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El Banco de Japón tampoco defiende su divisa frente al franco suizo que ya cotiza la bajada de tipos

  • El yen cede un 30% desde que el Banco Nacional Suizo comenzó con su ajuste
  • El franco se nivela frente al dólar mientras la nipona mantiene su debilidad
Divisa suiza y la japonesa. Dreamstime
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Hasta la fecha, el yen japonés ha sido la divisa que peor se ha comportado entre las monedas del G10, seguida del franco suizo. Y aunque el Banco de Japón puso fin a sus tipos de interés negativos tras siete años, mientras el Banco Nacional de Suiza ya ha comenzado con su recorte de tasas, la divisa nipona mantiene su debilidad. Un franco se cambia por 167 yenes, a menos de un 3% de su cambio histórico máximo a favor de la primera. Así, la moneda suiza aún saca un 30% a la nipona desde que los grandes bancos centrales comenzaron a endurecer sus políticas monetarias hace ya dos años.

La sorpresa del Banco Nacional Suizo (SNB, en inglés) de recortar sus tipos de interés en 25 puntos básicos hasta el 1,5% llegó el 21 de marzo, dos días después de que el Banco de Japón (BoJ) hiciera lo contrario por primera vez en casi 17 años hasta colocar su rango alto en el 0,1%. Es decir, el diferencial entre ambos bancos centrales pasó de los 195 puntos básicos a los 140 puntos actuales.

En un primer momento, esto provocó un repunte del yen que se ha diluido en las últimas dos semanas. El duelo entre las dos divisas que funcionaron tradicionalmente como refugio también se ve frente al todopoderoso dólar estadounidense. El franco suizo cae un 0,3% frente al billete verde, que cotiza la posibilidad de tipos más altos por más tiempo de lo que baraja el mercado, mientras que el yen nipón pierde un 2,5% desde que giró la política monetaria de Suiza y la de Japón.

Se espera que el diferencial entre el SNB y el BoJ se siga acortando a lo largo del 2024. Las previsiones que recoge Bloomberg plantean que la autoridad monetaria suiza realizará, como mínimo, otro recorte más de 25 puntos básicos antes de diciembre, mientras que el BoJ podría subir su referencia otros 20 puntos básicos más en el mismo periodo.

"Creemos que la política monetaria del SNB y del franco suizo son importantes para medir las tendencias del yen. La razón por la que la divisa japonesa sigue débil es la presión a la baja del carry trade", explicó el especialista en el mercado de divisas de Citi, Osamu Takashima. El experto hace referencia a la fórmula de inversión que implica pedir prestado o vender una divisa con tipos de interés bajos (el yen en este caso) para comprar otra con los tipos altos, como puede ser el real brasileño. Pero también podrían darse casos de carry trade frente al dólar o el euro donde los tipos están más de 400 puntos por encima de la referencia actual del Banco de Japón.

Además, el SNB también había acumulado divisa extranjera durante la pandemia para evitar la apreciación de la moneda nacional como valor refugio. En 2022 estas reservas superaron los 973.000 millones de euros, a precios actuales, que a cierre de febrero del año en curso se sitúan casi un 30% por debajo. Y es que una política de intervención de estas características no estaría justificada con la flexibilización monetaria.

Por contra, es Japón quien se prepara ahora para intervenir el mercado al alcanzar el yen su zona de mínimos de 1990 en los 152 yenes por dólar. El diferencial entre los tipos de interés de Estados Unidos y el nipón aún es elevado a pesar de los esfuerzos el Banco de Japón del meses pasado, ya que a la subida de tipos hay que restarle el efecto de otras medidas como puede ser la compra de divisa nacional o el tope al rendimiento de la deuda soberana japonesa.

El departamento de análisis de Bank of America estima que si la Reserva Federal retrasa su recorte de tipos prevista en junio la divisa local puede verse más perjudicada por todo lo anterior hasta alcanzar los 160 yenes por dólar. No obstante, el consenso de mercado considera que más allá del 2024 el yen recuperará la mayor parte de lo perdido. Según las previsiones de Bloomberg, para 2025 el cambio caería hasta los 133 yenes por dólar.

Igual que lo valoran desde Citi, el banco de inversión State Street empieza a fijarse en la divisa suiza para las operaciones de carry trade. "Realmente, el yen ha sido la única divisa para financiarse en el G10. Ahora que los ciclos de las políticas han comenzado a cambiar, el franco empieza a mostrar su atractivo. Vemos cierta lógica en la rotación del yen a una cesta de francos y yenes", explicó Aaron Hurd, de State Street.

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