuándo y cómo te la va a clavar. Por lo tanto, si usando el oro como base monetaria alguien se endeuda por encima de sus posibilidades, no hay más forma de resolver la situación que mediante la suspensión de pagos. Evidentemente, siempre habrá gente imprudente que se endeudará más allá de sus posibilidades. Pero, al menos, con el oro como base del sistema no se puede imprimir para camuflar procesos de quiebra, cargando la responsabilidad de una quiebra sobre quienes no son los responsables. Imprimir para tapar una quiebra o una serie de ellas es un fraude. Y el oro sirve para impedir ese fraude. Bitcoin es un sistema vulnerable puesto que llegado el caso, esté seguro que antes o después el sistema se pervertirá lo mismo que se ha pervertido cualquier otro sistema fiduciario puro anterior. Es decir, aplique la ley de Murphy. Y sí, lo que quiera, que dicen que está auditado y como si tiene siete mil vigilantes. ¿Y quién vigila al vigilante del vigilante?

Con el oro no hay ley de Murphy que valga. La suspensión de pagos es un riesgo ineludible cuando acumula deudas más allá de sus posibilidades crediticias. De esta manera, los bancos y los Estados están obligados a una disciplina presupuestaria y crediticia que no tienen bajo ninguna moneda fiduciaria, se llame dólar, euro, peseta o Bitcoin. La única disciplina monetaria fiable al 100 % es la que proporciona el oro. ¿No quieres quebrar? No te endeudes más de lo debido. Por ello, no implica que utilizando el oro como base del sistema monetario no vayan a haber imprudentes, suicidas, quiebras puntuales de empresas o incluso sectores dirigidos por locos, estafas, ni que todo el mundo vivirá "happily for n'ever ever after". No. Simplemente, implica que el Estado deja de ser el primer defraudador del país, pudiendo así ejercer legítimamente las funciones que le corresponden. Ahora, cuando el Estado y sus bancos centrales son los primeros delincuentes del país y los primeros inclinados al fraude monetario y económico global, su poder y sus funciones dejan de ser legítimos. ¿Qué Estado de Derecho puede imponer un Estado que se ha convertido en el primer instigador del fraude monetario a gran escala? Es una aberración y una depravación moral. Bitcoin no supone ningún cambio a tal fenómeno y cuestión. Es simplemente algo nuevo, pero corruptible y tan potencialmente indisciplinado como cualquier otro sistema fiduciario como los que están en vigor.

Finalmente, el oro permite la emisión de unidades monetarias digitales sobre oro o "digital goldgrams" de manera más fiable que el sistema de Bitcoin, que no tiene respaldo de ninguna clase. Así que el oro se puede combinar igualmente con la informática para crear sistemas de pago digitales inmediatos, rápidos y fiables, con sus cajas de compensación interbancaria para permitir pagos entre distintos bancos emisores de unidades monetarias digitales, etc., etc., etc., y todo con el aval del oro, por supuesto. Dado que este sistema es factible, ya es sospechoso que los emisores de Bitcoin no hayan avalado su sistema con oro. ¿Por qué? Me temo que si están en EEUU, el gobierno les habría acusado de intentar competir con el dólar. Y en Europa tres cuartos de lo mismo. Ya ha sucedido en otros casos en los que sí han utilizado oro como aval y algunos de los aventureros han acabado en la cárcel acusados de todo tipo de barbaridades, incluyendo el de falsificación de moneda. ¡Manda huevos con la tiranía monetaria! Así que, sin el aval del oro, sí les dejan funcionar puesto que saben que el sistema Bitcoin tiene todas las papeletas para terminar siendo un fraude que no compite con el fraude estatal del dólar. Al revés, a los Estados les viene bien un fraude monetario privado de estas características, como el que puede llegar a ser Bitcoin, para seguir vendiendo la necesidad de que el Estado siga siendo el emisor monopolístico de moneda de curso legal forzoso. ¡Larga vida al oro!

Ayer me preguntaron qué pensaba de Bitcoin. Esta es mi respuesta. La extensión es la necesaria para dar una respuesta completa. El que no le interese que no lo lea y que ponga toda su pasta en Bitcoin.

¿Usted cree que cualquier sistema que consiste en crear unidades monetarias de manera artificial que no está sujeto a la disciplina de un patrón físico, natural, contante y sonante es fiable? Yo creo que no. Efectivamente, si quienes han creado este sistema monetario mantienen la disciplina para que las unidades monetarias no crezcan a capricho, el sistema podría funcionar. Pero esta historia ya la hemos visto antes, ¿no? El dólar americano fue una moneda disciplinada durante muchos años. ¿Lo es ahora? No. Por supuesto. La pregunta es, ¿cuánto dura esa disciplina? Ahí está la cuestión, que no es si puede funcionar un tiempo, sino cuánto y cuándo dejará de hacerlo. ¿Cuando las deudas sobre unidades monetarias de Bitcoins se conviertan en insostenibles, mantendrán la base monetaria o se lanzarán a emitir unidades hasta reventar el sistema salvando el trasero de quienes se han sobre endeudado? ¿Podemos fiarnos de los emisores, dedicarnos a nuestra actividad productiva y confiar en que los emisores de Bitcoins no caigan en la tentación de emitir unidades a capricho y por sorpresa? NO. Estamos ante otro modelo artificial que no impone la disciplina dura y pura del oro. De hecho, el 80 % de las unidades monetarias de los Estados como el euro, el dólar, etc., se emiten en formato digital y no se imprimen en papel. Son "Bitcoins" del Estado. ¿Qué no se rigen por las reglas de emisión de Bitcoin? Lo que duren esas reglas -lo que han durado las del dólar, la libra británica o el yen-.

Por el contrario, el oro es disciplinado porque no hay forma humana, ni física, ni química, ni de ciencia ficción, que pueda aumentar su cantidad de manera artificial; es decir, su base monetaria aumenta de manera natural y previsible en función de una producción procedente de la actividad minera real y no imaginaria o virtual corruptible, que no supone riesgo para el valor monetario del oro. Las oscilaciones del valor del oro son fenómenos del mercado. Cuando la base monetaria es el oro, lo que hay que vigilar es el mercado y no al Estado o a un emisor, sea quien sea, que actúa con premeditación, alevosía y nocturnidad, sin la más mínima posibilidad de saber cuándo y cómo te la va a clavar. Por lo tanto, si usando el oro como base monetaria alguien se endeuda por encima de sus posibilidades, no hay más forma de resolver la situación que mediante la suspensión de pagos. Evidentemente, siempre habrá gente imprudente que se endeudará más allá de sus posibilidades. Pero, al menos, con el oro como base del sistema no se puede imprimir para camuflar procesos de quiebra, cargando la responsabilidad de una quiebra sobre quienes no son los responsables. Imprimir para tapar una quiebra o una serie de ellas es un fraude. Y el oro sirve para impedir ese fraude. Bitcoin es un sistema vulnerable puesto que llegado el caso, esté seguro que antes o después el sistema se pervertirá lo mismo que se ha pervertido cualquier otro sistema fiduciario puro anterior. Es decir, aplique la ley de Murphy. Y sí, lo que quiera, que dicen que está auditado y como si tiene siete mil vigilantes. ¿Y quién vigila al vigilante del vigilante?

Con el oro no hay ley de Murphy que valga. La suspensión de pagos es un riesgo ineludible cuando acumula deudas más allá de sus posibilidades crediticias. De esta manera, los bancos y los Estados están obligados a una disciplina presupuestaria y crediticia que no tienen bajo ninguna moneda fiduciaria, se llame dólar, euro, peseta o Bitcoin. La única disciplina monetaria fiable al 100 % es la que proporciona el oro. ¿No quieres quebrar? No te endeudes más de lo debido. Por ello, no implica que utilizando el oro como base del sistema monetario no vayan a haber imprudentes, suicidas, quiebras puntuales de empresas o incluso sectores dirigidos por locos, estafas, ni que todo el mundo vivirá "happily for n'ever ever after". No. Simplemente, implica que el Estado deja de ser el primer defraudador del país, pudiendo así ejercer legítimamente las funciones que le corresponden. Ahora, cuando el Estado y sus bancos centrales son los primeros delincuentes del país y los primeros inclinados al fraude monetario y económico global, su poder y sus funciones dejan de ser legítimos. ¿Qué Estado de Derecho puede imponer un Estado que se ha convertido en el primer instigador del fraude monetario a gran escala? Es una aberración y una depravación moral. Bitcoin no supone ningún cambio a tal fenómeno y cuestión. Es simplemente algo nuevo, pero corruptible y tan potencialmente indisciplinado como cualquier otro sistema fiduciario como los que están en vigor.

Finalmente, el oro permite la emisión de unidades monetarias digitales sobre oro o "digital goldgrams" de manera más fiable que el sistema de Bitcoin, que no tiene respaldo de ninguna clase. Así que el oro se puede combinar igualmente con la informática para crear sistemas de pago digitales inmediatos, rápidos y fiables, con sus cajas de compensación interbancaria para permitir pagos entre distintos bancos emisores de unidades monetarias digitales, etc., etc., etc., y todo con el aval del oro, por supuesto. Dado que este sistema es factible, ya es sospechoso que los emisores de Bitcoin no hayan avalado su sistema con oro. ¿Por qué? Me temo que si están en EEUU, el gobierno les habría acusado de intentar competir con el dólar. Y en Europa tres cuartos de lo mismo. Ya ha sucedido en otros casos en los que sí han utilizado oro como aval y algunos de los aventureros han acabado en la cárcel acusados de todo tipo de barbaridades, incluyendo el de falsificación de moneda. ¡Manda huevos con la tiranía monetaria! Así que, sin el aval del oro, sí les dejan funcionar puesto que saben que el sistema Bitcoin tiene todas las papeletas para terminar siendo un fraude que no compite con el fraude estatal del dólar. Al revés, a los Estados les viene bien un fraude monetario privado de estas características, como el que puede llegar a ser Bitcoin, para seguir vendiendo la necesidad de que el Estado siga siendo el emisor monopolístico de moneda de curso legal forzoso. ¡Larga vida al oro!

Ayer me preguntaron qué pensaba de Bitcoin. Esta es mi respuesta. La extensión es la necesaria para dar una respuesta completa. El que no le interese que no lo lea y que ponga toda su pasta en Bitcoin.

¿Usted cree que cualquier sistema que consiste en crear unidades monetarias de manera artificial que no está sujeto a la disciplina de un patrón físico, natural, contante y sonante es fiable? Yo creo que no. Efectivamente, si quienes han creado este sistema monetario mantienen la disciplina para que las unidades monetarias no crezcan a capricho, el sistema podría funcionar. Pero esta historia ya la hemos visto antes, ¿no? El dólar americano fue una moneda disciplinada durante muchos años. ¿Lo es ahora? No. Por supuesto. La pregunta es, ¿cuánto dura esa disciplina? Ahí está la cuestión, que no es si puede funcionar un tiempo, sino cuánto y cuándo dejará de hacerlo. ¿Cuando las deudas sobre unidades monetarias de Bitcoins se conviertan en insostenibles, mantendrán la base monetaria o se lanzarán a emitir unidades hasta reventar el sistema salvando el trasero de quienes se han sobre endeudado? ¿Podemos fiarnos de los emisores, dedicarnos a nuestra actividad productiva y confiar en que los emisores de Bitcoins no caigan en la tentación de emitir unidades a capricho y por sorpresa? NO. Estamos ante otro modelo artificial que no impone la disciplina dura y pura del oro. De hecho, el 80 % de las unidades monetarias de los Estados como el euro, el dólar, etc., se emiten en formato digital y no se imprimen en papel. Son "Bitcoins" del Estado. ¿Qué no se rigen por las reglas de emisión de Bitcoin? Lo que duren esas reglas -lo que han durado las del dólar, la libra británica o el yen-.

Por el contrario, el oro es disciplinado porque no hay forma humana, ni física, ni química, ni de ciencia ficción, que pueda aumentar su cantidad de manera artificial; es decir, su base monetaria aumenta de manera natural y previsible en función de una producción procedente de la actividad minera real y no imaginaria o virtual corruptible, que no supone riesgo para el valor monetario del oro. Las oscilaciones del valor del oro son fenómenos del mercado. Cuando la base monetaria es el oro, lo que hay que vigilar es el mercado y no al Estado o a un emisor, sea quien sea, que actúa con premeditación, alevosía y nocturnidad, sin la más mínima posibilidad de saber cuándo y cómo te la va a clavar. Por lo tanto, si usando el oro como base monetaria alguien se endeuda por encima de sus posibilidades, no hay más forma de resolver la situación que mediante la suspensión de pagos. Evidentemente, siempre habrá gente imprudente que se endeudará más allá de sus posibilidades. Pero, al menos, con el oro como base del sistema no se puede imprimir para camuflar procesos de quiebra, cargando la responsabilidad de una quiebra sobre quienes no son los responsables. Imprimir para tapar una quiebra o una serie de ellas es un fraude. Y el oro sirve para impedir ese fraude. Bitcoin es un sistema vulnerable puesto que llegado el caso, esté seguro que antes o después el sistema se pervertirá lo mismo que se ha pervertido cualquier otro sistema fiduciario puro anterior. Es decir, aplique la ley de Murphy. Y sí, lo que quiera, que dicen que está auditado y como si tiene siete mil vigilantes. ¿Y quién vigila al vigilante del vigilante?

Con el oro no hay ley de Murphy que valga. La suspensión de pagos es un riesgo ineludible cuando acumula deudas más allá de sus posibilidades crediticias. De esta manera, los bancos y los Estados están obligados a una disciplina presupuestaria y crediticia que no tienen bajo ninguna moneda fiduciaria, se llame dólar, euro, peseta o Bitcoin. La única disciplina monetaria fiable al 100 % es la que proporciona el oro. ¿No quieres quebrar? No te endeudes más de lo debido. Por ello, no implica que utilizando el oro como base del sistema monetario no vayan a haber imprudentes, suicidas, quiebras puntuales de empresas o incluso sectores dirigidos por locos, estafas, ni que todo el mundo vivirá "happily for n'ever ever after". No. Simplemente, implica que el Estado deja de ser el primer defraudador del país, pudiendo así ejercer legítimamente las funciones que le corresponden. Ahora, cuando el Estado y sus bancos centrales son los primeros delincuentes del país y los primeros inclinados al fraude monetario y económico global, su poder y sus funciones dejan de ser legítimos. ¿Qué Estado de Derecho puede imponer un Estado que se ha convertido en el primer instigador del fraude monetario a gran escala? Es una aberración y una depravación moral. Bitcoin no supone ningún cambio a tal fenómeno y cuestión. Es simplemente algo nuevo, pero corruptible y tan potencialmente indisciplinado como cualquier otro sistema fiduciario como los que están en vigor.

Finalmente, el oro permite la emisión de unidades monetarias digitales sobre oro o "digital goldgrams" de manera más fiable que el sistema de Bitcoin, que no tiene respaldo de ninguna clase. Así que el oro se puede combinar igualmente con la informática para crear sistemas de pago digitales inmediatos, rápidos y fiables, con sus cajas de compensación interbancaria para permitir pagos entre distintos bancos emisores de unidades monetarias digitales, etc., etc., etc., y todo con el aval del oro, por supuesto. Dado que este sistema es factible, ya es sospechoso que los emisores de Bitcoin no hayan avalado su sistema con oro. ¿Por qué? Me temo que si están en EEUU, el gobierno les habría acusado de intentar competir con el dólar. Y en Europa tres cuartos de lo mismo. Ya ha sucedido en otros casos en los que sí han utilizado oro como aval y algunos de los aventureros han acabado en la cárcel acusados de todo tipo de barbaridades, incluyendo el de falsificación de moneda. ¡Manda huevos con la tiranía monetaria! Así que, sin el aval del oro, sí les dejan funcionar puesto que saben que el sistema Bitcoin tiene todas las papeletas para terminar siendo un fraude que no compite con el fraude estatal del dólar. Al revés, a los Estados les viene bien un fraude monetario privado de estas características, como el que puede llegar a ser Bitcoin, para seguir vendiendo la necesidad de que el Estado siga siendo el emisor monopolístico de moneda de curso legal forzoso. ¡Larga vida al oro!

Puntuación -44
#8
Usuario validado en elEconomista.es
Jaime Oro
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Señor del comentario número 3: salga de la web de Marca, deje de mirar la clasificación del Villarreal en la 2ª División. Ahora vaya a la web www.goldprice.com y ponga una gráfica de los precios del oro en su gráfica semanal. Mire la gráfica. ¿Entiende la diferencia entre arriba y abajo? Si no le remito a los DVD de Barrio Sésamo. Si distingue esa diferencia, ¿dígame qué ve en la gráfica? Yo veo el precio arriba, muy arriba. Vale, no está en máximos, pero la curva es claramente ascendente. ¿No lo ve? Pues cómprese unas gafas.

Puntuación 11
#9
José
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Madre mía que chalao esta el del oro!!!! Es un enfermo!!!

Puntuación -5
#10
Usuario validado en elEconomista.es
Jaime Oro
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Ah, Sr. del comentario 3: si hace el mismo ejercicio con el oro en yenes, observe que el precio está en estos momentos en máximos históricos. ¿Por qué no deja usted de ponerse en evidencia delante de todo el mundo y de preguntar bobadas? Y al moderador del foro, podría usted hacer el favor de eliminar los comentarios repetidos que cuelgan los monos del zoológico para impedir la comunicación entre humanos.

Puntuación 14
#11
Toma Ladrillo III
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Ayer me preguntaron qué pensaba de Bitcoin. Esta es mi respuesta. La extensión es la necesaria para dar una respuesta completa. El que no le interese que no lo lea y que ponga toda su pasta en Bitcoin.

¿Usted cree que cualquier sistema que consiste en crear unidades monetarias de manera artificial que no está sujeto a la disciplina de un patrón físico, natural, contante y sonante es fiable? Yo creo que no. Efectivamente, si quienes han creado este sistema monetario mantienen la disciplina para que las unidades monetarias no crezcan a capricho, el sistema podría funcionar. Pero esta historia ya la hemos visto antes, ¿no? El dólar americano fue una moneda disciplinada durante muchos años. ¿Lo es ahora? No. Por supuesto. La pregunta es, ¿cuánto dura esa disciplina? Ahí está la cuestión, que no es si puede funcionar un tiempo, sino cuánto y cuándo dejará de hacerlo. ¿Cuando las deudas sobre unidades monetarias de Bitcoins se conviertan en insostenibles, mantendrán la base monetaria o se lanzarán a emitir unidades hasta reventar el sistema salvando el trasero de quienes se han sobre endeudado? ¿Podemos fiarnos de los emisores, dedicarnos a nuestra actividad productiva y confiar en que los emisores de Bitcoins no caigan en la tentación de emitir unidades a capricho y por sorpresa? NO. Estamos ante otro modelo artificial que no impone la disciplina dura y pura del oro. De hecho, el 80 % de las unidades monetarias de los Estados como el euro, el dólar, etc., se emiten en formato digital y no se imprimen en papel. Son "Bitcoins" del Estado. ¿Qué no se rigen por las reglas de emisión de Bitcoin? Lo que duren esas reglas -lo que han durado las del dólar, la libra británica o el yen-.

Por el contrario, el oro es disciplinado porque no hay forma humana, ni física, ni química, ni de ciencia ficción, que pueda aumentar su cantidad de manera artificial; es decir, su base monetaria aumenta de manera natural y previsible en función de una producción procedente de la actividad minera real y no imaginaria o virtual corruptible, que no supone riesgo para el valor monetario del oro. Las oscilaciones del valor del oro son fenómenos del mercado. Cuando la base monetaria es el oro, lo que hay que vigilar es el mercado y no al Estado o a un emisor, sea quien sea, que actúa con premeditación, alevosía y nocturnidad, sin la más mínima posibilidad de saber cuándo y cómo te la va a clavar. Por lo tanto, si usando el oro como base monetaria alguien se endeuda por encima de sus posibilidades, no hay más forma de resolver la situación que mediante la suspensión de pagos. Evidentemente, siempre habrá gente imprudente que se endeudará más allá de sus posibilidades. Pero, al menos, con el oro como base del sistema no se puede imprimir para camuflar procesos de quiebra, cargando la responsabilidad de una quiebra sobre quienes no son los responsables. Imprimir para tapar una quiebra o una serie de ellas es un fraude. Y el oro sirve para impedir ese fraude. Bitcoin es un sistema vulnerable puesto que llegado el caso, esté seguro que antes o después el sistema se pervertirá lo mismo que se ha pervertido cualquier otro sistema fiduciario puro anterior. Es decir, aplique la ley de Murphy. Y sí, lo que quiera, que dicen que está auditado y como si tiene siete mil vigilantes. ¿Y quién vigila al vigilante del vigilante?

Con el oro no hay ley de Murphy que valga. La suspensión de pagos es un riesgo ineludible cuando acumula deudas más allá de sus posibilidades crediticias. De esta manera, los bancos y los Estados están obligados a una disciplina presupuestaria y crediticia que no tienen bajo ninguna moneda fiduciaria, se llame dólar, euro, peseta o Bitcoin. La única disciplina monetaria fiable al 100 % es la que proporciona el oro. ¿No quieres quebrar? No te endeudes más de lo debido. Por ello, no implica que utilizando el oro como base del sistema monetario no vayan a haber imprudentes, suicidas, quiebras puntuales de empresas o incluso sectores dirigidos por locos, estafas, ni que todo el mundo vivirá "happily for n'ever ever after". No. Simplemente, implica que el Estado deja de ser el primer defraudador del país, pudiendo así ejercer legítimamente las funciones que le corresponden. Ahora, cuando el Estado y sus bancos centrales son los primeros delincuentes del país y los primeros inclinados al fraude monetario y económico global, su poder y sus funciones dejan de ser legítimos. ¿Qué Estado de Derecho puede imponer un Estado que se ha convertido en el primer instigador del fraude monetario a gran escala? Es una aberración y una depravación moral. Bitcoin no supone ningún cambio a tal fenómeno y cuestión. Es simplemente algo nuevo, pero corruptible y tan potencialmente indisciplinado como cualquier otro sistema fiduciario como los que están en vigor.

Finalmente, el oro permite la emisión de unidades monetarias digitales sobre oro o "digital goldgrams" de manera más fiable que el sistema de Bitcoin, que no tiene respaldo de ninguna clase. Así que el oro se puede combinar igualmente con la informática para crear sistemas de pago digitales inmediatos, rápidos y fiables, con sus cajas de compensación interbancaria para permitir pagos entre distintos bancos emisores de unidades monetarias digitales, etc., etc., etc., y todo con el aval del oro, por supuesto. Dado que este sistema es factible, ya es sospechoso que los emisores de Bitcoin no hayan avalado su sistema con oro. ¿Por qué? Me temo que si están en EEUU, el gobierno les habría acusado de intentar competir con el dólar. Y en Europa tres cuartos de lo mismo. Ya ha sucedido en otros casos en los que sí han utilizado oro como aval y algunos de los aventureros han acabado en la cárcel acusados de todo tipo de barbaridades, incluyendo el de falsificación de moneda. ¡Manda huevos con la tiranía monetaria! Así que, sin el aval del oro, sí les dejan funcionar puesto que saben que el sistema Bitcoin tiene todas las papeletas para terminar siendo un fraude que no compite con el fraude estatal del dólar. Al revés, a los Estados les viene bien un fraude monetario privado de estas características, como el que puede llegar a ser Bitcoin, para seguir vendiendo la necesidad de que el Estado siga siendo el emisor monopolístico de moneda de curso legal forzoso. ¡Larga vida al oro!

Ayer me preguntaron qué pensaba de Bitcoin. Esta es mi respuesta. La extensión es la necesaria para dar una respuesta completa. El que no le interese que no lo lea y que ponga toda su pasta en Bitcoin.

¿Usted cree que cualquier sistema que consiste en crear unidades monetarias de manera artificial que no está sujeto a la disciplina de un patrón físico, natural, contante y sonante es fiable? Yo creo que no. Efectivamente, si quienes han creado este sistema monetario mantienen la disciplina para que las unidades monetarias no crezcan a capricho, el sistema podría funcionar. Pero esta historia ya la hemos visto antes, ¿no? El dólar americano fue una moneda disciplinada durante muchos años. ¿Lo es ahora? No. Por supuesto. La pregunta es, ¿cuánto dura esa disciplina? Ahí está la cuestión, que no es si puede funcionar un tiempo, sino cuánto y cuándo dejará de hacerlo. ¿Cuando las deudas sobre unidades monetarias de Bitcoins se conviertan en insostenibles, mantendrán la base monetaria o se lanzarán a emitir unidades hasta reventar el sistema salvando el trasero de quienes se han sobre endeudado? ¿Podemos fiarnos de los emisores, dedicarnos a nuestra actividad productiva y confiar en que los emisores de Bitcoins no caigan en la tentación de emitir unidades a capricho y por sorpresa? NO. Estamos ante otro modelo artificial que no impone la disciplina dura y pura del oro. De hecho, el 80 % de las unidades monetarias de los Estados como el euro, el dólar, etc., se emiten en formato digital y no se imprimen en papel. Son "Bitcoins" del Estado. ¿Qué no se rigen por las reglas de emisión de Bitcoin? Lo que duren esas reglas -lo que han durado las del dólar, la libra británica o el yen-.

Por el contrario, el oro es disciplinado porque no hay forma humana, ni física, ni química, ni de ciencia ficción, que pueda aumentar su cantidad de manera artificial; es decir, su base monetaria aumenta de manera natural y previsible en función de una producción procedente de la actividad minera real y no imaginaria o virtual corruptible, que no supone riesgo para el valor monetario del oro. Las oscilaciones del valor del oro son fenómenos del mercado. Cuando la base monetaria es el oro, lo que hay que vigilar es el mercado y no al Estado o a un emisor, sea quien sea, que actúa con premeditación, alevosía y nocturnidad, sin la más mínima posibilidad de saber cuándo y cómo te la va a clavar. Por lo tanto, si usando el oro como base monetaria alguien se endeuda por encima de sus posibilidades, no hay más forma de resolver la situación que mediante la suspensión de pagos. Evidentemente, siempre habrá gente imprudente que se endeudará más allá de sus posibilidades. Pero, al menos, con el oro como base del sistema no se puede imprimir para camuflar procesos de quiebra, cargando la responsabilidad de una quiebra sobre quienes no son los responsables. Imprimir para tapar una quiebra o una serie de ellas es un fraude. Y el oro sirve para impedir ese fraude. Bitcoin es un sistema vulnerable puesto que llegado el caso, esté seguro que antes o después el sistema se pervertirá lo mismo que se ha pervertido cualquier otro sistema fiduciario puro anterior. Es decir, aplique la ley de Murphy. Y sí, lo que quiera, que dicen que está auditado y como si tiene siete mil vigilantes. ¿Y quién vigila al vigilante del vigilante?

Con el oro no hay ley de Murphy que valga. La suspensión de pagos es un riesgo ineludible cuando acumula deudas más allá de sus posibilidades crediticias. De esta manera, los bancos y los Estados están obligados a una disciplina presupuestaria y crediticia que no tienen bajo ninguna moneda fiduciaria, se llame dólar, euro, peseta o Bitcoin. La única disciplina monetaria fiable al 100 % es la que proporciona el oro. ¿No quieres quebrar? No te endeudes más de lo debido. Por ello, no implica que utilizando el oro como base del sistema monetario no vayan a haber imprudentes, suicidas, quiebras puntuales de empresas o incluso sectores dirigidos por locos, estafas, ni que todo el mundo vivirá "happily for n'ever ever after". No. Simplemente, implica que el Estado deja de ser el primer defraudador del país, pudiendo así ejercer legítimamente las funciones que le corresponden. Ahora, cuando el Estado y sus bancos centrales son los primeros delincuentes del país y los primeros inclinados al fraude monetario y económico global, su poder y sus funciones dejan de ser legítimos. ¿Qué Estado de Derecho puede imponer un Estado que se ha convertido en el primer instigador del fraude monetario a gran escala? Es una aberración y una depravación moral. Bitcoin no supone ningún cambio a tal fenómeno y cuestión. Es simplemente algo nuevo, pero corruptible y tan potencialmente indisciplinado como cualquier otro sistema fiduciario como los que están en vigor.

Finalmente, el oro permite la emisión de unidades monetarias digitales sobre oro o "digital goldgrams" de manera más fiable que el sistema de Bitcoin, que no tiene respaldo de ninguna clase. Así que el oro se puede combinar igualmente con la informática para crear sistemas de pago digitales inmediatos, rápidos y fiables, con sus cajas de compensación interbancaria para permitir pagos entre distintos bancos emisores de unidades monetarias digitales, etc., etc., etc., y todo con el aval del oro, por supuesto. Dado que este sistema es factible, ya es sospechoso que los emisores de Bitcoin no hayan avalado su sistema con oro. ¿Por qué? Me temo que si están en EEUU, el gobierno les habría acusado de intentar competir con el dólar. Y en Europa tres cuartos de lo mismo. Ya ha sucedido en otros casos en los que sí han utilizado oro como aval y algunos de los aventureros han acabado en la cárcel acusados de todo tipo de barbaridades, incluyendo el de falsificación de moneda. ¡Manda huevos con la tiranía monetaria! Así que, sin el aval del oro, sí les dejan funcionar puesto que saben que el sistema Bitcoin tiene todas las papeletas para terminar siendo un fraude que no compite con el fraude estatal del dólar. Al revés, a los Estados les viene bien un fraude monetario privado de estas características, como el que puede llegar a ser Bitcoin, para seguir vendiendo la necesidad de que el Estado siga siendo el emisor monopolístico de moneda de curso legal forzoso. ¡Larga vida al oro!

Ayer me preguntaron qué pensaba de Bitcoin. Esta es mi respuesta. La extensión es la necesaria para dar una respuesta completa. El que no le interese que no lo lea y que ponga toda su pasta en Bitcoin.

¿Usted cree que cualquier sistema que consiste en crear unidades monetarias de manera artificial que no está sujeto a la disciplina de un patrón físico, natural, contante y sonante es fiable? Yo creo que no. Efectivamente, si quienes han creado este sistema monetario mantienen la disciplina para que las unidades monetarias no crezcan a capricho, el sistema podría funcionar. Pero esta historia ya la hemos visto antes, ¿no? El dólar americano fue una moneda disciplinada durante muchos años. ¿Lo es ahora? No. Por supuesto. La pregunta es, ¿cuánto dura esa disciplina? Ahí está la cuestión, que no es si puede funcionar un tiempo, sino cuánto y cuándo dejará de hacerlo. ¿Cuando las deudas sobre unidades monetarias de Bitcoins se conviertan en insostenibles, mantendrán la base monetaria o se lanzarán a emitir unidades hasta reventar el sistema salvando el trasero de quienes se han sobre endeudado? ¿Podemos fiarnos de los emisores, dedicarnos a nuestra actividad productiva y confiar en que los emisores de Bitcoins no caigan en la tentación de emitir unidades a capricho y por sorpresa? NO. Estamos ante otro modelo artificial que no impone la disciplina dura y pura del oro. De hecho, el 80 % de las unidades monetarias de los Estados como el euro, el dólar, etc., se emiten en formato digital y no se imprimen en papel. Son "Bitcoins" del Estado. ¿Qué no se rigen por las reglas de emisión de Bitcoin? Lo que duren esas reglas -lo que han durado las del dólar, la libra británica o el yen-.

Por el contrario, el oro es disciplinado porque no hay forma humana, ni física, ni química, ni de ciencia ficción, que pueda aumentar su cantidad de manera artificial; es decir, su base monetaria aumenta de manera natural y previsible en función de una producción procedente de la actividad minera real y no imaginaria o virtual corruptible, que no supone riesgo para el valor monetario del oro. Las oscilaciones del valor del oro son fenómenos del mercado. Cuando la base monetaria es el oro, lo que hay que vigilar es el mercado y no al Estado o a un emisor, sea quien sea, que actúa con premeditación, alevosía y nocturnidad, sin la más mínima posibilidad de saber cuándo y cómo te la va a clavar. Por lo tanto, si usando el oro como base monetaria alguien se endeuda por encima de sus posibilidades, no hay más forma de resolver la situación que mediante la suspensión de pagos. Evidentemente, siempre habrá gente imprudente que se endeudará más allá de sus posibilidades. Pero, al menos, con el oro como base del sistema no se puede imprimir para camuflar procesos de quiebra, cargando la responsabilidad de una quiebra sobre quienes no son los responsables. Imprimir para tapar una quiebra o una serie de ellas es un fraude. Y el oro sirve para impedir ese fraude. Bitcoin es un sistema vulnerable puesto que llegado el caso, esté seguro que antes o después el sistema se pervertirá lo mismo que se ha pervertido cualquier otro sistema fiduciario puro anterior. Es decir, aplique la ley de Murphy. Y sí, lo que quiera, que dicen que está auditado y como si tiene siete mil vigilantes. ¿Y quién vigila al vigilante del vigilante?

Con el oro no hay ley de Murphy que valga. La suspensión de pagos es un riesgo ineludible cuando acumula deudas más allá de sus posibilidades crediticias. De esta manera, los bancos y los Estados están obligados a una disciplina presupuestaria y crediticia que no tienen bajo ninguna moneda fiduciaria, se llame dólar, euro, peseta o Bitcoin. La única disciplina monetaria fiable al 100 % es la que proporciona el oro. ¿No quieres quebrar? No te endeudes más de lo debido. Por ello, no implica que utilizando el oro como base del sistema monetario no vayan a haber imprudentes, suicidas, quiebras puntuales de empresas o incluso sectores dirigidos por locos, estafas, ni que todo el mundo vivirá "happily for n'ever ever after". No. Simplemente, implica que el Estado deja de ser el primer defraudador del país, pudiendo así ejercer legítimamente las funciones que le corresponden. Ahora, cuando el Estado y sus bancos centrales son los primeros delincuentes del país y los primeros inclinados al fraude monetario y económico global, su poder y sus funciones dejan de ser legítimos. ¿Qué Estado de Derecho puede imponer un Estado que se ha convertido en el primer instigador del fraude monetario a gran escala? Es una aberración y una depravación moral. Bitcoin no supone ningún cambio a tal fenómeno y cuestión. Es simplemente algo nuevo, pero corruptible y tan potencialmente indisciplinado como cualquier otro sistema fiduciario como los que están en vigor.

Finalmente, el oro permite la emisión de unidades monetarias digitales sobre oro o "digital goldgrams" de manera más fiable que el sistema de Bitcoin, que no tiene respaldo de ninguna clase. Así que el oro se puede combinar igualmente con la informática para crear sistemas de pago digitales inmediatos, rápidos y fiables, con sus cajas de compensación interbancaria para permitir pagos entre distintos bancos emisores de unidades monetarias digitales, etc., etc., etc., y todo con el aval del oro, por supuesto. Dado que este sistema es factible, ya es sospechoso que los emisores de Bitcoin no hayan avalado su sistema con oro. ¿Por qué? Me temo que si están en EEUU, el gobierno les habría acusado de intentar competir con el dólar. Y en Europa tres cuartos de lo mismo. Ya ha sucedido en otros casos en los que sí han utilizado oro como aval y algunos de los aventureros han acabado en la cárcel acusados de todo tipo de barbaridades, incluyendo el de falsificación de moneda. ¡Manda huevos con la tiranía monetaria! Así que, sin el aval del oro, sí les dejan funcionar puesto que saben que el sistema Bitcoin tiene todas las papeletas para terminar siendo un fraude que no compite con el fraude estatal del dólar. Al revés, a los Estados les viene bien un fraude monetario privado de estas características, como el que puede llegar a ser Bitcoin, para seguir vendiendo la necesidad de que el Estado siga siendo el emisor monopolístico de moneda de curso legal forzoso. ¡Larga vida al oro!

Ayer me preguntaron qué pensaba de Bitcoin. Esta es mi respuesta. La extensión es la necesaria para dar una respuesta completa. El que no le interese que no lo lea y que ponga toda su pasta en Bitcoin.

¿Usted cree que cualquier sistema que consiste en crear unidades monetarias de manera artificial que no está sujeto a la disciplina de un patrón físico, natural, contante y sonante es fiable? Yo creo que no. Efectivamente, si quienes han creado este sistema monetario mantienen la disciplina para que las unidades monetarias no crezcan a capricho, el sistema podría funcionar. Pero esta historia ya la hemos visto antes, ¿no? El dólar americano fue una moneda disciplinada durante muchos años. ¿Lo es ahora? No. Por supuesto. La pregunta es, ¿cuánto dura esa disciplina? Ahí está la cuestión, que no es si puede funcionar un tiempo, sino cuánto y cuándo dejará de hacerlo. ¿Cuando las deudas sobre unidades monetarias de Bitcoins se conviertan en insostenibles, mantendrán la base monetaria o se lanzarán a emitir unidades hasta reventar el sistema salvando el trasero de quienes se han sobre endeudado? ¿Podemos fiarnos de los emisores, dedicarnos a nuestra actividad productiva y confiar en que los emisores de Bitcoins no caigan en la tentación de emitir unidades a capricho y por sorpresa? NO. Estamos ante otro modelo artificial que no impone la disciplina dura y pura del oro. De hecho, el 80 % de las unidades monetarias de los Estados como el euro, el dólar, etc., se emiten en formato digital y no se imprimen en papel. Son "Bitcoins" del Estado. ¿Qué no se rigen por las reglas de emisión de Bitcoin? Lo que duren esas reglas -lo que han durado las del dólar, la libra británica o el yen-.

Por el contrario, el oro es disciplinado porque no hay forma humana, ni física, ni química, ni de ciencia ficción, que pueda aumentar su cantidad de manera artificial; es decir, su base monetaria aumenta de manera natural y previsible en función de una producción procedente de la actividad minera real y no imaginaria o virtual corruptible, que no supone riesgo para el valor monetario del oro. Las oscilaciones del valor del oro son fenómenos del mercado. Cuando la base monetaria es el oro, lo que hay que vigilar es el mercado y no al Estado o a un emisor, sea quien sea, que actúa con premeditación, alevosía y nocturnidad, sin la más mínima posibilidad de saber cuándo y cómo te la va a clavar. Por lo tanto, si usando el oro como base monetaria alguien se endeuda por encima de sus posibilidades, no hay más forma de resolver la situación que mediante la suspensión de pagos. Evidentemente, siempre habrá gente imprudente que se endeudará más allá de sus posibilidades. Pero, al menos, con el oro como base del sistema no se puede imprimir para camuflar procesos de quiebra, cargando la responsabilidad de una quiebra sobre quienes no son los responsables. Imprimir para tapar una quiebra o una serie de ellas es un fraude. Y el oro sirve para impedir ese fraude. Bitcoin es un sistema vulnerable puesto que llegado el caso, esté seguro que antes o después el sistema se pervertirá lo mismo que se ha pervertido cualquier otro sistema fiduciario puro anterior. Es decir, aplique la ley de Murphy. Y sí, lo que quiera, que dicen que está auditado y como si tiene siete mil vigilantes. ¿Y quién vigila al vigilante del vigilante?

Con el oro no hay ley de Murphy que valga. La suspensión de pagos es un riesgo ineludible cuando acumula deudas más allá de sus posibilidades crediticias. De esta manera, los bancos y los Estados están obligados a una disciplina presupuestaria y crediticia que no tienen bajo ninguna moneda fiduciaria, se llame dólar, euro, peseta o Bitcoin. La única disciplina monetaria fiable al 100 % es la que proporciona el oro. ¿No quieres quebrar? No te endeudes más de lo debido. Por ello, no implica que utilizando el oro como base del sistema monetario no vayan a haber imprudentes, suicidas, quiebras puntuales de empresas o incluso sectores dirigidos por locos, estafas, ni que todo el mundo vivirá "happily for n'ever ever after". No. Simplemente, implica que el Estado deja de ser el primer defraudador del país, pudiendo así ejercer legítimamente las funciones que le corresponden. Ahora, cuando el Estado y sus bancos centrales son los primeros delincuentes del país y los primeros inclinados al fraude monetario y económico global, su poder y sus funciones dejan de ser legítimos. ¿Qué Estado de Derecho puede imponer un Estado que se ha convertido en el primer instigador del fraude monetario a gran escala? Es una aberración y una depravación moral. Bitcoin no supone ningún cambio a tal fenómeno y cuestión. Es simplemente algo nuevo, pero corruptible y tan potencialmente indisciplinado como cualquier otro sistema fiduciario como los que están en vigor.

Finalmente, el oro permite la emisión de unidades monetarias digitales sobre oro o "digital goldgrams" de manera más fiable que el sistema de Bitcoin, que no tiene respaldo de ninguna clase. Así que el oro se puede combinar igualmente con la informática para crear sistemas de pago digitales inmediatos, rápidos y fiables, con sus cajas de compensación interbancaria para permitir pagos entre distintos bancos emisores de unidades monetarias digitales, etc., etc., etc., y todo con el aval del oro, por supuesto. Dado que este sistema es factible, ya es sospechoso que los emisores de Bitcoin no hayan avalado su sistema con oro. ¿Por qué? Me temo que si están en EEUU, el gobierno les habría acusado de intentar competir con el dólar. Y en Europa tres cuartos de lo mismo. Ya ha sucedido en otros casos en los que sí han utilizado oro como aval y algunos de los aventureros han acabado en la cárcel acusados de todo tipo de barbaridades, incluyendo el de falsificación de moneda. ¡Manda huevos con la tiranía monetaria! Así que, sin el aval del oro, sí les dejan funcionar puesto que saben que el sistema Bitcoin tiene todas las papeletas para terminar siendo un fraude que no compite con el fraude estatal del dólar. Al revés, a los Estados les viene bien un fraude monetario privado de estas características, como el que puede llegar a ser Bitcoin, para seguir vendiendo la necesidad de que el Estado siga siendo el emisor monopolístico de moneda de curso legal forzoso. ¡Larga vida al oro!

Ayer me preguntaron qué pensaba de Bitcoin. Esta es mi respuesta. La extensión es la necesaria para dar una respuesta completa. El que no le interese que no lo lea y que ponga toda su pasta en Bitcoin.

¿Usted cree que cualquier sistema que consiste en crear unidades monetarias de manera artificial que no está sujeto a la disciplina de un patrón físico, natural, contante y sonante es fiable? Yo creo que no. Efectivamente, si quienes han creado este sistema monetario mantienen la disciplina para que las unidades monetarias no crezcan a capricho, el sistema podría funcionar. Pero esta historia ya la hemos visto antes, ¿no? El dólar americano fue una moneda disciplinada durante muchos años. ¿Lo es ahora? No. Por supuesto. La pregunta es, ¿cuánto dura esa disciplina? Ahí está la cuestión, que no es si puede funcionar un tiempo, sino cuánto y cuándo dejará de hacerlo. ¿Cuando las deudas sobre unidades monetarias de Bitcoins se conviertan en insostenibles, mantendrán la base monetaria o se lanzarán a emitir unidades hasta reventar el sistema salvando el trasero de quienes se han sobre endeudado? ¿Podemos fiarnos de los emisores, dedicarnos a nuestra actividad productiva y confiar en que los emisores de Bitcoins no caigan en la tentación de emitir unidades a capricho y por sorpresa? NO. Estamos ante otro modelo artificial que no impone la disciplina dura y pura del oro. De hecho, el 80 % de las unidades monetarias de los Estados como el euro, el dólar, etc., se emiten en formato digital y no se imprimen en papel. Son "Bitcoins" del Estado. ¿Qué no se rigen por las reglas de emisión de Bitcoin? Lo que duren esas reglas -lo que han durado las del dólar, la libra británica o el yen-.

Por el contrario, el oro es disciplinado porque no hay forma humana, ni física, ni química, ni de ciencia ficción, que pueda aumentar su cantidad de manera artificial; es decir, su base monetaria aumenta de manera natural y previsible en función de una producción procedente de la actividad minera real y no imaginaria o virtual corruptible, que no supone riesgo para el valor monetario del oro. Las oscilaciones del valor del oro son fenómenos del mercado. Cuando la base monetaria es el oro, lo que hay que vigilar es el mercado y no al Estado o a un emisor, sea quien sea, que actúa con premeditación, alevosía y nocturnidad, sin la más mínima posibilidad de saber cuándo y cómo te la va a clavar. Por lo tanto, si usando el oro como base monetaria alguien se endeuda por encima de sus posibilidades, no hay más forma de resolver la situación que mediante la suspensión de pagos. Evidentemente, siempre habrá gente imprudente que se endeudará más allá de sus posibilidades. Pero, al menos, con el oro como base del sistema no se puede imprimir para camuflar procesos de quiebra, cargando la responsabilidad de una quiebra sobre quienes no son los responsables. Imprimir para tapar una quiebra o una serie de ellas es un fraude. Y el oro sirve para impedir ese fraude. Bitcoin es un sistema vulnerable puesto que llegado el caso, esté seguro que antes o después el sistema se pervertirá lo mismo que se ha pervertido cualquier otro sistema fiduciario puro anterior. Es decir, aplique la ley de Murphy. Y sí, lo que quiera, que dicen que está auditado y como si tiene siete mil vigilantes. ¿Y quién vigila al vigilante del vigilante?

Con el oro no hay ley de Murphy que valga. La suspensión de pagos es un riesgo ineludible cuando acumula deudas más allá de sus posibilidades crediticias. De esta manera, los bancos y los Estados están obligados a una disciplina presupuestaria y crediticia que no tienen bajo ninguna moneda fiduciaria, se llame dólar, euro, peseta o Bitcoin. La única disciplina monetaria fiable al 100 % es la que proporciona el oro. ¿No quieres quebrar? No te endeudes más de lo debido. Por ello, no implica que utilizando el oro como base del sistema monetario no vayan a haber imprudentes, suicidas, quiebras puntuales de empresas o incluso sectores dirigidos por locos, estafas, ni que todo el mundo vivirá "happily for n'ever ever after". No. Simplemente, implica que el Estado deja de ser el primer defraudador del país, pudiendo así ejercer legítimamente las funciones que le corresponden. Ahora, cuando el Estado y sus bancos centrales son los primeros delincuentes del país y los primeros inclinados al fraude monetario y económico global, su poder y sus funciones dejan de ser legítimos. ¿Qué Estado de Derecho puede imponer un Estado que se ha convertido en el primer instigador del fraude monetario a gran escala? Es una aberración y una depravación moral. Bitcoin no supone ningún cambio a tal fenómeno y cuestión. Es simplemente algo nuevo, pero corruptible y tan potencialmente indisciplinado como cualquier otro sistema fiduciario como los que están en vigor.

Finalmente, el oro permite la emisión de unidades monetarias digitales sobre oro o "digital goldgrams" de manera más fiable que el sistema de Bitcoin, que no tiene respaldo de ninguna clase. Así que el oro se puede combinar igualmente con la informática para crear sistemas de pago digitales inmediatos, rápidos y fiables, con sus cajas de compensación interbancaria para permitir pagos entre distintos bancos emisores de unidades monetarias digitales, etc., etc., etc., y todo con el aval del oro, por supuesto. Dado que este sistema es factible, ya es sospechoso que los emisores de Bitcoin no hayan avalado su sistema con oro. ¿Por qué? Me temo que si están en EEUU, el gobierno les habría acusado de intentar competir con el dólar. Y en Europa tres cuartos de lo mismo. Ya ha sucedido en otros casos en los que sí han utilizado oro como aval y algunos de los aventureros han acabado en la cárcel acusados de todo tipo de barbaridades, incluyendo el de falsificación de moneda. ¡Manda huevos con la tiranía monetaria! Así que, sin el aval del oro, sí les dejan funcionar puesto que saben que el sistema Bitcoin tiene todas las papeletas para terminar siendo un fraude que no compite con el fraude estatal del dólar. Al revés, a los Estados les viene bien un fraude monetario privado de estas características, como el que puede llegar a ser Bitcoin, para seguir vendiendo la necesidad de que el Estado siga siendo el emisor monopolístico de moneda de curso legal forzoso. ¡Larga vida al oro!

Ayer me preguntaron qué pensaba de Bitcoin. Esta es mi respuesta. La extensión es la necesaria para dar una respuesta completa. El que no le interese que no lo lea y que ponga toda su pasta en Bitcoin.

¿Usted cree que cualquier sistema que consiste en crear unidades monetarias de manera artificial que no está sujeto a la disciplina de un patrón físico, natural, contante y sonante es fiable? Yo creo que no. Efectivamente, si quienes han creado este sistema monetario mantienen la disciplina para que las unidades monetarias no crezcan a capricho, el sistema podría funcionar. Pero esta historia ya la hemos visto antes, ¿no? El dólar americano fue una moneda disciplinada durante muchos años. ¿Lo es ahora? No. Por supuesto. La pregunta es, ¿cuánto dura esa disciplina? Ahí está la cuestión, que no es si puede funcionar un tiempo, sino cuánto y cuándo dejará de hacerlo. ¿Cuando las deudas sobre unidades monetarias de Bitcoins se conviertan en insostenibles, mantendrán la base monetaria o se lanzarán a emitir unidades hasta reventar el sistema salvando el trasero de quienes se han sobre endeudado? ¿Podemos fiarnos de los emisores, dedicarnos a nuestra actividad productiva y confiar en que los emisores de Bitcoins no caigan en la tentación de emitir unidades a capricho y por sorpresa? NO. Estamos ante otro modelo artificial que no impone la disciplina dura y pura del oro. De hecho, el 80 % de las unidades monetarias de los Estados como el euro, el dólar, etc., se emiten en formato digital y no se imprimen en papel. Son "Bitcoins" del Estado. ¿Qué no se rigen por las reglas de emisión de Bitcoin? Lo que duren esas reglas -lo que han durado las del dólar, la libra británica o el yen-.

Por el contrario, el oro es disciplinado porque no hay forma humana, ni física, ni química, ni de ciencia ficción, que pueda aumentar su cantidad de manera artificial; es decir, su base monetaria aumenta de manera natural y previsible en función de una producción procedente de la actividad minera real y no imaginaria o virtual corruptible, que no supone riesgo para el valor monetario del oro. Las oscilaciones del valor del oro son fenómenos del mercado. Cuando la base monetaria es el oro, lo que hay que vigilar es el mercado y no al Estado o a un emisor, sea quien sea, que actúa con premeditación, alevosía y nocturnidad, sin la más mínima posibilidad de saber cuándo y cómo te la va a clavar. Por lo tanto, si usando el oro como base monetaria alguien se endeuda por encima de sus posibilidades, no hay más forma de resolver la situación que mediante la suspensión de pagos. Evidentemente, siempre habrá gente imprudente que se endeudará más allá de sus posibilidades. Pero, al menos, con el oro como base del sistema no se puede imprimir para camuflar procesos de quiebra, cargando la responsabilidad de una quiebra sobre quienes no son los responsables. Imprimir para tapar una quiebra o una serie de ellas es un fraude. Y el oro sirve para impedir ese fraude. Bitcoin es un sistema vulnerable puesto que llegado el caso, esté seguro que antes o después el sistema se pervertirá lo mismo que se ha pervertido cualquier otro sistema fiduciario puro anterior. Es decir, aplique la ley de Murphy. Y sí, lo que quiera, que dicen que está auditado y como si tiene siete mil vigilantes. ¿Y quién vigila al vigilante del vigilante?

Con el oro no hay ley de Murphy que valga. La suspensión de pagos es un riesgo ineludible cuando acumula deudas más allá de sus posibilidades crediticias. De esta manera, los bancos y los Estados están obligados a una disciplina presupuestaria y crediticia que no tienen bajo ninguna moneda fiduciaria, se llame dólar, euro, peseta o Bitcoin. La única disciplina monetaria fiable al 100 % es la que proporciona el oro. ¿No quieres quebrar? No te endeudes más de lo debido. Por ello, no implica que utilizando el oro como base del sistema monetario no vayan a haber imprudentes, suicidas, quiebras puntuales de empresas o incluso sectores dirigidos por locos, estafas, ni que todo el mundo vivirá "happily for n'ever ever after". No. Simplemente, implica que el Estado deja de ser el primer defraudador del país, pudiendo así ejercer legítimamente las funciones que le corresponden. Ahora, cuando el Estado y sus bancos centrales son los primeros delincuentes del país y los primeros inclinados al fraude monetario y económico global, su poder y sus funciones dejan de ser legítimos. ¿Qué Estado de Derecho puede imponer un Estado que se ha convertido en el primer instigador del fraude monetario a gran escala? Es una aberración y una depravación moral. Bitcoin no supone ningún cambio a tal fenómeno y cuestión. Es simplemente algo nuevo, pero corruptible y tan potencialmente indisciplinado como cualquier otro sistema fiduciario como los que están en vigor.

Finalmente, el oro permite la emisión de unidades monetarias digitales sobre oro o "digital goldgrams" de manera más fiable que el sistema de Bitcoin, que no tiene respaldo de ninguna clase. Así que el oro se puede combinar igualmente con la informática para crear sistemas de pago digitales inmediatos, rápidos y fiables, con sus cajas de compensación interbancaria para permitir pagos entre distintos bancos emisores de unidades monetarias digitales, etc., etc., etc., y todo con el aval del oro, por supuesto. Dado que este sistema es factible, ya es sospechoso que los emisores de Bitcoin no hayan avalado su sistema con oro. ¿Por qué? Me temo que si están en EEUU, el gobierno les habría acusado de intentar competir con el dólar. Y en Europa tres cuartos de lo mismo. Ya ha sucedido en otros casos en los que sí han utilizado oro como aval y algunos de los aventureros han acabado en la cárcel acusados de todo tipo de barbaridades, incluyendo el de falsificación de moneda. ¡Manda huevos con la tiranía monetaria! Así que, sin el aval del oro, sí les dejan funcionar puesto que saben que el sistema Bitcoin tiene todas las papeletas para terminar siendo un fraude que no compite con el fraude estatal del dólar. Al revés, a los Estados les viene bien un fraude monetario privado de estas características, como el que puede llegar a ser Bitcoin, para seguir vendiendo la necesidad de que el Estado siga siendo el emisor monopolístico de moneda de curso legal forzoso. ¡Larga vida al oro!

Ayer me preguntaron qué pensaba de Bitcoin. Esta es mi respuesta. La extensión es la necesaria para dar una respuesta completa. El que no le interese que no lo lea y que ponga toda su pasta en Bitcoin.

¿Usted cree que cualquier sistema que consiste en crear unidades monetarias de manera artificial que no está sujeto a la disciplina de un patrón físico, natural, contante y sonante es fiable? Yo creo que no. Efectivamente, si quienes han creado este sistema monetario mantienen la disciplina para que las unidades monetarias no crezcan a capricho, el sistema podría funcionar. Pero esta historia ya la hemos visto antes, ¿no? El dólar americano fue una moneda disciplinada durante muchos años. ¿Lo es ahora? No. Por supuesto. La pregunta es, ¿cuánto dura esa disciplina? Ahí está la cuestión, que no es si puede funcionar un tiempo, sino cuánto y cuándo dejará de hacerlo. ¿Cuando las deudas sobre unidades monetarias de Bitcoins se conviertan en insostenibles, mantendrán la base monetaria o se lanzarán a emitir unidades hasta reventar el sistema salvando el trasero de quienes se han sobre endeudado? ¿Podemos fiarnos de los emisores, dedicarnos a nuestra actividad productiva y confiar en que los emisores de Bitcoins no caigan en la tentación de emitir unidades a capricho y por sorpresa? NO. Estamos ante otro modelo artificial que no impone la disciplina dura y pura del oro. De hecho, el 80 % de las unidades monetarias de los Estados como el euro, el dólar, etc., se emiten en formato digital y no se imprimen en papel. Son "Bitcoins" del Estado. ¿Qué no se rigen por las reglas de emisión de Bitcoin? Lo que duren esas reglas -lo que han durado las del dólar, la libra británica o el yen-.

Por el contrario, el oro es disciplinado porque no hay forma humana, ni física, ni química, ni de ciencia ficción, que pueda aumentar su cantidad de manera artificial; es decir, su base monetaria aumenta de manera natural y previsible en función de una producción procedente de la actividad minera real y no imaginaria o virtual corruptible, que no supone riesgo para el valor monetario del oro. Las oscilaciones del valor del oro son fenómenos del mercado. Cuando la base monetaria es el oro, lo que hay que vigilar es el mercado y no al Estado o a un emisor, sea quien sea, que actúa con premeditación, alevosía y nocturnidad, sin la más mínima posibilidad de saber cuándo y cómo te la va a clavar. Por lo tanto, si usando el oro como base monetaria alguien se endeuda por encima de sus posibilidades, no hay más forma de resolver la situación que mediante la suspensión de pagos. Evidentemente, siempre habrá gente imprudente que se endeudará más allá de sus posibilidades. Pero, al menos, con el oro como base del sistema no se puede imprimir para camuflar procesos de quiebra, cargando la responsabilidad de una quiebra sobre quienes no son los responsables. Imprimir para tapar una quiebra o una serie de ellas es un fraude. Y el oro sirve para impedir ese fraude. Bitcoin es un sistema vulnerable puesto que llegado el caso, esté seguro que antes o después el sistema se pervertirá lo mismo que se ha pervertido cualquier otro sistema fiduciario puro anterior. Es decir, aplique la ley de Murphy. Y sí, lo que quiera, que dicen que está auditado y como si tiene siete mil vigilantes. ¿Y quién vigila al vigilante del vigilante?

Con el oro no hay ley de Murphy que valga. La suspensión de pagos es un riesgo ineludible cuando acumula deudas más allá de sus posibilidades crediticias. De esta manera, los bancos y los Estados están obligados a una disciplina presupuestaria y crediticia que no tienen bajo ninguna moneda fiduciaria, se llame dólar, euro, peseta o Bitcoin. La única disciplina monetaria fiable al 100 % es la que proporciona el oro. ¿No quieres quebrar? No te endeudes más de lo debido. Por ello, no implica que utilizando el oro como base del sistema monetario no vayan a haber imprudentes, suicidas, quiebras puntuales de empresas o incluso sectores dirigidos por locos, estafas, ni que todo el mundo vivirá "happily for n'ever ever after". No. Simplemente, implica que el Estado deja de ser el primer defraudador del país, pudiendo así ejercer legítimamente las funciones que le corresponden. Ahora, cuando el Estado y sus bancos centrales son los primeros delincuentes del país y los primeros inclinados al fraude monetario y económico global, su poder y sus funciones dejan de ser legítimos. ¿Qué Estado de Derecho puede imponer un Estado que se ha convertido en el primer instigador del fraude monetario a gran escala? Es una aberración y una depravación moral. Bitcoin no supone ningún cambio a tal fenómeno y cuestión. Es simplemente algo nuevo, pero corruptible y tan potencialmente indisciplinado como cualquier otro sistema fiduciario como los que están en vigor.

Finalmente, el oro permite la emisión de unidades monetarias digitales sobre oro o "digital goldgrams" de manera más fiable que el sistema de Bitcoin, que no tiene respaldo de ninguna clase. Así que el oro se puede combinar igualmente con la informática para crear sistemas de pago digitales inmediatos, rápidos y fiables, con sus cajas de compensación interbancaria para permitir pagos entre distintos bancos emisores de unidades monetarias digitales, etc., etc., etc., y todo con el aval del oro, por supuesto. Dado que este sistema es factible, ya es sospechoso que los emisores de Bitcoin no hayan avalado su sistema con oro. ¿Por qué? Me temo que si están en EEUU, el gobierno les habría acusado de intentar competir con el dólar. Y en Europa tres cuartos de lo mismo. Ya ha sucedido en otros casos en los que sí han utilizado oro como aval y algunos de los aventureros han acabado en la cárcel acusados de todo tipo de barbaridades, incluyendo el de falsificación de moneda. ¡Manda huevos con la tiranía monetaria! Así que, sin el aval del oro, sí les dejan funcionar puesto que saben que el sistema Bitcoin tiene todas las papeletas para terminar siendo un fraude que no compite con el fraude estatal del dólar. Al revés, a los Estados les viene bien un fraude monetario privado de estas características, como el que puede llegar a ser Bitcoin, para seguir vendiendo la necesidad de que el Estado siga siendo el emisor monopolístico de moneda de curso legal forzoso. ¡Larga vida al oro!

Ayer me preguntaron qué pensaba de Bitcoin. Esta es mi respuesta. La extensión es la necesaria para dar una respuesta completa. El que no le interese que no lo lea y que ponga toda su pasta en Bitcoin.

¿Usted cree que cualquier sistema que consiste en crear unidades monetarias de manera artificial que no está sujeto a la disciplina de un patrón físico, natural, contante y sonante es fiable? Yo creo que no. Efectivamente, si quienes han creado este sistema monetario mantienen la disciplina para que las unidades monetarias no crezcan a capricho, el sistema podría funcionar. Pero esta historia ya la hemos visto antes, ¿no? El dólar americano fue una moneda disciplinada durante muchos años. ¿Lo es ahora? No. Por supuesto. La pregunta es, ¿cuánto dura esa disciplina? Ahí está la cuestión, que no es si puede funcionar un tiempo, sino cuánto y cuándo dejará de hacerlo. ¿Cuando las deudas sobre unidades monetarias de Bitcoins se conviertan en insostenibles, mantendrán la base monetaria o se lanzarán a emitir unidades hasta reventar el sistema salvando el trasero de quienes se han sobre endeudado? ¿Podemos fiarnos de los emisores, dedicarnos a nuestra actividad productiva y confiar en que los emisores de Bitcoins no caigan en la tentación de emitir unidades a capricho y por sorpresa? NO. Estamos ante otro modelo artificial que no impone la disciplina dura y pura del oro. De hecho, el 80 % de las unidades monetarias de los Estados como el euro, el dólar, etc., se emiten en formato digital y no se imprimen en papel. Son "Bitcoins" del Estado. ¿Qué no se rigen por las reglas de emisión de Bitcoin? Lo que duren esas reglas -lo que han durado las del dólar, la libra británica o el yen-.

Por el contrario, el oro es disciplinado porque no hay forma humana, ni física, ni química, ni de ciencia ficción, que pueda aumentar su cantidad de manera artificial; es decir, su base monetaria aumenta de manera natural y previsible en función de una producción procedente de la actividad minera real y no imaginaria o virtual corruptible, que no supone riesgo para el valor monetario del oro. Las oscilaciones del valor del oro son fenómenos del mercado. Cuando la base monetaria es el oro, lo que hay que vigilar es el mercado y no al Estado o a un emisor, sea quien sea, que actúa con premeditación, alevosía y nocturnidad, sin la más mínima posibilidad de saber cuándo y cómo te la va a clavar. Por lo tanto, si usando el oro como base monetaria alguien se endeuda por encima de sus posibilidades, no hay más forma de resolver la situación que mediante la suspensión de pagos. Evidentemente, siempre habrá gente imprudente que se endeudará más allá de sus posibilidades. Pero, al menos, con el oro como base del sistema no se puede imprimir para camuflar procesos de quiebra, cargando la responsabilidad de una quiebra sobre quienes no son los responsables. Imprimir para tapar una quiebra o una serie de ellas es un fraude. Y el oro sirve para impedir ese fraude. Bitcoin es un sistema vulnerable puesto que llegado el caso, esté seguro que antes o después el sistema se pervertirá lo mismo que se ha pervertido cualquier otro sistema fiduciario puro anterior. Es decir, aplique la ley de Murphy. Y sí, lo que quiera, que dicen que está auditado y como si tiene siete mil vigilantes. ¿Y quién vigila al vigilante del vigilante?

Con el oro no hay ley de Murphy que valga. La suspensión de pagos es un riesgo ineludible cuando acumula deudas más allá de sus posibilidades crediticias. De esta manera, los bancos y los Estados están obligados a una disciplina presupuestaria y crediticia que no tienen bajo ninguna moneda fiduciaria, se llame dólar, euro, peseta o Bitcoin. La única disciplina monetaria fiable al 100 % es la que proporciona el oro. ¿No quieres quebrar? No te endeudes más de lo debido. Por ello, no implica que utilizando el oro como base del sistema monetario no vayan a haber imprudentes, suicidas, quiebras puntuales de empresas o incluso sectores dirigidos por locos, estafas, ni que todo el mundo vivirá "happily for n'ever ever after". No. Simplemente, implica que el Estado deja de ser el primer defraudador del país, pudiendo así ejercer legítimamente las funciones que le corresponden. Ahora, cuando el Estado y sus bancos centrales son los primeros delincuentes del país y los primeros inclinados al fraude monetario y económico global, su poder y sus funciones dejan de ser legítimos. ¿Qué Estado de Derecho puede imponer un Estado que se ha convertido en el primer instigador del fraude monetario a gran escala? Es una aberración y una depravación moral. Bitcoin no supone ningún cambio a tal fenómeno y cuestión. Es simplemente algo nuevo, pero corruptible y tan potencialmente indisciplinado como cualquier otro sistema fiduciario como los que están en vigor.

Finalmente, el oro permite la emisión de unidades monetarias digitales sobre oro o "digital goldgrams" de manera más fiable que el sistema de Bitcoin, que no tiene respaldo de ninguna clase. Así que el oro se puede combinar igualmente con la informática para crear sistemas de pago digitales inmediatos, rápidos y fiables, con sus cajas de compensación interbancaria para permitir pagos entre distintos bancos emisores de unidades monetarias digitales, etc., etc., etc., y todo con el aval del oro, por supuesto. Dado que este sistema es factible, ya es sospechoso que los emisores de Bitcoin no hayan avalado su sistema con oro. ¿Por qué? Me temo que si están en EEUU, el gobierno les habría acusado de intentar competir con el dólar. Y en Europa tres cuartos de lo mismo. Ya ha sucedido en otros casos en los que sí han utilizado oro como aval y algunos de los aventureros han acabado en la cárcel acusados de todo tipo de barbaridades, incluyendo el de falsificación de moneda. ¡Manda huevos con la tiranía monetaria! Así que, sin el aval del oro, sí les dejan funcionar puesto que saben que el sistema Bitcoin tiene todas las papeletas para terminar siendo un fraude que no compite con el fraude estatal del dólar. Al revés, a los Estados les viene bien un fraude monetario privado de estas características, como el que puede llegar a ser Bitcoin, para seguir vendiendo la necesidad de que el Estado siga siendo el emisor monopolístico de moneda de curso legal forzoso. ¡Larga vida al oro!

Ayer me preguntaron qué pensaba de Bitcoin. Esta es mi respuesta. La extensión es la necesaria para dar una respuesta completa. El que no le interese que no lo lea y que ponga toda su pasta en Bitcoin.

¿Usted cree que cualquier sistema que consiste en crear unidades monetarias de manera artificial que no está sujeto a la disciplina de un patrón físico, natural, contante y sonante es fiable? Yo creo que no. Efectivamente, si quienes han creado este sistema monetario mantienen la disciplina para que las unidades monetarias no crezcan a capricho, el sistema podría funcionar. Pero esta historia ya la hemos visto antes, ¿no? El dólar americano fue una moneda disciplinada durante muchos años. ¿Lo es ahora? No. Por supuesto. La pregunta es, ¿cuánto dura esa disciplina? Ahí está la cuestión, que no es si puede funcionar un tiempo, sino cuánto y cuándo dejará de hacerlo. ¿Cuando las deudas sobre unidades monetarias de Bitcoins se conviertan en insostenibles, mantendrán la base monetaria o se lanzarán a emitir unidades hasta reventar el sistema salvando el trasero de quienes se han sobre endeudado? ¿Podemos fiarnos de los emisores, dedicarnos a nuestra actividad productiva y confiar en que los emisores de Bitcoins no caigan en la tentación de emitir unidades a capricho y por sorpresa? NO. Estamos ante otro modelo artificial que no impone la disciplina dura y pura del oro. De hecho, el 80 % de las unidades monetarias de los Estados como el euro, el dólar, etc., se emiten en formato digital y no se imprimen en papel. Son "Bitcoins" del Estado. ¿Qué no se rigen por las reglas de emisión de Bitcoin? Lo que duren esas reglas -lo que han durado las del dólar, la libra británica o el yen-.

Por el contrario, el oro es disciplinado porque no hay forma humana, ni física, ni química, ni de ciencia ficción, que pueda aumentar su cantidad de manera artificial; es decir, su base monetaria aumenta de manera natural y previsible en función de una producción procedente de la actividad minera real y no imaginaria o virtual corruptible, que no supone riesgo para el valor monetario del oro. Las oscilaciones del valor del oro son fenómenos del mercado. Cuando la base monetaria es el oro, lo que hay que vigilar es el mercado y no al Estado o a un emisor, sea quien sea, que actúa con premeditación, alevosía y nocturnidad, sin la más mínima posibilidad de saber cuándo y cómo te la va a clavar. Por lo tanto, si usando el oro como base monetaria alguien se endeuda por encima de sus posibilidades, no hay más forma de resolver la situación que mediante la suspensión de pagos. Evidentemente, siempre habrá gente imprudente que se endeudará más allá de sus posibilidades. Pero, al menos, con el oro como base del sistema no se puede imprimir para camuflar procesos de quiebra, cargando la responsabilidad de una quiebra sobre quienes no son los responsables. Imprimir para tapar una quiebra o una serie de ellas es un fraude. Y el oro sirve para impedir ese fraude. Bitcoin es un sistema vulnerable puesto que llegado el caso, esté seguro que antes o después el sistema se pervertirá lo mismo que se ha pervertido cualquier otro sistema fiduciario puro anterior. Es decir, aplique la ley de Murphy. Y sí, lo que quiera, que dicen que está auditado y como si tiene siete mil vigilantes. ¿Y quién vigila al vigilante del vigilante?

Con el oro no hay ley de Murphy que valga. La suspensión de pagos es un riesgo ineludible cuando acumula deudas más allá de sus posibilidades crediticias. De esta manera, los bancos y los Estados están obligados a una disciplina presupuestaria y crediticia que no tienen bajo ninguna moneda fiduciaria, se llame dólar, euro, peseta o Bitcoin. La única disciplina monetaria fiable al 100 % es la que proporciona el oro. ¿No quieres quebrar? No te endeudes más de lo debido. Por ello, no implica que utilizando el oro como base del sistema monetario no vayan a haber imprudentes, suicidas, quiebras puntuales de empresas o incluso sectores dirigidos por locos, estafas, ni que todo el mundo vivirá "happily for n'ever ever after". No. Simplemente, implica que el Estado deja de ser el primer defraudador del país, pudiendo así ejercer legítimamente las funciones que le corresponden. Ahora, cuando el Estado y sus bancos centrales son los primeros delincuentes del país y los primeros inclinados al fraude monetario y económico global, su poder y sus funciones dejan de ser legítimos. ¿Qué Estado de Derecho puede imponer un Estado que se ha convertido en el primer instigador del fraude monetario a gran escala? Es una aberración y una depravación moral. Bitcoin no supone ningún cambio a tal fenómeno y cuestión. Es simplemente algo nuevo, pero corruptible y tan potencialmente indisciplinado como cualquier otro sistema fiduciario como los que están en vigor.

Finalmente, el oro permite la emisión de unidades monetarias digitales sobre oro o "digital goldgrams" de manera más fiable que el sistema de Bitcoin, que no tiene respaldo de ninguna clase. Así que el oro se puede combinar igualmente con la informática para crear sistemas de pago digitales inmediatos, rápidos y fiables, con sus cajas de compensación interbancaria para permitir pagos entre distintos bancos emisores de unidades monetarias digitales, etc., etc., etc., y todo con el aval del oro, por supuesto. Dado que este sistema es factible, ya es sospechoso que los emisores de Bitcoin no hayan avalado su sistema con oro. ¿Por qué? Me temo que si están en EEUU, el gobierno les habría acusado de intentar competir con el dólar. Y en Europa tres cuartos de lo mismo. Ya ha sucedido en otros casos en los que sí han utilizado oro como aval y algunos de los aventureros han acabado en la cárcel acusados de todo tipo de barbaridades, incluyendo el de falsificación de moneda. ¡Manda huevos con la tiranía monetaria! Así que, sin el aval del oro, sí les dejan funcionar puesto que saben que el sistema Bitcoin tiene todas las papeletas para terminar siendo un fraude que no compite con el fraude estatal del dólar. Al revés, a los Estados les viene bien un fraude monetario privado de estas características, como el que puede llegar a ser Bitcoin, para seguir vendiendo la necesidad de que el Estado siga siendo el emisor monopolístico de moneda de curso legal forzoso. ¡Larga vida al oro!

Ayer me preguntaron qué pensaba de Bitcoin. Esta es mi respuesta. La extensión es la necesaria para dar una respuesta completa. El que no le interese que no lo lea y que ponga toda su pasta en Bitcoin.

¿Usted cree que cualquier sistema que consiste en crear unidades monetarias de manera artificial que no está sujeto a la disciplina de un patrón físico, natural, contante y sonante es fiable? Yo creo que no. Efectivamente, si quienes han creado este sistema monetario mantienen la disciplina para que las unidades monetarias no crezcan a capricho, el sistema podría funcionar. Pero esta historia ya la hemos visto antes, ¿no? El dólar americano fue una moneda disciplinada durante muchos años. ¿Lo es ahora? No. Por supuesto. La pregunta es, ¿cuánto dura esa disciplina? Ahí está la cuestión, que no es si puede funcionar un tiempo, sino cuánto y cuándo dejará de hacerlo. ¿Cuando las deudas sobre unidades monetarias de Bitcoins se conviertan en insostenibles, mantendrán la base monetaria o se lanzarán a emitir unidades hasta reventar el sistema salvando el trasero de quienes se han sobre endeudado? ¿Podemos fiarnos de los emisores, dedicarnos a nuestra actividad productiva y confiar en que los emisores de Bitcoins no caigan en la tentación de emitir unidades a capricho y por sorpresa? NO. Estamos ante otro modelo artificial que no impone la disciplina dura y pura del oro. De hecho, el 80 % de las unidades monetarias de los Estados como el euro, el dólar, etc., se emiten en formato digital y no se imprimen en papel. Son "Bitcoins" del Estado. ¿Qué no se rigen por las reglas de emisión de Bitcoin? Lo que duren esas reglas -lo que han durado las del dólar, la libra británica o el yen-.

Por el contrario, el oro es disciplinado porque no hay forma humana, ni física, ni química, ni de ciencia ficción, que pueda aumentar su cantidad de manera artificial; es decir, su base monetaria aumenta de manera natural y previsible en función de una producción procedente de la actividad minera real y no imaginaria o virtual corruptible, que no supone riesgo para el valor monetario del oro. Las oscilaciones del valor del oro son fenómenos del mercado. Cuando la base monetaria es el oro, lo que hay que vigilar es el mercado y no al Estado o a un emisor, sea quien sea, que actúa con premeditación, alevosía y nocturnidad, sin la más mínima posibilidad de saber cuándo y cómo te la va a clavar. Por lo tanto, si usando el oro como base monetaria alguien se endeuda por encima de sus posibilidades, no hay más forma de resolver la situación que mediante la suspensión de pagos. Evidentemente, siempre habrá gente imprudente que se endeudará más allá de sus posibilidades. Pero, al menos, con el oro como base del sistema no se puede imprimir para camuflar procesos de quiebra, cargando la responsabilidad de una quiebra sobre quienes no son los responsables. Imprimir para tapar una quiebra o una serie de ellas es un fraude. Y el oro sirve para impedir ese fraude. Bitcoin es un sistema vulnerable puesto que llegado el caso, esté seguro que antes o después el sistema se pervertirá lo mismo que se ha pervertido cualquier otro sistema fiduciario puro anterior. Es decir, aplique la ley de Murphy. Y sí, lo que quiera, que dicen que está auditado y como si tiene siete mil vigilantes. ¿Y quién vigila al vigilante del vigilante?

Con el oro no hay ley de Murphy que valga. La suspensión de pagos es un riesgo ineludible cuando acumula deudas más allá de sus posibilidades crediticias. De esta manera, los bancos y los Estados están obligados a una disciplina presupuestaria y crediticia que no tienen bajo ninguna moneda fiduciaria, se llame dólar, euro, peseta o Bitcoin. La única disciplina monetaria fiable al 100 % es la que proporciona el oro. ¿No quieres quebrar? No te endeudes más de lo debido. Por ello, no implica que utilizando el oro como base del sistema monetario no vayan a haber imprudentes, suicidas, quiebras puntuales de empresas o incluso sectores dirigidos por locos, estafas, ni que todo el mundo vivirá "happily for n'ever ever after". No. Simplemente, implica que el Estado deja de ser el primer defraudador del país, pudiendo así ejercer legítimamente las funciones que le corresponden. Ahora, cuando el Estado y sus bancos centrales son los primeros delincuentes del país y los primeros inclinados al fraude monetario y económico global, su poder y sus funciones dejan de ser legítimos. ¿Qué Estado de Derecho puede imponer un Estado que se ha convertido en el primer instigador del fraude monetario a gran escala? Es una aberración y una depravación moral. Bitcoin no supone ningún cambio a tal fenómeno y cuestión. Es simplemente algo nuevo, pero corruptible y tan potencialmente indisciplinado como cualquier otro sistema fiduciario como los que están en vigor.

Finalmente, el oro permite la emisión de unidades monetarias digitales sobre oro o "digital goldgrams" de manera más fiable que el sistema de Bitcoin, que no tiene respaldo de ninguna clase. Así que el oro se puede combinar igualmente con la informática para crear sistemas de pago digitales inmediatos, rápidos y fiables, con sus cajas de compensación interbancaria para permitir pagos entre distintos bancos emisores de unidades monetarias digitales, etc., etc., etc., y todo con el aval del oro, por supuesto. Dado q

Puntuación -30
#12
Francis Helen
A Favor
En Contra

Sr. Oro, buenos días. Le sugiero pruebe a pegarse un buen revolcón con alguna zagala. Le aliviará y mejorará ostensiblemente su deteriorada mente.

Si tiene dificultades para entablar relación, hable con Gramos para que le envíe alguna mujer liberal, pero por su madre, no nos machaque con tanta extensión en sus post. Efectivamente, no lo he leido, pero córtese un pelín.

saludos

Puntuación -9
#13
Jimmy
A Favor
En Contra

Sr Jaime Oro, por qué quiere convencernos de que compremos oro? Que hay detrás de todo esto?

Puntuación -9
#14
Alfredo
A Favor
En Contra

Ibex a casi 8.000,SAN a casi 5,39

el Sr. ramos acertó ayer de pleno.

Puntuación -4
#15
Usuario validado en elEconomista.es
Jaime Oro
A Favor
En Contra

Por cierto, si no se pueden permitir comentarios extensos -que no repetir innecesariamente los comentarios de otros foreros y sólo para fastidiar-, entonces tampoco se debería permitir poner más de un comentario. ¿Dónde está la diferencia entre un comentario extenso y poner varios cortos para acabar diciendo lo mismo que en uno extenso? ¡Argumenten y dejen de pedir censura!

Puntuación 14
#16
Usuario validado en elEconomista.es
Miguel Angel ramos
A Favor
En Contra

Jaime:Con relación a tus comentarios #46# y #48# de ayer.

Tuve que salir y prometi contestar hoy a tus memeces. Memeces si, ni lo dudes.

Dentro de mi indignación e ingenuidad al 50%, pretendía darte ciertos "puntos de vista" y ciertas explicaciones de porque me parece absolutamente fraudulentos tus "argumentos", insultos que rayan la ilegalidad por calumnias, inmorales por manipulación ofensivos y maniqueistas por facilones y como hoy se dice "poligoneros", falsos, insidiosos y sobre todo peligrosos e inconscientes.

Afortunadamente, rápidamente me volvió la cordura y haciendo un ejercicio de síntesis, que no de insulto por falta de argumentos reconduje mi mala leche y solo puedo concluir que a un perro rabioso como tu, mejor dejarlo quieto y no entrar en esteriles batallas.

No obstante, basten estas líneas para cumplir, como siempre lo hago, con mi palabra de contestarte. Y te invito a que aproveches estas líneas para acusarme de salir con estas cuando no se tienen otros argumentos, porque tu sabes que eso es mentira.

Puntuación -15
#17
No me fio
A Favor
En Contra

Espero no confundirme pero hoy es para dejar atrapados a pequeños inversores, en 8000-8050.

Puntuación 7
#18
Trader
A Favor
En Contra

Jaime Oro vete de este foro, no eres bien recibido.

Y por favor deja de ponerte ppositivos que se te ve el plumero.

Puntuación -14
#19
Toma Ladrillo IV
A Favor
En Contra

Ayer me preguntaron qué pensaba de Bitcoin. Esta es mi respuesta. La extensión es la necesaria para dar una respuesta completa. El que no le interese que no lo lea y que ponga toda su pasta en Bitcoin.

¿Usted cree que cualquier sistema que consiste en crear unidades monetarias de manera artificial que no está sujeto a la disciplina de un patrón físico, natural, contante y sonante es fiable? Yo creo que no. Efectivamente, si quienes han creado este sistema monetario mantienen la disciplina para que las unidades monetarias no crezcan a capricho, el sistema podría funcionar. Pero esta historia ya la hemos visto antes, ¿no? El dólar americano fue una moneda disciplinada durante muchos años. ¿Lo es ahora? No. Por supuesto. La pregunta es, ¿cuánto dura esa disciplina? Ahí está la cuestión, que no es si puede funcionar un tiempo, sino cuánto y cuándo dejará de hacerlo. ¿Cuando las deudas sobre unidades monetarias de Bitcoins se conviertan en insostenibles, mantendrán la base monetaria o se lanzarán a emitir unidades hasta reventar el sistema salvando el trasero de quienes se han sobre endeudado? ¿Podemos fiarnos de los emisores, dedicarnos a nuestra actividad productiva y confiar en que los emisores de Bitcoins no caigan en la tentación de emitir unidades a capricho y por sorpresa? NO. Estamos ante otro modelo artificial que no impone la disciplina dura y pura del oro. De hecho, el 80 % de las unidades monetarias de los Estados como el euro, el dólar, etc., se emiten en formato digital y no se imprimen en papel. Son "Bitcoins" del Estado. ¿Qué no se rigen por las reglas de emisión de Bitcoin? Lo que duren esas reglas -lo que han durado las del dólar, la libra británica o el yen-.

Por el contrario, el oro es disciplinado porque no hay forma humana, ni física, ni química, ni de ciencia ficción, que pueda aumentar su cantidad de manera artificial; es decir, su base monetaria aumenta de manera natural y previsible en función de una producción procedente de la actividad minera real y no imaginaria o virtual corruptible, que no supone riesgo para el valor monetario del oro. Las oscilaciones del valor del oro son fenómenos del mercado. Cuando la base monetaria es el oro, lo que hay que vigilar es el mercado y no al Estado o a un emisor, sea quien sea, que actúa con premeditación, alevosía y nocturnidad, sin la más mínima posibilidad de saber cuándo y cómo te la va a clavar. Por lo tanto, si usando el oro como base monetaria alguien se endeuda por encima de sus posibilidades, no hay más forma de resolver la situación que mediante la suspensión de pagos. Evidentemente, siempre habrá gente imprudente que se endeudará más allá de sus posibilidades. Pero, al menos, con el oro como base del sistema no se puede imprimir para camuflar procesos de quiebra, cargando la responsabilidad de una quiebra sobre quienes no son los responsables. Imprimir para tapar una quiebra o una serie de ellas es un fraude. Y el oro sirve para impedir ese fraude. Bitcoin es un sistema vulnerable puesto que llegado el caso, esté seguro que antes o después el sistema se pervertirá lo mismo que se ha pervertido cualquier otro sistema fiduciario puro anterior. Es decir, aplique la ley de Murphy. Y sí, lo que quiera, que dicen que está auditado y como si tiene siete mil vigilantes. ¿Y quién vigila al vigilante del vigilante?

Con el oro no hay ley de Murphy que valga. La suspensión de pagos es un riesgo ineludible cuando acumula deudas más allá de sus posibilidades crediticias. De esta manera, los bancos y los Estados están obligados a una disciplina presupuestaria y crediticia que no tienen bajo ninguna moneda fiduciaria, se llame dólar, euro, peseta o Bitcoin. La única disciplina monetaria fiable al 100 % es la que proporciona el oro. ¿No quieres quebrar? No te endeudes más de lo debido. Por ello, no implica que utilizando el oro como base del sistema monetario no vayan a haber imprudentes, suicidas, quiebras puntuales de empresas o incluso sectores dirigidos por locos, estafas, ni que todo el mundo vivirá "happily for n'ever ever after". No. Simplemente, implica que el Estado deja de ser el primer defraudador del país, pudiendo así ejercer legítimamente las funciones que le corresponden. Ahora, cuando el Estado y sus bancos centrales son los primeros delincuentes del país y los primeros inclinados al fraude monetario y económico global, su poder y sus funciones dejan de ser legítimos. ¿Qué Estado de Derecho puede imponer un Estado que se ha convertido en el primer instigador del fraude monetario a gran escala? Es una aberración y una depravación moral. Bitcoin no supone ningún cambio a tal fenómeno y cuestión. Es simplemente algo nuevo, pero corruptible y tan potencialmente indisciplinado como cualquier otro sistema fiduciario como los que están en vigor.

Finalmente, el oro permite la emisión de unidades monetarias digitales sobre oro o "digital goldgrams" de manera más fiable que el sistema de Bitcoin, que no tiene respaldo de ninguna clase. Así que el oro se puede combinar igualmente con la informática para crear sistemas de pago digitales inmediatos, rápidos y fiables, con sus cajas de compensación interbancaria para permitir pagos entre distintos bancos emisores de unidades monetarias digitales, etc., etc., etc., y todo con el aval del oro, por supuesto. Dado que este sistema es factible, ya es sospechoso que los emisores de Bitcoin no hayan avalado su sistema con oro. ¿Por qué? Me temo que si están en EEUU, el gobierno les habría acusado de intentar competir con el dólar. Y en Europa tres cuartos de lo mismo. Ya ha sucedido en otros casos en los que sí han utilizado oro como aval y algunos de los aventureros han acabado en la cárcel acusados de todo tipo de barbaridades, incluyendo el de falsificación de moneda. ¡Manda huevos con la tiranía monetaria! Así que, sin el aval del oro, sí les dejan funcionar puesto que saben que el sistema Bitcoin tiene todas las papeletas para terminar siendo un fraude que no compite con el fraude estatal del dólar. Al revés, a los Estados les viene bien un fraude monetario privado de estas características, como el que puede llegar a ser Bitcoin, para seguir vendiendo la necesidad de que el Estado siga siendo el emisor monopolístico de moneda de curso legal forzoso. ¡Larga vida al oro!

Ayer me preguntaron qué pensaba de Bitcoin. Esta es mi respuesta. La extensión es la necesaria para dar una respuesta completa. El que no le interese que no lo lea y que ponga toda su pasta en Bitcoin.

¿Usted cree que cualquier sistema que consiste en crear unidades monetarias de manera artificial que no está sujeto a la disciplina de un patrón físico, natural, contante y sonante es fiable? Yo creo que no. Efectivamente, si quienes han creado este sistema monetario mantienen la disciplina para que las unidades monetarias no crezcan a capricho, el sistema podría funcionar. Pero esta historia ya la hemos visto antes, ¿no? El dólar americano fue una moneda disciplinada durante muchos años. ¿Lo es ahora? No. Por supuesto. La pregunta es, ¿cuánto dura esa disciplina? Ahí está la cuestión, que no es si puede funcionar un tiempo, sino cuánto y cuándo dejará de hacerlo. ¿Cuando las deudas sobre unidades monetarias de Bitcoins se conviertan en insostenibles, mantendrán la base monetaria o se lanzarán a emitir unidades hasta reventar el sistema salvando el trasero de quienes se han sobre endeudado? ¿Podemos fiarnos de los emisores, dedicarnos a nuestra actividad productiva y confiar en que los emisores de Bitcoins no caigan en la tentación de emitir unidades a capricho y por sorpresa? NO. Estamos ante otro modelo artificial que no impone la disciplina dura y pura del oro. De hecho, el 80 % de las unidades monetarias de los Estados como el euro, el dólar, etc., se emiten en formato digital y no se imprimen en papel. Son "Bitcoins" del Estado. ¿Qué no se rigen por las reglas de emisión de Bitcoin? Lo que duren esas reglas -lo que han durado las del dólar, la libra británica o el yen-.

Por el contrario, el oro es disciplinado porque no hay forma humana, ni física, ni química, ni de ciencia ficción, que pueda aumentar su cantidad de manera artificial; es decir, su base monetaria aumenta de manera natural y previsible en función de una producción procedente de la actividad minera real y no imaginaria o virtual corruptible, que no supone riesgo para el valor monetario del oro. Las oscilaciones del valor del oro son fenómenos del mercado. Cuando la base monetaria es el oro, lo que hay que vigilar es el mercado y no al Estado o a un emisor, sea quien sea, que actúa con premeditación, alevosía y nocturnidad, sin la más mínima posibilidad de saber cuándo y cómo te la va a clavar. Por lo tanto, si usando el oro como base monetaria alguien se endeuda por encima de sus posibilidades, no hay más forma de resolver la situación que mediante la suspensión de pagos. Evidentemente, siempre habrá gente imprudente que se endeudará más allá de sus posibilidades. Pero, al menos, con el oro como base del sistema no se puede imprimir para camuflar procesos de quiebra, cargando la responsabilidad de una quiebra sobre quienes no son los responsables. Imprimir para tapar una quiebra o una serie de ellas es un fraude. Y el oro sirve para impedir ese fraude. Bitcoin es un sistema vulnerable puesto que llegado el caso, esté seguro que antes o después el sistema se pervertirá lo mismo que se ha pervertido cualquier otro sistema fiduciario puro anterior. Es decir, aplique la ley de Murphy. Y sí, lo que quiera, que dicen que está auditado y como si tiene siete mil vigilantes. ¿Y quién vigila al vigilante del vigilante?

Con el oro no hay ley de Murphy que valga. La suspensión de pagos es un riesgo ineludible cuando acumula deudas más allá de sus posibilidades crediticias. De esta manera, los bancos y los Estados están obligados a una disciplina presupuestaria y crediticia que no tienen bajo ninguna moneda fiduciaria, se llame dólar, euro, peseta o Bitcoin. La única disciplina monetaria fiable al 100 % es la que proporciona el oro. ¿No quieres quebrar? No te endeudes más de lo debido. Por ello, no implica que utilizando el oro como base del sistema monetario no vayan a haber imprudentes, suicidas, quiebras puntuales de empresas o incluso sectores dirigidos por locos, estafas, ni que todo el mundo vivirá "happily for n'ever ever after". No. Simplemente, implica que el Estado deja de ser el primer defraudador del país, pudiendo así ejercer legítimamente las funciones que le corresponden. Ahora, cuando el Estado y sus bancos centrales son los primeros delincuentes del país y los primeros inclinados al fraude monetario y económico global, su poder y sus funciones dejan de ser legítimos. ¿Qué Estado de Derecho puede imponer un Estado que se ha convertido en el primer instigador del fraude monetario a gran escala? Es una aberración y una depravación moral. Bitcoin no supone ningún cambio a tal fenómeno y cuestión. Es simplemente algo nuevo, pero corruptible y tan potencialmente indisciplinado como cualquier otro sistema fiduciario como los que están en vigor.

Finalmente, el oro permite la emisión de unidades monetarias digitales sobre oro o "digital goldgrams" de manera más fiable que el sistema de Bitcoin, que no tiene respaldo de ninguna clase. Así que el oro se puede combinar igualmente con la informática para crear sistemas de pago digitales inmediatos, rápidos y fiables, con sus cajas de compensación interbancaria para permitir pagos entre distintos bancos emisores de unidades monetarias digitales, etc., etc., etc., y todo con el aval del oro, por supuesto. Dado que este sistema es factible, ya es sospechoso que los emisores de Bitcoin no hayan avalado su sistema con oro. ¿Por qué? Me temo que si están en EEUU, el gobierno les habría acusado de intentar competir con el dólar. Y en Europa tres cuartos de lo mismo. Ya ha sucedido en otros casos en los que sí han utilizado oro como aval y algunos de los aventureros han acabado en la cárcel acusados de todo tipo de barbaridades, incluyendo el de falsificación de moneda. ¡Manda huevos con la tiranía monetaria! Así que, sin el aval del oro, sí les dejan funcionar puesto que saben que el sistema Bitcoin tiene todas las papeletas para terminar siendo un fraude que no compite con el fraude estatal del dólar. Al revés, a los Estados les viene bien un fraude monetario privado de estas características, como el que puede llegar a ser Bitcoin, para seguir vendiendo la necesidad de que el Estado siga siendo el emisor monopolístico de moneda de curso legal forzoso. ¡Larga vida al oro!

Ayer me preguntaron qué pensaba de Bitcoin. Esta es mi respuesta. La extensión es la necesaria para dar una respuesta completa. El que no le interese que no lo lea y que ponga toda su pasta en Bitcoin.

¿Usted cree que cualquier sistema que consiste en crear unidades monetarias de manera artificial que no está sujeto a la disciplina de un patrón físico, natural, contante y sonante es fiable? Yo creo que no. Efectivamente, si quienes han creado este sistema monetario mantienen la disciplina para que las unidades monetarias no crezcan a capricho, el sistema podría funcionar. Pero esta historia ya la hemos visto antes, ¿no? El dólar americano fue una moneda disciplinada durante muchos años. ¿Lo es ahora? No. Por supuesto. La pregunta es, ¿cuánto dura esa disciplina? Ahí está la cuestión, que no es si puede funcionar un tiempo, sino cuánto y cuándo dejará de hacerlo. ¿Cuando las deudas sobre unidades monetarias de Bitcoins se conviertan en insostenibles, mantendrán la base monetaria o se lanzarán a emitir unidades hasta reventar el sistema salvando el trasero de quienes se han sobre endeudado? ¿Podemos fiarnos de los emisores, dedicarnos a nuestra actividad productiva y confiar en que los emisores de Bitcoins no caigan en la tentación de emitir unidades a capricho y por sorpresa? NO. Estamos ante otro modelo artificial que no impone la disciplina dura y pura del oro. De hecho, el 80 % de las unidades monetarias de los Estados como el euro, el dólar, etc., se emiten en formato digital y no se imprimen en papel. Son "Bitcoins" del Estado. ¿Qué no se rigen por las reglas de emisión de Bitcoin? Lo que duren esas reglas -lo que han durado las del dólar, la libra británica o el yen-.

Por el contrario, el oro es disciplinado porque no hay forma humana, ni física, ni química, ni de ciencia ficción, que pueda aumentar su cantidad de manera artificial; es decir, su base monetaria aumenta de manera natural y previsible en función de una producción procedente de la actividad minera real y no imaginaria o virtual corruptible, que no supone riesgo para el valor monetario del oro. Las oscilaciones del valor del oro son fenómenos del mercado. Cuando la base monetaria es el oro, lo que hay que vigilar es el mercado y no al Estado o a un emisor, sea quien sea, que actúa con premeditación, alevosía y nocturnidad, sin la más mínima posibilidad de saber cuándo y cómo te la va a clavar. Por lo tanto, si usando el oro como base monetaria alguien se endeuda por encima de sus posibilidades, no hay más forma de resolver la situación que mediante la suspensión de pagos. Evidentemente, siempre habrá gente imprudente que se endeudará más allá de sus posibilidades. Pero, al menos, con el oro como base del sistema no se puede imprimir para camuflar procesos de quiebra, cargando la responsabilidad de una quiebra sobre quienes no son los responsables. Imprimir para tapar una quiebra o una serie de ellas es un fraude. Y el oro sirve para impedir ese fraude. Bitcoin es un sistema vulnerable puesto que llegado el caso, esté seguro que antes o después el sistema se pervertirá lo mismo que se ha pervertido cualquier otro sistema fiduciario puro anterior. Es decir, aplique la ley de Murphy. Y sí, lo que quiera, que dicen que está auditado y como si tiene siete mil vigilantes. ¿Y quién vigila al vigilante del vigilante?

Con el oro no hay ley de Murphy que valga. La suspensión de pagos es un riesgo ineludible cuando acumula deudas más allá de sus posibilidades crediticias. De esta manera, los bancos y los Estados están obligados a una disciplina presupuestaria y crediticia que no tienen bajo ninguna moneda fiduciaria, se llame dólar, euro, peseta o Bitcoin. La única disciplina monetaria fiable al 100 % es la que proporciona el oro. ¿No quieres quebrar? No te endeudes más de lo debido. Por ello, no implica que utilizando el oro como base del sistema monetario no vayan a haber imprudentes, suicidas, quiebras puntuales de empresas o incluso sectores dirigidos por locos, estafas, ni que todo el mundo vivirá "happily for n'ever ever after". No. Simplemente, implica que el Estado deja de ser el primer defraudador del país, pudiendo así ejercer legítimamente las funciones que le corresponden. Ahora, cuando el Estado y sus bancos centrales son los primeros delincuentes del país y los primeros inclinados al fraude monetario y económico global, su poder y sus funciones dejan de ser legítimos. ¿Qué Estado de Derecho puede imponer un Estado que se ha convertido en el primer instigador del fraude monetario a gran escala? Es una aberración y una depravación moral. Bitcoin no supone ningún cambio a tal fenómeno y cuestión. Es simplemente algo nuevo, pero corruptible y tan potencialmente indisciplinado como cualquier otro sistema fiduciario como los que están en vigor.

Finalmente, el oro permite la emisión de unidades monetarias digitales sobre oro o "digital goldgrams" de manera más fiable que el sistema de Bitcoin, que no tiene respaldo de ninguna clase. Así que el oro se puede combinar igualmente con la informática para crear sistemas de pago digitales inmediatos, rápidos y fiables, con sus cajas de compensación interbancaria para permitir pagos entre distintos bancos emisores de unidades monetarias digitales, etc., etc., etc., y todo con el aval del oro, por supuesto. Dado que este sistema es factible, ya es sospechoso que los emisores de Bitcoin no hayan avalado su sistema con oro. ¿Por qué? Me temo que si están en EEUU, el gobierno les habría acusado de intentar competir con el dólar. Y en Europa tres cuartos de lo mismo. Ya ha sucedido en otros casos en los que sí han utilizado oro como aval y algunos de los aventureros han acabado en la cárcel acusados de todo tipo de barbaridades, incluyendo el de falsificación de moneda. ¡Manda huevos con la tiranía monetaria! Así que, sin el aval del oro, sí les dejan funcionar puesto que saben que el sistema Bitcoin tiene todas las papeletas para terminar siendo un fraude que no compite con el fraude estatal del dólar. Al revés, a los Estados les viene bien un fraude monetario privado de estas características, como el que puede llegar a ser Bitcoin, para seguir vendiendo la necesidad de que el Estado siga siendo el emisor monopolístico de moneda de curso legal forzoso. ¡Larga vida al oro!

Ayer me preguntaron qué pensaba de Bitcoin. Esta es mi respuesta. La extensión es la necesaria para dar una respuesta completa. El que no le interese que no lo lea y que ponga toda su pasta en Bitcoin.

¿Usted cree que cualquier sistema que consiste en crear unidades monetarias de manera artificial que no está sujeto a la disciplina de un patrón físico, natural, contante y sonante es fiable? Yo creo que no. Efectivamente, si quienes han creado este sistema monetario mantienen la disciplina para que las unidades monetarias no crezcan a capricho, el sistema podría funcionar. Pero esta historia ya la hemos visto antes, ¿no? El dólar americano fue una moneda disciplinada durante muchos años. ¿Lo es ahora? No. Por supuesto. La pregunta es, ¿cuánto dura esa disciplina? Ahí está la cuestión, que no es si puede funcionar un tiempo, sino cuánto y cuándo dejará de hacerlo. ¿Cuando las deudas sobre unidades monetarias de Bitcoins se conviertan en insostenibles, mantendrán la base monetaria o se lanzarán a emitir unidades hasta reventar el sistema salvando el trasero de quienes se han sobre endeudado? ¿Podemos fiarnos de los emisores, dedicarnos a nuestra actividad productiva y confiar en que los emisores de Bitcoins no caigan en la tentación de emitir unidades a capricho y por sorpresa? NO. Estamos ante otro modelo artificial que no impone la disciplina dura y pura del oro. De hecho, el 80 % de las unidades monetarias de los Estados como el euro, el dólar, etc., se emiten en formato digital y no se imprimen en papel. Son "Bitcoins" del Estado. ¿Qué no se rigen por las reglas de emisión de Bitcoin? Lo que duren esas reglas -lo que han durado las del dólar, la libra británica o el yen-.

Por el contrario, el oro es disciplinado porque no hay forma humana, ni física, ni química, ni de ciencia ficción, que pueda aumentar su cantidad de manera artificial; es decir, su base monetaria aumenta de manera natural y previsible en función de una producción procedente de la actividad minera real y no imaginaria o virtual corruptible, que no supone riesgo para el valor monetario del oro. Las oscilaciones del valor del oro son fenómenos del mercado. Cuando la base monetaria es el oro, lo que hay que vigilar es el mercado y no al Estado o a un emisor, sea quien sea, que actúa con premeditación, alevosía y nocturnidad, sin la más mínima posibilidad de saber cuándo y cómo te la va a clavar. Por lo tanto, si usando el oro como base monetaria alguien se endeuda por encima de sus posibilidades, no hay más forma de resolver la situación que mediante la suspensión de pagos. Evidentemente, siempre habrá gente imprudente que se endeudará más allá de sus posibilidades. Pero, al menos, con el oro como base del sistema no se puede imprimir para camuflar procesos de quiebra, cargando la responsabilidad de una quiebra sobre quienes no son los responsables. Imprimir para tapar una quiebra o una serie de ellas es un fraude. Y el oro sirve para impedir ese fraude. Bitcoin es un sistema vulnerable puesto que llegado el caso, esté seguro que antes o después el sistema se pervertirá lo mismo que se ha pervertido cualquier otro sistema fiduciario puro anterior. Es decir, aplique la ley de Murphy. Y sí, lo que quiera, que dicen que está auditado y como si tiene siete mil vigilantes. ¿Y quién vigila al vigilante del vigilante?

Con el oro no hay ley de Murphy que valga. La suspensión de pagos es un riesgo ineludible cuando acumula deudas más allá de sus posibilidades crediticias. De esta manera, los bancos y los Estados están obligados a una disciplina presupuestaria y crediticia que no tienen bajo ninguna moneda fiduciaria, se llame dólar, euro, peseta o Bitcoin. La única disciplina monetaria fiable al 100 % es la que proporciona el oro. ¿No quieres quebrar? No te endeudes más de lo debido. Por ello, no implica que utilizando el oro como base del sistema monetario no vayan a haber imprudentes, suicidas, quiebras puntuales de empresas o incluso sectores dirigidos por locos, estafas, ni que todo el mundo vivirá "happily for n'ever ever after". No. Simplemente, implica que el Estado deja de ser el primer defraudador del país, pudiendo así ejercer legítimamente las funciones que le corresponden. Ahora, cuando el Estado y sus bancos centrales son los primeros delincuentes del país y los primeros inclinados al fraude monetario y económico global, su poder y sus funciones dejan de ser legítimos. ¿Qué Estado de Derecho puede imponer un Estado que se ha convertido en el primer instigador del fraude monetario a gran escala? Es una aberración y una depravación moral. Bitcoin no supone ningún cambio a tal fenómeno y cuestión. Es simplemente algo nuevo, pero corruptible y tan potencialmente indisciplinado como cualquier otro sistema fiduciario como los que están en vigor.

Finalmente, el oro permite la emisión de unidades monetarias digitales sobre oro o "digital goldgrams" de manera más fiable que el sistema de Bitcoin, que no tiene respaldo de ninguna clase. Así que el oro se puede combinar igualmente con la informática para crear sistemas de pago digitales inmediatos, rápidos y fiables, con sus cajas de compensación interbancaria para permitir pagos entre distintos bancos emisores de unidades monetarias digitales, etc., etc., etc., y todo con el aval del oro, por supuesto. Dado que este sistema es factible, ya es sospechoso que los emisores de Bitcoin no hayan avalado su sistema con oro. ¿Por qué? Me temo que si están en EEUU, el gobierno les habría acusado de intentar competir con el dólar. Y en Europa tres cuartos de lo mismo. Ya ha sucedido en otros casos en los que sí han utilizado oro como aval y algunos de los aventureros han acabado en la cárcel acusados de todo tipo de barbaridades, incluyendo el de falsificación de moneda. ¡Manda huevos con la tiranía monetaria! Así que, sin el aval del oro, sí les dejan funcionar puesto que saben que el sistema Bitcoin tiene todas las papeletas para terminar siendo un fraude que no compite con el fraude estatal del dólar. Al revés, a los Estados les viene bien un fraude monetario privado de estas características, como el que puede llegar a ser Bitcoin, para seguir vendiendo la necesidad de que el Estado siga siendo el emisor monopolístico de moneda de curso legal forzoso. ¡Larga vida al oro!

Ayer me preguntaron qué pensaba de Bitcoin. Esta es mi respuesta. La extensión es la necesaria para dar una respuesta completa. El que no le interese que no lo lea y que ponga toda su pasta en Bitcoin.

¿Usted cree que cualquier sistema que consiste en crear unidades monetarias de manera artificial que no está sujeto a la disciplina de un patrón físico, natural, contante y sonante es fiable? Yo creo que no. Efectivamente, si quienes han creado este sistema monetario mantienen la disciplina para que las unidades monetarias no crezcan a capricho, el sistema podría funcionar. Pero esta historia ya la hemos visto antes, ¿no? El dólar americano fue una moneda disciplinada durante muchos años. ¿Lo es ahora? No. Por supuesto. La pregunta es, ¿cuánto dura esa disciplina? Ahí está la cuestión, que no es si puede funcionar un tiempo, sino cuánto y cuándo dejará de hacerlo. ¿Cuando las deudas sobre unidades monetarias de Bitcoins se conviertan en insostenibles, mantendrán la base monetaria o se lanzarán a emitir unidades hasta reventar el sistema salvando el trasero de quienes se han sobre endeudado? ¿Podemos fiarnos de los emisores, dedicarnos a nuestra actividad productiva y confiar en que los emisores de Bitcoins no caigan en la tentación de emitir unidades a capricho y por sorpresa? NO. Estamos ante otro modelo artificial que no impone la disciplina dura y pura del oro. De hecho, el 80 % de las unidades monetarias de los Estados como el euro, el dólar, etc., se emiten en formato digital y no se imprimen en papel. Son "Bitcoins" del Estado. ¿Qué no se rigen por las reglas de emisión de Bitcoin? Lo que duren esas reglas -lo que han durado las del dólar, la libra británica o el yen-.

Por el contrario, el oro es disciplinado porque no hay forma humana, ni física, ni química, ni de ciencia ficción, que pueda aumentar su cantidad de manera artificial; es decir, su base monetaria aumenta de manera natural y previsible en función de una producción procedente de la actividad minera real y no imaginaria o virtual corruptible, que no supone riesgo para el valor monetario del oro. Las oscilaciones del valor del oro son fenómenos del mercado. Cuando la base monetaria es el oro, lo que hay que vigilar es el mercado y no al Estado o a un emisor, sea quien sea, que actúa con premeditación, alevosía y nocturnidad, sin la más mínima posibilidad de saber cuándo y cómo te la va a clavar. Por lo tanto, si usando el oro como base monetaria alguien se endeuda por encima de sus posibilidades, no hay más forma de resolver la situación que mediante la suspensión de pagos. Evidentemente, siempre habrá gente imprudente que se endeudará más allá de sus posibilidades. Pero, al menos, con el oro como base del sistema no se puede imprimir para camuflar procesos de quiebra, cargando la responsabilidad de una quiebra sobre quienes no son los responsables. Imprimir para tapar una quiebra o una serie de ellas es un fraude. Y el oro sirve para impedir ese fraude. Bitcoin es un sistema vulnerable puesto que llegado el caso, esté seguro que antes o después el sistema se pervertirá lo mismo que se ha pervertido cualquier otro sistema fiduciario puro anterior. Es decir, aplique la ley de Murphy. Y sí, lo que quiera, que dicen que está auditado y como si tiene siete mil vigilantes. ¿Y quién vigila al vigilante del vigilante?

Con el oro no hay ley de Murphy que valga. La suspensión de pagos es un riesgo ineludible cuando acumula deudas más allá de sus posibilidades crediticias. De esta manera, los bancos y los Estados están obligados a una disciplina presupuestaria y crediticia que no tienen bajo ninguna moneda fiduciaria, se llame dólar, euro, peseta o Bitcoin. La única disciplina monetaria fiable al 100 % es la que proporciona el oro. ¿No quieres quebrar? No te endeudes más de lo debido. Por ello, no implica que utilizando el oro como base del sistema monetario no vayan a haber imprudentes, suicidas, quiebras puntuales de empresas o incluso sectores dirigidos por locos, estafas, ni que todo el mundo vivirá "happily for n'ever ever after". No. Simplemente, implica que el Estado deja de ser el primer defraudador del país, pudiendo así ejercer legítimamente las funciones que le corresponden. Ahora, cuando el Estado y sus bancos centrales son los primeros delincuentes del país y los primeros inclinados al fraude monetario y económico global, su poder y sus funciones dejan de ser legítimos. ¿Qué Estado de Derecho puede imponer un Estado que se ha convertido en el primer instigador del fraude monetario a gran escala? Es una aberración y una depravación moral. Bitcoin no supone ningún cambio a tal fenómeno y cuestión. Es simplemente algo nuevo, pero corruptible y tan potencialmente indisciplinado como cualquier otro sistema fiduciario como los que están en vigor.

Finalmente, el oro permite la emisión de unidades monetarias digitales sobre oro o "digital goldgrams" de manera más fiable que el sistema de Bitcoin, que no tiene respaldo de ninguna clase. Así que el oro se puede combinar igualmente con la informática para crear sistemas de pago digitales inmediatos, rápidos y fiables, con sus cajas de compensación interbancaria para permitir pagos entre distintos bancos emisores de unidades monetarias digitales, etc., etc., etc., y todo con el aval del oro, por supuesto. Dado que este sistema es factible, ya es sospechoso que los emisores de Bitcoin no hayan avalado su sistema con oro. ¿Por qué? Me temo que si están en EEUU, el gobierno les habría acusado de intentar competir con el dólar. Y en Europa tres cuartos de lo mismo. Ya ha sucedido en otros casos en los que sí han utilizado oro como aval y algunos de los aventureros han acabado en la cárcel acusados de todo tipo de barbaridades, incluyendo el de falsificación de moneda. ¡Manda huevos con la tiranía monetaria! Así que, sin el aval del oro, sí les dejan funcionar puesto que saben que el sistema Bitcoin tiene todas las papeletas para terminar siendo un fraude que no compite con el fraude estatal del dólar. Al revés, a los Estados les viene bien un fraude monetario privado de estas características, como el que puede llegar a ser Bitcoin, para seguir vendiendo la necesidad de que el Estado siga siendo el emisor monopolístico de moneda de curso legal forzoso. ¡Larga vida al oro!

Ayer me preguntaron qué pensaba de Bitcoin. Esta es mi respuesta. La extensión es la necesaria para dar una respuesta completa. El que no le interese que no lo lea y que ponga toda su pasta en Bitcoin.

¿Usted cree que cualquier sistema que consiste en crear unidades monetarias de manera artificial que no está sujeto a la disciplina de un patrón físico, natural, contante y sonante es fiable? Yo creo que no. Efectivamente, si quienes han creado este sistema monetario mantienen la disciplina para que las unidades monetarias no crezcan a capricho, el sistema podría funcionar. Pero esta historia ya la hemos visto antes, ¿no? El dólar americano fue una moneda disciplinada durante muchos años. ¿Lo es ahora? No. Por supuesto. La pregunta es, ¿cuánto dura esa disciplina? Ahí está la cuestión, que no es si puede funcionar un tiempo, sino cuánto y cuándo dejará de hacerlo. ¿Cuando las deudas sobre unidades monetarias de Bitcoins se conviertan en insostenibles, mantendrán la base monetaria o se lanzarán a emitir unidades hasta reventar el sistema salvando el trasero de quienes se han sobre endeudado? ¿Podemos fiarnos de los emisores, dedicarnos a nuestra actividad productiva y confiar en que los emisores de Bitcoins no caigan en la tentación de emitir unidades a capricho y por sorpresa? NO. Estamos ante otro modelo artificial que no impone la disciplina dura y pura del oro. De hecho, el 80 % de las unidades monetarias de los Estados como el euro, el dólar, etc., se emiten en formato digital y no se imprimen en papel. Son "Bitcoins" del Estado. ¿Qué no se rigen por las reglas de emisión de Bitcoin? Lo que duren esas reglas -lo que han durado las del dólar, la libra británica o el yen-.

Por el contrario, el oro es disciplinado porque no hay forma humana, ni física, ni química, ni de ciencia ficción, que pueda aumentar su cantidad de manera artificial; es decir, su base monetaria aumenta de manera natural y previsible en función de una producción procedente de la actividad minera real y no imaginaria o virtual corruptible, que no supone riesgo para el valor monetario del oro. Las oscilaciones del valor del oro son fenómenos del mercado. Cuando la base monetaria es el oro, lo que hay que vigilar es el mercado y no al Estado o a un emisor, sea quien sea, que actúa con premeditación, alevosía y nocturnidad, sin la más mínima posibilidad de saber cuándo y cómo te la va a clavar. Por lo tanto, si usando el oro como base monetaria alguien se endeuda por encima de sus posibilidades, no hay más forma de resolver la situación que mediante la suspensión de pagos. Evidentemente, siempre habrá gente imprudente que se endeudará más allá de sus posibilidades. Pero, al menos, con el oro como base del sistema no se puede imprimir para camuflar procesos de quiebra, cargando la responsabilidad de una quiebra sobre quienes no son los responsables. Imprimir para tapar una quiebra o una serie de ellas es un fraude. Y el oro sirve para impedir ese fraude. Bitcoin es un sistema vulnerable puesto que llegado el caso, esté seguro que antes o después el sistema se pervertirá lo mismo que se ha pervertido cualquier otro sistema fiduciario puro anterior. Es decir, aplique la ley de Murphy. Y sí, lo que quiera, que dicen que está auditado y como si tiene siete mil vigilantes. ¿Y quién vigila al vigilante del vigilante?

Con el oro no hay ley de Murphy que valga. La suspensión de pagos es un riesgo ineludible cuando acumula deudas más allá de sus posibilidades crediticias. De esta manera, los bancos y los Estados están obligados a una disciplina presupuestaria y crediticia que no tienen bajo ninguna moneda fiduciaria, se llame dólar, euro, peseta o Bitcoin. La única disciplina monetaria fiable al 100 % es la que proporciona el oro. ¿No quieres quebrar? No te endeudes más de lo debido. Por ello, no implica que utilizando el oro como base del sistema monetario no vayan a haber imprudentes, suicidas, quiebras puntuales de empresas o incluso sectores dirigidos por locos, estafas, ni que todo el mundo vivirá "happily for n'ever ever after". No. Simplemente, implica que el Estado deja de ser el primer defraudador del país, pudiendo así ejercer legítimamente las funciones que le corresponden. Ahora, cuando el Estado y sus bancos centrales son los primeros delincuentes del país y los primeros inclinados al fraude monetario y económico global, su poder y sus funciones dejan de ser legítimos. ¿Qué Estado de Derecho puede imponer un Estado que se ha convertido en el primer instigador del fraude monetario a gran escala? Es una aberración y una depravación moral. Bitcoin no supone ningún cambio a tal fenómeno y cuestión. Es simplemente algo nuevo, pero corruptible y tan potencialmente indisciplinado como cualquier otro sistema fiduciario como los que están en vigor.

Finalmente, el oro permite la emisión de unidades monetarias digitales sobre oro o "digital goldgrams" de manera más fiable que el sistema de Bitcoin, que no tiene respaldo de ninguna clase. Así que el oro se puede combinar igualmente con la informática para crear sistemas de pago digitales inmediatos, rápidos y fiables, con sus cajas de compensación interbancaria para permitir pagos entre distintos bancos emisores de unidades monetarias digitales, etc., etc., etc., y todo con el aval del oro, por supuesto. Dado que este sistema es factible, ya es sospechoso que los emisores de Bitcoin no hayan avalado su sistema con oro. ¿Por qué? Me temo que si están en EEUU, el gobierno les habría acusado de intentar competir con el dólar. Y en Europa tres cuartos de lo mismo. Ya ha sucedido en otros casos en los que sí han utilizado oro como aval y algunos de los aventureros han acabado en la cárcel acusados de todo tipo de barbaridades, incluyendo el de falsificación de moneda. ¡Manda huevos con la tiranía monetaria! Así que, sin el aval del oro, sí les dejan funcionar puesto que saben que el sistema Bitcoin tiene todas las papeletas para terminar siendo un fraude que no compite con el fraude estatal del dólar. Al revés, a los Estados les viene bien un fraude monetario privado de estas características, como el que puede llegar a ser Bitcoin, para seguir vendiendo la necesidad de que el Estado siga siendo el emisor monopolístico de moneda de curso legal forzoso. ¡Larga vida al oro!

Ayer me preguntaron qué pensaba de Bitcoin. Esta es mi respuesta. La extensión es la necesaria para dar una respuesta completa. El que no le interese que no lo lea y que ponga toda su pasta en Bitcoin.

¿Usted cree que cualquier sistema que consiste en crear unidades monetarias de manera artificial que no está sujeto a la disciplina de un patrón físico, natural, contante y sonante es fiable? Yo creo que no. Efectivamente, si quienes han creado este sistema monetario mantienen la disciplina para que las unidades monetarias no crezcan a capricho, el sistema podría funcionar. Pero esta historia ya la hemos visto antes, ¿no? El dólar americano fue una moneda disciplinada durante muchos años. ¿Lo es ahora? No. Por supuesto. La pregunta es, ¿cuánto dura esa disciplina? Ahí está la cuestión, que no es si puede funcionar un tiempo, sino cuánto y cuándo dejará de hacerlo. ¿Cuando las deudas sobre unidades monetarias de Bitcoins se conviertan en insostenibles, mantendrán la base monetaria o se lanzarán a emitir unidades hasta reventar el sistema salvando el trasero de quienes se han sobre endeudado? ¿Podemos fiarnos de los emisores, dedicarnos a nuestra actividad productiva y confiar en que los emisores de Bitcoins no caigan en la tentación de emitir unidades a capricho y por sorpresa? NO. Estamos ante otro modelo artificial que no impone la disciplina dura y pura del oro. De hecho, el 80 % de las unidades monetarias de los Estados como el euro, el dólar, etc., se emiten en formato digital y no se imprimen en papel. Son "Bitcoins" del Estado. ¿Qué no se rigen por las reglas de emisión de Bitcoin? Lo que duren esas reglas -lo que han durado las del dólar, la libra británica o el yen-.

Por el contrario, el oro es disciplinado porque no hay forma humana, ni física, ni química, ni de ciencia ficción, que pueda aumentar su cantidad de manera artificial; es decir, su base monetaria aumenta de manera natural y previsible en función de una producción procedente de la actividad minera real y no imaginaria o virtual corruptible, que no supone riesgo para el valor monetario del oro. Las oscilaciones del valor del oro son fenómenos del mercado. Cuando la base monetaria es el oro, lo que hay que vigilar es el mercado y no al Estado o a un emisor, sea quien sea, que actúa con premeditación, alevosía y nocturnidad, sin la más mínima posibilidad de saber cuándo y cómo te la va a clavar. Por lo tanto, si usando el oro como base monetaria alguien se endeuda por encima de sus posibilidades, no hay más forma de resolver la situación que mediante la suspensión de pagos. Evidentemente, siempre habrá gente imprudente que se endeudará más allá de sus posibilidades. Pero, al menos, con el oro como base del sistema no se puede imprimir para camuflar procesos de quiebra, cargando la responsabilidad de una quiebra sobre quienes no son los responsables. Imprimir para tapar una quiebra o una serie de ellas es un fraude. Y el oro sirve para impedir ese fraude. Bitcoin es un sistema vulnerable puesto que llegado el caso, esté seguro que antes o después el sistema se pervertirá lo mismo que se ha pervertido cualquier otro sistema fiduciario puro anterior. Es decir, aplique la ley de Murphy. Y sí, lo que quiera, que dicen que está auditado y como si tiene siete mil vigilantes. ¿Y quién vigila al vigilante del vigilante?

Con el oro no hay ley de Murphy que valga. La suspensión de pagos es un riesgo ineludible cuando acumula deudas más allá de sus posibilidades crediticias. De esta manera, los bancos y los Estados están obligados a una disciplina presupuestaria y crediticia que no tienen bajo ninguna moneda fiduciaria, se llame dólar, euro, peseta o Bitcoin. La única disciplina monetaria fiable al 100 % es la que proporciona el oro. ¿No quieres quebrar? No te endeudes más de lo debido. Por ello, no implica que utilizando el oro como base del sistema monetario no vayan a haber imprudentes, suicidas, quiebras puntuales de empresas o incluso sectores dirigidos por locos, estafas, ni que todo el mundo vivirá "happily for n'ever ever after". No. Simplemente, implica que el Estado deja de ser el primer defraudador del país, pudiendo así ejercer legítimamente las funciones que le corresponden. Ahora, cuando el Estado y sus bancos centrales son los primeros delincuentes del país y los primeros inclinados al fraude monetario y económico global, su poder y sus funciones dejan de ser legítimos. ¿Qué Estado de Derecho puede imponer un Estado que se ha convertido en el primer instigador del fraude monetario a gran escala? Es una aberración y una depravación moral. Bitcoin no supone ningún cambio a tal fenómeno y cuestión. Es simplemente algo nuevo, pero corruptible y tan potencialmente indisciplinado como cualquier otro sistema fiduciario como los que están en vigor.

Finalmente, el oro permite la emisión de unidades monetarias digitales sobre oro o "digital goldgrams" de manera más fiable que el sistema de Bitcoin, que no tiene respaldo de ninguna clase. Así que el oro se puede combinar igualmente con la informática para crear sistemas de pago digitales inmediatos, rápidos y fiables, con sus cajas de compensación interbancaria para permitir pagos entre distintos bancos emisores de unidades monetarias digitales, etc., etc., etc., y todo con el aval del oro, por supuesto. Dado que este sistema es factible, ya es sospechoso que los emisores de Bitcoin no hayan avalado su sistema con oro. ¿Por qué? Me temo que si están en EEUU, el gobierno les habría acusado de intentar competir con el dólar. Y en Europa tres cuartos de lo mismo. Ya ha sucedido en otros casos en los que sí han utilizado oro como aval y algunos de los aventureros han acabado en la cárcel acusados de todo tipo de barbaridades, incluyendo el de falsificación de moneda. ¡Manda huevos con la tiranía monetaria! Así que, sin el aval del oro, sí les dejan funcionar puesto que saben que el sistema Bitcoin tiene todas las papeletas para terminar siendo un fraude que no compite con el fraude estatal del dólar. Al revés, a los Estados les viene bien un fraude monetario privado de estas características, como el que puede llegar a ser Bitcoin, para seguir vendiendo la necesidad de que el Estado siga siendo el emisor monopolístico de moneda de curso legal forzoso. ¡Larga vida al oro!

Ayer me preguntaron qué pensaba de Bitcoin. Esta es mi respuesta. La extensión es la necesaria para dar una respuesta completa. El que no le interese que no lo lea y que ponga toda su pasta en Bitcoin.

¿Usted cree que cualquier sistema que consiste en crear unidades monetarias de manera artificial que no está sujeto a la disciplina de un patrón físico, natural, contante y sonante es fiable? Yo creo que no. Efectivamente, si quienes han creado este sistema monetario mantienen la disciplina para que las unidades monetarias no crezcan a capricho, el sistema podría funcionar. Pero esta historia ya la hemos visto antes, ¿no? El dólar americano fue una moneda disciplinada durante muchos años. ¿Lo es ahora? No. Por supuesto. La pregunta es, ¿cuánto dura esa disciplina? Ahí está la cuestión, que no es si puede funcionar un tiempo, sino cuánto y cuándo dejará de hacerlo. ¿Cuando las deudas sobre unidades monetarias de Bitcoins se conviertan en insostenibles, mantendrán la base monetaria o se lanzarán a emitir unidades hasta reventar el sistema salvando el trasero de quienes se han sobre endeudado? ¿Podemos fiarnos de los emisores, dedicarnos a nuestra actividad productiva y confiar en que los emisores de Bitcoins no caigan en la tentación de emitir unidades a capricho y por sorpresa? NO. Estamos ante otro modelo artificial que no impone la disciplina dura y pura del oro. De hecho, el 80 % de las unidades monetarias de los Estados como el euro, el dólar, etc., se emiten en formato digital y no se imprimen en papel. Son "Bitcoins" del Estado. ¿Qué no se rigen por las reglas de emisión de Bitcoin? Lo que duren esas reglas -lo que han durado las del dólar, la libra británica o el yen-.

Por el contrario, el oro es disciplinado porque no hay forma humana, ni física, ni química, ni de ciencia ficción, que pueda aumentar su cantidad de manera artificial; es decir, su base monetaria aumenta de manera natural y previsible en función de una producción procedente de la actividad minera real y no imaginaria o virtual corruptible, que no supone riesgo para el valor monetario del oro. Las oscilaciones del valor del oro son fenómenos del mercado. Cuando la base monetaria es el oro, lo que hay que vigilar es el mercado y no al Estado o a un emisor, sea quien sea, que actúa con premeditación, alevosía y nocturnidad, sin la más mínima posibilidad de saber cuándo y cómo te la va a clavar. Por lo tanto, si usando el oro como base monetaria alguien se endeuda por encima de sus posibilidades, no hay más forma de resolver la situación que mediante la suspensión de pagos. Evidentemente, siempre habrá gente imprudente que se endeudará más allá de sus posibilidades. Pero, al menos, con el oro como base del sistema no se puede imprimir para camuflar procesos de quiebra, cargando la responsabilidad de una quiebra sobre quienes no son los responsables. Imprimir para tapar una quiebra o una serie de ellas es un fraude. Y el oro sirve para impedir ese fraude. Bitcoin es un sistema vulnerable puesto que llegado el caso, esté seguro que antes o después el sistema se pervertirá lo mismo que se ha pervertido cualquier otro sistema fiduciario puro anterior. Es decir, aplique la ley de Murphy. Y sí, lo que quiera, que dicen que está auditado y como si tiene siete mil vigilantes. ¿Y quién vigila al vigilante del vigilante?

Con el oro no hay ley de Murphy que valga. La suspensión de pagos es un riesgo ineludible cuando acumula deudas más allá de sus posibilidades crediticias. De esta manera, los bancos y los Estados están obligados a una disciplina presupuestaria y crediticia que no tienen bajo ninguna moneda fiduciaria, se llame dólar, euro, peseta o Bitcoin. La única disciplina monetaria fiable al 100 % es la que proporciona el oro. ¿No quieres quebrar? No te endeudes más de lo debido. Por ello, no implica que utilizando el oro como base del sistema monetario no vayan a haber imprudentes, suicidas, quiebras puntuales de empresas o incluso sectores dirigidos por locos, estafas, ni que todo el mundo vivirá "happily for n'ever ever after". No. Simplemente, implica que el Estado deja de ser el primer defraudador del país, pudiendo así ejercer legítimamente las funciones que le corresponden. Ahora, cuando el Estado y sus bancos centrales son los primeros delincuentes del país y los primeros inclinados al fraude monetario y económico global, su poder y sus funciones dejan de ser legítimos. ¿Qué Estado de Derecho puede imponer un Estado que se ha convertido en el primer instigador del fraude monetario a gran escala? Es una aberración y una depravación moral. Bitcoin no supone ningún cambio a tal fenómeno y cuestión. Es simplemente algo nuevo, pero corruptible y tan potencialmente indisciplinado como cualquier otro sistema fiduciario como los que están en vigor.

Finalmente, el oro permite la emisión de unidades monetarias digitales sobre oro o "digital goldgrams" de manera más fiable que el sistema de Bitcoin, que no tiene respaldo de ninguna clase. Así que el oro se puede combinar igualmente con la informática para crear sistemas de pago digitales inmediatos, rápidos y fiables, con sus cajas de compensación interbancaria para permitir pagos entre distintos bancos emisores de unidades monetarias digitales, etc., etc., etc., y todo con el aval del oro, por supuesto. Dado que este sistema es factible, ya es sospechoso que los emisores de Bitcoin no hayan avalado su sistema con oro. ¿Por qué? Me temo que si están en EEUU, el gobierno les habría acusado de intentar competir con el dólar. Y en Europa tres cuartos de lo mismo. Ya ha sucedido en otros casos en los que sí han utilizado oro como aval y algunos de los aventureros han acabado en la cárcel acusados de todo tipo de barbaridades, incluyendo el de falsificación de moneda. ¡Manda huevos con la tiranía monetaria! Así que, sin el aval del oro, sí les dejan funcionar puesto que saben que el sistema Bitcoin tiene todas las papeletas para terminar siendo un fraude que no compite con el fraude estatal del dólar. Al revés, a los Estados les viene bien un fraude monetario privado de estas características, como el que puede llegar a ser Bitcoin, para seguir vendiendo la necesidad de que el Estado siga siendo el emisor monopolístico de moneda de curso legal forzoso. ¡Larga vida al oro!

Ayer me preguntaron qué pensaba de Bitcoin. Esta es mi respuesta. La extensión es la necesaria para dar una respuesta completa. El que no le interese que no lo lea y que ponga toda su pasta en Bitcoin.

¿Usted cree que cualquier sistema que consiste en crear unidades monetarias de manera artificial que no está sujeto a la disciplina de un patrón físico, natural, contante y sonante es fiable? Yo creo que no. Efectivamente, si quienes han creado este sistema monetario mantienen la disciplina para que las unidades monetarias no crezcan a capricho, el sistema podría funcionar. Pero esta historia ya la hemos visto antes, ¿no? El dólar americano fue una moneda disciplinada durante muchos años. ¿Lo es ahora? No. Por supuesto. La pregunta es, ¿cuánto dura esa disciplina? Ahí está la cuestión, que no es si puede funcionar un tiempo, sino cuánto y cuándo dejará de hacerlo. ¿Cuando las deudas sobre unidades monetarias de Bitcoins se conviertan en insostenibles, mantendrán la base monetaria o se lanzarán a emitir unidades hasta reventar el sistema salvando el trasero de quienes se han sobre endeudado? ¿Podemos fiarnos de los emisores, dedicarnos a nuestra actividad productiva y confiar en que los emisores de Bitcoins no caigan en la tentación de emitir unidades a capricho y por sorpresa? NO. Estamos ante otro modelo artificial que no impone la disciplina dura y pura del oro. De hecho, el 80 % de las unidades monetarias de los Estados como el euro, el dólar, etc., se emiten en formato digital y no se imprimen en papel. Son "Bitcoins" del Estado. ¿Qué no se rigen por las reglas de emisión de Bitcoin? Lo que duren esas reglas -lo que han durado las del dólar, la libra británica o el yen-.

Por el contrario, el oro es disciplinado porque no hay forma humana, ni física, ni química, ni de ciencia ficción, que pueda aumentar su cantidad de manera artificial; es decir, su base monetaria aumenta de manera natural y previsible en función de una producción procedente de la actividad minera real y no imaginaria o virtual corruptible, que no supone riesgo para el valor monetario del oro. Las oscilaciones del valor del oro son fenómenos del mercado. Cuando la base monetaria es el oro, lo que hay que vigilar es el mercado y no al Estado o a un emisor, sea quien sea, que actúa con premeditación, alevosía y nocturnidad, sin la más mínima posibilidad de saber cuándo y cómo te la va a clavar. Por lo tanto, si usando el oro como base monetaria alguien se endeuda por encima de sus posibilidades, no hay más forma de resolver la situación que mediante la suspensión de pagos. Evidentemente, siempre habrá gente imprudente que se endeudará más allá de sus posibilidades. Pero, al menos, con el oro como base del sistema no se puede imprimir para camuflar procesos de quiebra, cargando la responsabilidad de una quiebra sobre quienes no son los responsables. Imprimir para tapar una quiebra o una serie de ellas es un fraude. Y el oro sirve para impedir ese fraude. Bitcoin es un sistema vulnerable puesto que llegado el caso, esté seguro que antes o después el sistema se pervertirá lo mismo que se ha pervertido cualquier otro sistema fiduciario puro anterior. Es decir, aplique la ley de Murphy. Y sí, lo que quiera, que dicen que está auditado y como si tiene siete mil vigilantes. ¿Y quién vigila al vigilante del vigilante?

Con el oro no hay ley de Murphy que valga. La suspensión de pagos es un riesgo ineludible cuando acumula deudas más allá de sus posibilidades crediticias. De esta manera, los bancos y los Estados están obligados a una disciplina presupuestaria y crediticia que no tienen bajo ninguna moneda fiduciaria, se llame dólar, euro, peseta o Bitcoin. La única disciplina monetaria fiable al 100 % es la que proporciona el oro. ¿No quieres quebrar? No te endeudes más de lo debido. Por ello, no implica que utilizando el oro como base del sistema monetario no vayan a haber imprudentes, suicidas, quiebras puntuales de empresas o incluso sectores dirigidos por locos, estafas, ni que todo el mundo vivirá "happily for n'ever ever after". No. Simplemente, implica que el Estado deja de ser el primer defraudador del país, pudiendo así ejercer legítimamente las funciones que le corresponden. Ahora, cuando el Estado y sus bancos centrales son los primeros delincuentes del país y los primeros inclinados al fraude monetario y económico global, su poder y sus funciones dejan de ser legítimos. ¿Qué Estado de Derecho puede imponer un Estado que se ha convertido en el primer instigador del fraude monetario a gran escala? Es una aberración y una depravación moral. Bitcoin no supone ningún cambio a tal fenómeno y cuestión. Es simplemente algo nuevo, pero corruptible y tan potencialmente indisciplinado como cualquier otro sistema fiduciario como los que están en vigor.

Finalmente, el oro permite la emisión de unidades monetarias digitales sobre oro o "digital goldgrams" de manera más fiable que el sistema de Bitcoin, que no tiene respaldo de ninguna clase. Así que el oro se puede combinar igualmente con la informática para crear sistemas de pago digitales inmediatos, rápidos y fiables, con sus cajas de compensación interbancaria para permitir pagos entre distintos bancos emisores de unidades monetarias digitales, etc., etc., etc., y todo con el aval del oro, por supuesto. Dado que este sistema es factible, ya es sospechoso que los emisores de Bitcoin no hayan avalado su sistema con oro. ¿Por qué? Me temo que si están en EEUU, el gobierno les habría acusado de intentar competir con el dólar. Y en Europa tres cuartos de lo mismo. Ya ha sucedido en otros casos en los que sí han utilizado oro como aval y algunos de los aventureros han acabado en la cárcel acusados de todo tipo de barbaridades, incluyendo el de falsificación de moneda. ¡Manda huevos con la tiranía monetaria! Así que, sin el aval del oro, sí les dejan funcionar puesto que saben que el sistema Bitcoin tiene todas las papeletas para terminar siendo un fraude que no compite con el fraude estatal del dólar. Al revés, a los Estados les viene bien un fraude monetario privado de estas características, como el que puede llegar a ser Bitcoin, para seguir vendiendo la necesidad de que el Estado siga siendo el emisor monopolístico de moneda de curso legal forzoso. ¡Larga vida al oro!

Ayer me preguntaron qué pensaba de Bitcoin. Esta es mi respuesta. La extensión es la necesaria para dar una respuesta completa. El que no le interese que no lo lea y que ponga toda su pasta en Bitcoin.

¿Usted cree que cualquier sistema que consiste en crear unidades monetarias de manera artificial que no está sujeto a la disciplina de un patrón físico, natural, contante y sonante es fiable? Yo creo que no. Efectivamente, si quienes han creado este sistema monetario mantienen la disciplina para que las unidades monetarias no crezcan a capricho, el sistema podría funcionar. Pero esta historia ya la hemos visto antes, ¿no? El dólar americano fue una moneda disciplinada durante muchos años. ¿Lo es ahora? No. Por supuesto. La pregunta es, ¿cuánto dura esa disciplina? Ahí está la cuestión, que no es si puede funcionar un tiempo, sino cuánto y cuándo dejará de hacerlo. ¿Cuando las deudas sobre unidades monetarias de Bitcoins se conviertan en insostenibles, mantendrán la base monetaria o se lanzarán a emitir unidades hasta reventar el sistema salvando el trasero de quienes se han sobre endeudado? ¿Podemos fiarnos de los emisores, dedicarnos a nuestra actividad productiva y confiar en que los emisores de Bitcoins no caigan en la tentación de emitir unidades a capricho y por sorpresa? NO. Estamos ante otro modelo artificial que no impone la disciplina dura y pura del oro. De hecho, el 80 % de las unidades monetarias de los Estados como el euro, el dólar, etc., se emiten en formato digital y no se imprimen en papel. Son "Bitcoins" del Estado. ¿Qué no se rigen por las reglas de emisión de Bitcoin? Lo que duren esas reglas -lo que han durado las del dólar, la libra británica o el yen-.

Por el contrario, el oro es disciplinado porque no hay forma humana, ni física, ni química, ni de ciencia ficción, que pueda aumentar su cantidad de manera artificial; es decir, su base monetaria aumenta de manera natural y previsible en función de una producción procedente de la actividad minera real y no imaginaria o virtual corruptible, que no supone riesgo para el valor monetario del oro. Las oscilaciones del valor del oro son fenómenos del mercado. Cuando la base monetaria es el oro, lo que hay que vigilar es el mercado y no al Estado o a un emisor, sea quien sea, que actúa con premeditación, alevosía y nocturnidad, sin la más mínima posibilidad de saber cuándo y cómo te la va a clavar. Por lo tanto, si usando el oro como base monetaria alguien se endeuda por encima de sus posibilidades, no hay más forma de resolver la situación que mediante la suspensión de pagos. Evidentemente, siempre habrá gente imprudente que se endeudará más allá de sus posibilidades. Pero, al menos, con el oro como base del sistema no se puede imprimir para camuflar procesos de quiebra, cargando la responsabilidad de una quiebra sobre quienes no son los responsables. Imprimir para tapar una quiebra o una serie de ellas es un fraude. Y el oro sirve para impedir ese fraude. Bitcoin es un sistema vulnerable puesto que llegado el caso, esté seguro que antes o después el sistema se pervertirá lo mismo que se ha pervertido cualquier otro sistema fiduciario puro anterior. Es decir, aplique la ley de Murphy. Y sí, lo que quiera, que dicen que está auditado y como si tiene siete mil vigilantes. ¿Y quién vigila al vigilante del vigilante?

Con el oro no hay ley de Murphy que valga. La suspensión de pagos es un riesgo ineludible cuando acumula deudas más allá de sus posibilidades crediticias. De esta manera, los bancos y los Estados están obligados a una disciplina presupuestaria y crediticia que no tienen bajo ninguna moneda fiduciaria, se llame dólar, euro, peseta o Bitcoin. La única disciplina monetaria fiable al 100 % es la que proporciona el oro. ¿No quieres quebrar? No te endeudes más de lo debido. Por ello, no implica que utilizando el oro como base del sistema monetario no vayan a haber imprudentes, suicidas, quiebras puntuales de empresas o incluso sectores dirigidos por locos, estafas, ni que todo el mundo vivirá "happily for n'ever ever after". No. Simplemente, implica que el Estado deja de ser el primer defraudador del país, pudiendo así ejercer legítimamente las funciones que le corresponden. Ahora, cuando el Estado y sus bancos centrales son los primeros delincuentes del país y los primeros inclinados al fraude monetario y económico global, su poder y sus funciones dejan de ser legítimos. ¿Qué Estado de Derecho puede imponer un Estado que se ha convertido en el primer instigador del fraude monetario a gran escala? Es una aberración y una depravación moral. Bitcoin no supone ningún cambio a tal fenómeno y cuestión. Es simplemente algo nuevo, pero corruptible y tan potencialmente indisciplinado como cualquier otro sistema fiduciario como los que están en vigor.

Finalmente, el oro permite la emisión de unidades monetarias digitales sobre oro o "digital goldgrams" de manera más fiable que el sistema de Bitcoin, que no tiene respaldo de ninguna clase. Así que el oro se puede combinar igualmente con la informática para crear sistemas de pago digitales inmediatos, rápidos y fiables, con sus cajas de compensación interbancaria para permitir pagos entre distintos bancos emisores de unidades monetarias digitales, etc., etc., etc., y todo con el aval del oro, por

Puntuación -19
#20
Toma Ladrillo V
A Favor
En Contra

Ayer me preguntaron qué pensaba de Bitcoin. Esta es mi respuesta. La extensión es la necesaria para dar una respuesta completa. El que no le interese que no lo lea y que ponga toda su pasta en Bitcoin.

¿Usted cree que cualquier sistema que consiste en crear unidades monetarias de manera artificial que no está sujeto a la disciplina de un patrón físico, natural, contante y sonante es fiable? Yo creo que no. Efectivamente, si quienes han creado este sistema monetario mantienen la disciplina para que las unidades monetarias no crezcan a capricho, el sistema podría funcionar. Pero esta historia ya la hemos visto antes, ¿no? El dólar americano fue una moneda disciplinada durante muchos años. ¿Lo es ahora? No. Por supuesto. La pregunta es, ¿cuánto dura esa disciplina? Ahí está la cuestión, que no es si puede funcionar un tiempo, sino cuánto y cuándo dejará de hacerlo. ¿Cuando las deudas sobre unidades monetarias de Bitcoins se conviertan en insostenibles, mantendrán la base monetaria o se lanzarán a emitir unidades hasta reventar el sistema salvando el trasero de quienes se han sobre endeudado? ¿Podemos fiarnos de los emisores, dedicarnos a nuestra actividad productiva y confiar en que los emisores de Bitcoins no caigan en la tentación de emitir unidades a capricho y por sorpresa? NO. Estamos ante otro modelo artificial que no impone la disciplina dura y pura del oro. De hecho, el 80 % de las unidades monetarias de los Estados como el euro, el dólar, etc., se emiten en formato digital y no se imprimen en papel. Son "Bitcoins" del Estado. ¿Qué no se rigen por las reglas de emisión de Bitcoin? Lo que duren esas reglas -lo que han durado las del dólar, la libra británica o el yen-.

Por el contrario, el oro es disciplinado porque no hay forma humana, ni física, ni química, ni de ciencia ficción, que pueda aumentar su cantidad de manera artificial; es decir, su base monetaria aumenta de manera natural y previsible en función de una producción procedente de la actividad minera real y no imaginaria o virtual corruptible, que no supone riesgo para el valor monetario del oro. Las oscilaciones del valor del oro son fenómenos del mercado. Cuando la base monetaria es el oro, lo que hay que vigilar es el mercado y no al Estado o a un emisor, sea quien sea, que actúa con premeditación, alevosía y nocturnidad, sin la más mínima posibilidad de saber cuándo y cómo te la va a clavar. Por lo tanto, si usando el oro como base monetaria alguien se endeuda por encima de sus posibilidades, no hay más forma de resolver la situación que mediante la suspensión de pagos. Evidentemente, siempre habrá gente imprudente que se endeudará más allá de sus posibilidades. Pero, al menos, con el oro como base del sistema no se puede imprimir para camuflar procesos de quiebra, cargando la responsabilidad de una quiebra sobre quienes no son los responsables. Imprimir para tapar una quiebra o una serie de ellas es un fraude. Y el oro sirve para impedir ese fraude. Bitcoin es un sistema vulnerable puesto que llegado el caso, esté seguro que antes o después el sistema se pervertirá lo mismo que se ha pervertido cualquier otro sistema fiduciario puro anterior. Es decir, aplique la ley de Murphy. Y sí, lo que quiera, que dicen que está auditado y como si tiene siete mil vigilantes. ¿Y quién vigila al vigilante del vigilante?

Con el oro no hay ley de Murphy que valga. La suspensión de pagos es un riesgo ineludible cuando acumula deudas más allá de sus posibilidades crediticias. De esta manera, los bancos y los Estados están obligados a una disciplina presupuestaria y crediticia que no tienen bajo ninguna moneda fiduciaria, se llame dólar, euro, peseta o Bitcoin. La única disciplina monetaria fiable al 100 % es la que proporciona el oro. ¿No quieres quebrar? No te endeudes más de lo debido. Por ello, no implica que utilizando el oro como base del sistema monetario no vayan a haber imprudentes, suicidas, quiebras puntuales de empresas o incluso sectores dirigidos por locos, estafas, ni que todo el mundo vivirá "happily for n'ever ever after". No. Simplemente, implica que el Estado deja de ser el primer defraudador del país, pudiendo así ejercer legítimamente las funciones que le corresponden. Ahora, cuando el Estado y sus bancos centrales son los primeros delincuentes del país y los primeros inclinados al fraude monetario y económico global, su poder y sus funciones dejan de ser legítimos. ¿Qué Estado de Derecho puede imponer un Estado que se ha convertido en el primer instigador del fraude monetario a gran escala? Es una aberración y una depravación moral. Bitcoin no supone ningún cambio a tal fenómeno y cuestión. Es simplemente algo nuevo, pero corruptible y tan potencialmente indisciplinado como cualquier otro sistema fiduciario como los que están en vigor.

Finalmente, el oro permite la emisión de unidades monetarias digitales sobre oro o "digital goldgrams" de manera más fiable que el sistema de Bitcoin, que no tiene respaldo de ninguna clase. Así que el oro se puede combinar igualmente con la informática para crear sistemas de pago digitales inmediatos, rápidos y fiables, con sus cajas de compensación interbancaria para permitir pagos entre distintos bancos emisores de unidades monetarias digitales, etc., etc., etc., y todo con el aval del oro, por supuesto. Dado que este sistema es factible, ya es sospechoso que los emisores de Bitcoin no hayan avalado su sistema con oro. ¿Por qué? Me temo que si están en EEUU, el gobierno les habría acusado de intentar competir con el dólar. Y en Europa tres cuartos de lo mismo. Ya ha sucedido en otros casos en los que sí han utilizado oro como aval y algunos de los aventureros han acabado en la cárcel acusados de todo tipo de barbaridades, incluyendo el de falsificación de moneda. ¡Manda huevos con la tiranía monetaria! Así que, sin el aval del oro, sí les dejan funcionar puesto que saben que el sistema Bitcoin tiene todas las papeletas para terminar siendo un fraude que no compite con el fraude estatal del dólar. Al revés, a los Estados les viene bien un fraude monetario privado de estas características, como el que puede llegar a ser Bitcoin, para seguir vendiendo la necesidad de que el Estado siga siendo el emisor monopolístico de moneda de curso legal forzoso. ¡Larga vida al oro!

Ayer me preguntaron qué pensaba de Bitcoin. Esta es mi respuesta. La extensión es la necesaria para dar una respuesta completa. El que no le interese que no lo lea y que ponga toda su pasta en Bitcoin.

¿Usted cree que cualquier sistema que consiste en crear unidades monetarias de manera artificial que no está sujeto a la disciplina de un patrón físico, natural, contante y sonante es fiable? Yo creo que no. Efectivamente, si quienes han creado este sistema monetario mantienen la disciplina para que las unidades monetarias no crezcan a capricho, el sistema podría funcionar. Pero esta historia ya la hemos visto antes, ¿no? El dólar americano fue una moneda disciplinada durante muchos años. ¿Lo es ahora? No. Por supuesto. La pregunta es, ¿cuánto dura esa disciplina? Ahí está la cuestión, que no es si puede funcionar un tiempo, sino cuánto y cuándo dejará de hacerlo. ¿Cuando las deudas sobre unidades monetarias de Bitcoins se conviertan en insostenibles, mantendrán la base monetaria o se lanzarán a emitir unidades hasta reventar el sistema salvando el trasero de quienes se han sobre endeudado? ¿Podemos fiarnos de los emisores, dedicarnos a nuestra actividad productiva y confiar en que los emisores de Bitcoins no caigan en la tentación de emitir unidades a capricho y por sorpresa? NO. Estamos ante otro modelo artificial que no impone la disciplina dura y pura del oro. De hecho, el 80 % de las unidades monetarias de los Estados como el euro, el dólar, etc., se emiten en formato digital y no se imprimen en papel. Son "Bitcoins" del Estado. ¿Qué no se rigen por las reglas de emisión de Bitcoin? Lo que duren esas reglas -lo que han durado las del dólar, la libra británica o el yen-.

Por el contrario, el oro es disciplinado porque no hay forma humana, ni física, ni química, ni de ciencia ficción, que pueda aumentar su cantidad de manera artificial; es decir, su base monetaria aumenta de manera natural y previsible en función de una producción procedente de la actividad minera real y no imaginaria o virtual corruptible, que no supone riesgo para el valor monetario del oro. Las oscilaciones del valor del oro son fenómenos del mercado. Cuando la base monetaria es el oro, lo que hay que vigilar es el mercado y no al Estado o a un emisor, sea quien sea, que actúa con premeditación, alevosía y nocturnidad, sin la más mínima posibilidad de saber cuándo y cómo te la va a clavar. Por lo tanto, si usando el oro como base monetaria alguien se endeuda por encima de sus posibilidades, no hay más forma de resolver la situación que mediante la suspensión de pagos. Evidentemente, siempre habrá gente imprudente que se endeudará más allá de sus posibilidades. Pero, al menos, con el oro como base del sistema no se puede imprimir para camuflar procesos de quiebra, cargando la responsabilidad de una quiebra sobre quienes no son los responsables. Imprimir para tapar una quiebra o una serie de ellas es un fraude. Y el oro sirve para impedir ese fraude. Bitcoin es un sistema vulnerable puesto que llegado el caso, esté seguro que antes o después el sistema se pervertirá lo mismo que se ha pervertido cualquier otro sistema fiduciario puro anterior. Es decir, aplique la ley de Murphy. Y sí, lo que quiera, que dicen que está auditado y como si tiene siete mil vigilantes. ¿Y quién vigila al vigilante del vigilante?

Con el oro no hay ley de Murphy que valga. La suspensión de pagos es un riesgo ineludible cuando acumula deudas más allá de sus posibilidades crediticias. De esta manera, los bancos y los Estados están obligados a una disciplina presupuestaria y crediticia que no tienen bajo ninguna moneda fiduciaria, se llame dólar, euro, peseta o Bitcoin. La única disciplina monetaria fiable al 100 % es la que proporciona el oro. ¿No quieres quebrar? No te endeudes más de lo debido. Por ello, no implica que utilizando el oro como base del sistema monetario no vayan a haber imprudentes, suicidas, quiebras puntuales de empresas o incluso sectores dirigidos por locos, estafas, ni que todo el mundo vivirá "happily for n'ever ever after". No. Simplemente, implica que el Estado deja de ser el primer defraudador del país, pudiendo así ejercer legítimamente las funciones que le corresponden. Ahora, cuando el Estado y sus bancos centrales son los primeros delincuentes del país y los primeros inclinados al fraude monetario y económico global, su poder y sus funciones dejan de ser legítimos. ¿Qué Estado de Derecho puede imponer un Estado que se ha convertido en el primer instigador del fraude monetario a gran escala? Es una aberración y una depravación moral. Bitcoin no supone ningún cambio a tal fenómeno y cuestión. Es simplemente algo nuevo, pero corruptible y tan potencialmente indisciplinado como cualquier otro sistema fiduciario como los que están en vigor.

Finalmente, el oro permite la emisión de unidades monetarias digitales sobre oro o "digital goldgrams" de manera más fiable que el sistema de Bitcoin, que no tiene respaldo de ninguna clase. Así que el oro se puede combinar igualmente con la informática para crear sistemas de pago digitales inmediatos, rápidos y fiables, con sus cajas de compensación interbancaria para permitir pagos entre distintos bancos emisores de unidades monetarias digitales, etc., etc., etc., y todo con el aval del oro, por supuesto. Dado que este sistema es factible, ya es sospechoso que los emisores de Bitcoin no hayan avalado su sistema con oro. ¿Por qué? Me temo que si están en EEUU, el gobierno les habría acusado de intentar competir con el dólar. Y en Europa tres cuartos de lo mismo. Ya ha sucedido en otros casos en los que sí han utilizado oro como aval y algunos de los aventureros han acabado en la cárcel acusados de todo tipo de barbaridades, incluyendo el de falsificación de moneda. ¡Manda huevos con la tiranía monetaria! Así que, sin el aval del oro, sí les dejan funcionar puesto que saben que el sistema Bitcoin tiene todas las papeletas para terminar siendo un fraude que no compite con el fraude estatal del dólar. Al revés, a los Estados les viene bien un fraude monetario privado de estas características, como el que puede llegar a ser Bitcoin, para seguir vendiendo la necesidad de que el Estado siga siendo el emisor monopolístico de moneda de curso legal forzoso. ¡Larga vida al oro!

Ayer me preguntaron qué pensaba de Bitcoin. Esta es mi respuesta. La extensión es la necesaria para dar una respuesta completa. El que no le interese que no lo lea y que ponga toda su pasta en Bitcoin.

¿Usted cree que cualquier sistema que consiste en crear unidades monetarias de manera artificial que no está sujeto a la disciplina de un patrón físico, natural, contante y sonante es fiable? Yo creo que no. Efectivamente, si quienes han creado este sistema monetario mantienen la disciplina para que las unidades monetarias no crezcan a capricho, el sistema podría funcionar. Pero esta historia ya la hemos visto antes, ¿no? El dólar americano fue una moneda disciplinada durante muchos años. ¿Lo es ahora? No. Por supuesto. La pregunta es, ¿cuánto dura esa disciplina? Ahí está la cuestión, que no es si puede funcionar un tiempo, sino cuánto y cuándo dejará de hacerlo. ¿Cuando las deudas sobre unidades monetarias de Bitcoins se conviertan en insostenibles, mantendrán la base monetaria o se lanzarán a emitir unidades hasta reventar el sistema salvando el trasero de quienes se han sobre endeudado? ¿Podemos fiarnos de los emisores, dedicarnos a nuestra actividad productiva y confiar en que los emisores de Bitcoins no caigan en la tentación de emitir unidades a capricho y por sorpresa? NO. Estamos ante otro modelo artificial que no impone la disciplina dura y pura del oro. De hecho, el 80 % de las unidades monetarias de los Estados como el euro, el dólar, etc., se emiten en formato digital y no se imprimen en papel. Son "Bitcoins" del Estado. ¿Qué no se rigen por las reglas de emisión de Bitcoin? Lo que duren esas reglas -lo que han durado las del dólar, la libra británica o el yen-.

Por el contrario, el oro es disciplinado porque no hay forma humana, ni física, ni química, ni de ciencia ficción, que pueda aumentar su cantidad de manera artificial; es decir, su base monetaria aumenta de manera natural y previsible en función de una producción procedente de la actividad minera real y no imaginaria o virtual corruptible, que no supone riesgo para el valor monetario del oro. Las oscilaciones del valor del oro son fenómenos del mercado. Cuando la base monetaria es el oro, lo que hay que vigilar es el mercado y no al Estado o a un emisor, sea quien sea, que actúa con premeditación, alevosía y nocturnidad, sin la más mínima posibilidad de saber cuándo y cómo te la va a clavar. Por lo tanto, si usando el oro como base monetaria alguien se endeuda por encima de sus posibilidades, no hay más forma de resolver la situación que mediante la suspensión de pagos. Evidentemente, siempre habrá gente imprudente que se endeudará más allá de sus posibilidades. Pero, al menos, con el oro como base del sistema no se puede imprimir para camuflar procesos de quiebra, cargando la responsabilidad de una quiebra sobre quienes no son los responsables. Imprimir para tapar una quiebra o una serie de ellas es un fraude. Y el oro sirve para impedir ese fraude. Bitcoin es un sistema vulnerable puesto que llegado el caso, esté seguro que antes o después el sistema se pervertirá lo mismo que se ha pervertido cualquier otro sistema fiduciario puro anterior. Es decir, aplique la ley de Murphy. Y sí, lo que quiera, que dicen que está auditado y como si tiene siete mil vigilantes. ¿Y quién vigila al vigilante del vigilante?

Con el oro no hay ley de Murphy que valga. La suspensión de pagos es un riesgo ineludible cuando acumula deudas más allá de sus posibilidades crediticias. De esta manera, los bancos y los Estados están obligados a una disciplina presupuestaria y crediticia que no tienen bajo ninguna moneda fiduciaria, se llame dólar, euro, peseta o Bitcoin. La única disciplina monetaria fiable al 100 % es la que proporciona el oro. ¿No quieres quebrar? No te endeudes más de lo debido. Por ello, no implica que utilizando el oro como base del sistema monetario no vayan a haber imprudentes, suicidas, quiebras puntuales de empresas o incluso sectores dirigidos por locos, estafas, ni que todo el mundo vivirá "happily for n'ever ever after". No. Simplemente, implica que el Estado deja de ser el primer defraudador del país, pudiendo así ejercer legítimamente las funciones que le corresponden. Ahora, cuando el Estado y sus bancos centrales son los primeros delincuentes del país y los primeros inclinados al fraude monetario y económico global, su poder y sus funciones dejan de ser legítimos. ¿Qué Estado de Derecho puede imponer un Estado que se ha convertido en el primer instigador del fraude monetario a gran escala? Es una aberración y una depravación moral. Bitcoin no supone ningún cambio a tal fenómeno y cuestión. Es simplemente algo nuevo, pero corruptible y tan potencialmente indisciplinado como cualquier otro sistema fiduciario como los que están en vigor.

Finalmente, el oro permite la emisión de unidades monetarias digitales sobre oro o "digital goldgrams" de manera más fiable que el sistema de Bitcoin, que no tiene respaldo de ninguna clase. Así que el oro se puede combinar igualmente con la informática para crear sistemas de pago digitales inmediatos, rápidos y fiables, con sus cajas de compensación interbancaria para permitir pagos entre distintos bancos emisores de unidades monetarias digitales, etc., etc., etc., y todo con el aval del oro, por supuesto. Dado que este sistema es factible, ya es sospechoso que los emisores de Bitcoin no hayan avalado su sistema con oro. ¿Por qué? Me temo que si están en EEUU, el gobierno les habría acusado de intentar competir con el dólar. Y en Europa tres cuartos de lo mismo. Ya ha sucedido en otros casos en los que sí han utilizado oro como aval y algunos de los aventureros han acabado en la cárcel acusados de todo tipo de barbaridades, incluyendo el de falsificación de moneda. ¡Manda huevos con la tiranía monetaria! Así que, sin el aval del oro, sí les dejan funcionar puesto que saben que el sistema Bitcoin tiene todas las papeletas para terminar siendo un fraude que no compite con el fraude estatal del dólar. Al revés, a los Estados les viene bien un fraude monetario privado de estas características, como el que puede llegar a ser Bitcoin, para seguir vendiendo la necesidad de que el Estado siga siendo el emisor monopolístico de moneda de curso legal forzoso. ¡Larga vida al oro!

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¿Usted cree que cualquier sistema que consiste en crear unidades monetarias de manera artificial que no está sujeto a la disciplina de un patrón físico, natural, contante y sonante es fiable? Yo creo que no. Efectivamente, si quienes han creado este sistema monetario mantienen la disciplina para que las unidades monetarias no crezcan a capricho, el sistema podría funcionar. Pero esta historia ya la hemos visto antes, ¿no? El dólar americano fue una moneda disciplinada durante muchos años. ¿Lo es ahora? No. Por supuesto. La pregunta es, ¿cuánto dura esa disciplina? Ahí está la cuestión, que no es si puede funcionar un tiempo, sino cuánto y cuándo dejará de hacerlo. ¿Cuando las deudas sobre unidades monetarias de Bitcoins se conviertan en insostenibles, mantendrán la base monetaria o se lanzarán a emitir unidades hasta reventar el sistema salvando el trasero de quienes se han sobre endeudado? ¿Podemos fiarnos de los emisores, dedicarnos a nuestra actividad productiva y confiar en que los emisores de Bitcoins no caigan en la tentación de emitir unidades a capricho y por sorpresa? NO. Estamos ante otro modelo artificial que no impone la disciplina dura y pura del oro. De hecho, el 80 % de las unidades monetarias de los Estados como el euro, el dólar, etc., se emiten en formato digital y no se imprimen en papel. Son "Bitcoins" del Estado. ¿Qué no se rigen por las reglas de emisión de Bitcoin? Lo que duren esas reglas -lo que han durado las del dólar, la libra británica o el yen-.

Por el contrario, el oro es disciplinado porque no hay forma humana, ni física, ni química, ni de ciencia ficción, que pueda aumentar su cantidad de manera artificial; es decir, su base monetaria aumenta de manera natural y previsible en función de una producción procedente de la actividad minera real y no imaginaria o virtual corruptible, que no supone riesgo para el valor monetario del oro. Las oscilaciones del valor del oro son fenómenos del mercado. Cuando la base monetaria es el oro, lo que hay que vigilar es el mercado y no al Estado o a un emisor, sea quien sea, que actúa con premeditación, alevosía y nocturnidad, sin la más mínima posibilidad de saber cuándo y cómo te la va a clavar. Por lo tanto, si usando el oro como base monetaria alguien se endeuda por encima de sus posibilidades, no hay más forma de resolver la situación que mediante la suspensión de pagos. Evidentemente, siempre habrá gente imprudente que se endeudará más allá de sus posibilidades. Pero, al menos, con el oro como base del sistema no se puede imprimir para camuflar procesos de quiebra, cargando la responsabilidad de una quiebra sobre quienes no son los responsables. Imprimir para tapar una quiebra o una serie de ellas es un fraude. Y el oro sirve para impedir ese fraude. Bitcoin es un sistema vulnerable puesto que llegado el caso, esté seguro que antes o después el sistema se pervertirá lo mismo que se ha pervertido cualquier otro sistema fiduciario puro anterior. Es decir, aplique la ley de Murphy. Y sí, lo que quiera, que dicen que está auditado y como si tiene siete mil vigilantes. ¿Y quién vigila al vigilante del vigilante?

Con el oro no hay ley de Murphy que valga. La suspensión de pagos es un riesgo ineludible cuando acumula deudas más allá de sus posibilidades crediticias. De esta manera, los bancos y los Estados están obligados a una disciplina presupuestaria y crediticia que no tienen bajo ninguna moneda fiduciaria, se llame dólar, euro, peseta o Bitcoin. La única disciplina monetaria fiable al 100 % es la que proporciona el oro. ¿No quieres quebrar? No te endeudes más de lo debido. Por ello, no implica que utilizando el oro como base del sistema monetario no vayan a haber imprudentes, suicidas, quiebras puntuales de empresas o incluso sectores dirigidos por locos, estafas, ni que todo el mundo vivirá "happily for n'ever ever after". No. Simplemente, implica que el Estado deja de ser el primer defraudador del país, pudiendo así ejercer legítimamente las funciones que le corresponden. Ahora, cuando el Estado y sus bancos centrales son los primeros delincuentes del país y los primeros inclinados al fraude monetario y económico global, su poder y sus funciones dejan de ser legítimos. ¿Qué Estado de Derecho puede imponer un Estado que se ha convertido en el primer instigador del fraude monetario a gran escala? Es una aberración y una depravación moral. Bitcoin no supone ningún cambio a tal fenómeno y cuestión. Es simplemente algo nuevo, pero corruptible y tan potencialmente indisciplinado como cualquier otro sistema fiduciario como los que están en vigor.

Finalmente, el oro permite la emisión de unidades monetarias digitales sobre oro o "digital goldgrams" de manera más fiable que el sistema de Bitcoin, que no tiene respaldo de ninguna clase. Así que el oro se puede combinar igualmente con la informática para crear sistemas de pago digitales inmediatos, rápidos y fiables, con sus cajas de compensación interbancaria para permitir pagos entre distintos bancos emisores de unidades monetarias digitales, etc., etc., etc., y todo con el aval del oro, por supuesto. Dado que este sistema es factible, ya es sospechoso que los emisores de Bitcoin no hayan avalado su sistema con oro. ¿Por qué? Me temo que si están en EEUU, el gobierno les habría acusado de intentar competir con el dólar. Y en Europa tres cuartos de lo mismo. Ya ha sucedido en otros casos en los que sí han utilizado oro como aval y algunos de los aventureros han acabado en la cárcel acusados de todo tipo de barbaridades, incluyendo el de falsificación de moneda. ¡Manda huevos con la tiranía monetaria! Así que, sin el aval del oro, sí les dejan funcionar puesto que saben que el sistema Bitcoin tiene todas las papeletas para terminar siendo un fraude que no compite con el fraude estatal del dólar. Al revés, a los Estados les viene bien un fraude monetario privado de estas características, como el que puede llegar a ser Bitcoin, para seguir vendiendo la necesidad de que el Estado siga siendo el emisor monopolístico de moneda de curso legal forzoso. ¡Larga vida al oro!

Ayer me preguntaron qué pensaba de Bitcoin. Esta es mi respuesta. La extensión es la necesaria para dar una respuesta completa. El que no le interese que no lo lea y que ponga toda su pasta en Bitcoin.

¿Usted cree que cualquier sistema que consiste en crear unidades monetarias de manera artificial que no está sujeto a la disciplina de un patrón físico, natural, contante y sonante es fiable? Yo creo que no. Efectivamente, si quienes han creado este sistema monetario mantienen la disciplina para que las unidades monetarias no crezcan a capricho, el sistema podría funcionar. Pero esta historia ya la hemos visto antes, ¿no? El dólar americano fue una moneda disciplinada durante muchos años. ¿Lo es ahora? No. Por supuesto. La pregunta es, ¿cuánto dura esa disciplina? Ahí está la cuestión, que no es si puede funcionar un tiempo, sino cuánto y cuándo dejará de hacerlo. ¿Cuando las deudas sobre unidades monetarias de Bitcoins se conviertan en insostenibles, mantendrán la base monetaria o se lanzarán a emitir unidades hasta reventar el sistema salvando el trasero de quienes se han sobre endeudado? ¿Podemos fiarnos de los emisores, dedicarnos a nuestra actividad productiva y confiar en que los emisores de Bitcoins no caigan en la tentación de emitir unidades a capricho y por sorpresa? NO. Estamos ante otro modelo artificial que no impone la disciplina dura y pura del oro. De hecho, el 80 % de las unidades monetarias de los Estados como el euro, el dólar, etc., se emiten en formato digital y no se imprimen en papel. Son "Bitcoins" del Estado. ¿Qué no se rigen por las reglas de emisión de Bitcoin? Lo que duren esas reglas -lo que han durado las del dólar, la libra británica o el yen-.

Por el contrario, el oro es disciplinado porque no hay forma humana, ni física, ni química, ni de ciencia ficción, que pueda aumentar su cantidad de manera artificial; es decir, su base monetaria aumenta de manera natural y previsible en función de una producción procedente de la actividad minera real y no imaginaria o virtual corruptible, que no supone riesgo para el valor monetario del oro. Las oscilaciones del valor del oro son fenómenos del mercado. Cuando la base monetaria es el oro, lo que hay que vigilar es el mercado y no al Estado o a un emisor, sea quien sea, que actúa con premeditación, alevosía y nocturnidad, sin la más mínima posibilidad de saber cuándo y cómo te la va a clavar. Por lo tanto, si usando el oro como base monetaria alguien se endeuda por encima de sus posibilidades, no hay más forma de resolver la situación que mediante la suspensión de pagos. Evidentemente, siempre habrá gente imprudente que se endeudará más allá de sus posibilidades. Pero, al menos, con el oro como base del sistema no se puede imprimir para camuflar procesos de quiebra, cargando la responsabilidad de una quiebra sobre quienes no son los responsables. Imprimir para tapar una quiebra o una serie de ellas es un fraude. Y el oro sirve para impedir ese fraude. Bitcoin es un sistema vulnerable puesto que llegado el caso, esté seguro que antes o después el sistema se pervertirá lo mismo que se ha pervertido cualquier otro sistema fiduciario puro anterior. Es decir, aplique la ley de Murphy. Y sí, lo que quiera, que dicen que está auditado y como si tiene siete mil vigilantes. ¿Y quién vigila al vigilante del vigilante?

Con el oro no hay ley de Murphy que valga. La suspensión de pagos es un riesgo ineludible cuando acumula deudas más allá de sus posibilidades crediticias. De esta manera, los bancos y los Estados están obligados a una disciplina presupuestaria y crediticia que no tienen bajo ninguna moneda fiduciaria, se llame dólar, euro, peseta o Bitcoin. La única disciplina monetaria fiable al 100 % es la que proporciona el oro. ¿No quieres quebrar? No te endeudes más de lo debido. Por ello, no implica que utilizando el oro como base del sistema monetario no vayan a haber imprudentes, suicidas, quiebras puntuales de empresas o incluso sectores dirigidos por locos, estafas, ni que todo el mundo vivirá "happily for n'ever ever after". No. Simplemente, implica que el Estado deja de ser el primer defraudador del país, pudiendo así ejercer legítimamente las funciones que le corresponden. Ahora, cuando el Estado y sus bancos centrales son los primeros delincuentes del país y los primeros inclinados al fraude monetario y económico global, su poder y sus funciones dejan de ser legítimos. ¿Qué Estado de Derecho puede imponer un Estado que se ha convertido en el primer instigador del fraude monetario a gran escala? Es una aberración y una depravación moral. Bitcoin no supone ningún cambio a tal fenómeno y cuestión. Es simplemente algo nuevo, pero corruptible y tan potencialmente indisciplinado como cualquier otro sistema fiduciario como los que están en vigor.

Finalmente, el oro permite la emisión de unidades monetarias digitales sobre oro o "digital goldgrams" de manera más fiable que el sistema de Bitcoin, que no tiene respaldo de ninguna clase. Así que el oro se puede combinar igualmente con la informática para crear sistemas de pago digitales inmediatos, rápidos y fiables, con sus cajas de compensación interbancaria para permitir pagos entre distintos bancos emisores de unidades monetarias digitales, etc., etc., etc., y todo con el aval del oro, por supuesto. Dado que este sistema es factible, ya es sospechoso que los emisores de Bitcoin no hayan avalado su sistema con oro. ¿Por qué? Me temo que si están en EEUU, el gobierno les habría acusado de intentar competir con el dólar. Y en Europa tres cuartos de lo mismo. Ya ha sucedido en otros casos en los que sí han utilizado oro como aval y algunos de los aventureros han acabado en la cárcel acusados de todo tipo de barbaridades, incluyendo el de falsificación de moneda. ¡Manda huevos con la tiranía monetaria! Así que, sin el aval del oro, sí les dejan funcionar puesto que saben que el sistema Bitcoin tiene todas las papeletas para terminar siendo un fraude que no compite con el fraude estatal del dólar. Al revés, a los Estados les viene bien un fraude monetario privado de estas características, como el que puede llegar a ser Bitcoin, para seguir vendiendo la necesidad de que el Estado siga siendo el emisor monopolístico de moneda de curso legal forzoso. ¡Larga vida al oro!

Ayer me preguntaron qué pensaba de Bitcoin. Esta es mi respuesta. La extensión es la necesaria para dar una respuesta completa. El que no le interese que no lo lea y que ponga toda su pasta en Bitcoin.

¿Usted cree que cualquier sistema que consiste en crear unidades monetarias de manera artificial que no está sujeto a la disciplina de un patrón físico, natural, contante y sonante es fiable? Yo creo que no. Efectivamente, si quienes han creado este sistema monetario mantienen la disciplina para que las unidades monetarias no crezcan a capricho, el sistema podría funcionar. Pero esta historia ya la hemos visto antes, ¿no? El dólar americano fue una moneda disciplinada durante muchos años. ¿Lo es ahora? No. Por supuesto. La pregunta es, ¿cuánto dura esa disciplina? Ahí está la cuestión, que no es si puede funcionar un tiempo, sino cuánto y cuándo dejará de hacerlo. ¿Cuando las deudas sobre unidades monetarias de Bitcoins se conviertan en insostenibles, mantendrán la base monetaria o se lanzarán a emitir unidades hasta reventar el sistema salvando el trasero de quienes se han sobre endeudado? ¿Podemos fiarnos de los emisores, dedicarnos a nuestra actividad productiva y confiar en que los emisores de Bitcoins no caigan en la tentación de emitir unidades a capricho y por sorpresa? NO. Estamos ante otro modelo artificial que no impone la disciplina dura y pura del oro. De hecho, el 80 % de las unidades monetarias de los Estados como el euro, el dólar, etc., se emiten en formato digital y no se imprimen en papel. Son "Bitcoins" del Estado. ¿Qué no se rigen por las reglas de emisión de Bitcoin? Lo que duren esas reglas -lo que han durado las del dólar, la libra británica o el yen-.

Por el contrario, el oro es disciplinado porque no hay forma humana, ni física, ni química, ni de ciencia ficción, que pueda aumentar su cantidad de manera artificial; es decir, su base monetaria aumenta de manera natural y previsible en función de una producción procedente de la actividad minera real y no imaginaria o virtual corruptible, que no supone riesgo para el valor monetario del oro. Las oscilaciones del valor del oro son fenómenos del mercado. Cuando la base monetaria es el oro, lo que hay que vigilar es el mercado y no al Estado o a un emisor, sea quien sea, que actúa con premeditación, alevosía y nocturnidad, sin la más mínima posibilidad de saber cuándo y cómo te la va a clavar. Por lo tanto, si usando el oro como base monetaria alguien se endeuda por encima de sus posibilidades, no hay más forma de resolver la situación que mediante la suspensión de pagos. Evidentemente, siempre habrá gente imprudente que se endeudará más allá de sus posibilidades. Pero, al menos, con el oro como base del sistema no se puede imprimir para camuflar procesos de quiebra, cargando la responsabilidad de una quiebra sobre quienes no son los responsables. Imprimir para tapar una quiebra o una serie de ellas es un fraude. Y el oro sirve para impedir ese fraude. Bitcoin es un sistema vulnerable puesto que llegado el caso, esté seguro que antes o después el sistema se pervertirá lo mismo que se ha pervertido cualquier otro sistema fiduciario puro anterior. Es decir, aplique la ley de Murphy. Y sí, lo que quiera, que dicen que está auditado y como si tiene siete mil vigilantes. ¿Y quién vigila al vigilante del vigilante?

Con el oro no hay ley de Murphy que valga. La suspensión de pagos es un riesgo ineludible cuando acumula deudas más allá de sus posibilidades crediticias. De esta manera, los bancos y los Estados están obligados a una disciplina presupuestaria y crediticia que no tienen bajo ninguna moneda fiduciaria, se llame dólar, euro, peseta o Bitcoin. La única disciplina monetaria fiable al 100 % es la que proporciona el oro. ¿No quieres quebrar? No te endeudes más de lo debido. Por ello, no implica que utilizando el oro como base del sistema monetario no vayan a haber imprudentes, suicidas, quiebras puntuales de empresas o incluso sectores dirigidos por locos, estafas, ni que todo el mundo vivirá "happily for n'ever ever after". No. Simplemente, implica que el Estado deja de ser el primer defraudador del país, pudiendo así ejercer legítimamente las funciones que le corresponden. Ahora, cuando el Estado y sus bancos centrales son los primeros delincuentes del país y los primeros inclinados al fraude monetario y económico global, su poder y sus funciones dejan de ser legítimos. ¿Qué Estado de Derecho puede imponer un Estado que se ha convertido en el primer instigador del fraude monetario a gran escala? Es una aberración y una depravación moral. Bitcoin no supone ningún cambio a tal fenómeno y cuestión. Es simplemente algo nuevo, pero corruptible y tan potencialmente indisciplinado como cualquier otro sistema fiduciario como los que están en vigor.

Finalmente, el oro permite la emisión de unidades monetarias digitales sobre oro o "digital goldgrams" de manera más fiable que el sistema de Bitcoin, que no tiene respaldo de ninguna clase. Así que el oro se puede combinar igualmente con la informática para crear sistemas de pago digitales inmediatos, rápidos y fiables, con sus cajas de compensación interbancaria para permitir pagos entre distintos bancos emisores de unidades monetarias digitales, etc., etc., etc., y todo con el aval del oro, por supuesto. Dado que este sistema es factible, ya es sospechoso que los emisores de Bitcoin no hayan avalado su sistema con oro. ¿Por qué? Me temo que si están en EEUU, el gobierno les habría acusado de intentar competir con el dólar. Y en Europa tres cuartos de lo mismo. Ya ha sucedido en otros casos en los que sí han utilizado oro como aval y algunos de los aventureros han acabado en la cárcel acusados de todo tipo de barbaridades, incluyendo el de falsificación de moneda. ¡Manda huevos con la tiranía monetaria! Así que, sin el aval del oro, sí les dejan funcionar puesto que saben que el sistema Bitcoin tiene todas las papeletas para terminar siendo un fraude que no compite con el fraude estatal del dólar. Al revés, a los Estados les viene bien un fraude monetario privado de estas características, como el que puede llegar a ser Bitcoin, para seguir vendiendo la necesidad de que el Estado siga siendo el emisor monopolístico de moneda de curso legal forzoso. ¡Larga vida al oro!

Ayer me preguntaron qué pensaba de Bitcoin. Esta es mi respuesta. La extensión es la necesaria para dar una respuesta completa. El que no le interese que no lo lea y que ponga toda su pasta en Bitcoin.

¿Usted cree que cualquier sistema que consiste en crear unidades monetarias de manera artificial que no está sujeto a la disciplina de un patrón físico, natural, contante y sonante es fiable? Yo creo que no. Efectivamente, si quienes han creado este sistema monetario mantienen la disciplina para que las unidades monetarias no crezcan a capricho, el sistema podría funcionar. Pero esta historia ya la hemos visto antes, ¿no? El dólar americano fue una moneda disciplinada durante muchos años. ¿Lo es ahora? No. Por supuesto. La pregunta es, ¿cuánto dura esa disciplina? Ahí está la cuestión, que no es si puede funcionar un tiempo, sino cuánto y cuándo dejará de hacerlo. ¿Cuando las deudas sobre unidades monetarias de Bitcoins se conviertan en insostenibles, mantendrán la base monetaria o se lanzarán a emitir unidades hasta reventar el sistema salvando el trasero de quienes se han sobre endeudado? ¿Podemos fiarnos de los emisores, dedicarnos a nuestra actividad productiva y confiar en que los emisores de Bitcoins no caigan en la tentación de emitir unidades a capricho y por sorpresa? NO. Estamos ante otro modelo artificial que no impone la disciplina dura y pura del oro. De hecho, el 80 % de las unidades monetarias de los Estados como el euro, el dólar, etc., se emiten en formato digital y no se imprimen en papel. Son "Bitcoins" del Estado. ¿Qué no se rigen por las reglas de emisión de Bitcoin? Lo que duren esas reglas -lo que han durado las del dólar, la libra británica o el yen-.

Por el contrario, el oro es disciplinado porque no hay forma humana, ni física, ni química, ni de ciencia ficción, que pueda aumentar su cantidad de manera artificial; es decir, su base monetaria aumenta de manera natural y previsible en función de una producción procedente de la actividad minera real y no imaginaria o virtual corruptible, que no supone riesgo para el valor monetario del oro. Las oscilaciones del valor del oro son fenómenos del mercado. Cuando la base monetaria es el oro, lo que hay que vigilar es el mercado y no al Estado o a un emisor, sea quien sea, que actúa con premeditación, alevosía y nocturnidad, sin la más mínima posibilidad de saber cuándo y cómo te la va a clavar. Por lo tanto, si usando el oro como base monetaria alguien se endeuda por encima de sus posibilidades, no hay más forma de resolver la situación que mediante la suspensión de pagos. Evidentemente, siempre habrá gente imprudente que se endeudará más allá de sus posibilidades. Pero, al menos, con el oro como base del sistema no se puede imprimir para camuflar procesos de quiebra, cargando la responsabilidad de una quiebra sobre quienes no son los responsables. Imprimir para tapar una quiebra o una serie de ellas es un fraude. Y el oro sirve para impedir ese fraude. Bitcoin es un sistema vulnerable puesto que llegado el caso, esté seguro que antes o después el sistema se pervertirá lo mismo que se ha pervertido cualquier otro sistema fiduciario puro anterior. Es decir, aplique la ley de Murphy. Y sí, lo que quiera, que dicen que está auditado y como si tiene siete mil vigilantes. ¿Y quién vigila al vigilante del vigilante?

Con el oro no hay ley de Murphy que valga. La suspensión de pagos es un riesgo ineludible cuando acumula deudas más allá de sus posibilidades crediticias. De esta manera, los bancos y los Estados están obligados a una disciplina presupuestaria y crediticia que no tienen bajo ninguna moneda fiduciaria, se llame dólar, euro, peseta o Bitcoin. La única disciplina monetaria fiable al 100 % es la que proporciona el oro. ¿No quieres quebrar? No te endeudes más de lo debido. Por ello, no implica que utilizando el oro como base del sistema monetario no vayan a haber imprudentes, suicidas, quiebras puntuales de empresas o incluso sectores dirigidos por locos, estafas, ni que todo el mundo vivirá "happily for n'ever ever after". No. Simplemente, implica que el Estado deja de ser el primer defraudador del país, pudiendo así ejercer legítimamente las funciones que le corresponden. Ahora, cuando el Estado y sus bancos centrales son los primeros delincuentes del país y los primeros inclinados al fraude monetario y económico global, su poder y sus funciones dejan de ser legítimos. ¿Qué Estado de Derecho puede imponer un Estado que se ha convertido en el primer instigador del fraude monetario a gran escala? Es una aberración y una depravación moral. Bitcoin no supone ningún cambio a tal fenómeno y cuestión. Es simplemente algo nuevo, pero corruptible y tan potencialmente indisciplinado como cualquier otro sistema fiduciario como los que están en vigor.

Finalmente, el oro permite la emisión de unidades monetarias digitales sobre oro o "digital goldgrams" de manera más fiable que el sistema de Bitcoin, que no tiene respaldo de ninguna clase. Así que el oro se puede combinar igualmente con la informática para crear sistemas de pago digitales inmediatos, rápidos y fiables, con sus cajas de compensación interbancaria para permitir pagos entre distintos bancos emisores de unidades monetarias digitales, etc., etc., etc., y todo con el aval del oro, por supuesto. Dado que este sistema es factible, ya es sospechoso que los emisores de Bitcoin no hayan avalado su sistema con oro. ¿Por qué? Me temo que si están en EEUU, el gobierno les habría acusado de intentar competir con el dólar. Y en Europa tres cuartos de lo mismo. Ya ha sucedido en otros casos en los que sí han utilizado oro como aval y algunos de los aventureros han acabado en la cárcel acusados de todo tipo de barbaridades, incluyendo el de falsificación de moneda. ¡Manda huevos con la tiranía monetaria! Así que, sin el aval del oro, sí les dejan funcionar puesto que saben que el sistema Bitcoin tiene todas las papeletas para terminar siendo un fraude que no compite con el fraude estatal del dólar. Al revés, a los Estados les viene bien un fraude monetario privado de estas características, como el que puede llegar a ser Bitcoin, para seguir vendiendo la necesidad de que el Estado siga siendo el emisor monopolístico de moneda de curso legal forzoso. ¡Larga vida al oro!

Ayer me preguntaron qué pensaba de Bitcoin. Esta es mi respuesta. La extensión es la necesaria para dar una respuesta completa. El que no le interese que no lo lea y que ponga toda su pasta en Bitcoin.

¿Usted cree que cualquier sistema que consiste en crear unidades monetarias de manera artificial que no está sujeto a la disciplina de un patrón físico, natural, contante y sonante es fiable? Yo creo que no. Efectivamente, si quienes han creado este sistema monetario mantienen la disciplina para que las unidades monetarias no crezcan a capricho, el sistema podría funcionar. Pero esta historia ya la hemos visto antes, ¿no? El dólar americano fue una moneda disciplinada durante muchos años. ¿Lo es ahora? No. Por supuesto. La pregunta es, ¿cuánto dura esa disciplina? Ahí está la cuestión, que no es si puede funcionar un tiempo, sino cuánto y cuándo dejará de hacerlo. ¿Cuando las deudas sobre unidades monetarias de Bitcoins se conviertan en insostenibles, mantendrán la base monetaria o se lanzarán a emitir unidades hasta reventar el sistema salvando el trasero de quienes se han sobre endeudado? ¿Podemos fiarnos de los emisores, dedicarnos a nuestra actividad productiva y confiar en que los emisores de Bitcoins no caigan en la tentación de emitir unidades a capricho y por sorpresa? NO. Estamos ante otro modelo artificial que no impone la disciplina dura y pura del oro. De hecho, el 80 % de las unidades monetarias de los Estados como el euro, el dólar, etc., se emiten en formato digital y no se imprimen en papel. Son "Bitcoins" del Estado. ¿Qué no se rigen por las reglas de emisión de Bitcoin? Lo que duren esas reglas -lo que han durado las del dólar, la libra británica o el yen-.

Por el contrario, el oro es disciplinado porque no hay forma humana, ni física, ni química, ni de ciencia ficción, que pueda aumentar su cantidad de manera artificial; es decir, su base monetaria aumenta de manera natural y previsible en función de una producción procedente de la actividad minera real y no imaginaria o virtual corruptible, que no supone riesgo para el valor monetario del oro. Las oscilaciones del valor del oro son fenómenos del mercado. Cuando la base monetaria es el oro, lo que hay que vigilar es el mercado y no al Estado o a un emisor, sea quien sea, que actúa con premeditación, alevosía y nocturnidad, sin la más mínima posibilidad de saber cuándo y cómo te la va a clavar. Por lo tanto, si usando el oro como base monetaria alguien se endeuda por encima de sus posibilidades, no hay más forma de resolver la situación que mediante la suspensión de pagos. Evidentemente, siempre habrá gente imprudente que se endeudará más allá de sus posibilidades. Pero, al menos, con el oro como base del sistema no se puede imprimir para camuflar procesos de quiebra, cargando la responsabilidad de una quiebra sobre quienes no son los responsables. Imprimir para tapar una quiebra o una serie de ellas es un fraude. Y el oro sirve para impedir ese fraude. Bitcoin es un sistema vulnerable puesto que llegado el caso, esté seguro que antes o después el sistema se pervertirá lo mismo que se ha pervertido cualquier otro sistema fiduciario puro anterior. Es decir, aplique la ley de Murphy. Y sí, lo que quiera, que dicen que está auditado y como si tiene siete mil vigilantes. ¿Y quién vigila al vigilante del vigilante?

Con el oro no hay ley de Murphy que valga. La suspensión de pagos es un riesgo ineludible cuando acumula deudas más allá de sus posibilidades crediticias. De esta manera, los bancos y los Estados están obligados a una disciplina presupuestaria y crediticia que no tienen bajo ninguna moneda fiduciaria, se llame dólar, euro, peseta o Bitcoin. La única disciplina monetaria fiable al 100 % es la que proporciona el oro. ¿No quieres quebrar? No te endeudes más de lo debido. Por ello, no implica que utilizando el oro como base del sistema monetario no vayan a haber imprudentes, suicidas, quiebras puntuales de empresas o incluso sectores dirigidos por locos, estafas, ni que todo el mundo vivirá "happily for n'ever ever after". No. Simplemente, implica que el Estado deja de ser el primer defraudador del país, pudiendo así ejercer legítimamente las funciones que le corresponden. Ahora, cuando el Estado y sus bancos centrales son los primeros delincuentes del país y los primeros inclinados al fraude monetario y económico global, su poder y sus funciones dejan de ser legítimos. ¿Qué Estado de Derecho puede imponer un Estado que se ha convertido en el primer instigador del fraude monetario a gran escala? Es una aberración y una depravación moral. Bitcoin no supone ningún cambio a tal fenómeno y cuestión. Es simplemente algo nuevo, pero corruptible y tan potencialmente indisciplinado como cualquier otro sistema fiduciario como los que están en vigor.

Finalmente, el oro permite la emisión de unidades monetarias digitales sobre oro o "digital goldgrams" de manera más fiable que el sistema de Bitcoin, que no tiene respaldo de ninguna clase. Así que el oro se puede combinar igualmente con la informática para crear sistemas de pago digitales inmediatos, rápidos y fiables, con sus cajas de compensación interbancaria para permitir pagos entre distintos bancos emisores de unidades monetarias digitales, etc., etc., etc., y todo con el aval del oro, por supuesto. Dado que este sistema es factible, ya es sospechoso que los emisores de Bitcoin no hayan avalado su sistema con oro. ¿Por qué? Me temo que si están en EEUU, el gobierno les habría acusado de intentar competir con el dólar. Y en Europa tres cuartos de lo mismo. Ya ha sucedido en otros casos en los que sí han utilizado oro como aval y algunos de los aventureros han acabado en la cárcel acusados de todo tipo de barbaridades, incluyendo el de falsificación de moneda. ¡Manda huevos con la tiranía monetaria! Así que, sin el aval del oro, sí les dejan funcionar puesto que saben que el sistema Bitcoin tiene todas las papeletas para terminar siendo un fraude que no compite con el fraude estatal del dólar. Al revés, a los Estados les viene bien un fraude monetario privado de estas características, como el que puede llegar a ser Bitcoin, para seguir vendiendo la necesidad de que el Estado siga siendo el emisor monopolístico de moneda de curso legal forzoso. ¡Larga vida al oro!

Ayer me preguntaron qué pensaba de Bitcoin. Esta es mi respuesta. La extensión es la necesaria para dar una respuesta completa. El que no le interese que no lo lea y que ponga toda su pasta en Bitcoin.

¿Usted cree que cualquier sistema que consiste en crear unidades monetarias de manera artificial que no está sujeto a la disciplina de un patrón físico, natural, contante y sonante es fiable? Yo creo que no. Efectivamente, si quienes han creado este sistema monetario mantienen la disciplina para que las unidades monetarias no crezcan a capricho, el sistema podría funcionar. Pero esta historia ya la hemos visto antes, ¿no? El dólar americano fue una moneda disciplinada durante muchos años. ¿Lo es ahora? No. Por supuesto. La pregunta es, ¿cuánto dura esa disciplina? Ahí está la cuestión, que no es si puede funcionar un tiempo, sino cuánto y cuándo dejará de hacerlo. ¿Cuando las deudas sobre unidades monetarias de Bitcoins se conviertan en insostenibles, mantendrán la base monetaria o se lanzarán a emitir unidades hasta reventar el sistema salvando el trasero de quienes se han sobre endeudado? ¿Podemos fiarnos de los emisores, dedicarnos a nuestra actividad productiva y confiar en que los emisores de Bitcoins no caigan en la tentación de emitir unidades a capricho y por sorpresa? NO. Estamos ante otro modelo artificial que no impone la disciplina dura y pura del oro. De hecho, el 80 % de las unidades monetarias de los Estados como el euro, el dólar, etc., se emiten en formato digital y no se imprimen en papel. Son "Bitcoins" del Estado. ¿Qué no se rigen por las reglas de emisión de Bitcoin? Lo que duren esas reglas -lo que han durado las del dólar, la libra británica o el yen-.

Por el contrario, el oro es disciplinado porque no hay forma humana, ni física, ni química, ni de ciencia ficción, que pueda aumentar su cantidad de manera artificial; es decir, su base monetaria aumenta de manera natural y previsible en función de una producción procedente de la actividad minera real y no imaginaria o virtual corruptible, que no supone riesgo para el valor monetario del oro. Las oscilaciones del valor del oro son fenómenos del mercado. Cuando la base monetaria es el oro, lo que hay que vigilar es el mercado y no al Estado o a un emisor, sea quien sea, que actúa con premeditación, alevosía y nocturnidad, sin la más mínima posibilidad de saber cuándo y cómo te la va a clavar. Por lo tanto, si usando el oro como base monetaria alguien se endeuda por encima de sus posibilidades, no hay más forma de resolver la situación que mediante la suspensión de pagos. Evidentemente, siempre habrá gente imprudente que se endeudará más allá de sus posibilidades. Pero, al menos, con el oro como base del sistema no se puede imprimir para camuflar procesos de quiebra, cargando la responsabilidad de una quiebra sobre quienes no son los responsables. Imprimir para tapar una quiebra o una serie de ellas es un fraude. Y el oro sirve para impedir ese fraude. Bitcoin es un sistema vulnerable puesto que llegado el caso, esté seguro que antes o después el sistema se pervertirá lo mismo que se ha pervertido cualquier otro sistema fiduciario puro anterior. Es decir, aplique la ley de Murphy. Y sí, lo que quiera, que dicen que está auditado y como si tiene siete mil vigilantes. ¿Y quién vigila al vigilante del vigilante?

Con el oro no hay ley de Murphy que valga. La suspensión de pagos es un riesgo ineludible cuando acumula deudas más allá de sus posibilidades crediticias. De esta manera, los bancos y los Estados están obligados a una disciplina presupuestaria y crediticia que no tienen bajo ninguna moneda fiduciaria, se llame dólar, euro, peseta o Bitcoin. La única disciplina monetaria fiable al 100 % es la que proporciona el oro. ¿No quieres quebrar? No te endeudes más de lo debido. Por ello, no implica que utilizando el oro como base del sistema monetario no vayan a haber imprudentes, suicidas, quiebras puntuales de empresas o incluso sectores dirigidos por locos, estafas, ni que todo el mundo vivirá "happily for n'ever ever after". No. Simplemente, implica que el Estado deja de ser el primer defraudador del país, pudiendo así ejercer legítimamente las funciones que le corresponden. Ahora, cuando el Estado y sus bancos centrales son los primeros delincuentes del país y los primeros inclinados al fraude monetario y económico global, su poder y sus funciones dejan de ser legítimos. ¿Qué Estado de Derecho puede imponer un Estado que se ha convertido en el primer instigador del fraude monetario a gran escala? Es una aberración y una depravación moral. Bitcoin no supone ningún cambio a tal fenómeno y cuestión. Es simplemente algo nuevo, pero corruptible y tan potencialmente indisciplinado como cualquier otro sistema fiduciario como los que están en vigor.

Finalmente, el oro permite la emisión de unidades monetarias digitales sobre oro o "digital goldgrams" de manera más fiable que el sistema de Bitcoin, que no tiene respaldo de ninguna clase. Así que el oro se puede combinar igualmente con la informática para crear sistemas de pago digitales inmediatos, rápidos y fiables, con sus cajas de compensación interbancaria para permitir pagos entre distintos bancos emisores de unidades monetarias digitales, etc., etc., etc., y todo con el aval del oro, por supuesto. Dado que este sistema es factible, ya es sospechoso que los emisores de Bitcoin no hayan avalado su sistema con oro. ¿Por qué? Me temo que si están en EEUU, el gobierno les habría acusado de intentar competir con el dólar. Y en Europa tres cuartos de lo mismo. Ya ha sucedido en otros casos en los que sí han utilizado oro como aval y algunos de los aventureros han acabado en la cárcel acusados de todo tipo de barbaridades, incluyendo el de falsificación de moneda. ¡Manda huevos con la tiranía monetaria! Así que, sin el aval del oro, sí les dejan funcionar puesto que saben que el sistema Bitcoin tiene todas las papeletas para terminar siendo un fraude que no compite con el fraude estatal del dólar. Al revés, a los Estados les viene bien un fraude monetario privado de estas características, como el que puede llegar a ser Bitcoin, para seguir vendiendo la necesidad de que el Estado siga siendo el emisor monopolístico de moneda de curso legal forzoso. ¡Larga vida al oro!

Ayer me preguntaron qué pensaba de Bitcoin. Esta es mi respuesta. La extensión es la necesaria para dar una respuesta completa. El que no le interese que no lo lea y que ponga toda su pasta en Bitcoin.

¿Usted cree que cualquier sistema que consiste en crear unidades monetarias de manera artificial que no está sujeto a la disciplina de un patrón físico, natural, contante y sonante es fiable? Yo creo que no. Efectivamente, si quienes han creado este sistema monetario mantienen la disciplina para que las unidades monetarias no crezcan a capricho, el sistema podría funcionar. Pero esta historia ya la hemos visto antes, ¿no? El dólar americano fue una moneda disciplinada durante muchos años. ¿Lo es ahora? No. Por supuesto. La pregunta es, ¿cuánto dura esa disciplina? Ahí está la cuestión, que no es si puede funcionar un tiempo, sino cuánto y cuándo dejará de hacerlo. ¿Cuando las deudas sobre unidades monetarias de Bitcoins se conviertan en insostenibles, mantendrán la base monetaria o se lanzarán a emitir unidades hasta reventar el sistema salvando el trasero de quienes se han sobre endeudado? ¿Podemos fiarnos de los emisores, dedicarnos a nuestra actividad productiva y confiar en que los emisores de Bitcoins no caigan en la tentación de emitir unidades a capricho y por sorpresa? NO. Estamos ante otro modelo artificial que no impone la disciplina dura y pura del oro. De hecho, el 80 % de las unidades monetarias de los Estados como el euro, el dólar, etc., se emiten en formato digital y no se imprimen en papel. Son "Bitcoins" del Estado. ¿Qué no se rigen por las reglas de emisión de Bitcoin? Lo que duren esas reglas -lo que han durado las del dólar, la libra británica o el yen-.

Por el contrario, el oro es disciplinado porque no hay forma humana, ni física, ni química, ni de ciencia ficción, que pueda aumentar su cantidad de manera artificial; es decir, su base monetaria aumenta de manera natural y previsible en función de una producción procedente de la actividad minera real y no imaginaria o virtual corruptible, que no supone riesgo para el valor monetario del oro. Las oscilaciones del valor del oro son fenómenos del mercado. Cuando la base monetaria es el oro, lo que hay que vigilar es el mercado y no al Estado o a un emisor, sea quien sea, que actúa con premeditación, alevosía y nocturnidad, sin la más mínima posibilidad de saber cuándo y cómo te la va a clavar. Por lo tanto, si usando el oro como base monetaria alguien se endeuda por encima de sus posibilidades, no hay más forma de resolver la situación que mediante la suspensión de pagos. Evidentemente, siempre habrá gente imprudente que se endeudará más allá de sus posibilidades. Pero, al menos, con el oro como base del sistema no se puede imprimir para camuflar procesos de quiebra, cargando la responsabilidad de una quiebra sobre quienes no son los responsables. Imprimir para tapar una quiebra o una serie de ellas es un fraude. Y el oro sirve para impedir ese fraude. Bitcoin es un sistema vulnerable puesto que llegado el caso, esté seguro que antes o después el sistema se pervertirá lo mismo que se ha pervertido cualquier otro sistema fiduciario puro anterior. Es decir, aplique la ley de Murphy. Y sí, lo que quiera, que dicen que está auditado y como si tiene siete mil vigilantes. ¿Y quién vigila al vigilante del vigilante?

Con el oro no hay ley de Murphy que valga. La suspensión de pagos es un riesgo ineludible cuando acumula deudas más allá de sus posibilidades crediticias. De esta manera, los bancos y los Estados están obligados a una disciplina presupuestaria y crediticia que no tienen bajo ninguna moneda fiduciaria, se llame dólar, euro, peseta o Bitcoin. La única disciplina monetaria fiable al 100 % es la que proporciona el oro. ¿No quieres quebrar? No te endeudes más de lo debido. Por ello, no implica que utilizando el oro como base del sistema monetario no vayan a haber imprudentes, suicidas, quiebras puntuales de empresas o incluso sectores dirigidos por locos, estafas, ni que todo el mundo vivirá "happily for n'ever ever after". No. Simplemente, implica que el Estado deja de ser el primer defraudador del país, pudiendo así ejercer legítimamente las funciones que le corresponden. Ahora, cuando el Estado y sus bancos centrales son los primeros delincuentes del país y los primeros inclinados al fraude monetario y económico global, su poder y sus funciones dejan de ser legítimos. ¿Qué Estado de Derecho puede imponer un Estado que se ha convertido en el primer instigador del fraude monetario a gran escala? Es una aberración y una depravación moral. Bitcoin no supone ningún cambio a tal fenómeno y cuestión. Es simplemente algo nuevo, pero corruptible y tan potencialmente indisciplinado como cualquier otro sistema fiduciario como los que están en vigor.

Finalmente, el oro permite la emisión de unidades monetarias digitales sobre oro o "digital goldgrams" de manera más fiable que el sistema de Bitcoin, que no tiene respaldo de ninguna clase. Así que el oro se puede combinar igualmente con la informática para crear sistemas de pago digitales inmediatos, rápidos y fiables, con sus cajas de compensación interbancaria para permitir pagos entre distintos bancos emisores de unidades monetarias digitales, etc., etc., etc., y todo con el aval del oro, por

Puntuación -12
#21
cambreski
A Favor
En Contra

Esta claro que cuato mas corto es el pene mas largos son los mensajes.

Puntuación 23
#22
greenred
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En Contra

Me consta que las caidas que se producirán hoy, serán tan inesperadas como inapropiadas, pues en el devenir de sus actos, obligarán a su repliegue.

Puntuación -6
#23
vicente
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En Contra

Realmente lamentable el moderador del foro, o no existe ????

Una autentica verguenza, Sr Jaime Oro, muchas gracias por sus comentarios, sus argumentos nunca rebatidos, siempre atacados.

Puntuación 9
#24
Alfredo
A Favor
En Contra

A los que ponen negativos al 15:no sois más tontos porque no os entrenáis.

Puntuación -8
#25