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El problema del cacao no se limita al clima: las claves detrás de la histórica subida de precio

  • Los precios fijos que paga el gobierno en Ghana y Costa de Marfil desincentivan al agricultor
  • Las nuevas cosechas tardan varios años en empezar a producir granos de cacao
  • Algunos productores están dejando de lado el cacao para buscar oro en sus terrenos
El cacao ha superado los 10.000 dólares la tonelada. Foto: Dreamstime
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El cacao está acaparando todas las miradas en el mercado de materias primas este año. Los precios del grano se han disparado como nunca antes lo habían hecho, hasta llegar a encarecerse más de un 135% en el ejercicio y batir todos los registros históricos de precios al superar los 10.000 dólares la tonelada, haciendo que ya sea más caro que el cobre. Detrás del rally vertiginoso que ha vivido el recurso agrícola hay una causa principal: la mayor parte de la producción mundial se concentra en sólo dos países, Ghana y Costa de Marfil, dos regiones en las que la escasez de lluvias está castigando duramente las cosechas, además de tener que sufrir una enfermedad que está deteriorando la oferta. Sin embargo, hay otros motivos que también están contribuyendo a espolear los precios, como el precio fijo que paga el gobierno en Ghana y Costa de Marfil a los agricultores, algo que está desincentivando la producción.

Los datos que se esperan para la cosecha de mitad de año (se recolecta en dos ocasiones en cada ejercicio) en los dos principales países productores de cacao dejan muy claro el problema que existe en este momento con la materia prima. En Ghana, las previsiones apuntaban a que se recolectarían 150.000 toneladas, aproximadamente, en esta ocasión, pero las últimas estimaciones que recoge Bloomberg apuntan a que la cosecha finalmente sólo producirá 25.000 toneladas. En Costa de Marfil, por su parte, se espera una oferta de entre 400.000 y 500.000 toneladas en esta ocasión, casi un 20% por debajo de los niveles del año pasado.

En estos dos países, responsables de más del 50% de la oferta mundial, se confirma un problema añadido: los granjeros tienen cada vez menos incentivos para cosechar cacao, ya que el estado paga un precio fijo por el recurso agrícola. En Ghana el Gobierno ha aprobado un pago de 1.837 dólares por tonelada para la cosecha de 2023-2024, mientras que en Costa de Marfil la tonelada se paga a 1.000 francos CFA (la polémica divisa que Francia gestiona para muchos países de África occidental y central), equivalente a unos 1.650 dólares.

El error de pagar un precio fijo

Estos precios son casi seis veces menores que los que se pagan en los mercados internacionales por la materia prima, cerca de 10.000 dólares la tonelada en este momento, y las dificultades para cosechar el cacao están llevando a que algunos agricultores decidan dejar de producirlo, y dediquen sus tierras a otros menesteres, como la búsqueda de oro, según destaca Bloomberg. Michael Acheampong supervisa más de 1.500 plantaciones en Ghana, y explica a la agencia que "se necesita que se duplique, como mínimo, el precio que se paga a los productores para que sigan cosechando", señala, y destaca cómo la venta del terreno para dedicarlo a la minería de oro es una alternativa real para los agricultores, por los bajos precios que paga el Gobierno.

Algunos, incluso, han comenzado a pasar el grano por las fronteras de contrabando para venderlo en países que no pagan un precio fijo a los agricultores, destaca la agencia. Esta forma de pagar a los agricultores puede ser muy beneficiosa para el gobierno, ya que conseguiría márgenes altos por la venta del cacao en los mercados internacionales, pero está demostrando ser un problema añadido, si se quieren evitar las subidas de precios.

El ejemplo de Camerún y de Nigeria lo demuestra: en ambos países los agricultores se benefician de las subidas de precios, ya que no existe un precio fijo para su grano, y esto ha hecho que los agricultores cobren este año tres veces más por el cacao que el año pasado. En Nigeria, pro ejemplo, las previsiones que maneja Bloomberg apuntan a una cosecha de mitad de año de 76.500 toneladas, una cantidad que, aunque se queda por debajo de las 90.000 toneladas que se esperaban previamente, supera la producción que se consiguió el año pasado.

Un problema de medio plazo

La crisis del cacao no tiene rápida solución, salvo que el clima se alinee con los intereses de los agricultores y de los consumidores y propicie que las cosechas sean especialmente buenas en los próximos meses. La otra alternativa sería que se produzca un hundimiento de la demanda que equilibrase de nuevo la balanza y ayudase a bajar los precios en el mercado, algo que, si se analizan las crecientes tendencias de consumo, es complicado que pueda ocurrir. Si esto no se produce, el déficit de oferta de cacao continuará en los próximos años, ya que el cacao no es una materia prima para la que se pueda aumentar la producción con flexibilidad: el árbol del cacao tarda entre 3 y 5 años en dar sus primeros frutos.

Hay países, como Brasil y Ecuador, que están aumentando su producción del grano, pero tardarán mucho en conseguir incrementos de la oferta lo suficientemente fuertes como para poder compensar a los gigantes africanos. Ghana llegó a producir más de 1 millón de toneladas de cacao en 2021, su récord histórico, mientras que Costa de Marfil ha superado los 2 millones de toneladas casi todos los años desde 2017.

Además de lo anterior, la nueva regulación que ha impuesto Europa para prohibir que se vendan en el Viejo Continente algunas materias primas si no se demuestra que no provienen de terrenos deforestados, es una preocupación más para el mercado europeo, y ha hecho que el diferencial de precios entre los futuros sobre el cacao en Europa, frente a los de Estados Unidos, se amplíe hasta alcanzar los 400 dólares, desde los 40 dólares que ha habido históricamente.

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