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El petróleo de Guyana recibe una duro ataque y no es de Venezuela: "Chupan nuestro crudo con pitillo"

  • "Los hermanos de Guyana están absorbiendo nuestras propias riquezas"
  • Brasil asegura que Guyana está explotando el petróleo de una zona que les pertenece
  • Además, acusan a Guyana de no tener en cuenta el impacto en el Amazonas

Guayana es el país de moda en el mundo del petróleo. Esta pequeña nación de poco más de 800.000 habitantes está viviendo una auténtica revolución del petróleo. En poco más de cuatro años ha pasado de no producir crudo a bombear 645.000 barriles diarios. Sin embargo, bien es sabido que el éxito suele generar envidias, unas envidas que a menudo tienen origen en tus vecinos. A Guyana le pasa algo así. Primero fue Venezuela acusando a este pequeño país de estar explotando un petróleo en aguas del Esequibo, una región que reclama Caracas. Ahora, el último ataque procede del otro vecino de Guyana: el 'todopoderoso' Brasil ha acusado a Guyana de estar "chupando su petróleo con un pitillo", haciendo referencia al 'cable' que se introduce en el fondo marino para extraer el crudo.

Guyana, situada en la costa norte de América del Sur, vecina de Venezuela, Surinam y Brasil, se ha convertido en un importante contribuyente al crecimiento de la oferta mundial de petróleo crudo. Desde que inició la producción en 2019, Guyana ha aumentado su producción de petróleo crudo hasta alcanzar los 645.000 barriles por día (b/d) en 2024, todo ello procedente del bloque Stabroek, explican desde la agencia de la energía de EEUU. Sin embargo, parte de ese bloque hace frontera o se encuentra en aguas que sus vecinos consideran como suyas. A las habituales disputas sobre el Esequibo, ahora se une Brasil con un duro ataque.

"Nos chupan el petróleo"

El ministro de Energía de Brasil, Alexandre Silveira, acusó este lunes a Guyana de "chupar" las reservas brasileñas de petróleo ubicadas frente a la costa de la región amazónica, mientras su país continúa analizando el posible impacto ambiental de la explotación en esa zona. Brasil es otra potencia petrolera en plena expansión. Sus planes de producción de crudo en la zona en conflicto con Guyana pretenden propulsar el bombeo de crudo del país tal y como revelan los planes de inversión de Petrobras y los recientes hallazgos de crudo en el Margen Ecuatorial.

El tesoro petrolero de Guyana es muy jugoso. La estimación más reciente sobre recursos recuperables de petróleo y gas natural es de más de 11.000 millones de barriles equivalentes de petróleo, y eso que las empresas petroleras todavía están explorando las aguas costeras del país. Los recursos descubiertos de petróleo y gas natural de Guyana se encuentran actualmente en alta mar dentro de la cuenca Guyana-Surinam del Océano Atlántico, explicaban desde la agencia de la energía de EEUU.

El primer descubrimiento significativo de petróleo en alta mar de Guyana lo realizó ExxonMobil en 2015 en lo que ahora es el proyecto Liza en el bloque Stabroek. Desde entonces, ExxonMobil y sus socios, Hess y la Corporación Nacional de Petróleo Marino de China (CNOOC), han realizado más de 30 descubrimientos adicionales de petróleo y gas natural en alta mar dentro del bloque Stabroek. Ahora, Brasil quiere emular a Guyana, pero además acusa al país de estar absorbiendo su "riqueza".

"Nuestros hermanos de Guyana están chupando con pitillo las riquezas de Brasil, están explorando en la divisa, en un bloque adquirido durante el Gobierno de Dilma (Rousseff, expresidenta brasileña de 2011 a 2016)", ha asegurado Silveira durante una rueda de prensa en Belo Horizonte, citado por medios locales.

El ministro dijo que es "el derecho del pueblo brasileño conocer sus riquezas" y criticó la actuación "dogmática" de aquellos que se oponen por razones ambientales a la explotación del yacimiento, que se extiende desde el norte de la costa de Brasil hasta la de Guyana, pasando por el territorio marítimo de Surinam y de la Guayana francesa.

El petróleo y el Amazonas

Silveira afirmó, además, que el Instituto Brasileño de Medio Ambiente (Ibama), que está analizando la petición de la petrolera estatal Petrobras para empezar a explorar la zona, se encuentra "paralizado" y en huelga. La explotación petrolera en una área tan sensible como esta, que en el lado brasileño se sitúa frente a la desembocadura del río Amazonas, ha abierto una brecha entre Silveira y otros miembros del Gobierno, de un lado, y la ministra de Medio Ambiente, Marina Silva, del otro.

Frente a las presiones, Silva ha defendido la actuación del Ibama y ha dicho que la concesión o el rechazo de permisos ambientales sigue criterios técnicos y no políticos. El Ibama rechazó en mayo del año pasado la petición de Petrobras debido a las "inconsistencias" en los estudios de impacto ambiental presentados, pero la petrolera luego pidió al organismo que reconsiderara la decisión, algo que todavía está en proceso.

La desembocadura del río Amazonas es considerada una área de "alta vulnerabilidad" social y medioambiental, por la presencia de pueblos indígenas, extensos manglares y especies en peligro de extinción, como el delfín rojo y el cachalote.

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