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Paramés se deshace de Aryzta y reduce su peso al 1,5% de la cartera internacional

  • Fue uno de los valores estrella de Cobas AM, donde llegó a acaparar el 14%
  • El valor no ha logrado remontar desde los 9,67 euros que llegó a cotizar en 2017
Francisco García Paramés, presidente y CEO de Cobas AM
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Aryzta, el fabricante suizo de los panes y bollería para cadenas de alimentación como McDonald's, ha visto reducido su peso en la cartera de Cobas al 1,5%. Un dato que pasaría desapercibido si no fuera por que ha sido durante años uno de los valores estrella de los fondos de la gestora fundada por Francisco García Paramés, como el Cobas Internacional, donde llegó a acaparar un poco más del 14%. Con esta reducción, la gestora reconduce el error de una inversión que le ha dejado importantes minusvalías, ya que cuando comenzaron a construir la posición cotizaba entre los 6 y los 8 francos suizos, mientras que ahora se encuentra en 1,52 francos.

Cuando los fondos de Cobas AM echaron a andar en 2017 los inversores miraron con lupa los valores que había incluido en las carteras de sus fondos, ávidos por descubrir nuevas ideas de inversión. En la primera carta trimestral, de marzo de aquel año, el reconocido gestor comentaba la inclusión de compañías conocidas como BMW, Hyundai o Samsung; firmas relacionadas con materias primas, como Teekay; y la incorporación de una quincena de empresas, entre las que se encontraba Aryzta.

De este último grupo, el fabricante suizo era una de las principales apuestas, ya que en el tercer trimestre el equipo de gestión señalaba que junto a Teekay y el fabricante israelí de fertilizantes ICL acaparaban el 25% de la cartera. De hecho, al terminar el año, Aryzta representaba ya un 8,68%, algo menos del 9,41% que acaparaba a finales de septiembre. La acción de la compañía había ido perdiendo fuelle desde el máximo de 9,67 francos que había alcanzado a mediados de enero de 2017, lo que invitaba a invertir en una compañía de la que el equipo de gestión de Cobas aseguraba en la carta del cuarto trimestre de aquel año que había sido el mayor contribuidor a la rentabilidad del fondo.

"[...] la publicación de resultados unido a las noticias positivas sobre ventas de activos no esenciales y el dividendo extraordinario de su filial Picard, han contribuido al comienzo de la recuperación de su cotización y una reducción de nuestra posición. Durante el mes de enero [de 2018], sin embargo, la compañía ha anunciado que los resultados durante su actual año fiscal no van a ser los esperados, sufriendo la cotización una nueva caída. La compañía y nosotros pensamos que se trata de un problema temporal (subida repentina de algunos costes en EEUU) que no tendrá demasiado impacto en su valoración a largo plazo", reseñaban.

Pero los problemas para la compañía no habían hecho más que empezar y su cotización nunca se recuperaría, con el consiguiente perjuicio para Cobas, que se había convertido en el principal accionista. Durante 2018 Aryzta advirtió de varias rebajas de estimaciones, por dificultades ante la presión en sus márgenes, sobre todo en Estados Unidos (que representaba casi el 43% de sus ingresos) y por su fuerte endeudamiento.

La compañía anunció una ampliación de capital de 800 millones de francos, que llevaría a la gestora de Paramés a adoptar una posición activista y proponer un plan B, que reducía dicha ampliación a la mitad. Pero no le hicieron caso y no tuvo más remedio que acudir para no diluir su participación en el capital. Ya en la carta a los inversores de Cobas correspondiente al tercer trimestre, reconocían que Aryzta había sido un error. "Pensábamos que la presencia de Gary McGann [el presidente de la compañía, al que conocían de su etapa al frente de Smurfit Kappa], con el que habíamos tenido una buena experiencia en el pasado, limitaba el riesgo de no contar con una familia como accionista. No ha sido así", subrayaban.

Pero la mala racha de la firma continuaría, pese al cambio de equipo directivo, hasta bajar a los 0,24 francos que tocó a finales de abril de 2020, el año de la pandemia del Covid, que terminaría de rematar su capacidad de recuperación bursátil. A finales de ese año, la firma de capital riesgo Elliott Management Corporation lanzó una opa por valor de 794 millones de francos suizos, que finalmente sería rechazada por el equipo directivo, que planteó como alternativa la venta de sus negocios en Estados Unidos y Latinoamérica, para centrarse en Europa y Asia-Pacífico.

Desde entonces, el fabricante suizo ha cotizado por debajo de los dos francos suizos, que es el precio objetivo de los pocos analistas que siguen a Aryzta, según Bloomberg, lo que le otorga un potencial de revalorización del 21,6% desde los 1,53 francos en que cotiza en la actualidad.

"La compañía tiene un equipo gestor con experiencia probada en el negocio, que está comprometido en alcanzar los objetivos del plan estratégico, anunciado en 2022, para el periodo 2023-2025 (crecimiento de ingresos, mejora de márgenes, reducción del apalancamiento financiero), como demuestran los resultados positivos anunciados durante el último año (crecimiento en ingresos del 21%, crecimiento del Ebitda un 24% y la generación de 109 millones de flujo de caja libre, que multiplica por 2,5 veces el obtenido el año anterior). Esto se ve recogido, parcialmente, con una subida del precio de la acción superior al 40% durante el último año", explican en Cobas AM, aunque la acción de la compañía suiza pierde un 1,48% en 2024.

En la gestora de Paramés subrayan que mantienen una posición importante en sus fondos cercana al 1.5%. En su opinión "la compañía está cumpliendo con lo que se comprometió, como muestran los buenos resultados que está reportando, y está en camino de alcanzar sus objetivos definidos en su plan estratégico". Y añaden que aunque no se encuentra en el top ten de la cartera internacional, siguen confiando en Aryzta.

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